Por Guadalupe Merindol*
Holaa, ¿cómo andan? A full haciendo las entrevistas y con el trabajo final, ¡¡me imagino!! Por acá les dejo (para nada obligada) un pequeño resumen de la clase del viernes para que refresquemos un poco lo que dimos.
El día arrancó con un calorcito soportable que parecía anunciar la llegada de la primavera. La clase comenzó bastante tranquila porque no éramos muchos al principio; algunos llegaban de a poco, otros se demoraban, y en ese mientras tanto se iba dando un ambiente relajado, como de previa antes de meternos de lleno en el tema. Con ese ritmo medio tranqui, se fue acomodando la mañana.
Una vez todos instalados, Marce nos introdujo en los distintos modos de incorporar voces en un texto: estilo directo, indirecto e híbrido. Para que no quedara solo en la teoría, nos dividió en grupos según dónde estábamos sentados. A cada equipo le tocó preparar una breve exposición sobre un estilo. No vamos a mentir: no nos salió con la claridad de Marce, pero entre risas y dudas tratamos de presentarlo lo mejor posible. Por suerte, Belu y Mari retomaron lo que habíamos dicho y explicaron con un poco más de detalle cada uno de los estilos, logrando que al final todos pudiéramos entender de qué se trataba realmente.
En medio de este ida y vuelta también se decidió (más que nada gracias a la primera fila) que vamos a dar otra vuelta con el tema de Miscelandia. Además, se confirmaron las parejas para esta segunda vuelta y las mandaron al grupo de WhatsApp; así que, sí, lean el grupo.
Después, la profe pasó a un momento más personal; nos fue preguntando uno por uno cuál era nuestro tema, si ya teníamos alguna fuente pensada o un referente para entrevistar. Con paciencia, escuchó cada propuesta y nos fue tirando ideas para orientar nuestras búsquedas. Algunos recibieron sugerencias concretas de a quiénes podrían contactar; a otros, Marce les planteó nuevas formas de encarar sus entrevistas. Fue como una especie de asesoría personalizada, pero en vivo y con todo el curso escuchando, lo que también sirvió para que surjan ideas en común.
La clase cerró con la sensación de que el verdadero desafío no está solo en definir el tema que queremos trabajar, sino en encontrar las voces correctas que le den fuerza y sentido a nuestras notas. En otras palabras, cómo lograr que esas entrevistas y testimonios se conviertan en el corazón de cada proyecto (no se cuelguen, porque el viernes 3 de octubre se
entrega el integrador 4.2).
El próximo viernes tenemos clase virtual sincrónica: a las 8 nos encontramos en el enlace de siempre. Vamos a comenzar la Unidad 4.3: textos narrativos. Estaría bueno leer algo antes de la clase.
¡Espero no olvidarme de ningún detalle! Y más aún, que les haya gustado.
¡¡Les mando un beso!!