Un modo más de encontrarnos y conocernos en esta situación que no puede encontrarnos en un aula de clase, es publicar algunos trabajos de ustedes en el blog.
En esta oportunidad, y con la autorización de ella, publicaremos el trabajo de Camila.
Muchas veces es complejo resolver algunas consignas de un tipo que nunca hicimos y por eso, ver otras resoluciones sirve de orientación.Esa es el motivo por el cual elegí publicar el trabajo de Camila que respondió minuciosamente cada uno de los puntos de la consigna, además de escribir un hermoso texto.
Pasen y lean…
La patria es el locro
Este fin de semana, dos organizaciones de zona norte cocinaron para más de doscientas personas. Mientras que La Aldea Solidaria trabaja todo el año, Olla Solidaria nació para sumar su apoyo durante el aislamiento social obligatorio.
por Camila Correa
En medio de la pandemia, el feriado del 25 de mayo resultó atípico. No hubo ferias, paseos ni desfiles de caballos. No se sintieron los perfumes de las empanadas ni las tortas asadas que solían empapar de tradición las calles del centro. Tampoco se escucharon chacareras ni milongas. Pero allá a lo lejos, donde pocos suelen mirar, hubo gente que se vistió de solidaridad para hacer llegar a los barrios la festividad en forma de locro.
Tal es el caso de La Aldea Solidaria. “Surgió durante el macrismo, hace tres años aproximadamente, en Barrio Industrial de zona norte”, contó Manuel Durá Alesso, uno de sus colaboradores. La organización realiza una olla popular por semana, copa de leche y, además, hace entrega de bolsones con productos básicos. También sostiene un merendero que funciona todo el año, en conjunto con el Comedor Dorita, ubicado en Pacheco y Sorrento.
Se financian gracias a donaciones de particulares, pero están en vías de “conseguir la personería (jurídica) para tener una ayuda fija”, explicó, para agregar: “Hace poco nos registramos en el Banco de Alimentos, así que nos mandaron algunas cosas. En el barrio afortunadamente nos quieren mucho, porque nunca estuvimos atados a un partido político. Esto es algo que surgió del Ñato, que vivió siempre en el barrio y se dedicó a ayudar. Somos independientes.”
El domingo desde temprano, trabajaron en conjunto con El Club de los Olvidados, otra agrupación de Barrio Industrial. Prendieron el fuego para conmemorar la Revolución de Mayo con el famoso locrazo. “El propósito, es primero que puedan comer. Segundo, que puedan festejar una fecha patria como cualquier persona”, dijo. Sobre la situación del barrio contó que “el macrismo hizo un desastre, y cuando empezaba a parecer que todo se iba a encaminar, vino la pandemia. Y como sabemos, mucha de la gente de los barrios vive de las changas, por lo tanto, no puede salir a laburar. Hay gente que si no sale a laburar, no tiene para comer.”
La jornada patria resultó satisfactoria. “Hubo otro locro en el barrio así que alcanzó. No sobró nada porque lo repartimos todo, cosa que no pasó otras veces, tuvimos buena cantidad de donaciones. Así que hicimos un locrazo con de todo. Mucho chorizo, mucha carne, estuvo espectacular”, se entusiasmó Manuel y contó que también fue gracias a Marcelo Lewandowski, senador por el Frente Juntos, que “mandó parte del presupuesto que ellos tenían para cultura. Como no se pueden hacer recitales, parte de eso lo repartió en alimentos para comedores.”
Por otro lado, la cuarentena ya lleva más de sesenta días con un cambio de estación en el medio, por lo que el frío es otra de las problemáticas que empieza a asomarse. “Las familias obviamente nos piden de todo, ahora estamos con el tema de frazadas y estufas, que es lo que más necesitan, porque a veces tienen chicos chiquitos y se les hace difícil pasar el frío”, puntualizó.
Otra de las organizaciones que se puso la patria al hombro para hacer llegar un plato de comida a algunas familias de zona norte, es Olla Solidaria. Funciona en un local del barrio Olímpico, lindero a Rucci, en Salvat y Circunvalación. Nació en medio de la pandemia. “Es algo por ahora temporal. Éramos conscientes de que había mucha gente que no podía trabajar y no tenía ingreso diario monetario en sus hogares”, cuenta Guido Navarro, uno de los 15 amigos y amigas que forman parte de la agrupación. “La situación del barrio está bastante complicada, porque es un barrio humilde, de gente laburadora”, explicó.
Olla Solidaria no se identifica con ninguna bandera política y se sustenta con donaciones de vecinos y vecinas del barrio, de amigos y compañeros de trabajo. Los negocios, verdulerías y carnicerías también hacen su aporte. Cada sábado se ponen a cocinar. “El menú lo armamos con cosas que sabemos hacer nosotros, el primero fue un arroz con pollo, el segundo un guiso de fideos y ahora hicimos el locro”, dijo. El fin de semana pasado entregaron 250 raciones, sólo con el boca a boca de los vecinos y este sábado por la tarde empezaron a cortar las patitas de chancho para luego encender las hornallas y entregar otras doscientas.
La recepción de la comida, al igual que en La Aldea Solidaria, se realiza con envase propio de cada familia, respetando el distanciamiento social y el uso de barbijo. “La gente se organiza muy bien, son todos muy conscientes de la situación que estamos pasando. Se cuidan todos y nos cuidamos nosotros también. Cocinamos con barbijo, abundante alcohol en gel en las manos, sanitizamos las verduras”, contó Guido. Se muestra preocupado, porque el fin de semana próximo no van a trabajar: “Nos quedamos sin local. Estamos averiguando donde seguir con esto mientras se extienda la cuarentena, mínimo. Lo más probable es que sigamos en algún club, porque el muchacho que nos estaba prestando el local va a poner a funcionar un local de ropa.”
Un post de Instagram de la poeta Nina Ferrari reza: “La patria es una casa donde a la hora de hacer cuentas, los números cierran con todos y todas adentro”. Pero la patria, además de ser, se hace. La hacen los que caminan en función del otro sin pisarle los talones. La hacen los vecinos de los barrios, como Manuel y Guido, silbando bajito, pero no por disimular, con un trabajo de hormiga a puro pulmón, para que aquí sólo haya pibes comiendo. Porque el hambre no espera y trasciende cualquier pandemia.
Contactos para colaborar:
La Aldea Solidaria – Barrio Industrial
En Facebook: La Aldea Solidaria.
En Instagram: aldeasolidaria2
Olla Solidaria – Barrio Olímpico
En Instagram: ollasolidaria_ok
Se aceptan donaciones de toda índole: alimentos, productos de limpieza, ropa y frazadas en buen estado.
Respuestas a la consigna:
Primero, lo primero. Reconocer o definir el entorno de la tarea.
1. El tema es de libre elección, siempre que vean que pueden hacer un aporte novedoso.
Tema elegido: ollas populares y merenderos en Rosario.
2. Entorno de la tarea, audiencia, canal y propósito comunicativo:
En cuanto al entorno de la tarea, el canal de comunicación podría ser un medio gráfico. Diario o revista. El propósito comunicativo del texto es dar a conocer y brindarle difusión a dos de las ollas populares de Rosario, en este caso, de zona norte. Mostrar otra realidad, otro tipo de carencias que se viven en los barrios. La situación comunicativa, con la finalidad de enmarcar el texto, es el locro del 25 de mayo. Es decir, que la nota fue pensada para ser publicada inmediatamente después del feriado.
Segundo paso, hacer planes. Generación y ordenamiento de ideas.
3. Tormenta de ideas. (Lo mío, más que tormenta fue una llovizna)
Registro de notas en la semana del 18/05:
“Ollas populares. Buscar contactos. Averiguar si aumentaron en cuarentena, quiénes la organizan, cómo preparan las raciones, qué comen. ¿Alcanza? El hambre en cuarentena creció, obvio. ¿Merenderos también?”
“Posibles contactos: el coordinador de ollas del Club (Central), Guido de Olla Solidaria, Miguel de La Aldea, Comedor Dorita.”
“¿Hacen olla para los que viven en la calle? Hablar con Josefina (del Colectivo Situación de Calle)”
Ese fin de semana, Guido me invitó a participar del locrazo el día 23 de mayo. De ahí surgió la idea de hacer una especie de crónica. Al final no pude viajar. Por otro lado, Josefina me contó sobre la situación de la gente en situación de calle y me dio a entender que no iban a hacer locro.
Así que elegí tres de los contactos que tenía: Ivan Mattia, coordinador de los merenderos de la Secretaría de Sociales de Rosario Central, Manuel Durá Alesso de La Aldea Solidaria y Guido Navarro de Olla Solidaria. Enseguida empecé a pensar las preguntas para entrevistar a los contactos.
4. Nuevas ideas.
Registro de notas en la semana del 25/05:
“El hambre no conoce de pandemias. Vuelta de tuerca. No quiero hablar al tuntún de dos organizaciones random. Tengo que delimitar el espacio y quiero enmarcarlo dentro de algo novedoso y concreto. ¿Cómo?”
Horas después: “¡El locro! Locro, locro. La patria es el locro.”
Entre el lunes y el miércoles realicé las preguntas (adaptadas a la cuestión del locro) y recibí las respuestas vía Whatsapp. (Ver anexo) Recién ahí supe de la relación entre el Comedor Dorita y La Aldea Solidaria. El coordinador de Central me alcanzó un folleto y me pidió que no lo publique porque no lo habían terminado. Eso contestaba algunas de mis preguntas, así que le pregunté sobre el locro. Me contestó a las corridas.
5. Asociaciones, puntos salientes de los párrafos y nuevas ideas.
Registro de notas con ideas que fueron surgiendo antes de empezar a redactar:
“La patria es una casa donde a la hora de hacer cuentas los números cierran con todos y todas adentro” Nina Ferrari. Poeta.
Festividad atípica. ¿Cómo era antes?
Salidas recreativas. Distanciamiento social.
Darnos ánimo, encendernos los fueguitos.
Changas.”
Asociaciones:
En cuanto a la estructura del texto, intenté desde un principio aprovechar la información que tenía en común sobre las ollas. Al analizarlo, noté que la situación de Rosario Central distaba mucho de las otras dos agrupaciones, por ser una institución y porque el locro que ellos realizaron tenía otro propósito: recaudar fondos. Iba a resultar difícil enmarcarla y no excederme en la extensión del trabajo, por lo que desestimé esa data. Sería mejor enfocarme en las dos ollas de zona norte. Luego, decidí separar a las dos agrupaciones dentro del texto, porque si entrecruzaba la información corría el riesgo de confundir o dificultar la lectura.
6. El ordenamiento.
Mientras tanto, surgió la idea de usar la cita de Nina Ferrari para retomar y reforzar el tema del locro y enlazar el contenido con la otra agrupación.
El ordenamiento quedaría así:
“Cómo era antes el 25 de mayo – introducir las agrupaciones
La Aldea Solidaria
Párrafo con la cita de Nina para separar
Olla Solidaria
Cierre con los datos de la organización o una reflexión”
7. Por qué creen es el mejor ordenamiento. Ajustes.
Me pareció que sería interesante destacar la idea de un 25 de Mayo en cuarentena, decidí hacerlo, si se quiere, de una manera literaria. La justificación de por qué elegí ordenar así la información está escrita más arriba, pero además, porque La Aldea Solidaria trabaja todo el año (suena como algo más general). En cambio, la Olla Solidaria, es una situación excepcional, por lo que da esta idea de particularidad.
Ahora sí, ¡a redactar!
8. Llegados a la etapa de trasladar/traducir los planes al texto, comienza lo que llamamos la escritura propiamente dicha. ¡Recién ahora!
A esta altura, había redactado el primer párrafo, sin saber cómo seguiría el texto: “En medio de la pandemia, el feriado del 25 de mayo resultó atípico…” Retomé el trabajo al día siguiente, por falta de ideas y para no forzarlo. El mismo día de la redacción me enteré que había que contestar punto por punto cada una de las consignas. Ya había redactado una parte de la planificación, así que tuve que reestructurarla y acomodar las respuestas.
9. Redacten las ideas del mapa, cada una en uno o dos párrafos, pensando en el mejor “modo de decir”, de dirigirse, a la audiencia determinada. No olviden poner un título.
Aquí, el texto fue mutando. Al no querer escribir algo meramente informativo, ni tan (¿cómo expresarlo?) sustancial, poético, literario, se me mezclaron las prosas. Pero me pareció divertido ir intercalando palabras entre las citas. Al tener tanta información sobre las organizaciones, sabía que me llevarían más de 1 o 2 párrafos cada una. Por lo que el ordenamiento ¡volvió a mutar!
Además, para dejar más clara la temática del texto y como, a decir verdad, no me convencía el comienzo, al ordenamiento que ya tenía le agregué una bajada.
10. Evaluación del proceso.
Hete aquí, el nuevo ordenamiento:
Bajada
Cómo era antes el 25 de mayo – introducir las agrupaciones
La Aldea Solidaria – Interlocutor – Origen, finalidad
La Aldea Solidaria – Financiación
La Aldea Solidaria – Carencias del barrio
(Mechar con el locro alguno de los párrafos anteriores)
Párrafo con la cita de Nina para separar
Olla Solidaria – Interlocutor – Origen, finalidad
Olla Solidaria – Financiación
Olla Solidaria – Carencias del barrio
(Mechar con el locro alguno de los párrafos anteriores)
Cierre con los datos de la organización o una reflexión
11. Les sugerimos que dejen “reposar el texto”, y vuelvan más tarde a revisar. Tomen en cuenta los cambios que hicieron. ¿En su mayoría, qué tipos de correcciones tuvieron que introducir?
La mayoría de las correcciones fueron comas. Al parecer, mientras pienso las ideas que se van a ir sucediendo en las oraciones y el texto, pongo una coma. Pienso, pongo una coma. También tuve que revisar una de las dificultades que surgió en el texto, que fue la de seleccionar las citas y encontrar la manera de volcarlas en el texto. ¿En qué tiempo verbal, qué acción atribuirle? (Si habla, si cuenta o declara, etcétera)
Resultó difícil encontrarle un cierre. Así que, cuando ya había volcado toda la información, decidí pasar el párrafo de Nina hacia el final y modificarlo, porque la bajada ya anticipaba que iba a hablar de dos organizaciones distintas. ¿Modifiqué el ordenamiento por cuarta o quinta vez? Exacto. El resultado es el texto final.
12. Miren todo de nuevo: concéntrense en el principio. ¿Atrapa a la audiencia? ¿Le hace una promesa que la convoca a leer? Ahora avancen por el desarrollo: ¿cumple la promesa hecha en el título y en el primer párrafo? ¿Es ágil y claro? ¿Hay ideas repetidas? ¿O algunas que necesitan mayor/menor desarrollo, considerando lo que el lector sabe? Y ahora revisen el final: ¿creen que lo tendrán al lector pensando mucho tiempo en el texto que acaba de leer? ¡Bravo!
Creo que puede llegar a atrapar a la audiencia, por el título y por el tema. Si bien, en el desarrollo no se retoma la cuestión del título de una manera literal, busca hacerse alusión. El título también marca una posición, un punto de vista, dependiendo el medio donde va publicado, por supuesto. No sería lo mismo leer ese título en La Nación, que leerlo en Página 12.
Creo que las ideas plasmadas en el texto están bastante claras, quizás las citas pueden llegar a dificultar la lectura, pero creo que es fundamental darles la palabra a los protagonistas.
Busqué brindar la información adecuada para ubicar al lector en el lugar de los hechos y en la situación de los barrios.
El final, tiene el propósito de animar a la gente, ya sea colaborando o saliendo a la calle a ver qué está pasando y de qué modo se puede ayudar.
13. Con el texto terminado, a un paso de publicarlo (en ese caso, de mandarlo para corregir), ¿cómo lo ven en relación con el entorno de la tarea? ¿Cumple sus expectativas?
A estas alturas lo leí y lo modifiqué tantas veces que ya no sabría qué agregarle y qué sacar. O bien, le agregaría y le sacaría muchas cosas. Pero creo que lo fundamental, está ahí. En parte, me gusta que el título no se retome en el texto, que las diferentes prosas y lenguajes se vayan mezclando. Creo que, si hubiese sido meramente informativo, no causaría el mismo impacto. Por supuesto, lamento profundamente no haber podido participar de alguna de las ollas. Seguramente habría cambiado la perspectiva del texto y habría sido una experiencia muy enriquecedora. Para el trabajo y para el alma.
14. Y además: ¿Cómo vivieron esta experiencia de ir paso a paso en la redacción, haciendo un esfuerzo por concentrarse en cada etapa de la escritura?
Personalmente, se me hace muy difícil seguir cada punto. Para este trabajo en particular decidí hacer las notas en formato “diario íntimo”. Porque, creo que escribir que no hay nada para escribir, es parte del proceso de planificación. Y porque puede ayudar a que surjan otras ideas. De todas maneras, muchas veces las mejores ideas surgen cuando no tengo a mano algo para anotar, o varían tan rápido que no llego a escribirlas.
Como dije más arriba, hasta el momento de la redacción no sabía que había que contestar punto por punto, así que fui acomodando la información que tenía. Y la que recordaba había surgido en momentos de insomnio, lejos de las biromes y del celular.
15. Sí, tómense un tiempo para felicitarse y descansar. Este proceso llevaremos adelante en cada producción que encaremos desde ahora. Cada vez la iremos perfeccionando y estaremos más atentos a nuevos detalles. Pero así empezamos, y qué bueno que estuvo. ¿No?
Gracias. ¡Fue todo un desafío, pero entretenido! De a poco y con práctica, lo iremos aceitando.
ANEXO:
Fuentes:
Preguntas:
Organización y funcionamiento:
¿Cuándo y cómo nació la idea de juntarse a cocinar para el barrio?
¿Con qué frecuencia la llevan a cabo y en qué lugar?
¿De qué manera financian la actividad?
¿Cómo planifican el menú? ¿De qué manera distribuyen las raciones?
Sobre la gente:
¿Cuánta gente asiste? ¿Cómo es la gente que asiste? (¿Acuden familias enteras? ¿Con muchos niñes?)
¿Cuál es la situación del barrio? ¿Observan otro tipo de carencias?
¿Cómo reacciona la gente? (Se muestra agradecida, pide más, etc)
Testimonios:
La aldea solidaria – Manuel Durá Alesso
“La aldea surgió durante el macrismo, hace tres años aproximadamente en Barrio Industrial de zona norte. Es calle Franco a la altura del 2000 más o menos, son 2 o 3 cuadras a la redonda. Está financiada pura y exclusivamente de personas particulares, no recibimos ninguna ayuda del estado ni de nadie. Salvo Marcelo Lewandowski que nos ayudó y nos mandó parte del presupuesto que ellos tenían para cultura. Como no se pueden hacer recitales, parte de eso lo repartió en alimentos para comedores. Nos dieron una vez 40 bolsones, nos acercaron verduras.
El que lo llevó a cabo por primera vez es el Ñato, Juan Carlos, es un amigo mío. Yo empecé a trabajar con él hace un año o dos. Este es el segundo año que hacemos el locro un 25 de mayo. Las donaciones son todas particulares, trabajamos con el comedor Dorita, que está pacheco y sorrento. El Facu también nos ayuda. Ellos también reciben donaciones y trabajamos en conjunto. Nos vamos ayudando para que los dos comedores tengan comida para compartir. Nosotros tenemos copa de leche dos días y tratamos por lo general de hacer, cuando podemos, una vez a la semana o cada 15 días, 100 bolsones con 10 productos básicos. Leche, yerba, polenta, arroz, fideos, salsa, aceite, lavandina.
Hace poco nos registramos en el Banco de Alimentos, así que nos mandaron algunas cosas. En el barrio siempre hay chicos que también cocinan, así que tratamos de ayudarles en las ollas a ellos. A veces nos mandan en la semana y le damos 10 o 20 bolsas de fideos, según lo que vayan necesitando.
Donaciones, nos manejamos todo por facebook. Nos contactan al ñato o a mí en Instagram, como La Aldea solidaria y La Aldea Solidaria II.
Las familias obviamente nos piden de todo, ahora estamos con el tema de frazadas y estufas, que es lo que más necesitan, porque a veces tienen chicos chiquitos y se les hace difícil pasar el frío. A veces nos colabora tejiendo lazos, son unas chicas que hacen mantitas. Tenemos mucha gente que nos ayuda por suerte, que se sumó con la idea. La idea es hacer cuando termine esto algún evento solidario, hacer algun recital. Tenemos gente de la cultura que quiere sumarse, bandas, un programa de radio Funka Laradio, el Chac, rapea, nos difunde siempre por la radio.
Y después todo a pulmon. Nosotros lo que necesitaríamos es una ayuda fija, ahora estamos tratando de hacer la personería, que se paró por el coronavirus. La idea es conseguir la personería para tener una ayuda fija.
Puntualmente ayer genial, hubo otro locro en el barrio así que alcanzó. No sobró nada porque lo repartimos todo, cosa que no pasó otras veces pero bueno tuvimos buena cantidad de donaciones. Así que hicimos un locrazo con de todo. Mucho chorizo, mucha carne, estuvo espectacular.
El año pasado se acercaron casi 400 raciones y cuando nos estábamos quedando cortos fuimos a comprar arroz y lo estiramos un poco, para que nadie se quede sin comer.
La gente siempre bien, salvo con los bolsones, que a veces no alcanzan. Así que los anotamos para la otra semana y la otra semana tiene prioridad esa gente.
En el barrio afortunadamente nos quieren mucho, porque nunca estuvimos atados a un partido político. Esto es algo que surgió del ñato, que vivió siempre en el barrio y se dedicó a ayudar. Asi que lo conocen, saben que nunca estuvo con ningun politico y tampoco es la idea, somos independientes. Y estamos dispuestos a que el que quiera ayudar, que ayude. Pero obviamente ninguno nos va a decir qué hacer ni nada.
El propósito (del locro) es primero que puedan comer, segundo que puedan festejar una fecha patria como cualquier persona. A diferencia de otros años, no sé si se sumó más gente. Venimos del macrismo, en el que nació la aldea, precisamente por la cantidad de gente que no tenía para comer. Que el macrismo hizo un desastre en los barrios. Y cuando empezaba a parecer que todo se iba a encaminar vino la pandemia. Y como sabemos, mucha de la gente de los barrios vive de las changas, por lo tanto no puede salir a laburar, por lo tanto empeoró mucho. Porque hay gente que si no sale a laburar no tiene para comer.
En el barrio se organizan los vecinos, hacen ollas. Más de lo que podemos hacer nosotros, la misma gente junta un poco. El que tiene un poco de arroz, el que tiene un poco de verduras. Trata de comer así y que falte lo menos posible.
La gente se comportó genial, como siempre. Obviamente se les dice que vengan con tupper, con distancia, con barbijo. La gente del barrio nos conoce, nos cuidamos. Vinieron a colaborar los chicos del Club de los Olvidados, y después nosotros fuimos a ayudarlos después a la noche, en su club, que es el club industrial. Y siempre los vecinos se ponen a cortar algunas cosas, nos ayudan a separar a la gente.
Hay, como en todos lados, diferencias, peleas entre ellos pero nosotros siempre les damos a todos, aunque estén enojados, aunque no. Aunque vengan al comedor, aunque no vengan siempre a la copa de leche. Nosotros tratamos de darles a todos por igual. Obviamente tienen prioridad los chicos que participan en el comedor, porque son los que más necesidad tienen pero después no se hace ninguna diferencia. Si sos de otra copa de leche y también queres venir a comer, también te vamos a dar. Está todo bien, la gente la mejor, por suerte. Siempre.”
Olla solidaria – Guido Navarro
“Estamos cocinando una vez por semana. Los sábados, porque averiguamos en el barrio que cocinamos en el local ese que nos prestaron que estaba vacío para poder cocinar solamente el unico dia que no había comedores eran los sábados. Porque hay algunas organizaciones políticas, religiosas, que durante la semana ya tenían días organizados para hacer una comida diaria para ayudar en el barrio.
Los sábados a las siete y media de la tarde noche estamos entregando las viandas. Estamos en Barrio Olímpico, es un barrio nuevo de zona norte debe tener unos tres años. Uno de los chicos tiene un local a punto de terminarlo, lo tenía vacío así que se ofreció para prestarnos el local para cocinar.
La idea de este comedor, de Olla Solidaria es algo por ahora temporal. Con el tema de la cuarentena, de ayudar en este barrio, que hay mucha gente que con el tema del aislamiento no podía salir a trabajar. Porque, por ahí trabajaban en negro, no tenían permiso de circulación. Es un barrio bastante humilde.
No estamos con ninguna organización política, ninguna organización religiosa, es todo a pulmón. Y con las donaciones que nos hicieron un montón de negocios, de verdulerías, carnicerías. Un montón de personas también, conocidos nuestros, compañeros de trabajos, amigos, familiares, vecinos del mismo barrio que por ahí sacaban cosas de su heladera y nos daban a nosotros para que cocinemos para todo el barrio.
El menú lo armamos con cosas que sabemos hacer nosotros, el primero fue un arroz con pollo, el segundo un guiso de fideos y ahora hicimos el locro.
La distribución la hacemos en el local. Viene la gente y arma cola en la puerta. Generalmente vienen las mujeres de la familia, no sé por qué. Es muy raro que vengan los hombres. Y los chicos también es raro que vengan. Tratamos de decirles que vengan de a uno y con barbijo, para cuidar a la gente que está haciendo cola en la puerta, porque se arman colas de una cuadra. Hacemos entrega, para generalmente más de 230 personas. Todos los grupos familiares son mínimo de cuatro. La gente se organiza muy bien, toman distancia, son todos muy conscientes de la situación que estamos pasando. Se cuidan todos y nos cuidamos nosotros también. Nosotros también cocinamos con barbijo, abundante alcohol en gel en las manos, nos lavamos las manos, sanitizamos las verduras. No es fácil brindar tampoco esta ayuda en este momento.
La situación del barrio está bastante complicada, porque es un barrio humilde, de gente laburadora, pero hay mucha gente que vive de changas, que va a limpiar casas, que labura en obras de construcción. Todo eso estuvo parado, no había permiso de circulación, entonces esa gente la estaba pasando bastante heavy.
Por eso la idea fue arrancar ahora en la cuarentena. Éramos conscientes que había mucha gente que no podía trabajar y no tenía ingreso diario monetario en sus hogares. Mucha gente va cobrando por día y está hace dos meses sin laburar.
Estuvimos juntando bastante ropa. Vino mucha gente a pedirnos ropa de abrigo, ropa para chicos, zapatillas. Tuvimos un caso bastante particular de una chica que tiene dos nenas, dos nenas chiquitas de unos siete años, que se le había prendido fuego la casa, había perdido todo. Así que le conseguimos colchones, frazadas, ropa para las nenas. Pero sí, está bastante complicado el barrio.
Esta semana no vamos a cocinar, porque nos quedamos sin local. estamos averiguando donde seguir con esto mientras se extienda la cuarentena mínimo. Lo más probable es que sigamos en algún club, porque el muchacho que nos estaba prestando el local estaba en construcción, ya casi terminado, va a poner a funcionar un local de ropa.”
Otras fuentes utilizadas:
Sobre ollas populares, para tener en cuenta algunos sinónimos, palabras alusivas.
Había pocos artículos en internet:
https://www.rosario3.com/informaciongeneral/Pandemia-solidaria-ollas-populares-de-Sorrento-y-Travesia-y-de-Suipacha-al-3600-necesitan-ayuda-20200526-0044.html
Páginas oficiales de las Ollas consultadas:
https://www.facebook.com/laaldea.solidaria.10
https://www.instagram.com/ollasolidaria_ok/
Otra información que podía llegar a sumar al armado del texto:
El club de los olvidados.
https://www.facebook.com/El-club-de-los-olvidados-102907698052737/
Revolución de Mayo.
https://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n_de_Mayo
Situación sobre Barrio Olímpico. Para tener una idea de dónde queda, de cómo es.
https://www.facebook.com/municipalidadrosario/photos/crece-el-barrio-ol%C3%ADmpico-entregamos-viviendas-a-otras-36-familias-rosarinas-en-e/1641721092597058/