{"id":252,"date":"2008-04-12T18:45:45","date_gmt":"2008-04-12T18:45:45","guid":{"rendered":"http:\/\/fcpolit.unr.edu.ar\/blogs\/programa\/2008\/04\/12\/estructuras-narrativas-teun-van-dijk\/"},"modified":"2008-04-12T18:45:45","modified_gmt":"2008-04-12T18:45:45","slug":"estructuras-narrativas-teun-van-dijk","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/2008\/04\/12\/estructuras-narrativas-teun-van-dijk\/","title":{"rendered":"Estructuras narrativas &#8211; Teun VAN DIJK"},"content":{"rendered":"<p><strong>UNIDAD SEIS<\/strong><br \/>\n<strong>TEXTO FUENTE<\/strong> \/ Ir a <a href=\"https:\/\/blogs.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/2008\/04\/12\/superestructuras-narrativas\/\">Superestructuras narrativas<\/a><br \/>\nSin duda alguna, los textos narrativos son \u201cformas b\u00e1sicas\u201d globales muy importantes de la comunicaci\u00f3n textual (2). Con \u201ctextos narrativos\u201d se hace referencia, en primer lugar, a las narraciones que se producen en la comunicaci\u00f3n cotidiana: narramos lo que nos pas\u00f3 (a nosotros o a otros que conocemos) recientemente o hace tiempo.<br \/>\nEsta narraci\u00f3n sencilla y \u201cnatural\u201d es, si tenemos en cuenta el contexto de la situaci\u00f3n conversacional, primariamente oral y \u00fanica en su tipo, a\u00fan cuando podamos anotar los sucesos en cartas o diarios o la podamos grabar y por ende reproducir con cintas magnetof\u00f3nicas (esto lo hace sobre todo el cient\u00edfico o el investigador). En el contexto conversacional, en el que transmitimos \u201cla misma\u201d narraci\u00f3n a otros interlocutores, produciremos por lo general una variante de la primera narraci\u00f3n, es decir, un texto con la misma macroestructura.<br \/>\nDespu\u00e9s de estas narraciones \u201cnaturales\u201d aparecen en segundo lugar los textos narrativos que apuntan a otros tipos de contexto, como los chistes, mitos, cuentos populares, las sagas, leyendas, etc.; y en tercer lugar, las narraciones a menudo mucho m\u00e1s complejas que generalmente circunscribimos con el concepto de \u201cliteratura\u201d: cuentos, novelas, etc. Dado que en primer lugar no nos preocupan los textos ni los contextos literarios, ni sus propiedades espec\u00edficas, discutiremos aqu\u00ed ante todo las caracter\u00edsticas b\u00e1sicas de la narraci\u00f3n natural. La estructura de las narraciones literarias deriva de los textos naturales a trav\u00e9s de transformaciones bastante complicadas (3).<br \/>\nLa primera caracter\u00edstica fundamental del texto narrativo consiste en que este texto se refiere ante todo a acciones de personas, de manera que las descripciones de circunstancias, objetos u otros sucesos quedan claramente subordinadas. A este respecto, un texto narrativo se diferencia sistem\u00e1ticamente de, por ejemplo, un cat\u00e1logo.<br \/>\nEsta caracter\u00edstica sem\u00e1ntica de un texto narrativo se junta con otra de orden pragm\u00e1tico: por regla general, un hablante s\u00f3lo explicar\u00e1 unos sucesos o acciones que en cierta manera sean interesantes. Evidentemente, este criterio hay que considerarlo relativamente y de acuerdo a cada contexto; sin embargo presupone que \u00fanicamente se explican el suceso o las acciones que hasta cierto punto se desv\u00edan de una norma, de expectativas o costumbres. No se narra una historia adecuada sobre el desayuno, el mecanografiado de una carta o el abrir una puerta si con ello no va ligado algo especial. En otras palabras: un texto narrativo debe poseer como referentes como m\u00ednimo un suceso o una acci\u00f3n que cumplan con el criterio del inter\u00e9s. Si se convencionaliza este criterio, se obtiene una primera categor\u00eda de superestructura para los textos narrativos, la COMPLICACI\u00d3N (4). Aqu\u00ed se trata de una superestructura dado que el suceso discutido posiblemente pueda ser descripto en un fragmento m\u00e1s largo (raras veces en una oraci\u00f3n) del texto; si hacemos referencia a ello podemos formar una o m\u00e1s macroproposiciones. Es decir que existe una parte del texto\/de la macroestructura cuya funci\u00f3n espec\u00edfica consiste en expresar una complicaci\u00f3n en una secuencia de acciones.<br \/>\nMientras que esta complicaci\u00f3n, por principio, puede ser un suceso en el que no intervienen personas, como un terremoto o una tormenta, el principio anterior requerir\u00e1 que a lo largo del texto se vean implicadas algunas personas en su reacci\u00f3n ante el suceso. En t\u00e9rminos generales, esta reacci\u00f3n a menudo podr\u00eda ostentar el car\u00e1cter de una \u201cdiluci\u00f3n\u201d de la complicaci\u00f3n. Por eso, la categor\u00eda narrativa tradicional correspondiente es la RESOLUCI\u00d3N (en ingl\u00e9s: resolution). Por lo dem\u00e1s, una resoluci\u00f3n puede ser tanto positiva como negativa: nuestra reacci\u00f3n ante otra acci\u00f3n u otro suceso puede tener \u00e9xito o fracasar, por lo que la narraci\u00f3n puede acabar \u201cbien\u201d o \u201cmal\u201d. Para la fundamentaci\u00f3n te\u00f3rica de estos conceptos de acci\u00f3n v\u00e9ase el cap\u00edtulo tres (5).<br \/>\nCon estas dos categor\u00edas de COMPLICACI\u00d3N y RESOLUCI\u00d3N ya disponemos de un n\u00facleo de un texto narrativo cotidiano. Llamaremos SUCESO a \u00e9ste n\u00facleo conjunto.<br \/>\nCada SUCESO tiene lugar en una situaci\u00f3n determinada, en un lugar determinado, a una hora determinada y en determinadas circunstancias. Denominaremos MARCO a la parte del texto narrativo que especifica estas circunstancias (en ingl\u00e9s: SETTING). El MARCO y el SUCESO juntos forman algo que podemos llamar EPISODIO. Surge de suyo que dentro del mismo MARCO pueden darse varios sucesos. En otras palabras: la categor\u00eda SUCESO es recursiva. Lo mismo vale para el EPISODIO: los sucesos pueden tener lugar en sitios diferentes. Esta serie de EPISODIOS se llama TRAMA del texto.<br \/>\nSi bien hemos introducido ahora las categor\u00edas narrativas superestructurales que constituyen la parte m\u00e1s importante de un texto narrativo, existen otras categor\u00edas que aparecen regularmente en las narraciones cotidianas. La mayor\u00eda de los narradores no solo reproducen los sucesos, sino que tambi\u00e9n aporta su reacci\u00f3n mental, su opini\u00f3n o valoraci\u00f3n (por ejemplo: que ten\u00edan miedo, estaban asustados o impresionados por los sucesos). Esta categor\u00eda se denomina generalmente EVALUACI\u00d3N. Junto con la TRAMA, la EVALUACI\u00d3N forma la verdadera HISTORIA, empleada aqu\u00ed como t\u00e9rmino t\u00e9cnico. Obs\u00e9rvese que la EVALUACI\u00d3N en s\u00ed no pertenece a la TRAMA, sino que se trata de una reacci\u00f3n del narrador frente a la misma.<br \/>\nFinalmente, muchos textos poseen tambi\u00e9n un ANUNCIO y un EP\u00cdLOGO, que son de naturaleza m\u00e1s bien pragm\u00e1tica que sem\u00e1ntica, por lo que se refieren a las acciones actuales y futuras del hablante\/narrador y\/o del oyente. Un t\u00edpico ejemplo de esta categor\u00eda de ep\u00edlogo lo aporta la f\u00e1bula, en la que al final se extrae una \u201clecci\u00f3n\u201d o una \u201cconclusi\u00f3n\u201d, la MORALEJA, en cierto sentido una conclusi\u00f3n pr\u00e1ctica: \u00bfque se tendr\u00eda\/tendr\u00e1 que hacer o no en el futuro si se tienen presentes los sucesos de la historia?. La superestructura de un texto narrativo, es decir, la estructura narrativa (NARR) que acabamos de esbozar de manera no formal, puede esquematizarse mediante un diagrama arbolado como sigue:<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/files\/2008\/04\/Arbolado.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-714\" alt=\"\" src=\"https:\/\/blogs.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/files\/2008\/04\/Arbolado-866x1024.jpg\" width=\"640\" height=\"756\" \/><\/a><br \/>\nEn lugar de esta reproducci\u00f3n esquem\u00e1tica de la estructura narrativa tambi\u00e9n, podemos apuntar las respectivas reglas de formaci\u00f3n para esta estructura, por ejemplo en analog\u00eda con las reglas generativas sint\u00e1cticas:<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/files\/2008\/04\/reglas_formacion.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-715\" alt=\"\" src=\"https:\/\/blogs.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/files\/2008\/04\/reglas_formacion.jpg\" width=\"456\" height=\"265\" \/><\/a><br \/>\nEstas reglas deben leerse de la siguiente manera: una categor\u00eda a la izquierda de la flecha se \u201csustituye\u201d o se \u201creescribe\u201d con las categor\u00edas a la derecha de la flecha. Las categor\u00edas que aparecen en singular o en plural son recursivas, por lo que pueden aparecer varias veces {aqu\u00ed se indica mediante () }. No vamos a entrar en detalles sobre otras observaciones con respecto a un formalismo de este tipo, as\u00ed como tampoco vamos a hablar sobre otras posibles diferenciaciones en textos narrativos m\u00e1s complejos.<br \/>\nMucho m\u00e1s importante \u2013 especialmente para la descripci\u00f3n emp\u00edrica de tales textos narrativos- es el hecho de que algunas categor\u00edas, por ejemplo el MARCO, la EVALUACI\u00d3N y la MORALEJA puedan quedar impl\u00edcitas: el oyente ya sabe cuando o donde se produce el episodio, por lo que puede sospechar la evaluaci\u00f3n del hablante\/narrador, as\u00ed tambi\u00e9n las consecuencias, la MORALEJA, para ese contexto comunicativo. A la inversa en las narraciones (orales o escritas) \u201cfijadas\u201d, y en especial en los casos de personas ficticias, deber\u00e1 efectuarse primero una descripci\u00f3n detallada del lugar, el momento, las personas y sus caracter\u00edsticas, etc. Adem\u00e1s es posible que la estructura narrativa b\u00e1sica (o can\u00f3nica) arriba definida pueda ser modificada mediante ciertas transformaciones. As\u00ed podemos imaginarnos narraciones, por ejemplo literarias, que comiencen con la COMPLICACI\u00d3N y que solo despu\u00e9s aporten las especificaciones necesarias de las personas y de sus \u201ctrasfondos\u201d.<br \/>\nEl tipo de categor\u00edas introducidas lleva impl\u00edcito que la estructura sem\u00e1ntica del texto tenga limitaciones espec\u00edficas. Por ello los sucesos pertenecer\u00e1n a la categor\u00eda de la COMPLICACI\u00d3N, y en la categor\u00eda de la RESOLUCI\u00d3N deber\u00e1n generarse por lo menos tambi\u00e9n acciones en el macronivel; por el contrario, el MARCO consistir\u00e1 principalmente en descripciones de circunstancias y procesos, y la EVALUACI\u00d3N, en un estado de \u00e1nimo.<br \/>\nSobre la base de la primera regla de formaci\u00f3n podemos ver que la estructura narrativa asume de hecho la estructura de la \u201cconsecuencia pr\u00e1ctica\u201d, puesto que una serie de circunstancias termina en una conclusi\u00f3n final pr\u00e1ctica: la relevancia de la narraci\u00f3n para el contexto narrativo. La descripci\u00f3n de las circunstancias en s\u00ed posee entonces la estructura binaria de t\u00f3pico- comento, a\u00fan cuando el \u201ccomento\u201d debe cumplir evidentemente el criterio pragm\u00e1tico de lo \u201cnuevo\u201d de la informaci\u00f3n: tiene que resultar interesante (intrigante, sensacional, extra\u00f1o, extravagante, etc.). En el suceso en s\u00ed resulta de nuevo la estructura b\u00e1sica de condici\u00f3n\/ consecuencia manifestada por la COMPLICACI\u00d3N y la RESOLUCI\u00d3N. De ah\u00ed resulta para los textos narrativos en general, y cuando surgen limitaciones espec\u00edficas (a saber, acciones \u201cinteresantes\u201d), que se trata de una combinaci\u00f3n de posibles estructuras elementales, a las que ya hemos aludido antes de manera especulativa.<br \/>\nVamos a pasar por alto otras limitaciones, por ejemplo, las que se producen con relaci\u00f3n a las posibles caracter\u00edsticas de las personas (valent\u00eda, hombre\/mujer, etc.) o bien constelaciones v\u00e1lidas para narraciones especiales (cuentos populares, relatos polic\u00edacos), al igual que las operaciones estil\u00edsticas, ret\u00f3ricas o de otra \u00edndole, que tambi\u00e9n determinan la eficacia (p. ej.: est\u00e9tica) del texto narrado. Por lo dem\u00e1s, las antes citadas limitaciones de naturaleza sem\u00e1ntica tambi\u00e9n pueden ser convencionales, es decir que pueden ser aptas tan s\u00f3lo para determinado tipo de narraci\u00f3n. La primera teor\u00eda de narraci\u00f3n estructuralista tambi\u00e9n discut\u00eda una \u201cmorfolog\u00eda\u201d de estos temas fijos (a veces tambi\u00e9n denominados \u201cfunciones\u201d): las regularidades estructurales derivadas quedaban entonces como invariantes, como por ejemplo \u201cruptura de un equilibrio\u201d, \u201csolicitud al h\u00e9roe\u201d, \u201cllegada del h\u00e9roe\u201d, \u201cpartida del h\u00e9roe\u201d, \u201cpuesta a prueba del h\u00e9roe\u201d (n veces), \u201cayuda al h\u00e9roe\u201d, \u201cel h\u00e9roe se hace due\u00f1o de la situaci\u00f3n\u201d, \u201crestablecimiento del equilibrio\u201d y \u201crecompensa del h\u00e9roe\u201d (6). Aqu\u00ed se trata en verdad de una realizaci\u00f3n sem\u00e1ntica especial para cada caso del esquema narrativo antes discutido, y en parte tambi\u00e9n de una diferenciaci\u00f3n m\u00e1s amplia de la categor\u00eda de la COMPLICACI\u00d3N, as\u00ed como de partes \u201cnormales\u201d de una secuencia de acciones en general (v\u00e9ase cap\u00edtulo 3). Para cada tipo de texto narrativo se pueden deducir m\u00e1s exactamente estas limitaciones de contenido especiales, como se insinu\u00f3 para mitos\/cuentos populares (y para los modernos relatos polic\u00edacos).<br \/>\n<strong>Notas:<\/strong><br \/>\n2 Para referencias sobre el campo de la teor\u00eda narrativa, v\u00e9ase tambi\u00e9n Van Dijk (1972 a,b,1976 a,b). En particular pensamos en la llamada teor\u00eda narrativa estructuralista, inspirada por la obra de Propp (1968 {1928}), que se ha introducido en el estudio estructuralista de la literatura a trav\u00e9s de la antropolog\u00eda; v\u00e9ase Communications 8 (1966) para art\u00edculos de Barthes, Bremond, Greimas, Todorov y otros, y tambi\u00e9n Bremond (1973). Para an\u00e1lisis de estas orientaciones, v\u00e9ase entre otros a CULLER (1975) y G\u00dcLICH &amp; RAIBLE (1977)<br \/>\n3 Para la teor\u00eda de la novela de orientaci\u00f3n m\u00e1s bien literaria v\u00e9ase HAMBURGER (1968). STAZZEI (1964) y tambi\u00e9n BOOTH (1961) y la antolog\u00eda de STEVICK (comp.)(1964) para la teor\u00eda norteamericana de la novela, as\u00ed como finalmente tambi\u00e9n L\u00c4MMERT (1955). No examinaremos en detalle los l\u00edmites de esta teor\u00eda \u201ccl\u00e1sica\u201d de la novela (ni los de la teor\u00eda narrativa estructuralista).<br \/>\n4 Las categor\u00edas que aqu\u00ed se emplean proceden parcialmente de LABOV &amp; WALETZKY (1967), quienes son casi los \u00fanicos autores que no analizan narraciones \u201cprimitivas\u201d ni literarias, sino narraciones cotidianas \u201cnaturales\u201d.<br \/>\n5 V\u00e9ase por ejemplo Van Dijk (1976 a,b) sobre todo para la fundamentaci\u00f3n te\u00f3rica de las estructuras narrativas.<br \/>\n6 V\u00e9ase nota 2 (cap\u00edtulo 5)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>UNIDAD SEIS TEXTO FUENTE \/ Ir a Superestructuras narrativas Sin duda alguna, los textos narrativos son \u201cformas b\u00e1sicas\u201d globales muy importantes de la comunicaci\u00f3n textual (2). 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