Regalo Textual Nº 12: Lengua materna

Lengua materna

Jorge Monteleone (2018). En El centro de la tierra (Lectura e infancia). Ampesand, Buenos Aires.

Yo estaba en un sillón de mimbre que era como una canoa enorme flotando en un pequeño naufragio y miraba los dibujos y las figuritas y había un chico de remera amarilla corriendo un aro y debajo un trazo largo y fino de óvalos leves y de lazos y había un anillo y debajo esos suaves óvalos y esos lacitos de nuevo. Pero también había algo sutilmente distinto entre ellos que yo no adivinaba bien porque no sabía lo que era correr un arto con un palito y jamás había visto a un chico hacerlo, pero ese libro de Constancio C. Vigil otro chico lo hacía. Era en el libro ¡Upa! y yo pasaba las páginas del libro y mamá venía desde la cocina una y otra vez y mostraba cada figura pasando suavemente el dedo sobre cada una de ellas y me decía “a” “rrrrr” “o”, “o” “hr.” “i”, se iba y volvía de nuevo. Las manos eran blancas y siempre tenían olor a lavandina y no sé cuando pasó, no sé por qué pasó porque yo había mirado los dibujos y las figuras muchísimas veces, pero uno de esos días me senté esperando que mamá viniera de la cocina que tenía una ventanita por la que yo la veía rodeada de un vapor blanco que se levantaba a veces. Esperaba que ella viniera a pasar el dedo como un lápiz sin peso y decir sonidos y mirarme esperando, pero uno de esos días antes de que ella llegara yo vi como por arte de magia que las figuras se volvían sonidos que yo podía repetir y dije “aro”, “oro” y seguí adelante: “ala”, “ola”, “oso”, “asa”, y el mundo se duplicó por primera vez entre mis ojos y más allá de las cosas, en un lugar que desde entonces sería como una casa nueva y yo respiraba fuerte y le grité a mamá para que me escuchara y repetí las palabras pasando las páginas y esa fue, lo sé ahora, la máxima donación de mamá tantos años antes de la desgracia.

La lectura es el perdón.