{"id":11,"date":"2003-03-31T21:43:24","date_gmt":"2003-03-31T21:43:24","guid":{"rendered":"http:\/\/fcpolit.unr.edu.ar\/blogs\/programa\/2003\/03\/31\/inspiracion-roberto-fontanarrosa\/"},"modified":"2003-03-31T21:43:24","modified_gmt":"2003-03-31T21:43:24","slug":"inspiracion-roberto-fontanarrosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/2003\/03\/31\/inspiracion-roberto-fontanarrosa\/","title":{"rendered":"Inspiraci\u00f3n &#8211; Roberto FONTANARROSA"},"content":{"rendered":"<p><strong>UNIDAD 1<\/strong><br \/>\n<b>TEXTO COMPLEMENTARIO<\/b> | ir a <a href=\"https:\/\/blogs.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/2003\/03\/31\/dimension-compleja-de-la-escritura-t-base-1\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Dimensi\u00f3n compleja de la escritura<\/a><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/files\/2003\/03\/negro-fontanarrosa.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-1361\" src=\"https:\/\/blogs.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/files\/2003\/03\/negro-fontanarrosa.jpg\" alt=\"negro-fontanarrosa\" width=\"300\" height=\"333\" \/><\/a><\/p>\n<p><em>Roberto Fontanarrosa naci\u00f3 en la ciudad de Rosario, en 1944. Su carrera comenz\u00f3 como dibujante humor\u00edstico, destac\u00e1ndose r\u00e1pidamente por su calidad y por la rapidez y seguridad con que ejecutaba sus dibujos. Estas cualidades hicieron que su producci\u00f3n gr\u00e1fica fuera copiosa. Entre sus personajes m\u00e1s conocidos est\u00e1n el mat\u00f3n Boogie El Aceitoso y el gaucho Inodoro Pereyra (con su perro Mendieta). Su fama trascendi\u00f3 las fronteras de Argentina.<\/em><br \/>\n<em>En los a\u00f1os setenta y ochenta, se lo pod\u00eda encontrar tom\u00e1ndose un caf\u00e9 en sus ratos libres en el bar El Cairo (esquina de calles Santa Fe y Sarmiento), sentado a la metaf\u00f3rica \u00abmesa de los galanes\u00bb, escenario de muchos de sus mejores cuentos. Falleci\u00f3 el 19 de julio de 2007, a los 62 a\u00f1os.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Inspiraci\u00f3n<\/b> de <strong>Roberto Fontanarrosa<\/strong><\/p>\n<p>Desde el momento en que Nacha entr\u00f3 al Dory se supo que llegaba con una noticia importante. Ya desde la puerta se acerc\u00f3 a la mesa agitando en el aire la regordeta mano libre (la otra la ten\u00eda ocupada con unas carpetas) anunciando as\u00ed al Negro, Manuel, Coca, Cacho y una flaquita de rulitos reci\u00e9n integrada al grupo, que no ve\u00eda el momento de aproximarse para lanzar la primicia.<br \/>\n&#8211; Armando vendi\u00f3 su obra de teatro- anunci\u00f3, radiante, a\u00fan antes de sentarse-. Acabo de hablar con \u00e9l por tel\u00e9fono.<br \/>\n&#8211; No jod\u00e1s \u2013 apart\u00f3 el Negro la vista del men\u00fa, que ya sab\u00eda de memoria, para prestarle atenci\u00f3n.<br \/>\n&#8211; \u00bfQu\u00e9 obra?- se extra\u00f1\u00f3 Manuel.<br \/>\n&#8211; No jod\u00e1s \u2013 apart\u00f3 el Negro la vista del men\u00fa, que ya sab\u00eda de memoria, para prestarle atenci\u00f3n.<br \/>\n&#8211; \u00bfQu\u00e9 obra?- se extra\u00f1\u00f3 Manuel.<br \/>\n&#8211; La obra- casi se escandaliz\u00f3 Nacha por la pregunta.- Una de sus obras de teatro.<br \/>\n&#8211; \u00bfHace teatro tambi\u00e9n? \u2013 lo de Manuel fue algo agresivo.<br \/>\n&#8211; Pero eso no es todo \u2013 desestim\u00f3 la indirecta, Nacha. &#8211; \u00a1 Escuchen bien a qui\u00e9n se la vendi\u00f3!<br \/>\n&#8211; \u00bfA quien se la vendi\u00f3? \u2013 se entusism\u00f3 Coca.<br \/>\n&#8211; Escuchen&#8230;Escuch\u00e1 Cacho, vos&#8230; \u2013 dijo la gorda. Cacho hab\u00eda retornado a su aparte privado en la punta de la mesa con la flaquita de rulos.- \u00a1Se la vendi\u00f3 a Gerardo Postiglione!<br \/>\nEsta vez s\u00ed la expresi\u00f3n de sorpresa fue general, incluso Cacho mir\u00f3 por un instante a Nacha.<br \/>\n&#8211; \u00a1A la puta! \u00bfY c\u00f3mo hizo? \u2013 El Negro se rasc\u00f3 la barba.<br \/>\n&#8211; Mir\u00e1 \u2013 inform\u00f3 Nacha &#8211; \u00a1Qu\u00e9 se yo c\u00f3mo hizo! Pero vos viste c\u00f3mo es Armando&#8230; \u00a1Ahora viene, ahora viene, me dijo que se ven\u00eda para ac\u00e1! \u00a1Si yo tampoco s\u00e9 nada, lo \u00fanico que me dijo por tel\u00e9fono fue eso!<br \/>\n&#8211; \u00a1Ay, c\u00f3mo debe estar! \u2013 se toc\u00f3 la mejilla Coca.<br \/>\n&#8211; \u00a1Mir\u00e1 \u2013 supuso Nacha \u2013 debe estar m\u00e1s delirado que nunca!<br \/>\nY era as\u00ed, nom\u00e1s. Apenas 10 minutos m\u00e1s tarde cuando ya el Dory estaba bastante lleno, Armando abri\u00f3 la puerta en\u00e9rgicamente, la cerr\u00f3, se par\u00f3 dando el frente al sal\u00f3n y con una sonrisa de oreja a oreja, los brazos en alto al estilo de los triunfadores box\u00edsticos, agradeci\u00f3 el aplauso que rompi\u00f3 desde la mesa de la barra, una de las del fondo, a la cual se hab\u00eda unido tambi\u00e9n el Buchi, llegado despu\u00e9s.<br \/>\nAs\u00ed, con los brazos en alto, a pasos largos y acompasados, sin clausurar su sonrisa majestuosa, fue sorteando las mesas desde donde lo miraban de reojo comensales entre divertidos y acostumbrados a esa fauna algo extra\u00f1a del boliche. Tuvo que eludir tambi\u00e9n a Chich\u00edn que medio encorvado cruz\u00f3 su camino con una napolitana con fritas y que le dijo al pasar:<br \/>\n&#8211; \u00bfQu\u00e9 hac\u00e9s, Chich\u00edn? Te parec\u00e9s a Per\u00f3n.- Chich\u00edn le dec\u00eda a todos \u201cChich\u00edn\u201d, por eso le dec\u00edan Chich\u00edn.<br \/>\nOtros diez minutos despu\u00e9s Armando estaba sentado ya a la mesa, hab\u00eda pedido un conejito a la cazadora que seg\u00fan Pepe, otro de los due\u00f1os, estaba \u201cuna cosa de locos\u201d y magnetizaba la atenci\u00f3n de la mesa.<br \/>\n&#8211; El asunto vino por el viejo \u2013 explic\u00f3 \u2013 El mi\u00e9rcoles me llam\u00f3 desde Buenos Aires a donde hab\u00eda ido a vender unos novillos. Vos sab\u00e9s que el viejo es muy amigote de este Postiglione, el Gerardo&#8230;<br \/>\n&#8211; \u00bfY de d\u00f3nde lo conoce? \u2013 pregunt\u00f3 Manuel.<br \/>\n&#8211; Qu\u00e9 s\u00e9 yo. Pero vos viste que el viejo conoce a Dios y Mar\u00eda Sant\u00edsima. Seguro que son amigotes de alg\u00fan boliche. El viejo cuando baja a Buenos Aires, como \u00e9l dice, se flagela ah\u00ed en Le Priv\u00e9, del negro Molinari, y ah\u00ed lo debe haber conocido a este otro, el Gerardo&#8230;<br \/>\n&#8211; Gente de la noche \u2013 subray\u00f3 Buchi.<br \/>\n&#8211; L\u00f3gico \u2013 aprob\u00f3 Armando.- Mi viejo: baqueano de la noche porte\u00f1a. Baqueano de las estrellas. Gu\u00eda espiritual del reviente cosmopolita.<br \/>\n&#8211; \u00a1Ay, qu\u00e9 hermoso! \u2013 festej\u00f3 la definici\u00f3n Nacha apoy\u00e1ndose en el brazo de Armando y mirando a los dem\u00e1s como refrendando el acierto.<br \/>\n&#8211; La cosa es que el Viejo me llama y me dice: \u201cArmandito, he estado hablando con Postiglione y yo le dije que vos (por m\u00ed) estabas muy pero muy interesado en hablar seriamente con \u00e9l\u201d cosa que es una flagrante mentira porque yo en la puta vida le he dispensado dos minutos de mi pensamiento a ese caballero Postiglione, ni lo conozco&#8230;pero, en fin. No te la hago larga, el viejo le habl\u00f3 al Gerardo y le cont\u00f3 maravillas sobre su hijito mayor, deb\u00edan estar bastante en pedo ya a esa altura, me imagino, y le dijo que yo escribiendo obras de teatro, revista o vodevil era algo as\u00ed como una mezcla de Bertolt Brecht y Neil Simon.<br \/>\n&#8211; \u00a1Que es verdad! \u2013 afirm\u00f3 Nacha.<br \/>\n&#8211; Y lo que son las casualidades \u2013 sigui\u00f3 Armando, ya algo impermeable a los elogios de la gorda \u2013 el Gerardo Postiglione ten\u00eda que venir a Rosario.<br \/>\n&#8211; \u00a1No me digas! \u2013 dijeron varios.<br \/>\n&#8211; Ten\u00eda que venir para Rosario. El importante empresario y productor de nuestra far\u00e1ndula art\u00edstica deb\u00eda venir a la Capital de los Cereales a ver si contrataba la sala del Astengo para un recital de no s\u00e9 qui\u00e9n, no s\u00e9 qu\u00e9 pajer\u00eda ten\u00eda que traer&#8230;no importa&#8230;qu\u00e9 s\u00e9 yo.<br \/>\n&#8211; \u00bfY lo viste? \u2013 no aguant\u00f3 la ansiedad Coca.<br \/>\n&#8211; Esta misma tarde \u2013 el curvado dedo \u00edndice de Armando golpete\u00f3 sobre la mesa.<br \/>\n&#8211; \u00bfEsta tarde?<br \/>\n&#8211; Vengo de estar con ese sujeto.<br \/>\nHubo exclamaciones, grandes alaridos de aprobaci\u00f3n, salvo en la punta m\u00e1s distante donde Cacho continuaba su di\u00e1logo privado con la de rulos.<br \/>\n&#8211; \u00a1Cont\u00e1, cont\u00e1!<br \/>\n&#8211; Ch\u00e9&#8230;\u00bfY c\u00f3mo es el tipo?<br \/>\n&#8211; Por partes \u2013 control\u00f3 Armando la conmoci\u00f3n.- Bueno, la pinta&#8230;la pinta es, bueno&#8230;la que se ve en las revistas&#8230;Bastante de cuarta el pobre Gerardo&#8230;y \u00e9l&#8230;Bueno, \u00e9l: un chanta. Un chanta de categor\u00eda, nivel Buenos Aires, pero esper\u00e1 que les cuento&#8230;<br \/>\n&#8211; Si, dale \u2013 urgi\u00f3 Manuel \u2013 Cont\u00e1 primero la charla.<br \/>\n&#8211; Lo voy a ver al hotel. En el Majestic el tipo. Y me recibe en el bar, abajo. Canchero, hombre canchero, hecho al mundillo de las estrellas. Y me dice que un par de autores \u2013 no me quiso decir los nombres, los preserv\u00f3 del escarnio \u2013 lo hab\u00edan colgado con una pieza. Y que \u00e9l necesitaba dentro de cinco d\u00edas, a m\u00e1s tardar, arrancar con los ensayos y la preparaci\u00f3n y la escenograf\u00eda y las pelotas, de un espect\u00e1culo musical, que le ten\u00eda prometido y contratado al \u00d3pera.<br \/>\n&#8211; \u00bfCinco d\u00edas?<br \/>\n&#8211; Cinco d\u00edas. Y yo le dije que muy bien, ning\u00fan problema. Que yo ten\u00eda escrita una pieza sensacional, formidable, pr\u00e1cticamente lista, que no me hab\u00eda preocupado en terminar hasta ahora porque hab\u00eda estado tratando de terminar mi serie de pinturas y adem\u00e1s porque no ve\u00eda a nadie con mayores posibilidades de ponerla en escena. Pero que \u00e9l era indudablemente un tipo solvente y que yo no ten\u00eda inconveniente, dentro de cuatro d\u00edas, en presentarle la p\u00eceza terminada.<br \/>\n&#8211; \u00bfY vos la ten\u00e9s terminada? \u2013 pregunt\u00f3 Buchi. Armando hizo un gesto como restando importancia al asunto.<br \/>\n&#8211; Me pregunt\u00f3 si yo antes hab\u00eda escrito alguna cosa \u2013 sigui\u00f3 Armando \u2013 y yo le cont\u00e9 que con Luppi hab\u00edamos estado charlando de una puesta&#8230; \u2013 gir\u00f3 hacia Nacha buscando un testigo &#8211; \u00bfTe acord\u00e1s cuando vino Federico a casa y estuvimos charlando de&#8230;? \u2013 Nacha aprob\u00f3 en\u00e9rgicamente con la cabeza, la boca llena de milanesa de pollo, feliz de la complicidad del recuerdo -&#8230;bueno&#8230;Y que despu\u00e9s&#8230;<br \/>\n&#8211; Luppi estaba encantado \u2013 logr\u00f3 decir Nacha.<br \/>\n&#8211; Enloquecido \u2013 sum\u00f3 Armando \u2013 Y que despu\u00e9s Federico me llam\u00f3 desde Buenos Aires para decirme que largaba con \u201cConvivencia\u201d y buen&#8230; El Gerardo me dijo que la palabra del viejo, para \u00e9l era suficiente, mir\u00e1 vos y quedamos en que en cuatro d\u00edas \u00e9l vuelve a Rosario y yo le entrego la pieza&#8230;<br \/>\n&#8211; \u00bf\u00c9l vuelve para hablar con vos? \u2013 se asombr\u00f3 Coca.<br \/>\n&#8211; S\u00ed, m\u00b4hijita, vuelve a hablar conmigo. De paso viene a cerrar el contrato con el Astengo pero viene a hablar conmigo&#8230;Porque me dice, ch\u00e9, me dice \u2013 Armando estir\u00f3 el brazo y palme\u00f3 el centro de la mesa reclamando una atenci\u00f3n que ya ten\u00eda salvo en el flanco dominado por Cacho y la rulienta \u2013 me dice:\u201dYo tengo que tener lo antes posible el libreto para largar con la escenograf\u00eda. Tengo que, ya, comprometer al escen\u00f3grafo\u201d. Y ah\u00ed lo cagu\u00e9 pero lo cagu\u00e9 lo cagu\u00e9&#8230;le digo:\u201dNo se preocupe por la escenograf\u00eda porque yo ya le doy solucionada toda la escenograf\u00eda y no tiene que andar preocup\u00e1ndose por eso\u201d&#8230;!Se qued\u00f3!<br \/>\n&#8211; No me digas que le dijiste eso! \u2013 lo reprendi\u00f3 amistosamente Nacha.<br \/>\n&#8211; Y sobre el pucho lo remacho: \u201cY las letras de las canciones tambi\u00e9n las paso yo\u201d&#8230;Si vieran los ojos del Gerardo, una lechuza parec\u00eda.<br \/>\nHubo una serie de comentarios entre golpetear de vasos, movimiento de platos y un cierto retorno de la atenci\u00f3n sobre la comida, algo dejada de lado ante lo especial de la noche.<br \/>\n&#8211; \u00a1Pero mir\u00e1 si yo voy a permitir meter tantas manos ajenas en una obra m\u00eda! \u2013 se ofusc\u00f3 Armando, herido.<br \/>\nUna hora despu\u00e9s estaban en el bar del Riviera. Armando hab\u00eda dictaminado que aquello hab\u00eda que festejarlo y que la ocasi\u00f3n bien val\u00eda unos wiskies en alg\u00fan lugar elegante, mundano. Despu\u00e9s de todo, caminando eran apenas unas siete cuadras. Algunos no se anotaron. Cacho porque parti\u00f3 con la rulienta con rumbo desconocido, Manuel porque se neg\u00f3 a compartir celebraci\u00f3n con la clase social que frecuentaba el bar del Riviera, y Roberto porque al d\u00eda siguiente se ten\u00eda que levantar temprano y sab\u00eda que las sobremesas de Armando sol\u00edan estirarse hasta la madrugada.<br \/>\nNacha, tras catalogar de amargados y aburridos a los desertores, se colg\u00f3 del brazo de Armando todo el trayecto, en tanto Buchi, junto a Coca, caminaba del lado de la pared, los cuatro a buen paso porque hac\u00eda un fr\u00edo considerable.<br \/>\n&#8211; Ch\u00e9, Armando \u2013 dijo Buchi &#8211; \u00bfY ten\u00e9s que hacerle muchas correcciones a la obra?<br \/>\nArmando hizo girar el hielo dentro del vaso de whisky y adelant\u00f3 el torso sobre la mesa ratona que estaba entre los sillones. La excitaci\u00f3n inicial hab\u00eda pasado y Armando se hallaba m\u00e1s reconcentrado y reflexivo.<br \/>\n&#8211; Mir\u00e1 \u2013 dijo \u2013 La verdad que no la tengo ni escrita.<br \/>\nLos ojos de la gorda Nacha se hicieron m\u00e1s redondos. Buchi tambi\u00e9n sinti\u00f3 el impacto. Armando hizo girar su mano derecha frente a sus ojos como disipando una niebla.<br \/>\n&#8211; Tengo una idea&#8230;M\u00e1s o menos&#8230;Algo vaga&#8230;<br \/>\n&#8211; Pero&#8230; \u2013 se alarm\u00f3 Nacha &#8211; \u00a1Ten\u00e9s cuatro d\u00edas nada m\u00e1s!<br \/>\n&#8211; \u00bfY&#8230;?\u00bfY&#8230;? \u2013 se encogi\u00f3 de hombros Armando \u2013 Si esto es&#8230;\u00bfsab\u00e9s?&#8230; \u2013 hizo chasquear los dedos pulgar y grande de su mano derecha junto a su oreja \u2013 As\u00ed. Un segundo&#8230;Un segundo&#8230;<br \/>\n&#8211; Bueno&#8230;no s\u00e9&#8230;Vos sabr\u00e1s \u2013 pareci\u00f3 conformarse Nacha.<br \/>\n&#8211; Por favor \u2013 rest\u00f3 importancia a la cosa Armando.- \u00bfQuer\u00e9s otro whisky? \u2013 pregunt\u00f3 a Buchi. Buchi aprob\u00f3 con la cabeza. Estaba entrando en su silencio alcoh\u00f3lico.<br \/>\nCuando salieron a la calle eran casi las dos de la ma\u00f1ana y hac\u00eda un fr\u00edo cortante. Hubo saltitos en la vereda de calle San Lorenzo, casta\u00f1eteo de dientes y puteadas graciosas. Armando, en cambio, termin\u00f3 de pagar la mesa e impulsado por el envi\u00f3n et\u00edlico sali\u00f3 a la calle tras el grupo, a los gritos, aspirando hondamente el aire helado, ampliando el pecho, cerrando los pu\u00f1os.<br \/>\n&#8211; \u00a1Esto es bueno, vivificante! \u2013 grit\u00f3. Coca se hab\u00eda apretujado con el Buchi y la gorda buscaba meterse bajo el brazo de Armando.<br \/>\n&#8211; Esper\u00e1, Gorda, larg\u00e1 \u2013 la apart\u00f3 \u00e9ste.- Esper\u00e1 que me saco esto \u2013 y comenz\u00f3 a quitarse el saco ante las carcajadas asombradas de las mujeres y la mirada ya bovina de Buchi.- \u00a1Hay que llenarse de este aire marino y salobre de Rosario!!Esto es salud! \u00a1Y los pantalones tambi\u00e9n! \u2013 subray\u00f3 el anuncio comenzando a desabrocharse el cintur\u00f3n.<br \/>\n&#8211; \u00a1Ah, qu\u00e9 loco! \u2013 Aull\u00f3 Nacha.<br \/>\n&#8211; \u00a1No ch\u00e9&#8230;! \u2013 se alarm\u00f3 entre risas Coca. El fr\u00edo hizo recapacitar a Armando. Se abroch\u00f3 de nuevo, se calz\u00f3 el saco y se lanz\u00f3 sobre Nacha y Coca cobijando a ambas bajo sus brazos. Empezaron a caminar hacia Corrientes.<br \/>\n&#8211; Es as\u00ed, Coquita, es as\u00ed \u2013 exclam\u00f3 de inmediato. El whisky le hab\u00eda devuelto su habitual euforia.- \u00a1La inspiraci\u00f3n es una cosa divina, celestial, una cosa&#8230; un rayo que ilumina al artista, en un instante, lo transforma! \u00a1Yo tengo una musa inspiradora, Coquita, una musa!<br \/>\n&#8211; \u00a1Ay! \u00bfQui\u00e9n es? \u2013 interrog\u00f3 Nacha, desde abajo del brazo izquierdo de Armando.<br \/>\n&#8211; \u00a1Mi musa inspiradora, simplemente! \u00a1Una especie de \u00e1ngel de la guardia de mi talento creador! \u00a1La musa que viene en mi ayuda cuando yo la necesito!<br \/>\n&#8211; Una especie de bombera voluntaria&#8230; \u2013 arriesg\u00f3 Coca.<br \/>\n&#8211; \u00a1Eso mismo, Coca! Una especie de bombera voluntaria&#8230;- aprob\u00f3 Armando y ah\u00ed comenzaron las carcajadas. Ya estaban tentados.- Una especie de bombera voluntaria con la diferencia de que no se la puede llamar. Ella viene sola. \u00bfMe entend\u00e9s?<br \/>\n&#8211; \u00bfNo figura en \u201cLlamadas de urgencia\u201d? \u2013 pregunt\u00f3 Coca.<br \/>\nA ese punto de la divagaci\u00f3n, se re\u00edan tanto que tuvieron que pararse antes de llegar a la esquina de Corrientes. S\u00f3lo Buchi insist\u00eda en seguir un tanto son\u00e1mbulo.<br \/>\nUn polic\u00eda, las manos en los bolsillos del sobretodo, golpeteando con sus tacos sobre la vereda, desde la esquina en cruz, frente a la ochava del \u201cSibarita\u201d, los miraba.<br \/>\nLa noche siguiente, en la mesa del Dory, el \u00fanico que faltaba era el Cacho quien, seg\u00fan el resto, \u201cestaba en otra cosa\u201d.<br \/>\nEl clima de la mesa era confuso y preocupado porque Armando ni bien se hubo sentado confes\u00f3 que no hab\u00eda tocado un solo papel, que no hab\u00eda escrito una sola l\u00ednea. Nacha estaba desolada. El Negro fue un poco m\u00e1s duro.<br \/>\n&#8211; Armando \u2013 le dijo &#8211; \u00bfcu\u00e1ntos a\u00f1os ten\u00e9s?<br \/>\n&#8211; 38 \u2013 dijo Armando, medio asombrado ante la pregunta.<br \/>\n&#8211; Bueno, ya no sos un pendejo. Me parece&#8230;<br \/>\n&#8211; Mir\u00e1 la novedad \u2013 lo cort\u00f3 Armando.<br \/>\n&#8211; \u00a1Qu\u00e9 simp\u00e1tico! \u2013 catalog\u00f3 Nacha al Negro.<br \/>\n&#8211; No. Te digo en serio. Te digo en serio. \u2013 llam\u00f3 a la reflexi\u00f3n \u00e9ste antes que los comensales entrasen en las disgresiones habituales.- Ya no sos un pendejo. Esta oportunidad que se te da ahora no es una cosa como para desperdiciar. Que te d\u00e9 bola, que te diga un tipo como Postiglione, que ser\u00e1 chanta pero mueve la guita loca, que te va a montar una obra tuya&#8230;o\u00edme&#8230;No es como para desperdiciar&#8230;<br \/>\n&#8211; Escuchame&#8230;- Armando no borraba la amplia sonrisa, algo endurecida, en su cara &#8211; \u00bfY qui\u00e9n habla de desperdiciarla?<br \/>\n&#8211; Me dec\u00eds que no ten\u00e9s un carajo escrito, que ten\u00e9s una idea pero no la has desarrollado, que&#8230;No s\u00e9&#8230;<br \/>\n&#8211; \u00bfY a vos te parece que yo la voy a desperdiciar? \u2013 se inclin\u00f3 hacia el Negro, Armando, por sobre la mesa. \u2013 A m\u00ed Postiglione podr\u00e1 parecerme un chanta y un tipo que no sabe un carajo de teatro, pero eso no quita que sea un habil\u00edsimo productor y un tipo que hace cosas.<br \/>\n&#8211; Yo te digo, yo te digo \u2013 insisti\u00f3 el Negro en un tono de advertencia que s\u00f3lo \u00e9l se daba el lujo de esgrimir frente a Armando en el grupo, quiz\u00e1s usufructuando el derecho de sus 43 a\u00f1os reci\u00e9n cumplidos.- Porque si no aprovech\u00e1s esta oportunidad, no s\u00e9 cu\u00e1ndo pod\u00e9s tener otra igual. Ac\u00e1 pod\u00e9s pasar al frente. Y aparte del \u00e9xito, ojo que estos tipos se mueven a gran nivel \u00bfeh? Y hoy no te conoce nadie y ma\u00f1ana aparec\u00e9s en todos los diarios si las cosas te van bien con \u00e9l. Aparte del \u00e9xito pod\u00e9s agarrar la mosca loca. Ojo.<br \/>\n&#8211; \u00bfY por qu\u00e9 te pens\u00e1s que me llam\u00f3 mi viejo? \u2013 volvi\u00f3 a inclinarse Armando hacia el Negro, incluso a punto de acercar peligrosamente el cuello de su pulover al guiso de mondongo.- Porque el viejo ya est\u00e1 hinchado las pelotas de pasarme guita.<br \/>\nLa ruda aceptaci\u00f3n del hecho por parte de Armando lo enalteci\u00f3 ante los ojos de los dem\u00e1s, que aprobaron con sus cabezas.<br \/>\n&#8211; Por eso te digo, por eso te digo \u2013 contemporiz\u00f3 el Negro, quiz\u00e1 arrepentido de haber llevado la conversaci\u00f3n a plano tan \u00edntimo.<br \/>\n&#8211; El viejo \u2013 remarc\u00f3 Armando \u2013 ya est\u00e1 hinchado las pelotas de que su hijito dilecto no tenga guita para manejarse solo. Y yo tambi\u00e9n. Yo tambi\u00e9n estoy cansado de eso. \u00bfO te parece que a los 38 a\u00f1os me gusta tener que llamarlo cada tanto al campo para decirle: Viejo, mandame unos mangos que no me alcanza para la comida? A m\u00ed tampoco me gusta. Porque o\u00edme, todo muy lindo, yo he sido siempre el geniecito, el Shirley Temple de la familia, que yo era un genio dibujando, una maravilla con la pintura, Manucho Mujica L\u00e1inez le dec\u00eda al viejo que por qu\u00e9 yo no escrib\u00eda, o\u00edme, en poes\u00eda, tambi\u00e9n, escuchame&#8230;pero yo al viejo con eso no lo convenzo m\u00e1s&#8230;Yo no puedo hablarlo al viejo y decirle que se venga que hago una muestra en Krass de mis cosas cin\u00e9ticas porque al Telmo vos le habl\u00e1s de cin\u00e9ticay es como si le hablaras de los agujeros negros, o\u00edme&#8230;<br \/>\nLas risas aflojaron un poco la tensi\u00f3n.<br \/>\n&#8211; Yo s\u00e9 lo que significa esto para m\u00ed \u2013 puntualiz\u00f3 Armando, ya para todos.<br \/>\n&#8211; Bueno. \u00bfY por qu\u00e9 no te pon\u00e9s a laburar? \u2013 El Negro hab\u00eda adoptado su papel de abogado del diablo.<br \/>\n&#8211; Mir\u00e1, la cuesti\u00f3n de la creaci\u00f3n es muy particular \u2013 dijo Armando.- Es una cosa&#8230;como te dir\u00eda&#8230;m\u00e1gica. A m\u00ed me pasa as\u00ed. Yo estoy caminando, andando por la calle, y de repente, tlac, me ilumino, es una luz, una cosa celestial&#8230;- Frunci\u00f3 la boca, frot\u00f3 los dedos de sus manos unos contra otros.- No s\u00e9&#8230;es dif\u00edcil de explicar. Siempre ha sido as\u00ed para m\u00ed. Cuando dibujo, por ejemplo. Estoy vac\u00edo, hueco, sin motivaci\u00f3n&#8230;y de pronto es como una luz, algo que me dice: ten\u00e9s que hacer esto. Es as\u00ed.<br \/>\nCoca aprob\u00f3 con la cabeza.<br \/>\n&#8211; S\u00ed. Me imagino que para el que no est\u00e1 en la creaci\u00f3n&#8230;- dijo.<br \/>\n&#8211; Es dif\u00edcil \u2013 la apoy\u00f3 Nacha.- \u00a1Muy dif\u00edcil!<br \/>\n&#8211; Yo digo que tengo una musa \u2013 prosigui\u00f3 Armando.- Y es verdad. Tengo una musa. Que no me va a abandonar en un momento as\u00ed. Estate tranquilo.<br \/>\n&#8211; Yo estoy tranquilo -. El Negro se se\u00f1al\u00f3 con el cuchillo.- Vos&#8230;<br \/>\n&#8211; \u00a1El vino, el vino! \u2013 Armando ya hab\u00eda pasado a otro tema. Hab\u00eda atrapado su vaso, bien abierto el codo de su brazo derecho &#8211; \u00a1El vino que alimenta mi inspiraci\u00f3n natural, sangre vegetal que&#8230;- se puso de pie corriendo la silla con estruendo -&#8230;alimenta la bestia primigenia&#8230;&#8211; \u00a1Qu\u00e9 loco! \u2013 Nacha controlaba la repercusi\u00f3n en los dem\u00e1s. Los dem\u00e1s se re\u00edan. Cuando Armando se sent\u00f3 hab\u00eda iniciado ya una pol\u00e9mica sobre el \u00faltimo film de Fassbinder (lo hab\u00eda visto en Buenos Aires) que le hab\u00eda provocado una erecci\u00f3n.<br \/>\nPero lo que sucedi\u00f3 diez minutos despu\u00e9s es algo dif\u00edcil de explicar.<br \/>\nIncluso pasado el tiempo fue algo siempre muy complejo de razonar para los que compart\u00edan aquella mesa esa noche y los otros parroquianos del Dory.<br \/>\nArmando estaba pr\u00e1cticamente con el ment\u00f3n apoyado sobre el centro de la mesa. S\u00f3lo separando su torax del mantel por el brazo derecho doblado bajo la tetilla, los ojos muy fijos en la cara de Manuel que estaba definiendo a Fassbinder como \u201cun jeropa mental del carajo\u201d.<br \/>\nArmando permaneci\u00f3 as\u00ed, hipnotizado, y de repente tuvo como un estremecimiento, tan notorio que todos se dieron cuenta y cesaron la discusi\u00f3n.<br \/>\n&#8211; \u00bfTe pasa algo? \u2013 alcanz\u00f3 a preguntarle Nacha. Fue cuando sucedi\u00f3: un chorro de luz intens\u00edsimo pareci\u00f3 perforar el humedecido techo del Dory iluminando a Armando. Al mismo tiempo atron\u00f3 el aire un coro celestial. Armando, l\u00edvido, en \u00e9xtasis, m\u00e1s que ponerse de pie pareci\u00f3 levitar como succionado por el mismo rayo ambarino. Sus ojos estaban desmesuradamente abiertos pero no reflejaban temor. Las voces angelicales del coral celeste aturd\u00edan y un viento arrachado despein\u00f3 el rubio cabello de Armando. De los bolsillos de su pantal\u00f3n, de los bolsillos de su saco, aparecieron palomas que volaron por el interior del Dory, enloquecidas. Una suerte de microclima extra\u00f1o se generaba dentro de ese cilindro dorado en el cual flotaba, casi a 50 cent\u00edmetros del suelo, Armando. De pronto, as\u00ed como se hab\u00eda producido, el encanto ces\u00f3. Se retir\u00f3 la luz repleg\u00e1ndose hacia lo alto, callaron las voces infantiles del coro y todo volvi\u00f3 a la rutinaria normalidad del Dory. El fen\u00f3meno no hab\u00eda durado m\u00e1s de un minuto, tanto que muchos, despu\u00e9s, negaron que hubiese existido.<br \/>\n&#8211; \u00a1Un papel! \u2013 pidi\u00f3 a los gritos Armando apenas sinti\u00f3 sus pies nuevamente sobre el piso.- \u00a1Un papel!<br \/>\n&#8211; \u00a1La inspiraci\u00f3n, la inspiraci\u00f3n! \u2013 gritaba, demudada, la gorda Nacha.<br \/>\n&#8211; La Luz&#8230;la luz del genio&#8230;- susurraba Coca, inaudible.<br \/>\nLa primera en reaccionar fue Nacha; de una de sus misteriosas carpetas arranc\u00f3 una hoja y se la alcanz\u00f3 a Armando que a\u00fan no se hab\u00eda sentado.<br \/>\n&#8211; \u00bfQu\u00e9 te dijo? \u00bfQu\u00e9 te dijo? \u2013 lo tom\u00f3 de un brazo Manuel, de paso para comprobar si estaba sano. Armando recibi\u00f3 el papel que le alcanzaba Nacha, lo arrug\u00f3 un poco y con \u00e9l limpi\u00f3 uno de sus hombros, donde hab\u00eda sido alcanzado por un resto de postre Balcarce, volatilizado ante el viento divino. Armando se sent\u00f3.<br \/>\n&#8211; Era tu musa \u2013 le dijo Coca.<br \/>\n&#8211; Tu musa, Armando&#8230;\u00bfQu\u00e9 te dijo? \u2013 exigi\u00f3 Nacha.<br \/>\n&#8211; Ahora s\u00ed&#8230;un papel&#8230;una birome&#8230;- pidi\u00f3 Armando, todav\u00eda lento, como quien sale de un sue\u00f1o profundo. Nacha volvi\u00f3 a manotear y casi destrozar una de sus carpetas. Con gestos violentos apart\u00f3 vasos, platos y botellas.<br \/>\n&#8211; \u00a1Saquen todo, saquen todo! \u2013 grit\u00f3 &#8211; \u00a1Tiene que escribir, tiene que escribir!<br \/>\n&#8211; \u00bfQu\u00e9 te dijo la musa, Armando? \u2013 apur\u00f3 Manuel. Armando ten\u00eda la birome frente al papel blanco con su mano derecha mientras los dedos de la izquierda oprim\u00edan y arrugaban su frente.<br \/>\n&#8211; \u00bfQu\u00e9 te dijo, Armando? \u2013 insisti\u00f3 Coca.<br \/>\n&#8211; \u00bfPod\u00e9s creer que me olvid\u00e9? \u2013 dijo Armando.<br \/>\nAl d\u00eda siguiente, a eso de las siete, fueron llegando a \u201cEl Cairo\u201d como todos los d\u00edas. Nadie se atrevi\u00f3 a tocar el tema con Armando dado que \u00e9ste lleg\u00f3 considerablemente m\u00e1s opaco que de costumbre, casi malhumorado y denotando un atisbo de preocupaci\u00f3n. Incluso le pidi\u00f3 a Coca que se sentase al lado suyo, cosa de ocupar la silla que hab\u00eda quedado vac\u00eda ofreciendo el riesgo de que fuese ocupada por Nacha (a\u00fan no hab\u00eda llegado) y que \u00e9sta empezase con sus cargoseos y efusividades. El otro flanco de Armando ya estaba ocupado por Cacho, quien hab\u00eda aparecido con la rulienta y ahora los dos charlaban en su cosmos particular, en voz baja, muy seriamente. Sin embargo, fue el propio Armando el que sac\u00f3 la conversaci\u00f3n aprovechando que Manuel le pregunt\u00f3, por formalidad, c\u00f3mo andaba.<br \/>\n&#8211; Hoy me llam\u00f3 \u2013 dijo Armando.<br \/>\n&#8211; \u00bfQui\u00e9n? \u2013 pregunt\u00f3 Manuel.<br \/>\n&#8211; El Gerardo.<br \/>\n&#8211; \u00a1El Gerardito Postiglione! \u2013 pareci\u00f3 recuperar su humor Armando.- Mi productor..<br \/>\n&#8211; \u00a1Ahh!<br \/>\n&#8211; \u00bfTe llam\u00f3? \u2013 se asombra Coca.<br \/>\n&#8211; S\u00ed, se\u00f1or \u2013 afirm\u00f3 Armando.- Ya somos como chanchos con el Gerardo.<br \/>\n&#8211; \u00bfY? \u2013 pregunt\u00f3 Manuel.- \u00bfC\u00f3mo va la cosa?<br \/>\nArmando se encogi\u00f3 de hombros, despreocupado.<br \/>\n&#8211; Magn\u00edfico \u2013 calific\u00f3, despach\u00e1ndose en cuatro tragos la copa del vino blanco dulce que le hab\u00edan servido momentos antes. En eso llegaba Nacha, acerc\u00f3 una silla, desparram\u00f3 sus carpetas y el bols\u00f3n tejido enorme en otra m\u00e1s y tir\u00f3 besos a todos con la punta de los dedos.<br \/>\n&#8211; Lo habl\u00f3 Postiglione \u2013 se apur\u00f3 a informarla el Negro.<br \/>\n&#8211; \u00bfTe hab\u00f3 Postiglione? \u2013 no lo pod\u00eda creer la gorda. Armando asinti\u00f3 con la cabeza.- \u00bfPara qu\u00e9?<br \/>\n&#8211; Est\u00e1 desesperado el Gerardo \u2013 comunic\u00f3 Armando, a todos \u2013 Me record\u00f3 la fecha en que tengo que entregarle la obra.<br \/>\n&#8211; Dentro de tres d\u00edas \u2013 contabiliz\u00f3 Manuel, alertando.<br \/>\n&#8211; \u201cNing\u00fan problema, Gerardo\u201d le dije yo \u2013 continu\u00f3 Armando, sin acusar la acotaci\u00f3n de Manuel.- \u201cYa est\u00e1 todo cocinado, mi querido\u201d.<br \/>\n&#8211; \u201cGerardo\u201d. Y \u00e9l me dice \u201cArmandito\u201d. \u00cdntimos. \u00cdntimos somos con el Postiglione. Dos amantes a trav\u00e9s del auricular.<br \/>\n&#8211; Ch\u00e9 \u2013 Buchi, que hab\u00eda permanecido callado leyendo \u201cLa Tribuna\u201d, reclam\u00f3 la atenci\u00f3n de Armando.- \u00bfY ya ten\u00e9s lista la cosa?<br \/>\nArmando oscil\u00f3 su mano derecha, lentamente, frente a sus ojos.<br \/>\n&#8211; Est\u00e1 todo&#8230;ac\u00e1&#8230;fluctuante&#8230;vago&#8230;- dramatiz\u00f3 . Los ojos de Nacha se llenaron de pavor.<br \/>\nMedia hora despu\u00e9s arrancaron en patota hacia la galer\u00eda de Gilberto.<br \/>\nPedro Omar Minervino expon\u00eda acuarelas y, aunque algunos no ten\u00edan la m\u00e1s remota idea de qui\u00e9n era Minervino y otros apenas si informaban que era un flaco que hab\u00eda solido frecuentar las s\u00e1banas de una ex-novia de Buchi, la perspectiva de encontrarse con gran parte de la fauna y tomarse unos vinos gratuitamente los encamin\u00f3 sin dilaciones hacia la sala de arte.<br \/>\nArmando, posiblemente gracias a los efectos de un par de vinos blancos, hab\u00eda abandonado su rostro preocupado y se mostr\u00f3 m\u00e1s que jovial y comunicativo en la inauguraci\u00f3n de las acuarelas de Minervino, a las cuales lleg\u00f3 a calificar como \u201cemparentadas con la escuela holandesa, pero con la escuela diferencial holandesa\u201d.<br \/>\nSalieron de all\u00ed una hora m\u00e1s tarde, al fr\u00edo de la noche, rumbo a la cita obligada del Dory. El Negro y Cacho se hab\u00edan ido hacia all\u00ed un poco antes, Coca y Manuel estaban a mitad de camino y como siempre la verborragia de Armando lo hab\u00eda hecho quedar \u00faltimo, s\u00f3lo flanqueado por Nacha y Buchi que hasta \u00faltimo momento hab\u00eda insistido en levantarse una rubia interesante y algo bizca que luego result\u00f3 ser la novia de Minervino.<br \/>\nFue llegando a la esquina de Santa Fe que ocurri\u00f3 de nuevo: Armando qued\u00f3 como clavado en el piso, cosa de la que se percataron Nacha y Buchi tres pasos m\u00e1s adelante, apurados como iban en procura de la calidez del boliche.<br \/>\nSe dieron vuelta pensando que a Armando se le hab\u00eda ca\u00eddo algo o hab\u00eda olvidado alguna cosa en lo de Gilberto. Pero no, Armando estaba quieto, mirando fijamente al frente, como aterido y de pronto el dorado rayo de luz lo atrap\u00f3 levit\u00e1ndolo unos cent\u00edmetros. Rompi\u00f3 el coral de \u00e1ngeles a cantar y de nuevo el viento casi huracanado que se generaba dentro de ese ba\u00f1o de luz ambarina, despein\u00f3 el cabello del autor. Esta vez fueron peque\u00f1os p\u00e1jaros de pecho rojo los que escaparon de bajo su saco de cuero y hasta pareci\u00f3 escucharse un rumor de mar entre las voces de los ni\u00f1os celestiales.<br \/>\n&#8211; \u00a1La musa, la musa! \u2013 alcanz\u00f3 a decir, paralizada, Nacha. Cuando termin\u00f3 de decirlo, el fen\u00f3meno hab\u00eda cesado. Corrieron hacia Armando quien ya estaba de nuevo apoyado con ambos pies sobre la vereda, alborotado el pelo, confuso, meneando la cabeza, toc\u00e1ndose los labios. La calle parec\u00eda m\u00e1s vac\u00eda, m\u00e1s silenciosa y m\u00e1s oscura que nunca tras la retirada del cilindro de luz.<br \/>\nEntre Nacha y Buchi, practicamente alzado por los codos, llevaron a Armando hasta el Dory.<br \/>\n&#8211; \u00a1Lo agarr\u00f3, lo agarr\u00f3 de nuevo! \u2013 comunic\u00f3 nacha a los gritos, a los dem\u00e1s, en tanto sentaban a Armando en una silla.<br \/>\n&#8211; \u00a1Armando, Armando&#8230;- lo tom\u00f3 del brazo Manuel.- \u00bfQu\u00e9 te dijo? \u00bfQu\u00e9 te dijo?<br \/>\nArmando miraba fijamente una botella estacionada frente a \u00e9l. Su mano derecha se abr\u00eda y cerraba, nerviosa.<br \/>\n&#8211; \u00bfQu\u00e9 te dijo? \u00bfQuer\u00e9s papel? \u2013 insisti\u00f3 Nacha. Armando recorri\u00f3 los rostros anhelantes de todos, con lentitud.<br \/>\n&#8211; \u00bfPod\u00e9s creer&#8230;- comenz\u00f3, con broma- &#8230;pod\u00e9s creer que no le escuch\u00e9 nada?<br \/>\n&#8211; \u00a1\u00bfC\u00f3mo?! \u2013 saltaron todos.<br \/>\n&#8211; \u00bfY qu\u00e9 voy a escuchar \u2013 golpe\u00f3 con su pu\u00f1o derecho sobre la mesa, Armando \u2013 con ese coro de mierda que te aturde? \u00bfQu\u00e9 voy a escuchar?<br \/>\nAl otro d\u00eda Armando no apareci\u00f3 ni por el Cairo primero, ni luego por el Dory lo que desat\u00f3 el espanto en Nacha. Desoyendo el paternal consejo del Negro quien le sugiri\u00f3 \u201cno romper las pelotas\u201d a Armando, la gorda amonton\u00f3 sus carpetas y parti\u00f3 rumbo al departamento de \u00e9ste.<br \/>\nArmando le contest\u00f3 pero, cosa extra\u00f1a, no le abri\u00f3 la puerta mediante el portero el\u00e9ctrico sino que \u00e9l mismo baj\u00f3 hasta la planta baja.<br \/>\n&#8211; \u00bfEst\u00e1s trabajando? \u2013 pregunt\u00f3 Nacha.<br \/>\n&#8211; No. No. \u2013 respondi\u00f3 Armando, siempre sin soltar la puerta de calle, como dando a entender que estaba pronto a cerrarla.<br \/>\n&#8211; Pero \u2013 se agit\u00f3 Nacha \u2013 Hoy&#8230;\u00bfno trabajaste&#8230; en la obra?<br \/>\nArmando neg\u00f3 con la cabeza. Nacha hundi\u00f3 algunos de sus dedos en su fofo moflete derecho, consternada.<br \/>\n&#8211; \u00bfY? \u2013 pregunt\u00f3.- Ten\u00e9s dos d\u00edas, nada m\u00e1s.<br \/>\n&#8211; Dos d\u00edas, as\u00ed es \u2013 acept\u00f3 Armando.<br \/>\n&#8211; Y&#8230;\u00bfqu\u00e9 vas a hacer?<br \/>\n&#8211; Mir\u00e1&#8230;yo s\u00e9 que la inspiraci\u00f3n no me va a abandonar, justamente ahora.<br \/>\n&#8211; Y&#8230;\u00bfqu\u00e9 estabas haciendo? \u2013 apur\u00f3 Nacha, algo inc\u00f3moda en el fr\u00edo de la calle.<br \/>\n&#8211; Estaba por comer.<br \/>\n&#8211; \u00bfVas a comer solo? Te acompa\u00f1o.<br \/>\n&#8211; No, gracias.<br \/>\n&#8211; Es feo comer solo.<br \/>\n&#8211; \u00bfSab\u00e9s qu\u00e9 pasa, Nacha? \u2013 Armando abandon\u00f3 su tono fr\u00edo y procur\u00f3 ser convincente.- Pienso que a la inspiraci\u00f3n hay que ayudarla. Hay que crear un clima especial. Una cierta predisposici\u00f3n de \u00e1nimo, un \u00e1mbito&#8230;un continente&#8230;<br \/>\n&#8211; \u00bfY quer\u00e9s estar solo?<br \/>\n&#8211; S\u00ed. Estoy seguro que en las otras veces que me asalt\u00f3 la inspiraci\u00f3n, el rapto&#8230;eh&#8230;creativo, yo no estaba predispuesto. Estaba distra\u00eddo, en otra cosa. Y no se puede jugar as\u00ed con una musa inspiradora. No se puede jugar as\u00ed.<br \/>\n&#8211; Por supuesto. Por supuesto \u2013 corrobor\u00f3 nacha.- Me voy, entonces.<br \/>\n&#8211; Chau.<br \/>\n&#8211; Pero prometeme que si necesit\u00e1s algo me llam\u00e1s. Vamos a estar hasta tarde en el Dory y despu\u00e9s seguro que vamos a ir a lo de Coca.<br \/>\n&#8211; \u00bfAl departamento nuevo?<br \/>\n&#8211; S\u00ed. Dice que qued\u00f3 regio.<br \/>\n&#8211; Bueno \u2013 se interes\u00f3 Armando.- M\u00e1s tarde, si ya me ha ocurrido algo, me voy para all\u00e1.<br \/>\n&#8211; Si no, ma\u00f1ana. Acordate que ma\u00f1ana a la noche la Coca inaugura oficialmente su bul\u00edn. No pod\u00e9s faltar.<br \/>\n&#8211; Voy a ir. Voy a ir. \u2013 cort\u00f3 Armando. Nacha se fue.<br \/>\nArmando subi\u00f3 a su departamento y cerr\u00f3 con llave. Hab\u00eda terminado su frugal cena y llev\u00f3 la escasa vajilla sucia a la cocina. Luego fue hasta el living, tom\u00f3 buen cuidado en cerrar la puerta que daba a la cocina para evitar el paso de aomas grasos, y apag\u00f3 la l\u00e1mpara del techo, dejando s\u00f3lo encendido el spot que iluminaba la mesa peque\u00f1a en un \u00e1ngulo de la habitaci\u00f3n y el sill\u00f3n. Fue hasta el tocadiscos y puso el concierto en mi menor para viol\u00edn de Mendelssohn. Despu\u00e9s se dio una ducha prolongada con agua bien caliente. Se sec\u00f3, se perfum\u00f3 y se cubri\u00f3 con una salida de ba\u00f1o de seda. Volvi\u00f3 al living<br \/>\nLlevando en sus manos una botella de whisky, un vaso y un baldecito con hielo. Los cigarrillos ya estaban sobre la mesita ratona. Puso todo al alcance de sus manos, elev\u00f3 discretamente el volumen de la m\u00fasica y se recost\u00f3 en el sill\u00f3n. Estuvo as\u00ed cerca de diez minutos, pensando. Luego se durmi\u00f3.<br \/>\nLo despert\u00f3 una mano femenina, sacudi\u00e9ndolo por el hombro.<br \/>\nAlgo asustado, Armando se qued\u00f3 un par de minutos contemplando a esa mujer ya no tan joven, algo desgre\u00f1ada, con un inquietante parecido a la imagen de la Rep\u00fablica, pero m\u00e1s flaca.<br \/>\n&#8211; \u00bfQui\u00e9n&#8230;-atin\u00f3 a balbucear Armando en tanto se incorporaba, arregl\u00e1ndose un poco el cabello revuelto &#8211; qui\u00e9n sos?<br \/>\nLa mujer, cumplido el hecho de despertarlo parec\u00eda haberse desentendido de \u00e9l y hurgueteaba entre los discos diseminados sobre el Audinac.<br \/>\nEl suelto vestido blanco que le llegaba hasta los tobillos y la melena larga y rubia que le ca\u00eda desordenada y desali\u00f1ada sobre los hombros, adem\u00e1s del no muy resplandeciente pero s\u00ed notorio halo ambarino que la recubr\u00eda, le daban un aspecto et\u00e9reo que hubiera sido completo a no ser por el cigarrillo que apretaba entre sus dedos largos, amarillentos de nicotina.<br \/>\n&#8211; \u00bfQui\u00e9n sos? \u2013 repiti\u00f3 Armando, adivinando la respuesta.<br \/>\nLa mujer se sent\u00f3, cruz\u00e1ndose con soltura de piernas; miraba la cubierta de un long-play.<br \/>\n&#8211; Tu musa \u2013 respondi\u00f3 seca.<br \/>\n&#8211; \u00bfY&#8230;c\u00f3mo&#8230;?<br \/>\n&#8211; O\u00edme \u2013 cort\u00f3 la musa, tirando a un lado el disco.- Creo que las preguntas las tengo que hacer yo.<br \/>\nArmando, d\u00f3cil, volvi\u00f3 a sentarse.<br \/>\n&#8211; \u00bfD\u00f3nde estabas las dos veces que intent\u00e9 tomar contacto con vos? \u2013 pregunt\u00f3 ella.<br \/>\n&#8211; Bueno,,,-vacil\u00f3 Armando.- La primera vez estaba&#8230;<br \/>\n&#8211; En el Dory, ya s\u00e9. Y la segunda, por la calle.<br \/>\n&#8211; S\u00ed \u2013 corrobor\u00f3 Armando \u2013 Creo que fue por eso que no&#8230;<br \/>\n&#8211; Dejalo as\u00ed.- cort\u00f3 la musa. Se puso de pie y se dirigi\u00f3 a contemplar unos cuadros que colgaban de una de las paredes.- \u00bfCu\u00e1ndo ten\u00e9s que presentar la obra?<br \/>\n&#8211; Pasado ma\u00f1ana.<br \/>\n&#8211; \u00bfY ten\u00e9s algo escrito?<br \/>\n&#8211; La verdad&#8230;<br \/>\n&#8211; No.<br \/>\n&#8211; No.- admiti\u00f3 Armando.<br \/>\n&#8211; Bueno, bueno&#8230;-la musa continu\u00f3 su recorrido en torno a la mesa redonda observando los detalles del living, golpeando sobre la mesa con su encendedor.- te puedo ayudar.<br \/>\nLa cara de Armando resplandeci\u00f3. Era la primera frase cordial que escuchaba de su musa.<br \/>\n&#8211; Pienso que me vendr\u00eda bien \u2013 reconoci\u00f3.- ya estaba algo preocupado. Estoy medio atascado. Empantanado.<br \/>\nLa musa volvi\u00f3 a sentarse en el sill\u00f3n frente a Armando.<br \/>\n&#8211; Bueno \u2013 dijo \u2013 Yo te puedo ayudar. Puedo pasarte las cosas a m\u00e1quina.<br \/>\nArmando la mir\u00f3 con fijeza.<br \/>\n&#8211; \u00bfC\u00f3mo \u201ca m\u00e1quina\u201d? \u2013 se inquiet\u00f3.<br \/>\n&#8211; Claro, vos me dict\u00e1s y yo te voy pasando las cosas a m\u00e1quina. As\u00ed hac\u00e9s m\u00e1s r\u00e1pido.<br \/>\n&#8211; \u00a1No! \u2013 se puso de pie Armando.- \u00bfC\u00f3mo \u201cpasarte las cosas a m\u00e1quina\u201d, \u201cpasarte las cosas a m\u00e1quina\u201d? Con pasarme las cosas a m\u00e1quina no arreglamos nada. \u00a1Lo que yo necesito son ideas! \u00a1Para pasarme las cosas a m\u00e1quina llamo a Manpower, las llevo a la Pitman, mir\u00e1 qu\u00e9 joda!<br \/>\n&#8211; Yo escribo r\u00e1pido.<br \/>\n&#8211; Pero&#8230;- se envalenton\u00f3 Armando.- \u00a1Qu\u00e9 carajo me interesa que escribas r\u00e1pido? \u00bfSos una musa o una secretaria?<br \/>\n&#8211; Mir\u00e1 \u2013 recuper\u00f3 su tono duro la musa.- este no es el primer trabajo que hago. Fui durante mucho tiempo la inspiraci\u00f3n de un m\u00fasico franc\u00e9s que es uno de los que mejor anda en Europa. Fui ayudante de musa de Antonioni. Y estuve propuesta para musa de Woody Allen antes de venir ac\u00e1&#8230; As\u00ed que&#8230;<br \/>\nArmando dio unos pasos nerviosos por la habitaci\u00f3n.<br \/>\n&#8211; Lo que yo necesito son ideas. Ideas.- dijo, golpe\u00e1ndose la frente con la punta del dedo \u00edndice.<br \/>\n&#8211; Muy bien&#8230;muy bien&#8230;<br \/>\n&#8211; Si quer\u00e9s \u2013 propuso Armando \u2013 me tir\u00e1s una idea y te vas. Despu\u00e9s sigo yo solo, no ten\u00e9s por qu\u00e9 quedarte.<br \/>\n&#8211; Bueno, c\u00f3mo no \u2013 el tono de la musa era casi burl\u00f3n.- Te agradezco, pero acostumbro a terminar mis trabajos. Los empiezo y los termino.<br \/>\n&#8211; Me parece bien.<br \/>\nLa musa se levant\u00f3 del sill\u00f3n, fue hasta la mesa, corri\u00f3 una silla y se sent\u00f3 all\u00ed<br \/>\n&#8211; Traete papel, unos l\u00e1pices, fibra mejor, la m\u00e1quina de escribir&#8230;<br \/>\n&#8211; \u00bfPara qu\u00e9?<br \/>\n&#8211; Para trabajar. \u00bfpara qu\u00e9 te parece? Si ten\u00e9s caf\u00e9, tra\u00e9. Mucho, que&#8230;<br \/>\n&#8211; Pero o\u00edme&#8230;- vacil\u00f3 Armando.- Yo lo que necesito es una idea b\u00e1sica, una armaz\u00f3n, una columna vertebral&#8230;un&#8230;<br \/>\n&#8211; Y bueno&#8230;- lo mir\u00f3 la musa.<br \/>\n&#8211; Y bueno \u00bfqu\u00e9?. Dec\u00edmela. Decime la idea&#8230;<br \/>\n&#8211; Escuchame&#8230;- resopl\u00f3 la musa-&#8230;si yo la tuviera te la dir\u00eda. Pero no la tengo. Por eso te digo que traigas las cosas, nos ponemos ac\u00e1; y empezamos a trabajar.<br \/>\nArmando la mir\u00f3 largamente.<br \/>\n&#8211; \u00bfO c\u00f3mo te cre\u00e9s que salen estas cosas? \u2013 sigui\u00f3 ella.- Nos sentamos ac\u00e1, empezamos a charlar de qu\u00e9 puede tratar la pieza, anotamos cosas, tiramos ideas&#8230;<br \/>\nArmando se acerc\u00f3 y se sent\u00f3 junto a ella.<br \/>\n&#8211; Por eso te digo que traigas mucho caf\u00e9 \u2013 explic\u00f3 la musa \u2013 Porque nos vamos a pasar toda la noche ac\u00e1, ma\u00f1ana y hasta el momento en que entregu\u00e9s la obra no nos levantamos&#8230;<br \/>\n&#8211; Pero&#8230; \u00a1escuchame! \u2013 Armando se puso de pie nuevamente.- \u00bfQu\u00e9 clase de inspiraci\u00f3n sos&#8230;qu\u00e9&#8230;?<br \/>\n&#8211; Hay formas de trabajo&#8230;- sonri\u00f3 por primera vez ella \u2013 y formas de trabajo. Hay musas distintas, es cierto. Si no te gusta, me voy.<br \/>\nArmando volvi\u00f3 a mirarla, apretando los labios.<br \/>\n&#8211; No. Qu\u00e9 te vas a ir.- dijo. Y se sent\u00f3.- pero&#8230;o\u00edme&#8230;yo ma\u00f1ana a la noche tengo una reuni\u00f3n en lo de una amiga y&#8230;<br \/>\n&#8211; Entonces olvidate&#8230;- la musa corri\u00f3 hacia atr\u00e1s su silla y se puso de pie -&#8230;And\u00e1 a lo de tu amiga, hac\u00e9 tu vida y yo&#8230;<br \/>\n&#8211; No, par\u00e1, par\u00e1&#8230;- se asust\u00f3 Armando \u2013 no es obligaci\u00f3n&#8230;Ma\u00f1ana la llamo por tel\u00e9fono y le digo, digo&#8230;<br \/>\nLa musa se sent\u00f3 nuevamente.<br \/>\n&#8211; Olvidate del tel\u00e9fono \u2013 le advirti\u00f3.- Tra\u00e9 el papel, lo que te dije&#8230;<br \/>\nArmando fue hasta su pieza, sin embargo pudo escuchar que la musa dec\u00eda a sus espaldas, como para s\u00ed: \u201cA m\u00ed me dan cada trabajo\u201d.<br \/>\nArmando volvi\u00f3 con una pila de papel oficio, varios l\u00e1pices de fibra, gomas, reglas y otro mont\u00f3n de cosas innecesarias. Las puso sobre la mesa y se qued\u00f3 mirando por un instante a la musa.<br \/>\n&#8211; \u00bfQu\u00e9 pasa&#8230;- pregunt\u00f3 \u2013 qu\u00e9 pasa si no se nos ocurre nada?<br \/>\n&#8211; \u00bfSi no se nos ocurre nada? Copiamos algo. \u2013 sonri\u00f3 ella, y \u00e9l no supo si estaba bromeando.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>UNIDAD 1 TEXTO COMPLEMENTARIO | ir a Dimensi\u00f3n compleja de la escritura<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11"}],"collection":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/programa\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}