La clase del viernes pasado transcurrió en el aula 209, sin computadoras, más que la notebook desde la cual proyectaba el PPT en el televisor. Fue una clase con menos pantallas y sin “Meet” aunque espero que haya habido “encuentro”.
Empezamos la clase con algunos comentarios generales y otros puntuales sobre los trabajos ya evaluados y tuvimos el placer de escuchar dos trabajos diferentes pero igual de buenos: el trabajo de Olivia y el de Elías.
A continuación presentamos la Unidad dos, enteramente dedicada a la figura del lector. Repasamos los antecedentes (es decir, qué de la lectura y el lector trabajamos en la Undiad 1) y nos dedicamos toda la clase a pensar qué era leer.
La conclusión es que leer hoy es comprender. Y comprender no es solo entender el significado de las palabras sino también poder interpretar el sentido global del texto. Esa interpretación pone en juego tres concepciones de lectura: la lingüística, la psicolingüística y la sociocultural e involucra procesos diversos.
Antes de continuar, nos detuvimos a pensar la historia de la lectura en relación con sus soportes de materialización: desde las tabletas de arcilla, pasando por el papiro, el pergamino, el códice -una especie de libro pero manuscrito-, hasta llegar al libro producto de la invención de la imprenta y sus mutaciones actuales en el formato de pantalla.
En el medio, hablamos de la primera narración de la historia (que no es escrita sino visual), de la piedra de rosetta que permitió la interpretación de jeroglíficos egipcios antiguos, de las que se llamaron “enfermedades de la lectura”, de los libros que se vendían en las estaciones de trenes para que las mujeres que viajaban solas no miraran a los hombres y de la primera colección de libros de bolsillo.
Y concluimos con una reflexión de García Canclini que dice que hay que dejar de preguntar qué y cuánto se lee sino cómo y cuándo.
El regalo textual, en este clase, pasó un poco por alto, porque teníamos muchas cosas. Pero como toda promesa es una deuda y a mí no me gusta deber nada, les dejo aquí el enlace hacia el texto que había llevado de regalo para esa clase. Y una yapa: este corto francés maravilloso de dos lectores que se conocen en el metro parisino: Gratte Papier (que significa burocracia pero, literalmente se puede traducir como rayar papeles). Por supuesto, va subtitulado…
Después, pasamos a la actividad del día para dar el presente pero que, para quienes faltaron, es también el ejercicio de escritura Nº 3.
Para cerrar, hicimos una nueva ronda de conversación y consulta sobre los temas del TP Integrador Nº 1 que se entrega el 26/5 sin excepción.
El viernes próximo seguiremos trabajando en la Unidad dos a partir de los siguientes materiales de lectura:
- El lector modelo (Eco, 1982)
- Cuando leer es hacer (Verón, 2004)
- De lectores y prácticas lectoras (Zalba, 2003)
- Afilar el lapicero. (Cassany, 2007)
¡Nos vemos el viernes!