Resumen de la clase n° 10, del 4 de julio

Por Josefina Sánchez Quintero

(Va con mucho atraso a cargo mío -la profesora- que me demoré en la publicación, no de Josefina)

Con una mañana fría pero soleada, que nos engaña sobre si salir abrigados o no, comenzamos la clase número 10 de Redacción 1 con una novedad importante: el parcial fue reprogramado para el 31 de julio, lo que nos da un poco más de tiempo la afianzar los contenidos trabajados hasta ahora.

Luego de ese anuncio, dimos por comenzada a la unidad 3: “Los textos y sus significados” (que, en realidad, ya habíamos empezado el 13 de junio con el tema de Normas de textualidad), cuyos textos se pueden encontrar en el blog de Redacción 1. El foco de la clase estuvo en la parte interna de los textos, como están construidos, organizados y que nos hace a nosotros los lectores entenderlos.

Uno de los conceptos centrales que desarrollamos fue el de coherencia, entendida como la parte que sostiene el texto, y le da sentido. Sin coherencia, el texto pierde su rumbo. Es la que permite que el lector siga el hilo de lo que se dice, incluso cuando los temas se vuelven complejos.

Trabajamos también la idea de macroestructura, que remite a la estructura global del texto y nos permite identificar de qué se trata, más allá de sus detalles. En este punto, sumamos el concepto de superestructura, que se refiere a un esquema vacío de contenido, que se completa con las macroestructuras dependiendo del tipo de texto, ya que, cada tipo de texto tiene su superestructura, por ejemplo, la noticia, la argumentación, la narración.

Y seguimos con la macrorreglas de proyección semántica, son reglas que nos ayudan a reducir a su mínima expresión el sentido del texto. Entendimos que no basta con que el texto tenga información, sino que esa información tiene que estar ordenada de cierta forma en la que el lector pueda entender.

Para cerrar la clase, como de costumbre, tenemos un regalo textual, hoy, en manos de Renata, esta vez fue un fragmento de “De la estupidez a la locura” de Umberto Eco.

Y con eso cerramos la primera mitad del año, que fue, para muchos su primera vez en la facultad, llenos de miedos y preguntas que si bien, muchas fueron respuestas en la primera mitad, algunas otras siguen rondando nuestra cabeza un poco más.

¡¡Felices vacaciones de invierno!!