{"id":130,"date":"2008-03-13T16:17:35","date_gmt":"2008-03-13T16:17:35","guid":{"rendered":"http:\/\/fcpolit.unr.edu.ar\/blogs\/programa\/2008\/03\/13\/los-primeros-estudios-sobre-la-argumentacion-mabel-marro-y-amalia-dellamea\/"},"modified":"2008-03-13T16:17:35","modified_gmt":"2008-03-13T16:17:35","slug":"los-primeros-estudios-sobre-la-argumentacion-mabel-marro-y-amalia-dellamea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/2008\/03\/13\/los-primeros-estudios-sobre-la-argumentacion-mabel-marro-y-amalia-dellamea\/","title":{"rendered":"Los primeros estudios sobre la argumentaci\u00f3n &#8211; Mabel MARRO y Amalia DELLAMEA"},"content":{"rendered":"<p><strong>UNIDAD 7<\/strong><br \/>\n<strong>TEXTO FUENTE<\/strong>\/ Ir a <a href=\"http:\/\/www.bdp.org.ar\/facultad\/catedras\/comsoc\/redaccion1\/unidades\/2008\/03\/evolucion_historica_de_la_argu.php\">Evoluci\u00f3n hist\u00f3rica de la argumentaci\u00f3n<\/a><br \/>\n<strong>Marro, Mabel y Dellamea, Amalia<\/strong>, <em>Producci\u00f3n de textos<\/em> deFundaci\u00f3n Universitaria a distancia \u201cHernandarias\u201d, Buenos Aires, 1993, p\u00e1g. 377.<br \/>\nYa en siglo V antes de Cristo, en la Grecia antigua \u2013 modelo originario de las sociedades democr\u00e1ticas contempor\u00e1neas \u2013 la palabra hablada y escrita hab\u00eda logrado unas proporciones de importancia considerables en la defensa del sistema democr\u00e1tico. En este contexto sobresal\u00edan los sofistas, oradores que hab\u00edan conseguido desarrollar estrategias argumentativas sumamente eficaces para obtener la adhesi\u00f3n de las audiencias a quienes dirig\u00edan sus mensajes. Este hecho dio origen al desarrollo de la ret\u00f3rica.<br \/>\nLos autores cl\u00e1sicos de la teor\u00eda de la argumentaci\u00f3n coinciden en se\u00f1alar que la ret\u00f3rica recibi\u00f3 un tratamiento sistem\u00e1tico en la ciudad de Siracusa, en Sicilia, durante la primera parte del siglo V antes de Cristo, en especial gracias a las obras de Corax y Tisias. Posteriormente, las t\u00e9cnicas ret\u00f3ricas fueron perfeccionadas por Prot\u00e1goras (480-410) y por Gorgias (483-390).<br \/>\nProt\u00e1goras dise\u00f1\u00f3 el principio que funciona como base de la ret\u00f3rica y subyace, en consecuencia, en todo texto argumentativo, de que El que no piensa como nosotros, se enga\u00f1a. Siguiendo este principio, todo comunicador que intenta persuadir a otros se esmerar\u00e1 en recopilar la mayor cantidad y la mejor calidad de argumentos para mostrar que la \u00fanica manera posible de interpretar la realidad, o por lo menos la m\u00e1s conveniente, es la que \u00e9l muestra.<br \/>\nLos ret\u00f3ricos cl\u00e1sicos establecieron otra de las m\u00e1ximas generales de la producci\u00f3n de textos argumentativos: la eficacia del orador reside principalmente en el hecho de que conozca en profundidad lo que el auditorio sabe o piensa (conocimientos previos, creencias, prejuicios, sentimientos, actitudes, deseos) y tambi\u00e9n lo que ignora.<br \/>\nEn este sentido, las principales corrientes de estudio de la argumentaci\u00f3n se\u00f1alan tambi\u00e9n a Prot\u00e1goras como el pensador que desarroll\u00f3 el concepto de lugares comunes o t\u00f3picos argumentativos, es decir el c\u00famulo de premisas de car\u00e1cter general que los oradores pod\u00edan utilizar para armar sus argumentaciones. Por este motivo, los lugares designaron los r\u00f3tulos bajo los cuales pod\u00edan clasificarse los argumentos pertinentes para cada caso y, en consecuencia, donde era posible agrupar el material necesario, con el fin de que el orador pudiera encontrarlos con facilidad, seg\u00fan la definici\u00f3n que brind\u00f3 Arist\u00f3teles. Fue esta misma caracter\u00edstica de acumulaci\u00f3n la que m\u00e1s tarde llev\u00f3 a Marco Tulio Cicer\u00f3n (106-43) a definir los t\u00f3picos o lugares como dep\u00f3sitos de argumentos.<br \/>\nArist\u00f3teles estableci\u00f3 la diferencia entre persuadir y convencer. El fil\u00f3sofo deja para el convencimiento el camino del razonamiento puro, es decir la l\u00f3gica formal que puede juzgarse en t\u00e9rminos de verdad o de falsedad. En cambio, para la persuasi\u00f3n asign\u00f3 la ret\u00f3rica, en tanto actitud psicol\u00f3gica que aspira a emocionar al auditorio. La ret\u00f3rica permite entonces elaborar argumentaciones en las que interesan m\u00e1s los resultados que desea obtener el orador o escritor, que el proceso l\u00f3gico que sigue para conseguirlo. En este sentido, el orador puede utilizar recursos ret\u00f3ricos l\u00f3gicos y no l\u00f3gicos, porque sus resultados ser\u00e1n evaluados en t\u00e9rminos de eficacia y verosimilitud, y no de verdad o falsedad.<br \/>\nPor ejemplo, un razonamiento deductivo como el que sigue puede ser evaluado en t\u00e9rminos de verdad o falsedad, en tanto que existen mecanismos de prueba para determinar la pertinencia l\u00f3gica de las premisas y de la conclusi\u00f3n:<br \/>\nEjemplo 1:<br \/>\nTodos los nombres son mortales &#8211; Premisa mayor<br \/>\nJuan es hombre &#8211; Premisa menor<br \/>\nPor lo tanto, Juan es mortal &#8211; Conclusi\u00f3n<br \/>\nEn cambio, en el siguiente proceso argumentativo no es posible determinar la verdad o falsedad, ni existen mecanismos de prueba eficientes al respecto.<br \/>\nEjemplo 2:<br \/>\nEn la Argentina se ha registrado en los \u00faltimos meses un incremento en la cantidad de suicidios de jubilados.<br \/>\nLos jubilados sufren graves penurias econ\u00f3micas.<br \/>\nPor lo tanto, es la situaci\u00f3n econ\u00f3mica la que empuja a los jubilados al suicidio.<br \/>\nEsta estrategia discursiva ha sido utilizada con frecuencia en los medios de comunicaci\u00f3n de la Argentina. En este caso, y a tenor de lo que opinan los expertos en psicolog\u00eda y sociolog\u00eda, la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de los jubilados, aunque constituye un factor relevante, opera como un emergente, al que deben sumarse otra serie de factores, como la escasa posibilidad de inserci\u00f3n social de la tercera edad en la sociedad argentina; los pobres niveles de participaci\u00f3n en decisiones familiares, grupales u pol\u00edticas; el abandono y el desamparo; la sensaci\u00f3n de fracaso y frustraci\u00f3n; entre otros muchos factores que determinan una decisi\u00f3n irreversible como la de dar t\u00e9rmino a una vida.<br \/>\nEn consecuencia, el suicidio de una persona no se deriva necesariamente de una situaci\u00f3n econ\u00f3mica calamitosa, aunque esto no implique negar que en algunos casos las penurias econ\u00f3micas pueden resultar una raz\u00f3n suficiente. En este sentido, el lector podr\u00e1 notar que en el primer ejemplo, el razonamiento presentado se dirime en t\u00e9rminos de verdad o falsedad, pues se trata de cuestiones comprobables, en tanto que son verificables emp\u00edricamente.<br \/>\nEn el segundo ejemplo, en cambio, se trata de una cuesti\u00f3n controvertible, es decir, opinable. La conclusi\u00f3n no se deriva necesariamente de la premisa presentada, aunque la estrategia discursiva del escritor resulta pertinente en el sentido de que en definitiva es plausible que alguien decida suicidarse debido a que atraviesa por una situaci\u00f3n econ\u00f3mica adversa. Sin embargo, el escritor da por sentado que el suicidio y, por lo tanto, todos los suicidios de jubilados, se deben a motivos econ\u00f3micos, como si se tratara de la \u00fanica conclusi\u00f3n posible, dadas tales premisas.<br \/>\nEn el presente siglo, el estudio de la ret\u00f3rica cobr\u00f3 nuevos br\u00edos, especialmente gracias a los desarrollos de la escuela de Bruselas, creada por el investigador polaco Chaim Perelman. Este autor revis\u00f3 las distintas concepciones de la disciplina, desde la antig\u00fcedad hasta la d\u00e9cada de 1950, y devolvi\u00f3 a la ret\u00f3rica los principios y funciones con que la hab\u00eda concebido Arist\u00f3teles. La ret\u00f3rica hab\u00eda ido perdiendo sus caracter\u00edsticas originarias para convertirse, especialmente debido a las corrientes de pensamiento de la Edad Media, en mero ornato de los textos, en un cat\u00e1logo de figuras con que los escritores y oradores pod\u00edan embellecer sus textos.<br \/>\nEn su planteo de La Nueva Ret\u00f3rica, Perelman (1970) destaca que si bien es indudable que la funci\u00f3n ornamental determina en gran parte la eficacia de las argumentaciones, no pueden dejarse de lado una serie de cuestiones referentes a la estructuraci\u00f3n de los textos argumentativos, las t\u00e9cnicas discursivas pertinentes, las pautas de selecci\u00f3n de los argumentos y sus particulares medios de prueba, entre muchos otros aspectos.<br \/>\nEn este sentido, conviene tener en cuenta que la filosof\u00eda y la ciencia utilizan t\u00e9cnicas discursivas l\u00f3gicas para exponer sus razonamientos, con el objetivo de convencer sobre la verdad de los planteos bajo consideraci\u00f3n. En estos casos se habla de convencimiento, puesto que este tipo de argumentaci\u00f3n acude a oraciones cuya verdad o falsedad es mensurable, verificable (N\u00fa\u00f1ez Ladev\u00e9ze, 1979). Por lo tanto, en la b\u00fasqueda del convencimiento, propia de la filosof\u00eda o la ciencia, se recurre s\u00f3lo a la capacidad de razonar de los individuos, y en consecuencia se deja fuera la apelaci\u00f3n a los sentimientos y las emociones; es decir, a los elementos irracionales del hombre.<br \/>\nEn cambio, en la argumentaci\u00f3n, adem\u00e1s del acuerdo por v\u00eda de la raz\u00f3n, se busca el asentimiento por v\u00eda de la apelaci\u00f3n a lo emocional, es decir a la esfera de lo menos racional de las personas.<br \/>\nMientras que en la l\u00f3gica pura se razona fuera del tiempo, ya que como se ha visto, las conclusiones obtenidas pretenden valer universalmente; en los procesos argumentativos los argumentos esgrimidos dependen de los condicionamientos temporales y, por lo tanto, s\u00f3lo resultan v\u00e1lidos para un presente.<br \/>\nComo se ha podido observar en el ejemplo 2, concluir que los jubilados se suicidan exclusivamente por la situaci\u00f3n econ\u00f3mica imperante es v\u00e1lido s\u00f3lo para el momento hist\u00f3rico en que ocurren los suicidios. En este contexto tambi\u00e9n podr\u00eda ser tan pertinente concluir el razonamiento de otro modo, como decir que los jubilados se suicidan por el sentimiento de fracaso o por la escasa probabilidad que tienen de aportar su sabidur\u00eda acumulada gracias a sus vivencias, o bien por la sensaci\u00f3n de desamparo que los angustia.<br \/>\nPor otra parte, conviene tener en cuenta que las conclusiones que se extraen en los razonamientos cient\u00edficos resultan inmodificables, lo que los convierte en razonamiento formal. En contraposici\u00f3n, las conclusiones obtenidas por un proceso argumentativo no est\u00e1n definitivamente clausuradas, es decir, pueden ser modificadas e incluso reforzadas a lo largo del tiempo (N\u00fa\u00f1ez Ladev\u00e9ze, 1979).<br \/>\nEn este sentido, los razonamientos de la filosof\u00eda y las ciencias son actividades contemplativas, en tanto ejercicio intelectual; la argumentaci\u00f3n, en cambio, busca una adhesi\u00f3n con el objetivo primordial de transformarla en una acci\u00f3n concreta. Por ejemplo, la compra de un shampoo, la participaci\u00f3n activa en una causa social o cultural, o la formaci\u00f3n de una opini\u00f3n favorable a lo que esperaba el escritor u orador que produjo el mensaje.<br \/>\nLa eficacia de las argumentaciones, y especialmente de las que se incluyen en los medios de comunicaci\u00f3n social, dependen de la verosimilitud con que el escritor presente los hechos, juicios y conclusiones, y de la consistencia con que logre encadenarlos en el texto.<br \/>\nInicialmente era s\u00f3lo la ret\u00f3rica el procedimiento utilizable para obtener la adhesi\u00f3n, y todav\u00eda sigue conservando un rol central en esta materia. Sin embargo, los estudios referentes a los procedimientos para lograr la persuasi\u00f3n se han enriquecido actualmente con una serie de t\u00e9cnicas cient\u00edficas modernas desarrolladas por la psicolog\u00eda social, la antropolog\u00eda, la ling\u00fc\u00edstica, la semiolog\u00eda, la propaganda, la publicidad, la sociolog\u00eda, la psicoling\u00fc\u00edstica y el an\u00e1lisis discursivo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>UNIDAD 7 TEXTO FUENTE\/ Ir a Evoluci\u00f3n hist\u00f3rica de la argumentaci\u00f3n Marro, Mabel y Dellamea, Amalia, Producci\u00f3n de textos deFundaci\u00f3n Universitaria a distancia \u201cHernandarias\u201d, Buenos Aires, 1993, p\u00e1g. 377. 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