{"id":436,"date":"2012-07-05T19:40:59","date_gmt":"2012-07-05T19:40:59","guid":{"rendered":"http:\/\/fcpolit.unr.edu.ar\/blogs\/programa\/?p=436"},"modified":"2012-07-05T19:40:59","modified_gmt":"2012-07-05T19:40:59","slug":"una-entrevista-no-gracias-gabriel-garcia-marquez-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/2012\/07\/05\/una-entrevista-no-gracias-gabriel-garcia-marquez-2\/","title":{"rendered":"\u00bfUna entrevista? No, gracias &#8211; Gabriel GARC\u00cdA M\u00c1RQUEZ"},"content":{"rendered":"<p><strong>UNIDAD 5<\/strong><\/p>\n<p><strong>TEXTO COMPLEMENTARIO<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/files\/2012\/07\/gabo1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-437\" src=\"https:\/\/blogs.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/files\/2012\/07\/gabo1-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" \/><\/a><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>En el curso de una entrevista, un reportero me hizo la pregunta eterna: \u201c\u00bfCu\u00e1l es su m\u00e9todo de trabajo?\u201d. Permanec\u00ed pensativo, buscando una respuesta nueva, hasta que el periodista me dijo que si la pregunta me parec\u00eda demasiado dif\u00edcil pod\u00eda cambiarla por otra. \u201cAl contrario\u201d, le dije: \u201ces una pregunta tan f\u00e1cil y tantas veces contestada por m\u00ed que estoy buscando una respuesta distinta\u201d. El periodista se disgust\u00f3, pues no pod\u00eda entender que yo explicara mi m\u00e9todo de trabajo de un modo diferente en cada ocasi\u00f3n. Sin embargo, as\u00ed era. Cuando se tiene que conceder un promedio de una entrevista mensual durante doce a\u00f1os, uno termina por desarrollar otra clase de imaginaci\u00f3n especial para que todas no sean la misma entrevista repetida.<\/p>\n<p>En realidad, el g\u00e9nero de la entrevista abandon\u00f3 hace mucho tiempo los predios rigurosos del periodismo para internarse con patente de corso en los manglares de la ficci\u00f3n. Lo malo es que la mayor\u00eda de los entrevistados lo ignoran, y muchos entrevistados c\u00e1ndidos todav\u00eda no lo saben. Unos y otros, por otra parte, no han aprendido a\u00fan que las entrevistas son como el amor: se necesitan por lo menos dos personas para hacerlas, y s\u00f3lo salen bien si esas dos personas se quieren. De lo contrario, el resultado ser\u00e1 un sartal de preguntas y respuestas de las cuales puede salir un hijo en el peor de los casos, pero jam\u00e1s saldr\u00e1 un buen recuerdo.<\/p>\n<p>La introducci\u00f3n es siempre la misma, y casi siempre por tel\u00e9fono. \u201cHe le\u00eddo todas las entrevistas que le han hecho a usted, y todas son iguales\u201d, dice una voz amable y muy segura de s\u00ed misma. \u201cLo que yo quiero hacerle es algo distinto\u201d. Es in\u00fatil replicar que todos dicen lo mismo. Adem\u00e1s, no lo hago de ning\u00fan modo, porque siempre me he considerado un periodista, por encima de todo, y cuando otro periodista me solicita una entrevista me siento en un callej\u00f3n sin salida: a la vez v\u00edctima y c\u00f3mplice. De modo que termino siempre por aceptar, con ese hilo de suicida irremediable que todos llevamos dentro.<\/p>\n<p>En dos de cada tres casos, el resultado es el mismo: no resulta una entrevista distinta, porque las preguntas son las de siempre. Incluso la \u00faltima: \u201c\u00bfQuisiera decirme una pregunta que nunca le hayan hecho y quisiera contestar?\u201d. La respuesta es siempre la m\u00e1s desoladora: \u201cNinguna\u201d. Tal vez los entrevistadores no se den cuenta de hasta qu\u00e9 punto nos duele su fracaso a los entrevistados, pues en la realidad no es un fracaso de ellos solo, sino, sobre todo, un fracaso nuestro. Siempre me quedo con la impresi\u00f3n sobrecogedora de que el domingo pr\u00f3ximo, cuando los lectores abran el peri\u00f3dico, se dir\u00e1n con un gran desencanto, y quiz\u00e1 con una rabia justa, que all\u00ed est\u00e1 otra vez la misma entrevista de siempre, del escritor de siempre, que ya se encuentra hasta en la sopa, y pasar\u00e1n con toda raz\u00f3n y todo derecho a la p\u00e1gina providencial de las historietas c\u00f3micas. Tengo la esperanza de que en un d\u00eda no muy lejano nadie volver\u00e1 a comprar los peri\u00f3dicos donde se publiquen entrevistas conmigo.<\/p>\n<p>Hay entrevistadores de diversas clases, pero todos tienen dos cosas en com\u00fan: piensan que aquella ser\u00e1 la entrevista de su vida, y est\u00e1n asustados. Lo que no saben \u2013y es muy \u00fatil que lo sepan- es que todos los entrevistados con sentido de la responsabilidad est\u00e1n m\u00e1s asustados que ellos. Como en el amor, por supuesto. Los que creen que el susto s\u00f3lo lo tienen ellos, incurren en uno de los dos extremos: o se vuelven demasiado complacientes, o se vuelven demasiado agresivos. Los primeros no har\u00e1n nunca nada que en realidad valga la pena. Los segundos no consiguen nada m\u00e1s que irritar al entrevistado. \u201cEso es bueno\u201d, me dijo un excelente entrevistador de radio. \u201cSi uno logra irritar al entrevistado, \u00e9ste terminar\u00e1 por gritar la verdad de pura rabia\u201d. Otros emplean el m\u00e9todo de los malos maestros de escuela, tratando de que el entrevistado caiga en contradicciones, tratando de que diga lo que no quiere decir, y tratando, en el peor de los casos, de que digan lo que no piensan. He tenido que enfrentarme algunas veces a esta clase de entrevistadores, y los resultados han sido siempre los m\u00e1s deplorables. Debo reconocer, sin embargo, que, en otro g\u00e9nero de entrevistas, el m\u00e9todo puede conducir a una explosi\u00f3n deslumbrante. Este fue el caso, hace algunos a\u00f1os, en una conferencia de Prensa sobre temas econ\u00f3micos que concedi\u00f3 el presidente de Francia Val\u00e9ry Giscard d\u2019Estaing. Fue un espect\u00e1culo radiante, en el cual los periodistas disparaban con cargas de profundidad, y el entrevistado respond\u00eda con una precisi\u00f3n, una inteligencia y un conocimiento asombrosos. De pronto, una periodista pregunt\u00f3 con el mayor respeto: \u201c\u00bfSabe usted, se\u00f1or presidente, cu\u00e1nto cuesta un billete del Metro?\u201d. El se\u00f1or presidente, por supuesto, no lo sab\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Entrevista de guerra<\/strong><\/p>\n<p>En esta clase de entrevistas, que tal vez deb\u00edan llamarse entrevistas de guerra, el nombre culminante es el de mi admirada Oriana Fallaci. Otros periodistas que creen conocerla \u2013pero que sin duda no la quieren- tienen reservas en relaci\u00f3n con su m\u00e9todo. Dicen que en efecto no altera ni una sola palabra de lo que dijo el entrevistado frente al micr\u00f3fono, que en cambio acomoda a su antojo el orden en que fue dicho, y, sobre todo, cambia y retoca sus propias preguntas como mejor le conviene. No me consta, y es muy probable que quienes lo dicen no lo sepan tampoco de primera mano. A fin de cuentas, no creo que ese m\u00e9todo sea menos sospechoso que el empleado en la actualidad por las revistas norteamericanas Time y Newsweek, que graban una conversaci\u00f3n de varias horas y luego no utilizan sino el material de una p\u00e1gina, sin preguntarse si las omisiones no alteran de alg\u00fan modo el sentido del texto original. En todo caso, el resultado del m\u00e9todo de Oriana Fallaci es casi siempre revelador y fascinante, y muy pocas personalidades de este mundo han resistido a la vanidad de concederle una entrevista. A ella, por su parte, s\u00f3lo se le ha ablandado el coraz\u00f3n frente a dos hombres: el pr\u00edncipe Rainiero de M\u00f3naco y monse\u00f1or Helder C\u00e1mara. El propio Henry Kissinger admiti\u00f3 en sus memorias que la entrevista de Oriana Fallaci fue la m\u00e1s catastr\u00f3fica que le hab\u00edan hecho jam\u00e1s. Es f\u00e1cil comprender, porque en ninguna otra hab\u00eda quedado tan descubierto por dentro y por fuera, y de cuerpo entero. Como s\u00f3lo puede lograrse, desde luego, con los recursos m\u00e1gicos de la ficci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un buen entrevistador, a mi modo de ver, debe ser capaz de sostener con su entrevistado una conversaci\u00f3n fluida, y de reproducir luego la esencia de ella a partir de unas notas muy breves. El resultado no ser\u00e1 literal, por supuesto, pero creo que ser\u00e1 m\u00e1s fiel, y sobre todo m\u00e1s humano, como lo fue durante tantos a\u00f1os de buen periodismo antes de ese invento luciferino que lleva el nombre abominable de magnet\u00f3fono. Ahora, en cambio, uno tiene la impresi\u00f3n de que el entrevistador no est\u00e1 oyendo lo que se dice, ni le importa, porque cree que el magnet\u00f3fono lo oye todo. Y se equivoca: no oye los latidos del coraz\u00f3n, que es lo que m\u00e1s vale en una entrevista. No se crea, sin embargo, que estas desdichas me alegran. Al contrario: al cabo de tantos a\u00f1os de frustraciones, uno sigue esperando en el fondo de su alma que llegue por fin el entrevistador de su vida. Siempre como en el amor.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>UNIDAD 5 TEXTO COMPLEMENTARIO<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[53,36],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/436"}],"collection":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=436"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/436\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=436"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=436"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=436"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}