Resumen de la clase del 01/04

 

Comenzamos la clase echando agua sobre dos nociones claves para la cursada: textos base y textos fuente. Los primeros son redactados por la cátedra y sirven de introductorios para imbuirse, luego, de los segundos, los fuente, obras de autores que Redacción sienta a la mesa para estudiar eso, el redactar.

Aclaramos también la cantidad prácticos necesarios para la aprobación de la materia: 18, dieciocho.

En seguida nos pusimos a pensar en nuestro objeto, y concluimos que la redacción es:

  • Una actividad compleja, extendida en el tiempo, que busca solucionar un problema de comunicación, en el cual, de forma proverbial, se supone la existencia de un Otro, del cual se pretende algo. Así, la redacción es siempre apelativa, se propone objetivos respecto del Otro, busca imprimir en él una marca, que no quede igual que antes.
  • Compleja, porque supone muchos procesos simultáneos: determinadas reglas, uso de la memoria, ciertas técnicas. Dicho sea el paso, la redacción es una actividad reglada, lo que implica tener un código común.
  • Un proceso recursivo, dado que siempre puede volverse sobre sí.
  • Finalmente, un proceso cognitivo. Es decir que se aprende a redactar redactando, en su propio proceso. Aparece aquí una conexión clave en el aprendizaje: escritura-lectura.

Sobre este último punto trabajamos con la figura de Daniel Cassany, y los dos tipos de aprendizaje por él propuestos, a saber: aprendizaje espontáneo (sin buscarlo, no consciente) y aprendizaje comprometido (que requiere un lector que acompañe al escritor y que busque huellas de su proceso de escritura).

Se aquí se desprende también la necesidad de ejercitar, para aprender a redactar de forma comprometida, la lectura de escritor, esto es, una lectura que busca identificar estructuras, modelos. Y eso mismo fue lo que hicimos con Tema para un tapiz de Julio Cortázar. Relevamos regularidades que ahora han de replicarse para la resolución del práctico n°2.

Con mucho aprehendido ya, nos tomamos diez minutos y volvimos con la energía necesaria y la mente clara para analizar detenidamente todo lo relativo a los linchamientos, inmiscuyéndonos  en un debate por demás de interesante. El puntapié estuvo a cargo de Franco, quien dio lectura al texto No cuenten conmigo de Javier Nuñez, publicado el 28 de mayo en Rosario/12. Con lo discutido, se debió realizar el primer Taller de lectura, que implicó la redacción de pura información acerca del caso, excluyendo de plano cualquier opinión, para, así, ir metiéndonos de a poco en el género informativo.

Sin más, nos despedimos.

¡Hasta el martes!

 

Alejando Sambrana