{"id":351,"date":"2008-07-29T21:14:16","date_gmt":"2008-07-29T21:14:16","guid":{"rendered":"http:\/\/fcpolit.unr.edu.ar\/blogs\/programa\/2008\/07\/29\/apuntes-nomadas-ryszard-kapuscinski\/"},"modified":"2008-07-29T21:14:16","modified_gmt":"2008-07-29T21:14:16","slug":"apuntes-nomadas-ryszard-kapuscinski","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/2008\/07\/29\/apuntes-nomadas-ryszard-kapuscinski\/","title":{"rendered":"Apuntes n\u00f3madas &#8211; Ryszard KAPUSCINSKI"},"content":{"rendered":"<p><strong>UNIDAD 6<br \/>\nTEXTO COMPLEMENTARIO*<\/strong><br \/>\n1. Viajar descubriendo, la lectura y la reflexi\u00f3n conforman, todo unido, mis textos. Estas tres profundas ra\u00edces de mi escritura son las que persigo simult\u00e1neamente. Aparte de eso, me ayudan dos elementos: la poes\u00eda y la fotograf\u00eda.<br \/>\nLa primera ra\u00edz es el viaje como descubrimiento, como exploraci\u00f3n, como esfuerzo: viajar en busca de la verdad, no de distensi\u00f3n. Viajar significa para m\u00ed atenci\u00f3n, paciencia para informarme, deseo de saber, de ver, de comprender y de acumular todo el conocimiento. Viajar as\u00ed supone entrega y un trabajo duro.<br \/>\nLa segunda ra\u00edz es una lectura amplia sobre el tema. Si uno desea conferir a su escritura una cualidad cubista, ha de enriquecerse. Incorporo citas para dejar que resuenen otras voces, invito a otros a hablar en mis textos. A veces uno cree haber hecho un descubrimiento. Al leer se constata a menudo que esa idea ya la tuvieron otros, de modo que uno intenta avanzar en otra direcci\u00f3n o ir m\u00e1s lejos para no resultar banal con la repetici\u00f3n.<br \/>\nLa tercera ra\u00edz, en la que descansan las otras dos, es mi propia reflexi\u00f3n. Mediante mi experiencia como viajero y lector trato de dar con un enfoque original, con nuevas im\u00e1genes, nuevas descripciones, nuevas reflexiones. Si faltase alguno de estos tres componentes, mi prosa no funcionar\u00eda. S\u00f3lo los tres operando simult\u00e1neamente facilitan un proceso que no aspira a ser exhaustivo, pero s\u00ed una aproximaci\u00f3n lo m\u00e1s certera posible. Pero incluso cuando no se alcanza la imagen real, sue\u00f1o con ella y lucho por acercarme en lo que pueda a la verdad.<br \/>\nMe considero un detective de lo otro, de otras culturas, de otras formas de pensar, de comportarse. Soy un detective de una &#8220;otredad&#8221; concebida positivamente, con la que quiero tomar contacto para comprenderla. Se trata de c\u00f3mo puedo describir la realidad de un modo nuevo y adecuado. A veces se denomina esta escritura como no ficci\u00f3n. Para ello resultan importantes la fuerza creativa y la presencia personal. A veces me preguntan c\u00f3mo es el h\u00e9roe de mis libros: &#8220;Yo soy el h\u00e9roe, pues estos libros tratan de una persona que viaja, mira, lee, piensa y que escribe sobre todo ello&#8221;.<br \/>\n2. Yo no soy esencialmente poeta, pero utilizo la poes\u00eda como ejercicio ling\u00fc\u00edstico; la poes\u00eda es irrenunciable para m\u00ed. Requiere una concentraci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica extrema y eso beneficia la prosa. Mi prosa ha de tener m\u00fasica, y la poes\u00eda es ritmo. Cuando me pongo a escribir, tengo que encontrar un ritmo. Encuanto he encontrado el ritmo de la frase todo fluye. El ritmo le lleva a uno como un r\u00edo, se nada en movimientos r\u00edtmicos. El ritmo lo encuentro mediante la intuici\u00f3n. Si no doy con la cualidad r\u00edtmica de una frase, la omito. La frase ha de encontrar primero un ritmo interior, luego la p\u00e1gina y finalmente todo el p\u00e1rrafo. As\u00ed confiero a la prosa una dimensi\u00f3n po\u00e9tica. La poes\u00eda tiene una gran densidad, por lo que la prosa po\u00e9tica no puede abarcar demasiadas p\u00e1ginas.<br \/>\nNormalmente, trato de encontrar frases breves, pues generan ritmo y movimiento. Son m\u00e1s r\u00e1pidas y dan claridad a la prosa. Cuando escrib\u00ed \u00abImperio\u00bb constat\u00e9 que si quer\u00eda ofrecer una descripci\u00f3n m\u00e1s acertada necesitaba frases m\u00e1s largas. De pronto el estilo de mi escritura se transform\u00f3 por completo. Se deb\u00eda a la amplitud del asunto, que no puede abarcarse con frases breves. El estilo ha de ajustarse al objeto. Una descripci\u00f3n de la interminable amplitud del paisaje ruso requiere frases largas.<br \/>\nAdem\u00e1s de la relaci\u00f3n entre asuntos y estilo, est\u00e1 la que liga al tema y el material ling\u00fc\u00edstico. Cuando escrib\u00ed \u00abRey de Reyes\u00bb, quer\u00eda describir un poder autoritario. La mirada autoritaria de un poder autoritario tiene algo de anacr\u00f3nico. Para expresar lo trasnochado del objeto deb\u00eda despertar la impresi\u00f3n de algo superado, definitivamente envejecido. Mi cr\u00edtica de la estructura autoritaria del poder se expresaba por medio de esta revelaci\u00f3n de su extemporaneidad. Tambi\u00e9n se trataba de revelar lo anacr\u00f3nico de nuestro sistema autoritario en Europa del Este. De modo que le\u00ed cuidadosamente la vieja literatura polaca feudal de los siglos XVI, XVII y XVIII. Encontr\u00e9 maravillosas  palabras olvidadas muy expresivas y llenas de matices, y con todo ello elabor\u00e9 un vocabulario particular.<br \/>\nEl idioma espa\u00f1ol se caracteriza por una riqueza barroca, una especie de efecto rococ\u00f3, colorida y cuajada de florituras, de juguetona imaginaci\u00f3n y una fantas\u00eda inconmensurable. La prosa de mi pieza sobre &#8220;la guerra del f\u00fatbol&#8221; entre El Salvador y Honduras no es, por ello, sencilla, y es poco transparente precisamente por recoger esas tradiciones hisp\u00e1nicas.<br \/>\nEn \u00c1frica, el material ling\u00fc\u00edstico ha de poder describir cualidades tropicales. La literatura africana contempor\u00e1nea no se escribe en las lenguas aut\u00f3ctonas, sino en franc\u00e9s o en ingl\u00e9s. Eso impide que se establezca un v\u00ednculo profundo con las lenguas tradicionales. Lo que uno puede apropiarse procede de los poetas nacionales de m\u00e1s edad. La poes\u00eda africana tradicional es ritmo, sencillez, repetici\u00f3n. A veces se repite una frase una y otra vez, y de esa repetici\u00f3n surge un efecto musical: la m\u00fasica, en el \u00c1frica tradicional, es fundamentalmente tambores, tambores que hablan. S\u00f3lo unos pocos escritores europeos han tratado de describir el ambiente y el clima de la espesa selva tropical. Probablemente sea Joseph Conrad quien m\u00e1s se ha aproximado a su esencia. La experiencia de los tr\u00f3picos tuvo una enorme influencia en su prosa.  Eso hace que aparezcan las repeticiones, los ritos, los misterios, algo surrealista, algo que lo rodea a uno sin que sea posible penetrar en el coraz\u00f3n de esa oscuridad. La lengua polaca no conoce esa tradici\u00f3n tropical y ha de v\u00e9rselas con esa ausencia.<br \/>\nSiempre que se refiera a culturas for\u00e1neas, cada asunto requiere un cambio de<br \/>\nestilo. Cualquier otra forma descriptiva resultar\u00e1 artificial. Hay que dar la impresi\u00f3n de que se escribe desde el interior de ese clima particular, de esa cultura o situaci\u00f3n.<br \/>\nHay que crear una atm\u00f3sfera en el interior de la prosa. No es posible describir el hielo siberiano de la misma manera que el ardor del desierto. En el Sahara s\u00f3lo hay vida por la ma\u00f1ana y el atardecer. Durante el d\u00eda, sus habitantes est\u00e1n paralizados por ese calor espantoso.<br \/>\nPermanecen tumbados, esperando a que pase el d\u00eda. Hay que describir esa lentitud, la par\u00e1lisis, el paisaje totalmente muerto, la calma absoluta del calor tropical, el silencio del d\u00eda tropical. La prosa ha de reproducir el vac\u00edo de esas horas. En el fr\u00edo siberiano en cambio se libra un combate perpetuo con la nieve. Cuando se avanza por una capa de nieve muy alta, a menudo se siente uno perdido. Surge la sensaci\u00f3n de sentirse amenazado por el entorno. El entorno es un enemigo. Hace un fr\u00edo helador, y el fr\u00edo es el enemigo. La naturaleza no es pasiva sino una fuerza activa que hay que combatir a cada instante. No hay referencias, y uno sabe que si sigue perdido por m\u00e1s de dos horas, morir\u00e1. Se experimenta una tensi\u00f3n constante. Un miedo inconsciente. La buena prosa ha de reproducir ese estado de tensi\u00f3n y la presi\u00f3n de esa naturaleza agresiva y peligrosa.<br \/>\n3. Cuando recopilo material para un libro, me concentro en lo que podr\u00edan decir las personas. La mayor parte de las veces encuentro a mis h\u00e9roes por casualidad, pero lo importante es su forma de expresarse, su mundo, su mirada, no los m\u00edos.<br \/>\nYo trato de permanecer en la sombra. Se trata de sus pensamientos, de sus visiones y reflexiones.<br \/>\nLa fotograf\u00eda se dirige hacia un aspecto muy distinto del hombre. Se observa su rostro, su comportamiento, su humor, su apariencia externa. Se trata de experiencias muy distintas. La fotograf\u00eda se dirige hacia la materialidad de las cosas. La c\u00e1mara es un instrumento de penetraci\u00f3n, de concentraci\u00f3n, de b\u00fasqueda de realidad y vida. Se descubren cosas imposibles de conseguir sin un objetivo.<br \/>\nCuando se fotograf\u00edan paisajes, se trata de ciertos detalles de la arquitectura, de la luz, de las sombras, que nos permiten acercarnos a otras dimensiones de la realidad. Esa minuciosa observaci\u00f3n de los detalles a veces resulta muy \u00fatil al que escribe. Cuanto m\u00e1s se aproxima uno al detalle, m\u00e1s cerca se est\u00e1 de la realidad. El objetivo de la c\u00e1mara opera como un dispositivo selectivo, no puede recogerlo todo. Hay que elegir una parte del paisaje, aislar la parte elegida del resto. La c\u00e1mara fotogr\u00e1fica ha de concentrarse en determinados rostros, no en una masa indeterminada; uno mira pormenorizadamente, no en abstracto. As\u00ed, se vuelve uno m\u00e1s observador frente a la diversidad de la expresi\u00f3n humana. La fotograf\u00eda es una excelente escuela que te ense\u00f1a a trabajar con detalles.<br \/>\nUna fotograf\u00eda exige la decisi\u00f3n sobre lo que en \u00faltimo t\u00e9rmino ha de ser mostrado. Esa inquisici\u00f3n sobre el marco de la realidad tambi\u00e9n se efect\u00faa al escribir. Cuando describo algo, lo contemplo como si fuera una fotograf\u00eda. La fotograf\u00eda es siempre el retrato de un momento determinado que se convierte en objeto callado. Lo que a m\u00ed me interesa es conferir m\u00e1s tarde movimiento a ese retrato. Utilic\u00e9 esa t\u00e9cnica en \u00abSha o la desmesura del poder\u00bb. Pongo la fotograf\u00eda en acci\u00f3n, la traslado al presente.<br \/>\nUna aproximaci\u00f3n cubista significa conferir a las cosas complejidad, profundidad y efectos pl\u00e1sticos. No se trata de describir un rostro en sus aspectos realistas, m\u00e1s simples, sino de indagar en la forma de un rostro, en sus l\u00edneas, y desde diversas perspectivas, de subrayar la cambiante luz que irradia y que se refleja en \u00e9l. Se trata de atrapar la riqueza de la realidad. Un retrato fotogr\u00e1fico no tiene nada de mec\u00e1nico, sino que surge como un combate por la complejidad, la plasticidad, la riqueza del objeto. Lo mismo ocurre con la escritura.<br \/>\nUna prosa sencilla, clara, poderosa, presupone convicci\u00f3n y seguridad en s\u00ed mismo por parte del autor. Esta sensaci\u00f3n surge cuando uno se convierte en testigo de un acontecimiento. Cuando tengo que escribir algo con lo que jam\u00e1s he estado en contacto directo, me siento inseguro. M\u00e1s de una vez me han pedido un retrato de Bokassa, el presidente de \u00c1frica Central, y siempre me he negado porque nunca le he visto de cerca. No puedo formarme una imagen certera de unas persona si no la ha podido ver al menos cinco segundos.<br \/>\nSchopenhauer ha escrito algo sobre los primeros segundos del encuentro entre dos personas, decisivos para la formaci\u00f3n de una imagen del otro. Uno conoce a alguien, y en seguida se crea una sensaci\u00f3n positiva, negativa, o indiferente. Hace veinte a\u00f1os viv\u00ed durante un per\u00edodo prolongado en \u00c1frica occidental, pero no me atrever\u00eda a escribir sobre ello hoy, habiendo pasado tanto tiempo. Tengo que refrescar mis recuerdos, volver a tomar el tren que lleva a Banakro, en Senegal, y leer m\u00e1s cosas sobre la historia de Nigeria. Enfrentarme a la existencia f\u00edsica de algo es esencial para m\u00ed.<br \/>\nAntes de \u00abImperio\u00bb, los conocimientos que pose\u00eda de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica habr\u00edan bastado para redactar desde mi escritorio un libro sobre ese imperio en descomposici\u00f3n. Pero sicol\u00f3gicamente no habr\u00eda estado en situaci\u00f3n de hacerlo de no haber podido recorrer 60.000 kil\u00f3metros de Rusia, y en condiciones tan adversas que varias veces estuve a tiempo de renunciar a mi empresa. Me dec\u00eda: &#8220;No soy lo bastante fuerte, hace demasiado fr\u00edo, no hay nada para comer, no hay posibilidades de viajar, ni alojamiento&#8221;. Naturalmente llevaba algo de dinero, pero \u00bfqu\u00e9 significa el dinero en el paraje siberiano, donde no hay nada que comprar? Sufr\u00ed terriblemente. Tuve que obligarme a proseguir el viaje para poder comprender m\u00e1s. Viajar te hace cobrar seguridad.<br \/>\n4. Ya en el viaje se desarrolla el esquema b\u00e1sico de la trama. Mi memoria es muy fiable cuando se trata de datos importantes. Consignarlo m\u00e1s tarde es un proceso de selecci\u00f3n y de creaci\u00f3n de sencillez. La prosa bella, clara, requiere rigor, una selecci\u00f3n exigente. La prosa es una forma tan transparente de literatura que el lector reconoce de inmediato d\u00f3nde el autor se sent\u00eda inseguro y no ha sabido organizar el material. La sencillez crea una transparencia suma. Por eso resulta complicado escribir con sencillez. Uno no puede enga\u00f1ar o hacer trampa. Mi sencillez se basa en una escuela cl\u00e1sica: la de Pascal, Stendhal, Flaubert, o la de la Biblia con sus frases claras y poderosas.<br \/>\nAmo la prosa de Ch\u00e9jov. En una ocasi\u00f3n quiso escribir un relato sobre una experiencia en el mar y busc\u00f3 desesperadamente una definici\u00f3n del mar. Finalmente, ley\u00f3 en un trabajo escolar sobre Homero una frase de \u00e9ste que dec\u00eda: &#8220;El mar es monstruoso&#8221;. Ch\u00e9jov pens\u00f3: &#8220;Aqu\u00ed est\u00e1 todo lo que puede decirse sobre el mar&#8221;.<br \/>\nComenzar un libro con buen pie significa para m\u00ed una frase descriptiva simple. \u00abVivir otro d\u00eda\u00bb, mi reportaje sobre Angola, comienza con la sencill\u00edsima expresi\u00f3n: &#8220;Estuve viviendo tres meses en Luanda, en el Hotel T\u00edvoli&#8221;. No es posible eliminar aqu\u00ed ninguna palabra, por eso la considero una frase modelo. Las frases deber\u00edan ser simples y la composici\u00f3n, polif\u00f3nica.<br \/>\nOtra escuela de sencillez fue para m\u00ed la agencia de noticias. Como reportero de agencia uno se ve obligado a ser breve. He sido corresponsal en \u00c1frica para una agencia de noticias polaca muy pobre. Para describir el golpe de Estado de Nigeria de 1964 contaba exactamente con 100 d\u00f3lares. Un telex costaba 50 centavos por palabra. De modo que s\u00f3lo dispon\u00eda de 200 palabras -eso equivale a una p\u00e1gina-, para describir un acontecimiento de semejante complejidad. Deb\u00eda ser extremadamente ahorrativo y, as\u00ed, no pude caer en la tentaci\u00f3n del barroquismo.<br \/>\nMi objetivo es transmitir una sensaci\u00f3n y hacer llegar la experiencia de una situaci\u00f3n. No me detengo a reflexionar sobre principios constructivos poetol\u00f3gicos, por ejemplo, seg\u00fan el lema: esta parte ser\u00e1 un drama, la pr\u00f3xima poes\u00eda, la tercera ensayo y la cuarta un reportaje.<br \/>\nEscribir constituye para m\u00ed un proceso de aproximaci\u00f3n cautelosa. Es evidente que no puedo ofrecer una descripci\u00f3n exhaustiva, y eso precisamente me permite desbaratar los l\u00edmites tradicionales del g\u00e9nero literario. Tengo que transgredir las normas de g\u00e9nero heredadas para hacer justicia a la realidad y escribir de un modo enteramente nuevo.<br \/>\nMi capacidad de idear no es de tipo abstracto, se asienta sobre experiencias personales. S\u00e9 por experiencia c\u00f3mo hablan determinadas personas. Muchas de las descripciones de mis libros resultan de observaciones realizadas en situaciones comparables que traspongo a fin de describir una determinada escena. En la base de tal procedimiento est\u00e1 la certeza y la similitud de las situaciones no constituye para m\u00ed un requisito necesario. Mi escritura no se apoya en la libre imaginaci\u00f3n, y la \u00fanica manipulaci\u00f3n consiste en la composici\u00f3n de la estructura, en la ligaz\u00f3n de diversas situaciones t\u00edpicas y verdaderas para llegar a una afirmaci\u00f3n condensada. Ulises vive de la enorme capacidad inventiva de James Joyce. Yo necesito complejidad, y al seleccionar a partir de material objetivo, lo transformo y lo compongo de nuevo.<br \/>\nLa escritura de agencia es r\u00e1pida pero superficial. Tiende a dibujar el mundo sirvi\u00e9ndose de extremos, en blanco y negro, bueno y malo, revolucionario o reaccionario. La brevedad se antepone a todo y esto tiene como consecuencia la simplificaci\u00f3n. La compleja riqueza de la vida se pierde en ese lenguaje con el que condensamos las noticias.<br \/>\nDespu\u00e9s de tener que producir durante a\u00f1os caricaturas de mis percepciones, descubr\u00ed que se me hab\u00edan arrebatado paisajes tem\u00e1ticos enteros de una escritura verdaderamente responsable.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 es un hecho? Por lo general, consideramos que se trata de un estado de cosas pol\u00edtico, econ\u00f3mico o hist\u00f3rico. Pero \u00bfacaso el clima, los sentimientos y afectos, el ambiente que reina en una sociedad no son tambi\u00e9n realidades? \u00bfD\u00f3nde quedan estos hechos en el mundo de las noticias? Un incentivo importante fue la escuela francesa de historiograf\u00eda Annales, que ha transformado la definici\u00f3n de aquello que hay que contemplar como un hecho hist\u00f3rico. La historia se ha entendido tradicionalmente como la historia pol\u00edtica de reyes, gobiernos, instituciones o guerras. La escuela Annales empez\u00f3 a investigar el papel que desempe\u00f1an el clima, las sequ\u00edas, las mentalidades. Las obras de Marc Bloch, Fernand Braudel o Georges Duby me resultaron muy instructivas. Y as\u00ed empec\u00e9 a escribir de otra forma.<br \/>\nCada uno de mis libros se convirti\u00f3 pr\u00e1cticamente en una segunda versi\u00f3n de lo referido por cable, de las llamadas &#8220;noticias puras y duras&#8221;. Los libros cuentan la historia que se escond\u00eda detr\u00e1s.<br \/>\n5. Simplificando mucho, hoy la situaci\u00f3n que atraviesa la literatura se me aparece as\u00ed: por una parte tenemos la literatura de ficci\u00f3n que cada vez se concentra m\u00e1s en la vida interior, en la psique del individuo. El punto de partida es siempre la persona aislada. Hoy domina el inter\u00e9s por la vida interior y sus relaciones con la de los otros, y con estas relaciones se suele designar en nuestra tradici\u00f3n las relaciones con otros seres cercanos, con la esposa, el vecino, amantes y amigos. En el polo opuesto del espectro literario tenemos las noticias: informes duros, breves, simples. \u00bfHay un punto intermedio? Entre uno y otro hay un considerable vac\u00edo sobre el que yo decid\u00ed trabajar. Para poder describir el clima o el ambiente, los sentimientos y afectos de los seres humanos hay que servirse de los logros de la literatura de ficci\u00f3n. Y, sin embargo, las noticias hablan de lo m\u00e1s importante: la creaci\u00f3n de la historia.<br \/>\nLa capacidad de retentiva del hombre es cada vez m\u00e1s escasa. Hoy asistimos a la desaparici\u00f3n de la conciencia hist\u00f3rica. La historia se sustituye por el collage. Las generaciones en proceso de maduraci\u00f3n apenas saben lo que ocurri\u00f3 hace veinte a\u00f1os. Este es un fen\u00f3meno enteramente nuevo. Esa ruptura con el pasado sugiere la pregunta de c\u00f3mo escribir con este trasfondo para que al d\u00eda siguiente no se convierta en papel de desecho. A principios de diciembre de 1991, mientras escrib\u00eda \u00abImperio\u00bb, tuve que viajar a Nueva York para investigar. En los escaparates de las librer\u00edas descubr\u00ed una cantidad ingente de t\u00edtulos nuevos sobre si la pol\u00edtica de Gorbachov ser\u00eda capaz, y c\u00f3mo, de garantizar la pervivencia de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<br \/>\nSu fecha de aparici\u00f3n se transform\u00f3 en la fecha de su declive. \u00bfC\u00f3mo evitar que la propia escritura se vuelva obsoleta tan r\u00e1pidamente? Mi respuesta a esta cuesti\u00f3n es la ensayificaci\u00f3n&#8221; de mi prosa. Thomas Mann, y sobre todo sus novelas \u00abLa monta\u00f1a m\u00e1gica\u00bb y \u00abDoctor Fausto\u00bb fueron par m\u00ed decisivos en este sentido.<br \/>\nHoy la imagen la ocupa el televisor y as\u00ed seguir\u00e1 siendo. Si queremos utilizar en la prosa la descripci\u00f3n de una imagen, dicha descripci\u00f3n s\u00f3lo ser\u00e1 eficaz si la imagen se convierte en punto de partida de una reflexi\u00f3n. En mis reportajes utilizo exclusivamente aquellas im\u00e1genes que ofrecen un trasfondo de reflexi\u00f3n. La televisi\u00f3n ofrece incesantemente im\u00e1genes del mundo, pero es incapaz de acompa\u00f1arlas de reflexi\u00f3n. La soluci\u00f3n s\u00f3lo puede radicar en esta vinculaci\u00f3n de imagen y reflexi\u00f3n. Uno ve una determinada imagen y trata de explicar lo que no muestra y, al tiempo, esa imagen es la \u00fanica clave de dicha reflexi\u00f3n.<br \/>\nHoy el autor escribe despu\u00e9s de haber le\u00eddo infinidad de libros, de haber absorbido una infinidad de opiniones distintas y de meditar sobre las cuestiones m\u00e1s diversas desde m\u00faltiples perspectivas. La distinci\u00f3n entre lo que es cosecha propia y lo que se absorbe de fuera resulta cada vez m\u00e1s dif\u00edcil. Y, as\u00ed cada vez somos m\u00e1s compositores o arquitectos. Nuestra visi\u00f3n del mundo adquiere involuntariamente rasgos cubistas. Inconscientemente, participamos de un proceso creativo colectivo. Resulta pr\u00e1cticamente imposible saber qui\u00e9n escribe a partir de un yo aut\u00e9ntico. Ese yo aut\u00e9ntico ya no existe, ese yo femenino, masculino, o neutro, ha dejado, en rigor, de existir. La cuesti\u00f3n del talento y la individualidad se reduce cada vez m\u00e1s a una cuesti\u00f3n de selecci\u00f3n, aprovechamiento, traslaci\u00f3n de material y de c\u00f3mo dotarlo de rasgos individuales.<br \/>\n* Gentileza de Anah\u00ed LOVATO. Auxiliar alumna de Redacci\u00f3n 1. (2008-2010)<br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.elboomeran.com\/minisites\/kapuscinski\/1Apuntes_Kapuscinski.pdf\">http:\/\/www.elboomeran.com\/minisites\/kapuscinski\/1Apuntes_Kapuscinski.pdf<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>UNIDAD 6 TEXTO COMPLEMENTARIO* 1. Viajar descubriendo, la lectura y la reflexi\u00f3n conforman, todo unido, mis textos. 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