{"id":3471,"date":"2025-12-09T13:51:32","date_gmt":"2025-12-09T16:51:32","guid":{"rendered":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-rosales\/?p=3471"},"modified":"2025-12-09T13:51:32","modified_gmt":"2025-12-09T16:51:32","slug":"lo-que-pasa-en-la-casa-numero-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-rosales\/2025\/12\/09\/lo-que-pasa-en-la-casa-numero-1\/","title":{"rendered":"Lo que pasa en la casa n\u00famero 1"},"content":{"rendered":"<p><em>Por Chiara Scataglini<\/em><\/p>\n<p>En una esquina escondida dentro del predio ACA en el centro de la ciudad de San Lorenzo, un grupo de voluntarios ofrecen un espacio de contenci\u00f3n. Entre el olor a madera y el mate cocido algunos j\u00f3venes en situaciones vulnerables encuentran un o\u00eddo sin prejuicios, forjan un futuro productivo y construyen una familia que los salva de la calle.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfHacia d\u00f3nde va? \u2014 es lo primero que se escucha luego de un amable saludo en la porter\u00eda del predio.<br \/>\n\u2014Al Refugio Joven\u2014 mientras se cruza el umbral hacia una esquina escondida entre \u00e1rboles, a media cuadra de la avenida donde predominan los ruidosos veh\u00edculos, el ambiente es distinto. El ruido de la ciudad se disuelve y los p\u00e1jaros cantan sin parar.<\/p>\n<p>El olor a cereal proveniente del puerto ACA se cuela sin permiso y se instala en todo el recorrido. La casa n\u00famero uno del predio, anuncia con grafitis de colores sobre el verde claro de sus paredes \u201cRefugio Joven\u201d. Tejas marrones y una gran puerta gris. Es una casa antigua, con grandes ventanas por las que pasa el sol de primavera directo al interior.<\/p>\n<p>Adentro, en la cocina, Alicia acomodando tazas sobre la mesada. Tiene los lentes en la cabeza, los rizos recogidos y una sonrisa c\u00e1lida. Ofrece mate cocido como cada s\u00e1bado desde hace 16 a\u00f1os.<br \/>\n\u2014Llegu\u00e9 en 2009, viendo un noticiero de la ciudad, ped\u00edan material humano\u2014 recuerda.<\/p>\n<p>Alicia siempre quiso estar en un lugar donde hiciera falta y siempre le gust\u00f3 cocinar para muchas personas. Empez\u00f3 cocinando, charlando como lo hac\u00eda con un hijo o un nieto, preguntando si hab\u00edan ido a la escuela o si hab\u00edan hecho la tarea.<\/p>\n<p>El refugio naci\u00f3 hace alrededor de 20 a\u00f1os, impulsado por Oscar Luna, quien era l\u00edder voluntario de scout, y la doctora Mar\u00eda Luisa Petruzzi quien era la m\u00e9dica directora del hospital local.<\/p>\n<p>Hoy con un grupo reducido de cinco voluntarios, y menos recursos ya que se sustenta principalmente donaci\u00f3n de voluntarios y el Senado que seg\u00fan cuenta Alicia \u201cuna o dos veces al a\u00f1o nos hacen hacer una carta y despu\u00e9s viene el cheque donde al monto lo ponen ellos, depende de la de la situaci\u00f3n de cada asociaci\u00f3n\u201d, sigue siendo un espacio de contenci\u00f3n para un cupo de 12 j\u00f3venes de distintas partes de la ciudad.<\/p>\n<p>Alicia recuerda con emoci\u00f3n a los chicos que formaron parte y ahora pasan a saludar por el lugar o la frenan cuando se cruzan por la ciudad para saludar y agradecerle por las charlas y las comidas.\u00a0 Lucas fue uno de ellos. Ten\u00eda 14 o 15 a\u00f1os cuando unos amigos del barrio lo invitaron:<\/p>\n<p>\u2014 Mi vida en ese momento, adolescente con ganas de descubrir un mont\u00f3n de cosas, con muchos miedos, con una familia unida, pero tambi\u00e9n con algunas cuestiones. Iba a la escuela secundaria, al Nacional. Era religi\u00f3n ir los s\u00e1bados al refugio\u2014 dice\u2014. Nos gustaba tanto que nos qued\u00e1bamos los dos turnos, era un lugar donde pod\u00edas aprender carpinter\u00eda, pintar, hacer artesan\u00edas. Era algo distinto de lo habitual, nos sacaba de la calle.<\/p>\n<p>Creci\u00f3 en Barrio Norte de la ciudad de San Lorenzo, un barrio que define como \u201chumilde, un lugar marcado por prejuicios, droga, prostituci\u00f3n y carencias\u201d. \u201cSi no hubiese tenido esa contenci\u00f3n o este espacio para la escucha, yo no s\u00e9<br \/>\nc\u00f3mo hubiese sido el resto de mi adolescencia, habiendo tanta droga en todos lados, habiendo tanto de todo\u201d.<\/p>\n<p>Cuenta que lo que m\u00e1s valora es la escucha activa que hay en ese lugar:, \u201cTe ve\u00edan con cara larga y te escuchaban, te notaban raro y quer\u00edan hablar con vos, que no era com\u00fan en las familias este h\u00e1bito de escuchar y entender, a lo mejor est\u00e1 eso de escuchar pero prejuzgar enseguida\u201d<\/p>\n<p>Hoy Lucas trabaja en una estaci\u00f3n de servicio capacitando a otros aprendices de playeros, y est\u00e1 a una materia de terminar su carrera de maestro. Reconoce que el refugio lo ayud\u00f3 a construir ese camino: \u201cMe influy\u00f3 mucho hacia d\u00f3nde yo quer\u00eda ir. Todas las charlas que tuve en ese lugar fueron muy productivas, alentando al futuro, a ser productivo, a estudiar, al trabajo y a llenarse de conocimientos\u201d.<\/p>\n<p>En el refugio se realizan encuentros martes jueves por la tarde y s\u00e1bados por la ma\u00f1ana donde se brindan talleres de carpinter\u00eda, Alicia cuenta que \u201cse trata de recibir sin l\u00edmites, para el que quiera, para el que necesite, j\u00f3venes que quieran aprender el oficio, personas que quieran hacerlo como una terapia, una distracci\u00f3n.\u201d Dentro del cupo permitido por la escasez de voluntarios.<\/p>\n<p>En el taller pegado a la cocina el profe Kiko da clases de carpinter\u00eda entre indicaciones, ruido a cepillado y olor a madera mezclado con barniz, la radio suena bajito, como un susurro.\u00a0 Kiko es H\u00e9ctor Abel Gallo, maestro de carpinter\u00eda hace 30 a\u00f1os y pilar del<br \/>\nRefugio desde hace 19. Para \u00e9l, el taller es mucho m\u00e1s que un oficio.<\/p>\n<p>\u00c9l dice: \u201cEl maestro aprende del alumno tambi\u00e9n, comparte experiencias de vida, comparte conocimiento, siempre y cuando no sean mezquinos a la hora de ense\u00f1ar&#8221;. Recuerda que su labor comenz\u00f3 con un llamado de jueces y abogados para trabajar con personas en libertad condicional, una etapa &#8220;dram\u00e1tica&#8221;.<\/p>\n<p>A pesar de los desaf\u00edos iniciales\u2014la falta de materiales o el ver a algunos j\u00f3venes reincidir\u2014, Kiko mide el \u00e9xito en las historias que vuelven: &#8220;Y en cuanto a los alumnos que pasaron por el refugio, la mayor\u00eda est\u00e1 trabajando. De muy pocos no s\u00e9 nada. Tengo algunos que me van a visitar con distintos emprendimientos, como uno que iba cuando era chico y ahora compr\u00f3 una m\u00e1quina para reciclar pl\u00e1stico. Llor\u00e1bamos los dos emocionados por c\u00f3mo acomod\u00f3 sus cuestiones familiares y c\u00f3mo le sirvi\u00f3 el haber ido al refugio\u201d.<\/p>\n<p>Alicia hablar\u00eda de los desaf\u00edos que enfrenta el refugio hoy en d\u00eda, uno de ellos conseguir voluntarios: \u201cNecesitamos gente que done una o dos horas de su vida, no hay muchos espacios donde se ense\u00f1e un oficio\u201d. \u201cEspacios como el refugio se necesitan un mont\u00f3n, porque hay que tratar de que los j\u00f3venes mantengan la cabeza ocupada en cosas productivas y no est\u00e9n tanto en la calle, que tengan un momento para alejarse de realidades no muy agradables que pueden estar atravesando, que le sirva como un \u201cescape amoroso\u201d, agrega Lucas.<\/p>\n<p>La necesidad de \u201cm\u00e1s voluntarios que no juzguen\u201d es clave para Cintia Siernoli, operadora en salud mental y adicciones, quien colabora desde hace 11 a\u00f1os en el lugar. Su rol se centra en la vinculaci\u00f3n con las familias y el abordaje integral de las problem\u00e1ticas.<\/p>\n<p>Cintia muestra una postura clara: &#8220;Si a\u00fan hay prejuicios con respecto a este tipo de poblaciones no se puede realizar ning\u00fan tipo de trabajo\u201d. Al respecto dice que \u201cel mayor peso de la condena social que sufren estos j\u00f3venes es ser estigmatizados, discriminados, excluidos socialmente, ignorados e insultados por su condici\u00f3n social o por pertenecer a un barrio vulnerable. Por eso la importancia de personal o de voluntarios que asistan, pero a coraz\u00f3n abierto porque ac\u00e1 no trabajamos con los libros, sino con las realidades.\u201d.<\/p>\n<p>Jorge Dardi, actual presidente de la instituci\u00f3n, lleg\u00f3 hace diez a\u00f1os como profesor de f\u00fatbol y hoy es la cabeza de la comisi\u00f3n. Para \u00e9l, el Refugio cumple un rol &#8220;muy importante para los chicos que est\u00e1n en una situaci\u00f3n de calle&#8221; y para \u00e9l la prueba m\u00e1s contundente del valor del Refugio es \u201cver a los j\u00f3venes volver\u201d, como Emanuel que hoy es miembro de la comisi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cEl trabajo no es solo manual; tambi\u00e9n es social, psicol\u00f3gico y grupal, lo que lo convierte en una familia. Es important\u00edsimo que el refugio siga en pie, ya que hace 19 a\u00f1os que estamos trabajando a pulm\u00f3n para la sociedad\u201d, concluye Dardi.<\/p>\n<p>El refugio joven no es solo un espacio f\u00edsico. Es una comunidad, una familia que se arma con distintas historias, manos que ense\u00f1an y o\u00eddos dispuestos a escuchar.<br \/>\nLucas concluye: \u201cEn el refugio yo sent\u00eda que ese momento de la comida era un lugar muy especial donde compartimos, nos mir\u00e1bamos a los ojos y agradec\u00edamos. A veces no hab\u00eda comida en casa y por lo menos ah\u00ed ten\u00eda la comida del mediod\u00eda. Siempre hubo carencias, ya sea de amor, de comida o de escucha o de un abrazo o de palabras de aliento y en ese lugar en el refugio las encontramos\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Chiara Scataglini En una esquina escondida dentro del predio ACA en el centro de la ciudad de San Lorenzo, un grupo de voluntarios ofrecen un espacio de contenci\u00f3n. Entre el olor a madera y el mate cocido algunos j\u00f3venes en situaciones vulnerables encuentran un o\u00eddo sin prejuicios, forjan un futuro productivo y construyen una [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":47,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[36],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-rosales\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3471"}],"collection":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-rosales\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-rosales\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-rosales\/wp-json\/wp\/v2\/users\/47"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-rosales\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3471"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-rosales\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3471\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3472,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-rosales\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3471\/revisions\/3472"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-rosales\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3471"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-rosales\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3471"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-rosales\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3471"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}