{"id":1482,"date":"2017-09-05T23:30:26","date_gmt":"2017-09-05T23:30:26","guid":{"rendered":"http:\/\/fcpolit.unr.edu.ar\/blogs\/programa\/?p=1482"},"modified":"2017-09-05T23:30:26","modified_gmt":"2017-09-05T23:30:26","slug":"la-cronica-el-rostro-humano-de-la-noticia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/2017\/09\/05\/la-cronica-el-rostro-humano-de-la-noticia\/","title":{"rendered":"La cr\u00f3nica: el rostro humano de la noticia"},"content":{"rendered":"<p>Pasos esenciales del g\u00e9nero, desde la selecci\u00f3n del tema hasta la escritura final.<\/p>\n<p><strong>Alberto Salcedo Ramos<\/strong><\/p>\n<p>Cuando el escritor Albert Camus dijo que el periodismo es el oficio m\u00e1s bello del mundo, tal vez estaba pensando en la informaci\u00f3n como posibilidad narrativa.<\/p>\n<p>Si el cronista es de raza disfruta su g\u00e9nero como si fuera el mism\u00edsimo para\u00edso, pues all\u00ed encuentra la posibilidad de contar historias perdurables que le permitan trascender el mero registro de las cifras. La cr\u00f3nica es, adem\u00e1s, la licencia para sumergirse a fondo en la realidad y en el alma de la gente. El escritor y reportero Mark Kramer describe ese estado de gracia de un modo bastante certero: \u201cme siento como el anfitri\u00f3n de una fiesta con invitados inteligentes, invitados que me importan\u201d.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>El te\u00f3rico Mart\u00edn Vivaldi define la cr\u00f3nica como \u201cuna informaci\u00f3n interpretativa y valorativa de hechos noticiosos\u201d. Seg\u00fan \u00e9l, se trata de un g\u00e9nero que \u201cvale como relato y como juicio del cronista\u201d.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n el ensayista \u00c1lex Grijelmo se refiere a la cr\u00f3nica como un g\u00e9nero en el cual se combinan la informaci\u00f3n y la \u201cvisi\u00f3n personal del autor\u201d.<\/p>\n<p>\u201cSe trata de una visi\u00f3n m\u00e1s profunda\u201d, a\u00f1ade el Manual de Redacci\u00f3n del peri\u00f3dico El Tiempo. \u201cLa cr\u00f3nica desarrolla un aspecto secundario o de color de un acontecimiento que generalmente ya ha sido objeto de tratamiento noticioso\u201d.<\/p>\n<p>En el libro C\u00f3mo hacer periodismo, de la editorial Aguilar, se afirma que la cr\u00f3nica, al igual que los dem\u00e1s g\u00e9neros period\u00edsticos, \u201ctiene la misi\u00f3n primordial de informar sobre hechos noticiosos de actualidad\u201d. La diferencia, de acuerdo con los autores, \u201ces que el cronista narra con tal nivel de detalles que los lectores pueden imaginar y reconstruir en su mente lo que sucedi\u00f3\u201d.<\/p>\n<p>La palabra cr\u00f3nica \u2013 nos recuerda Vivaldi \u2013 deriva de la voz griega cronos, que significa tiempo. Se trata de contar un acontecimiento de inter\u00e9s general, de acuerdo con un orden temporal. El manejo del tiempo no necesariamente debe ser lineal. El cronista tiene licencia para comenzar por la parte de la historia que estime m\u00e1s conveniente para sus necesidades narrativas. Por ejemplo, puede incluir al principio la muerte del personaje y luego devolverse a contarnos c\u00f3mo fueron las primeras horas del d\u00eda en que sucedieron los hechos. En todo caso, aunque los acontecimientos no se narren en el mismo orden en que se presentaron, al lector le debe quedar claro qu\u00e9 fue primero y qu\u00e9 fue despu\u00e9s.<\/p>\n<p>El tiempo no es un simple convencionalismo del g\u00e9nero: es definitivo para el ritmo y la credibilidad de la historia. Deja una huella importante en lo que somos y en lo que hacemos. Es posible que todas las acciones que un ser humano cualquiera realiza en su tiempo real, sean importantes para \u00e9l. Pero no todas lo son dentro de la cr\u00f3nica que escribamos nosotros. El cronista puede saltarse el momento en que el personaje se cepill\u00f3 los dientes e hizo la maleta, siempre y cuando considere que esas dos actividades no le aportan nada a su relato.<\/p>\n<p>La cr\u00f3nica no ser\u00e1 jam\u00e1s la tierra prometida de los notarios que simplemente se limitan a dar fe. Tal vez porque, como advierte Mart\u00edn Vivaldi, \u201cno es la c\u00e1mara fotogr\u00e1fica que reproduce un paisaje sino el pincel del pintor que interpreta la naturaleza, prest\u00e1ndole un acusado matiz subjetivo\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLa cr\u00f3nica es el \u00fanico territorio donde combaten con armas iguales la realidad y la imaginaci\u00f3n\u201d, apunta el escritor y periodista Tom\u00e1s Eloy Mart\u00ednez. La frase alude a un privilegio pero tambi\u00e9n contiene un reto. Por su despliegue de profundidad y de creatividad estil\u00edstica, pero tambi\u00e9n por el criterio informativo que demanda, la cr\u00f3nica es uno de los g\u00e9neros period\u00edsticos m\u00e1s exigentes. Para dominarlo es preciso combinar ciertas dotes de escritor con habilidades de investigador.<\/p>\n<p>\u201cProbablemente se trata del g\u00e9nero m\u00e1s dif\u00edcil de dominar\u201d, sentencia \u00c1lex Grijelmo. \u201cDe hecho, en un peri\u00f3dico de prestigio una cr\u00f3nica no la hace cualquiera\u201d.<\/p>\n<p><strong>La elecci\u00f3n del tema<\/strong><\/p>\n<p>1. Elige un tema que sea de inter\u00e9s humano y que, para bien o para mal, afecte al mayor n\u00famero posible de personas.<\/p>\n<p>2. En este g\u00e9nero el tema no debe provenir obligatoriamente de la realidad inmediata \u2013 la noticia \u2013 pero en la medida en que sea actual tiene mayores probabilidades de captar la atenci\u00f3n de la gente. Los medios muy rara vez se aventuran a publicar una historia que no tenga un gancho de actualidad. En el momento en que la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud da a conocer un informe sobre la obesidad, podemos encontrar el pretexto ideal para trabajar una cr\u00f3nica sobre un gordo &#8212; an\u00f3nimo o famoso &#8212; que le ponga rostro humano a las cifras. Es lo que en el medio se denomina \u201ccoyuntura\u201d y algunos te\u00f3ricos como \u00c1lex Grijelmo llaman \u201cpercha\u201d.<\/p>\n<p>3. Es recomendable, adem\u00e1s, que haya conflicto, es decir, obst\u00e1culos entre el personaje y sus metas, enfrentamientos con otros seres o a veces consigo mismo, choque con su entorno, dificultades en su rutina cotidiana. Una revisi\u00f3n cuidadosa nos muestra que la vida corriente est\u00e1 llena de conflictos. Por ejemplo,\u00a0una mujer cabeza de familia que intenta sobrevivir y mantener a sus tres hijos con el sueldo m\u00ednimo, un muchacho rechazado en la Base Naval por ser negro, un cirujano que practica una delicada operaci\u00f3n de p\u00e1ncreas, un hombre que no ha podido superar las secuelas de un secuestro.<\/p>\n<p>4. Procura que haya espacio para las emociones. Pulitzer dec\u00eda: \u201chazlos re\u00edr o hazlos llorar\u201d. Un buen cronista sabe que las cifras m\u00e1s contundentes pueden resultar inocuas si no hay un rostro que las haga m\u00e1s humanas. Sin el \u00e1nimo de volverse melodram\u00e1tico, no hay que olvidar que escribimos para seres que tienen sentimientos.<\/p>\n<p>5. Un elemento que puede potenciar tu tema es la curiosidad. No necesariamente se trata de buscar que sea el hombre el que muerda al perro, como propuso el periodista Charles Danah. Tambi\u00e9n los r\u00edos que no se desbordan, los choferes de bus que no se vuelan los sem\u00e1foros, la gente que llega puntual a las citas, los pol\u00edticos que no se roban ni un centavo y los partos normales, pueden ser excelente materia prima para un buen cronista. Simplemente, hay que saber aprovechar lo que cada uno ofrece, captando su esencia y narrando con fuerza y con encanto. Pero sin duda lo curioso funciona como un valor agregado. Abundan los ejemplos, como la historia de amor de un enano de 91 cent\u00edmetros y una mujer de 1;75, escrita por Germ\u00e1n Santamar\u00eda. O una reciente del peri\u00f3dico El Pa\u00eds sobre un ladr\u00f3n que se meti\u00f3 a robar en un hospital y se qued\u00f3 dormido.<\/p>\n<p>6. Es recomendable que el tema que vas a tratar te apasione. Cuando escribes sobre algo que no te interesa, puedes resultar fr\u00edo, distante, err\u00e1tico. Si no sabes de b\u00e9isbol, vas a tener serios problemas para describir una jugada de \u201cbateo y corrido\u201d, y si apenas hace dos horas te enteraste de qui\u00e9n es Joyce Caroll Oates, no te metas en el l\u00edo de entrevistarla. En un medio de comunicaci\u00f3n siempre existe la posibilidad de trabajar una historia que no te agrada. Pero mientras te sea posible, ev\u00edtalo. Ernest Hemingway ten\u00eda una frase tan simple como sabia: \u201cescribe sobre lo que conoces\u201d.<\/p>\n<p>El cronista, escritor y acad\u00e9mico Juan Jos\u00e9 Hoyos, en su libro Escribiendo historias, el arte y el oficio de narrar en el periodismo, nos recuerda que el narrador h\u00fangaro Stephen Vizinczey sugiere plantearse siempre la siguiente pregunta: \u201c\u00bfde verdad me interesa esto?\u201d Hoyos a\u00f1ade otra cita inquietante del propio Vizinczey: \u201ccuando era joven perd\u00ed mucho tiempo intentando describir vestidos y muebles. No sent\u00eda el menor inter\u00e9s por los vestidos ni por los muebles, pero Balzac experimentaba por ellos una intensa pasi\u00f3n, que consigui\u00f3 contagiarme mientras le le\u00eda, as\u00ed que pens\u00e9 que deb\u00eda dominar el arte de escribir excitantes p\u00e1rrafos sobre armarios, si quer\u00eda ser alg\u00fan d\u00eda un buen novelista. Mis esfuerzos estaban condenados y agotaron todo mi entusiasmo. Ahora s\u00f3lo escribo sobre lo que me interesa\u201d.<\/p>\n<p>7. Es importante desarrollar el instinto y confiar en \u00e9l. De Truman Capote se burlaban muchos colegas cuando se dedic\u00f3 a escribir &#8212; \u00a1durante seis a\u00f1os! &#8212; sobre un caso aparentemente menor de baranda judicial. El asesinato m\u00faltiple de la familia Clutter (cuatro personas) pudo haberse quedado como un hecho de sangre com\u00fan y corriente si no hubiera ca\u00eddo en manos de un narrador excepcional como Capote, quien lo hizo trascender gracias a la belleza de su relato, a la agilidad en el tratamiento de la trama y a su agudeza para elaborar el perfil sicol\u00f3gico de los asesinos. Capote confi\u00f3 en su instinto hasta las \u00faltimas consecuencias y el tiempo termin\u00f3 d\u00e1ndole la raz\u00f3n. Siempre hay que preguntarse, de cualquier manera, si la historia que se tiene entre manos es verdaderamente interesante y, en caso de que la respuesta sea afirmativa, tratar de establecer hasta qu\u00e9 punto puede resultar atractiva. Si algo te conmueve profundamente o te hace re\u00edr o te hace enojar, es muy posible que produzca el mismo efecto en las dem\u00e1s personas. Pero despu\u00e9s te tocar\u00e1 saber recrear la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>El trabajo de campo<\/strong><\/p>\n<p>1. Una vez tienes el tema, lo que sigue es la investigaci\u00f3n. Existe la opci\u00f3n de que te lances a desarrollar el trabajo de campo de manera directa. Lo ideal es que saques un poco de tiempo para documentarte previamente, bien sea a trav\u00e9s de publicaciones &#8212; escritas o audiovisuales &#8212; o a trav\u00e9s de personas que conozcan a fondo la materia sobre la cual vas a tratar. De esa manera acumulas conocimientos que te permiten explorar mejor a tus personajes y desenvolverte en el entorno que les toc\u00f3 en suerte. Si te corresponde trabajar un perfil de Jessica Lange, lo m\u00ednimo que debes saber es que es una importante actriz de cine. Planear tu historia antes de afrontar el trabajo de campo no implica que vayas con criterios preconcebidos e inm\u00f3viles, sino que orientes tus pesquisas, prepares mejor tus preguntas, sepas por d\u00f3nde moverte y a qui\u00e9nes buscar.<\/p>\n<p>2. Existen las t\u00e9cnicas para desarrollar el trabajo de campo, pero como nos lo recuerda el ya mencionado Juan Jos\u00e9 Hoyos, ninguna sirve si el investigador no tiene una sensibilidad especial para relacionarse con la gente e interesarse por lo que ella cuenta. El etn\u00f3grafo polaco Bronislaw Malinowsky, citado por el propio Hoyos, lo resume as\u00ed: \u201ccapacidad de sumergirse sin prejuicios en la cultura de los otros, con el fin de comprenderla y aprehenderla\u201d.<\/p>\n<p>3. Es necesario saber observar. Todo el que tiene ojos, mira. Pero observar va m\u00e1s all\u00e1 de las meras pupilas. No es un ejercicio del ojo sino de la inteligencia y de la sensibilidad. Es poder ver m\u00e1s de lo aparente. La observaci\u00f3n es importante porque permite describir a los personajes y recrear los espacios en los cuales se desenvuelven.<\/p>\n<p>4. Tambi\u00e9n es imprescindible saber escuchar. Estar pendientes de todo lo que los personajes dicen.<\/p>\n<p>5. Aparte de la observaci\u00f3n, el trabajo de campo implica la realizaci\u00f3n de entrevistas. Es importante planear los cuestionarios, para no dejar ning\u00fan aspecto esencial por fuera y obtener informaci\u00f3n suficiente y de calidad. Ahora bien: no hay que ser reh\u00e9n de las entrevistas. No basta con escuchar al personaje diciendo que va a misa todos los domingos: hay que procurar ir a misa con \u00e9l, verlo actuar en ese escenario. El testimonio es definitivo pero hay que ir m\u00e1s all\u00e1. La realidad no es s\u00f3lo lo que oigo sino tambi\u00e9n lo que veo. Y en ese sentido, es deseable acompa\u00f1ar a nuestros personajes en los espacios por los cuales se mueven, pues no en todas partes se comportan de la misma manera.<\/p>\n<p>6. Muchos reporteros importantes, entre ellos Mark Kramer, aconsejan darle a las entrevistas que se utilizar\u00e1n en los grandes g\u00e9neros narrativos \u2013 como la cr\u00f3nica, el perfil y el reportaje \u2013 un tratamiento menos formal, m\u00e1s cercano a la conversaci\u00f3n, a fin de que los personajes se relajen y entreguen informaci\u00f3n de calidad, an\u00e9cdotas, y detalles reveladores y de inter\u00e9s humano.<\/p>\n<p>7. Norman Sims, importante estudioso del periodismo literario, habla de la inmersi\u00f3n. Es la capacidad de sumergirse en un tema tanto tiempo como sea posible y necesario, para comprenderlo y recrearlo de manera cabal. No existe un tope que podamos plantear como dogma. A veces te toca conseguir todo el material en una sola sesi\u00f3n de trabajo y a veces puedes hacerlo en muchos d\u00edas o inclusive meses y a\u00f1os. Eso depende del tema, de tu tiempo y de tus objetivos, lo mismo que de la periodicidad del medio (si es que trabajas para alguno). Lo cierto es que mientras m\u00e1s convivas con tu materia, m\u00e1s posibilidades tienes de conocerla a fondo y describirla de manera profunda.<\/p>\n<p>8. Para conseguir informaci\u00f3n de calidad &#8212; reveladora y de inter\u00e9s humano &#8212; es necesario generar confianza. Eso se logra cuando muestras conocimiento del tema y una actitud de respeto. Pero tambi\u00e9n cuando tienes paciencia y, a fuerza de perseverar en la interacci\u00f3n con tus personajes, ya no te ven como el periodista sino como parte del paisaje.<\/p>\n<p>9. No s\u00f3lo el protagonista de tu historia tiene algo que contar. Muchas personas que le conocen y que le han visto actuar en diferentes etapas de su vida, pueden aportarte informaci\u00f3n valiosa que el personaje ha omitido, bien sea por olvido o por cualquier otra raz\u00f3n.<\/p>\n<p>10. Muchos grandes periodistas y escritores critican, con algo de raz\u00f3n, el uso de la grabadora. Garc\u00eda M\u00e1rquez, por ejemplo, dice que \u201clas grabadoras no oyen los latidos del coraz\u00f3n\u201d. Y Gay Talese afirma que \u201cyo mismo he sido entrevistado por j\u00f3venes reporteros que manejaban grabadoras. Como permanec\u00eda sentado contestando sus preguntas, pod\u00eda verlos medio escuchando, tranquilos, relajados, porque sab\u00edan que las peque\u00f1as ruedas de pl\u00e1stico estaban girando\u201d. Tambi\u00e9n hay defensores de la grabadora. Dicen que, al fin y al cabo, es una mera herramienta, como la libreta de apuntes. El problema no es ella misma sino el manejo que le demos. Un bol\u00edgrafo, por ejemplo, puede servir para escribir una novela formidable o para arrancarle los ojos a la vecina. La grabadora puede permitirnos recordar sonidos, gritos, palabras, que pueden servirnos despu\u00e9s para la recreaci\u00f3n de las atm\u00f3sferas. Si se utiliza razonablemente y el personaje est\u00e1 de acuerdo, \u00bfcu\u00e1l es el problema? De todos modos, lo importante es tener claro que no siempre se puede usar, ya que a veces coh\u00edbe o predispone a nuestros interlocutores.<\/p>\n<p><strong>Qu\u00e9 contar y c\u00f3mo enfocar<\/strong><\/p>\n<p>1. Una vez has desarrollado la investigaci\u00f3n, debes plantearte unas inquietudes necesarias. Por ejemplo, \u00bfy ahora qu\u00e9 cuento y c\u00f3mo enfoco todo este material? \u00bfQu\u00e9 selecciono y qu\u00e9 descarto? \u00bfPor d\u00f3nde me meto? No se trata de salir del trabajo de campo directamente hacia el computador. Es necesario que leas tus apuntes, los analices, los subrayes, los clasifiques por temas y subtemas, si es posible, a fin de saber con qu\u00e9 cuentas e ir determinando la posible estructura que le vas a dar a tu historia. Si tu personaje es Maradona, por ejemplo, algunos de los temas podr\u00edan ser los siguientes: la infancia pobre en el barrio Villa Fiorito, la primera pelota que pate\u00f3, los amigos de adolescencia, el equipo que se arriesg\u00f3 a contratarlo cuando no era nadie, el campeonato mundial de 1986, an\u00e9cdotas conmovedoras o divertidas, el gol que anot\u00f3 con la mano, el golazo que hizo driblando jugadores desde la mitad de la cancha, los t\u00edtulos con el N\u00e1poles y su ca\u00edda en las drogas, entre otros.<\/p>\n<p>Cuando repasas tus apuntes, cuando interact\u00faas con ellos, no s\u00f3lo puedes clasificarlos para tener un dominio panor\u00e1mico y en detalle sobre la totalidad de tu material, sino que adem\u00e1s vas descubriendo el grado de inter\u00e9s y de fuerza que tiene cada uno. No todo lo que se obtuvo en la investigaci\u00f3n es digno de ser contado. Hay que saber seleccionar los datos, de acuerdo con las necesidades informativas, el ritmo y el tono de la historia, y de acuerdo tambi\u00e9n con su inter\u00e9s y su color humano. El secreto del arte de narrar es el manejo de la elipsis, de los pasos de tiempo. Hay que eliminar todo aquello que, aunque sea cierto, no le aporte nada a la trama. Rob\u00e1ndonos una frase de Alfred Hitchcock sobre el cine, es v\u00e1lido afirmar que \u201cla cr\u00f3nica es la vida sin los momentos aburridos\u201d.<\/p>\n<p>2. La revisi\u00f3n de los apuntes que te quedaron del trabajo de campo puede permitirte, adem\u00e1s, aclarar la entrada y el remate de tu historia, as\u00ed como su enfoque e inclusive el tono que puede resultar m\u00e1s conveniente, de acuerdo con el tema que tienes entre manos.<\/p>\n<p>3. El enfoque hace referencia a la ruta que vas a tomar para conducir al lector. Tu criterio y tu olfato deben indicarte qu\u00e9 rasgos o qu\u00e9 elementos resultan m\u00e1s atractivos para la gente. Con frecuencia hay que elegir un elemento novedoso que llame la atenci\u00f3n y sirva como gancho para el resto de la historia. Por ejemplo, Gonzalo Arango, para presentarnos al ciclista \u201cCochise\u201d Rodr\u00edguez y definirlo de una vez por todas como una persona de supuesto mal gusto, empieza mostr\u00e1ndonos el coraz\u00f3n de Jes\u00fas que hay en su casa, al que se refiere como \u201cel m\u00e1s feo del mundo\u201d. \u00bfQu\u00e9 habr\u00eda pasado si principia por la \u00faltima etapa que gan\u00f3 \u201cCochise\u201d, o por el n\u00famero de trofeos de su carrera cicl\u00edstica? Sencillamente, le habr\u00eda salido la misma historia convencional que publican casi todos los redactores deportivos. En cambio, al elegir ese detalle marc\u00f3 de inmediato el destino de su relato, que no fue otro que explorar la psiquis y los modales del personaje, para arrimarnos a una versi\u00f3n suya que estaba in\u00e9dita hasta entonces.<\/p>\n<p>Describir a gente famosa en espacios diferentes de los que se le conocen, tiene un encanto evidente. Por ejemplo, si tu personaje es una monja a la que le gusta el f\u00fatbol, es muy posible que te convenga enfocar m\u00e1s por el estadio que por el templo. Volvamos un momento a Maradona. Una periodista y escritora argentina, Alicia Dujovne, escribi\u00f3 un perfil extraordinario sobre \u00e9l, en el cual hay un cap\u00edtulo enfocado en el pie izquierdo del futbolista. Ella nos habla del pie cuando era ni\u00f1o y no ten\u00eda zapatos, del pie caminando por entre montones de guijarros, del pie pateando una pelota construida con calcetines, del pie como instrumento de la genialidad, del pie como sin\u00f3nimo de lo zurdo, de lo torcido, de la ca\u00edda del personaje. Como en el caso de \u201cCochise\u201d, si la autora hubiera decidido hablar del mismo Maradona que conocemos todos, su narraci\u00f3n habr\u00eda sido menos atractiva. De modo que no es bueno sentarse en el computador sin tener claro cu\u00e1l va a ser el enfoque de tu texto. Hay que procurar, en lo posible, elegir \u00e1ngulos inexplorados y que te permitan mayor proximidad humana con los elementos de tu historia.<\/p>\n<p><strong>Algunas pautas para la escritura<\/strong><\/p>\n<p>1. Por muy lindo que escribas, ten presente que la cr\u00f3nica, aparte de valer por su propuesta est\u00e9tica, es tambi\u00e9n un g\u00e9nero informativo. Aqu\u00ed no tienes que suministrar la informaci\u00f3n a la manera esquem\u00e1tica de la noticia, pero al fin y al cabo debes suministrarla. Finalmente, en tu cr\u00f3nica tambi\u00e9n hay un \u201cqu\u00e9\u201d, un \u201cd\u00f3nde\u201d, un \u201ccu\u00e1ndo\u201d, un \u201cc\u00f3mo\u201d y un \u201cqui\u00e9n\u201d. (A veces, incluso, tambi\u00e9n hay un \u201cpor qu\u00e9\u201d). Si investigas y procesas la informaci\u00f3n de manera correcta, al lector le van a quedar resueltos esos interrogantes, aunque utilices el lenguaje m\u00e1s literario que te sea posible. Recuerda: no debes reemplazar hechos con ret\u00f3rica.<\/p>\n<p>2. Ded\u00edcale tiempo a la redacci\u00f3n de la entrada. El primer p\u00e1rrafo no s\u00f3lo debe servir para enganchar al lector sino tambi\u00e9n para determinar el tono y el ritmo de la historia. Mart\u00edn Vivaldi considera que las mejores entradas son aquellas en las cuales: a) tienes algo que decir, b) lo dices de la manera m\u00e1s \u00e1gil que te es posible y c) te callas en cuanto queda dicho. Otros te\u00f3ricos importantes, como Mart\u00ednez Albertos, recomiendan que el lead no exceda las 40 palabras. Esto no es un dogma pero indudablemente las mejores entradas son aquellas que abordan el asunto de manera contundente.<\/p>\n<p>No se trata de meter toda la informaci\u00f3n en el p\u00e1rrafo de entrada: a veces basta una sola l\u00ednea, un simple detalle bien puesto. Adem\u00e1s, no olvides que tienes la opci\u00f3n de desarrollar la historia a lo largo del texto. Ahora bien: en la cr\u00f3nica, a diferencia de la noticia, no existe la camisa de fuerza de la pir\u00e1mide invertida, que te obliga a introducir lo m\u00e1s importante en la entrada e ir perdiendo fuerza en la medida en que avanza el relato. Sin embargo, si escribes una cr\u00f3nica que en los tres primeros p\u00e1rrafos no da una idea clara del tema que vas a abordar, seguramente est\u00e1s en serios problemas. Aparte de la econom\u00eda y la contundencia, se recomienda un estilo sugerente que llame la atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>3. A continuaci\u00f3n me permito transcribir algunos ejemplos de entradas que aplican los criterios expresados hasta este momento:<\/p>\n<p>a. \u201cEsta aldea es tan peque\u00f1a como el cementerio de Kentucky, pero much\u00edsimo<\/p>\n<p>m\u00e1s aburrida\u201d. (Hemingway describiendo un pueblo de \u00c1frica).<\/p>\n<p>b. .\u201cBatistuta es como una fiera que se la pasa enjaulada a pan y agua, de lunes a s\u00e1bado. El domingo lo sueltan en el \u00e1rea\u201d. (Oswaldo Soriano, en perfil del futbolista Gabriel Batistuta).<\/p>\n<p>c. \u201cLo \u00fanico que siempre dejo para ma\u00f1ana, es mi propia muerte\u201d. (Gonzalo Arango en la cr\u00f3nica que escribi\u00f3 sobre el rumor infundado de que se hab\u00eda suicidado).<\/p>\n<p>d. \u201cTrevor Berbick ya tiene la f\u00f3rmula para ganarle a Mike Tyson, si acaso se enfrentan de nuevo en un combate de revancha: un rifle\u201d. (Cr\u00f3nica de la agencia de noticias AP, sobre la pelea en la cual Mike Tyson le quit\u00f3 el t\u00edtulo mundial a Trevor Berbick, en tan solo un minuto).<\/p>\n<p>e. \u201cDesde que volv\u00ed de Ciudad del Este tengo una pesadilla que me persigue: regreso a Ciudad del Este\u201d. (Alberto Fuguet en una cr\u00f3nica de viajes).<\/p>\n<p>f. Como se puede ver, todas estas entradas tienen en com\u00fan la contundencia, la brevedad, el no saturar el p\u00e1rrafo de datos informativos sino elegir una idea y expresarla de manera sugerente.<\/p>\n<p>4. Hay que procurar que lo que empieza bien termine bien. El remate es definitivo: debe ser redondo, dejar la sensaci\u00f3n de que el tema fue cerrado de la mejor manera posible. Es, para utilizar un s\u00edmil taurino, como matar al toro para que la faena sea perfecta.<\/p>\n<p>5. Tanto el remate como la entrada, as\u00ed como el desarrollo del tema, son elementos que se aprenden a fuerza de ejercicios y de constancia, leyendo, adem\u00e1s, a los buenos autores.<\/p>\n<p>6. Algunas recomendaciones en relaci\u00f3n con el estilo son las siguientes: a) Claridad: se trata de expresar las ideas de manera transparente e inequ\u00edvoca. Cuando la frase est\u00e1 mal redactada, puede tener un significado diferente al que pretende darle el autor. Hay que evitar las ideas confusas, los juegos de palabras que no son entendibles, los p\u00e1rrafos oscuros. b) Concisi\u00f3n: se trata de decir, ni m\u00e1s ni menos, lo necesario. Hay que evitar el rodeo in\u00fatil. C) Precisi\u00f3n: procurar ser exactos tanto en el uso del lenguaje como en la reconstrucci\u00f3n de los hechos que se narran. D) Sencillez: evita los rebuscamientos: la historia no est\u00e1 en el diccionario sino en la vida corriente. He aqu\u00ed un ejemplo del lenguaje amanerado que debes evitar si quieres que tu prosa tenga fuerza y encanto (la frase fue sacada de un cat\u00e1logo sobre Bogot\u00e1): \u201chay que repensar la ciudad desde lo dialogante, para resignificar las nuevas tendencias urban\u00edsticas\u201d.<\/p>\n<p>Con esos giros y ese tono podr\u00e1s lograr un ensayo acad\u00e9mico muy serio y muy importante, pero jam\u00e1s una buena cr\u00f3nica. As\u00ed de simple. Pero, por otro lado, conviene tener presente el mandamiento del cuentista uruguayo Horacio Quiroga: \u201cin\u00fatiles ser\u00e1n todos los adjetivos que a\u00f1adas a un sustantivo d\u00e9bil\u201d. La poes\u00eda no est\u00e1 en la grandilocuencia sino en el aprovechamiento est\u00e9tico de las situaciones comunes y corrientes. Cuando no tienes la preparaci\u00f3n para escribir en un lenguaje literario, es preferible que narres de manera directa, escueta, en vez de caer en una floja poetizaci\u00f3n que no constituye ning\u00fan aporte. La poes\u00eda, finalmente, no consiste en mencionar las nubes ni en decirle \u201castro rey\u201d al sol. Ni tampoco en \u201cfregarle la paciencia al crep\u00fasculo\u201d, como advert\u00eda con gracia al maestro H\u00e9ctor Rojas Herazo.<\/p>\n<p>7. Evita incurrir en el culto del paisaje, especialmente cuando no resulte relevante para tu historia. \u00bfA cuenta de qu\u00e9 ponerse a describir las nubes cuando tu personaje se ha machacado un dedo con un martillo? Para explicar gr\u00e1ficamente los problemas que se derivan de esa situaci\u00f3n, imag\u00ednate un documental de televisi\u00f3n en el cual el personaje est\u00e1 diciendo cosas interesantes, mientras el camar\u00f3grafo est\u00e1 empecinado en mostrarnos una hermosa flor roja que se tambalea a la orilla de un riachuelo. S\u00ed, muy bonita la postal, pero no tiene nada que ver con la historia.<\/p>\n<p>8. H\u00fayele a los lugares comunes y a las frases obvias como si fueran el mism\u00edsimo diablo. Evita expresiones de este corte: \u201cera un d\u00eda como cualquier otro\u201d, \u201cla hermana rep\u00fablica\u201d, \u201cla tr\u00e1gica muerte\u201d, \u201cnegro como la noche\u201d, \u201cclaro como el agua\u201d y \u201cpor esas cosas del destino&#8221;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pasos esenciales del g\u00e9nero, desde la selecci\u00f3n del tema hasta la escritura final. Alberto Salcedo Ramos Cuando el escritor Albert Camus dijo que el periodismo es el oficio m\u00e1s bello del mundo, tal vez estaba pensando en la informaci\u00f3n como posibilidad narrativa. Si el cronista es de raza disfruta su g\u00e9nero como si fuera el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[48,43],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1482"}],"collection":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1482"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1482\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1482"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1482"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1482"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}