{"id":306,"date":"2008-07-19T17:15:34","date_gmt":"2008-07-19T17:15:34","guid":{"rendered":"http:\/\/fcpolit.unr.edu.ar\/blogs\/programa\/2008\/07\/19\/el-hombre-que-fue-su-propio-experimento-literario-silvina-friera\/"},"modified":"2008-07-19T17:15:34","modified_gmt":"2008-07-19T17:15:34","slug":"el-hombre-que-fue-su-propio-experimento-literario-silvina-friera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/2008\/07\/19\/el-hombre-que-fue-su-propio-experimento-literario-silvina-friera\/","title":{"rendered":"El hombre que fue su propio experimento literario &#8211; Silvina  FRIERA"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"CAPOTE3.jpg\" src=\"http:\/\/www.bdp.org.ar\/facultad\/catedras\/comsoc\/redaccion1\/unidades\/CAPOTE3.jpg\" width=\"200\" height=\"212\" align=\"right\" hspace=\"25\" \/><br \/>\n<strong>UNIDAD 6<br \/>\nTEXTO COMPLEMENTARIO<\/strong><br \/>\n<strong>A VEINTE A\u00d1OS DE LA MUERTE DE<br \/>\nTRUMAN CAPOTE, UNA FIGURA IRREPETIBLE DE LA LITERATURA<\/strong><br \/>\n<strong>Una de esas frases que gustaba disparar lo pinta de cuerpo entero: \u201cNo te preocupes por la vida&#8230; de ella nunca saldr\u00e1s vivo\u201d. La vida de Truman Capote fue intensa en lo personal y en su escritura, que abri\u00f3 un camino definitivo con obras como Otras voces, otros \u00e1mbitos, M\u00fasica para camaleones y el libro que inaugur\u00f3 la \u201cno ficci\u00f3n\u201d: el formidable A sangre fr\u00eda.<\/strong><br \/>\nEl muchacho sure\u00f1o de flequillito estaba siempre listo para la foto. El modelo no respond\u00eda a los c\u00e1nones del ideal de belleza masculino: no era alto, ni atl\u00e9tico, ni viril. Pero hab\u00eda algo en su imagen \u2013acaso su androginia o esa mirada que pod\u00eda ser tan angelical como perversa\u2013 que lo predestinaba a provocar y a seducir. Una tarde de diciembre se reclin\u00f3 sobre un sof\u00e1, apoy\u00f3 las manos como quien se acaricia a s\u00ed mismo y mir\u00f3 a la c\u00e1mara de Harold Halma dispuesto a conquistar al mundo. Truman Capote se presentaba en sociedad en enero de 1948 con un libro escandaloso, Other voices, other rooms (Otras voces, otros \u00e1mbitos) y una fotograf\u00eda que agitar\u00eda la conciencia puritana del americano medio. El verdadero enfant terrible de la literatura estadounidense, el pionero del nuevo periodismo, el autor de la novela-reportaje A sangre fr\u00eda, llevar\u00eda hasta las \u00faltimas consecuencias una sentencia que ley\u00f3 detr\u00e1s del mostrador del caf\u00e9 de su barrio (registrada en la cr\u00f3nica \u201cNueva Orleans\u201d de Los perros ladran): \u201cNo te preocupes por la vida&#8230; de ella nunca saldr\u00e1s vivo\u201d. A 20 a\u00f1os de su muerte, los textos de Truman se levantan como edificios resistentes a los tembladerales de las modas literarias y period\u00edsticas.<br \/>\n<strong>Palabra por palabra<\/strong><br \/>\nEl profundo Sur fue un manantial vivificante para la literatura estadounidense. En esa zona nacieron, entre otros, William Faulkner, Flannery O\u2019Connor (una de las escritoras m\u00e1s admiradas por Capote), Carson McCullers y Tennessee Williams. Capote no ser\u00eda la excepci\u00f3n a esta \u201cregla\u201d geogr\u00e1fica-literaria. \u201cToda mi vida supe que pod\u00eda tomar un pu\u00f1ado de palabras y que al tirarlas al aire descender\u00edan en el sitio apropiado\u201d, confes\u00f3 el autor de M\u00fasica para camaleones y de la inconclusa Plegarias atendidas que, seg\u00fan pretend\u00eda el escritor, ser\u00eda su obra maestra: \u00e9l y s\u00f3lo \u00e9l encarnar\u00eda al Proust de la sociedad norteamericana de posguerra. Capote empez\u00f3 como cadete en The New Yorker, donde so\u00f1aba publicar sus relatos. Aunque lo intent\u00f3, los editores no supieron apreciar el talento del precoz escritor. Pero Carmel Snow, la sofisticada directora de la publicaci\u00f3n femenina Harper\u2019s Bazaar, qued\u00f3 impresionada por la prosa de Truman y le dio la oportunidad. Despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de su primera novela, Capote se transformar\u00eda en un astro literario y pronto se codear\u00eda con las mujeres de la alta sociedad estadounidense y las estrellas de Hollywood: durante mucho tiempo una condici\u00f3n sine qua non para organizar una gran fiesta era que Capote estuviera entre los invitados. Su mera presencia garantizaba que nadie bostezara.<br \/>\nTruman experiment\u00f3 con la escritura de muchos de los chismes que obten\u00eda de primera mano de los ricos y famosos. Su primera \u201cv\u00edctima\u201d ser\u00eda el actor Marlon Brando, quien le confesar\u00eda los dramas de su vida: el alcoholismo de su madre, que caminaba tras \u00e9l, de rodillas, suplic\u00e1ndole que le hiciera el amor, y sus amores homosexuales. El hist\u00f3rico art\u00edculo con las confesiones de Brando cambi\u00f3 el estilo del periodismo escrito en los Estados Unidos. El actor demand\u00f3 a Capote por calumnia y lo acus\u00f3 de ser un \u201ccan\u00edbal\u201d. El escritor, con argumentos demoledores, le replic\u00f3: \u201cAl menos un par de veces durante cada encuentro le record\u00e9 que yo estaba all\u00ed para escribir un reportaje. Es verdad que me aliment\u00e9 de su carne humana. Pero fue \u00e9l quien me la puso en la boca\u201d.<br \/>\n<strong>Nace el non-fiction<\/strong><br \/>\nCapote sosten\u00eda que \u201cla escritura f\u00e1ctica con todas las t\u00e9cnicas de la ficci\u00f3n \u2013algo que un periodista jam\u00e1s pensar\u00eda en utilizar\u2013 es un arte tan elevado como la ficci\u00f3n moderna, y sin duda capaz de superarla\u201d. Lo demostr\u00f3 con su obra maestra, A sangre fr\u00eda. Cuando ley\u00f3 la noticia del asesinato de la familia Clutter en Holcomb, Capote concibi\u00f3 el proyecto de escribir un libro-reportaje sobre las consecuencias que ese crimen m\u00faltiple hab\u00eda producido en el pueblo. El escritor logr\u00f3 un permiso especial para visitar a los asesinos, Dick Hickock y Perry Smith, en la c\u00e1rcel y poco a poco se fue ganando no s\u00f3lo la confianza de Dick y Perry: Truman era para ellos el \u00faltimo eslab\u00f3n que los un\u00eda al mundo exterior. El escritor sent\u00eda un afecto especial por Perry (su madre era alcoh\u00f3lica como la de Capote), pero para terminar con su libro, al que s\u00f3lo le faltaba el ep\u00edlogo, Truman necesitaba que Dick y Perry fueran ejecutados de una buena vez. Perry le hab\u00eda pedido al escritor que presenciara la ejecuci\u00f3n y Truman accedi\u00f3. Fue el 14 de abril de 1965, y el escritor nunca olvidar\u00eda esa escena. Capote alcanzaba la cima de la literatura estadounidense con A sangre fr\u00eda (gan\u00f3 m\u00e1s de dos millones de d\u00f3lares), pero su adicci\u00f3n a las drogas y al alcohol, que se hab\u00eda acelerado durante la redacci\u00f3n de la novela, lo har\u00eda descender al infierno del que nunca escapar\u00eda.<br \/>\n<strong>El heredero colombiano<\/strong><br \/>\nEl escritor colombiano Efra\u00edm Medina Reyes recuerda en di\u00e1logo con P\u00e1gina\/12 que empez\u00f3 a enamorarse de los libros con Otras voces, otros \u00e1mbitos. \u201cEl inquietante y barroco universo en que se sumerge el peque\u00f1o Joel Knox me impresion\u00f3 al punto de que lo leo cada a\u00f1o. Incluso, mi insistencia en salir en la portada de mis libros deviene de esa novela cuyo \u00e9xito inicial algunos lo atribuyen a la sugerente foto del joven Capote en la portada\u201d, confiesa Medina Reyes. \u201cNo hay que ser muy avispado para entender que la estructura de T\u00e9cnicas de masturbaci\u00f3n entre Batman y Robin le debe mucho a M\u00fasica para camaleones. Hasta leer a Capote, mi idea de la literatura era abigarrada y sombr\u00eda. Fue \u00e9l quien me ense\u00f1\u00f3 que las palabras estaban al servicio de la vida y no al contrario. Desde su primera novela hasta la inconclusa Plegarias atendidas, Capote no cesa de transformarse. Como un camale\u00f3n adapta su estilo a la historia que narra. La triste eficacia de A sangre fr\u00eda se convierte en rabiosa impotencia en Ata\u00fades tallados a mano. En ambos casos el narrador domina las sensaciones y sentimientos del lector.\u201d<br \/>\nEl autor de T\u00e9cnicas de masturbaci\u00f3n&#8230; se\u00f1ala que hay escritores cuya influencia resulta negativa. \u201cEscribir como Garc\u00eda M\u00e1rquez es plagiarlo. Sus novelas carecen de ideas, son fabulaciones cuya genialidad est\u00e1 en la desmesura de los adjetivos. En cambio, leer a Capote enriquece las posibilidades de cualquier aspirante a escritor\u201d, sugiere Medina Reyes. \u201cNo necesita recurrir a eventos extraordinarios; para sorprender y seducir al lector le basta con narrar lo cotidiano desde un punto de vista que otros no imaginan. Su lenguaje penetra las fibras m\u00e1s \u00edntimas y logra conmovernos aunque s\u00f3lo est\u00e9 describiendo una fachada. El cap\u00edtulo \u2018Monstruos perfectos\u2019 de Plegarias atendidas es un ejemplo de esto. Capote reduce a su m\u00ednima expresi\u00f3n humana a los venerados iconos del cine y el jet set internacional. Tan descarnado fue su retrato de ellos que muchos decidieron sacarlo de su lista de amigos. La vida de Capote fue su propio experimento literario. Como dijo alguna vez: \u201c\u00bfY qu\u00e9 piensan estos pelmazos, que estoy aqu\u00ed para divertirlos?\u201d<br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.pagina12.com.ar\/diario\/cultura\/7-40112.html\">http:\/\/www.pagina12.com.ar\/diario\/cultura\/7-40112.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>UNIDAD 6 TEXTO COMPLEMENTARIO A VEINTE A\u00d1OS DE LA MUERTE DE TRUMAN CAPOTE, UNA FIGURA IRREPETIBLE DE LA LITERATURA Una de esas frases que gustaba disparar lo pinta de cuerpo entero: \u201cNo te preocupes por la vida&#8230; de ella nunca saldr\u00e1s vivo\u201d. 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