¿Como vivir con 20 mujeres adolescentes en una misma casa sin volverte loca?

Por: Antonela Carlino
Si te fuiste a estudiar una carrera a otra provincia, tus papas no tuvieron mejor idea que mandarte a vivir a una residencia y tenés que convivir con 20 personas más, ¿Qué digo? ¿Personas? ¡CON 20 MUJERES!, entonces seguí las instrucciones para no enloquecer:


– Primero que nada antes de entrar a tu casa, ponte los auriculares y dale play a tu mp3.
– En segundo lugar observá tu reloj, si es hora de almorzar, no vallas a la cocina. A partir de ahora la siesta es tu horario de almuerzo, de lo contrario formaras parte del “quilombo” que esta sufriendo la cocina en este momento.
– En tercer lugar, después de comer, hace caso omiso a tus compañeras de casa que vienen diciendo: “No, no sabes lo que pasó hoy, fulanita le dijo a menganita que…”.
– Si a pesar de haber hecho caso omiso a tus compañeras, al rato viene otra diciéndote: “Así que vos le dijiste a las chicas que yo…”, te recomiendo mantener tu postura y el perfil bajo, para evitar formar parte del chismerío.
– Cuando llega la tarde, y te querés poner a leer algo a pesar de los gritos, de la música y del televisor, optá por ir a una biblioteca, salir a caminar o prenderte en la joda un rato y dejar el estudio para después.
Advertencia: ¡Nunca intentes estudiar con el “quilombo” de fondo!
– Si llegas tarde a casa, porque fuiste a la biblioteca, y con hambre, evita la cocina y anda a bañarte. Cuando todas estén comiendo va a ser un buen momento para cocinar.
– Llegada la noche si cuando intentás dormir, no podes porque hay chicas que hablan fuerte, están a las carcajadas, gritando o corriendo por la casa, pedí silencio.
– Si la primera vez solo funcionó durante 5 minutos, esta vez volvé a hacerlo pero mas fuerte.
– Si esta vez ni siquiera pararon durante un ratito, entonces, agarrá tu equipo de música ponelo al máximo y sumate al griterío.
Es muy importante seguir las instrucciones al pie de la letra para no terminar afónica, exhausta, en cama o sencillamente para no volverte ¡LOCA!