{"id":2834,"date":"2023-12-05T18:08:37","date_gmt":"2023-12-05T18:08:37","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.fcpolit.unr.edu.ar\/redaccion1-rosales\/?p=2834"},"modified":"2024-03-29T07:48:16","modified_gmt":"2024-03-29T10:48:16","slug":"una-casa-hecha-de-camillas-cronica-de-una-madre-que-convirtio-al-hospital-provincial-en-su-hogar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-rosales\/2023\/12\/05\/una-casa-hecha-de-camillas-cronica-de-una-madre-que-convirtio-al-hospital-provincial-en-su-hogar\/","title":{"rendered":"Una casa hecha de camillas: cr\u00f3nica de una madre que convirti\u00f3 al Hospital Provincial en su hogar."},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\"><strong>Por Valentina Alberini<\/strong><\/p>\n<p class=\"p3\">All\u00ed, donde en un rinc\u00f3n hay paredes pintadas con los m\u00e1s alegres colores, y juguetes de todos los tipos, en otro ya no caben m\u00e1s tubos de ox\u00edgeno. Donde una madre se entera que dan de alta a su hijo, otra corre porque lo trasladan a terapia intensiva. All\u00ed, donde se ve a una familia gritar de alegr\u00eda por la recuperaci\u00f3n de su ni\u00f1o, se ve llorar a otra porque le toc\u00f3 perder al suyo. Y a enfermeras desesperadas por encontrar un desfibrilador. Y a psic\u00f3logas calmando a los m\u00e9dicos.\u00a0 Y a una ni\u00f1a intentando volver a caminar.<\/p>\n<p class=\"p3\">En la sala de Internaci\u00f3n pedi\u00e1trica del Hospital Provincial hay quince familias que tuvieron que convertir su habitaci\u00f3n en un hogar, quince ni\u00f1os que dejaron de jugar, y quince madres que abandonaron su vida para ser solo eso, madres.<\/p>\n<p class=\"p3\">\u2014Porque cuando ten\u00e9s un beb\u00e9 con problemas desaparec\u00e9s como ser humano. Y sos mam\u00e1 \u2014 lanz\u00f3 Soledad con mucha tranquilidad.<\/p>\n<p class=\"p3\">\u2026<\/p>\n<p class=\"p3\">Soledad ten\u00eda 45 a\u00f1os cuando se enter\u00f3 que estaba embarazada. Despu\u00e9s de ser mam\u00e1 de un hijo de veinti\u00fan a\u00f1os y una hija de trece, no estaba en sus planes maternar por tercera vez. Pero su realidad tomar\u00eda otro rumbo. Y esta vez quer\u00eda que fuera distinto.<\/p>\n<ul class=\"ul1\">\n<li class=\"li3\">No quer\u00eda parir un beb\u00e9 y que autom\u00e1ticamente fuera a una incubadora. Porque no me parece \u00fatil, no me parece sano, no me parece l\u00f3gico ni siquiera\u2014 dijo, mientras su tez se tornaba m\u00e1s y m\u00e1s rojiza.<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"p3\">Su parto fue en su propia casa. Quer\u00eda que fuera \u00edntimo, natural, hol\u00edstico. As\u00ed que, con la ayuda de su pareja, su amiga \u201cla Duenda\u201d y una obstetra de C\u00f3rdoba que los asist\u00eda virtualmente, le dieron la bienvenida a Inanna Isis, el 21 de abril del 2023. Ah\u00ed mismo, en el comedor, recubierta de un mar de s\u00e1banas.<\/p>\n<p class=\"p3\">\u2014S\u00ed, fue arriesgado.\u00a0 Pero yo estaba segura que iba a salir bien, entonces le di para adelante \u2014 admiti\u00f3.<\/p>\n<p class=\"p3\">Y as\u00ed naci\u00f3 su beb\u00e9, en Pueblo Esther, donde vivi\u00f3 su primera semana de vida piel a piel con su mam\u00e1.<\/p>\n<p class=\"p3\">\u2026<\/p>\n<p class=\"p3\"><!--more-->Pasaban los d\u00edas y present\u00eda que algo andaba mal, pero no quer\u00eda aceptarlo. No se trataba de se\u00f1ales f\u00edsicas que ve\u00eda en su beb\u00e9, sino que era algo que sent\u00eda, la intuici\u00f3n maternal tiene la fuerza de un tornado. Pero el tan solo imaginar que deb\u00eda separarse de su hija la dejaba intranquila. El procesar que su vida pod\u00eda cambiar la dejaba intranquila.\u00a0 Nadie sabe por lo que atraviesa una mujer en la etapa postparto hasta que lo vive en carne propia.<\/p>\n<ul class=\"ul1\">\n<li class=\"li3\">\u00a1El puerperio es una cosa seria! Te puede dar depresi\u00f3n, ataque de p\u00e1nico, crisis.\u00a0 Yo ten\u00eda la idea, pero no quer\u00eda aceptarla, insist\u00eda mucho\u2014 dijo, seis meses despu\u00e9s, con la mirada perdida, tildada.<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"p3\">Una semana luego del nacimiento, cuando se sinti\u00f3 lista de poder despegarse de su hija, viaj\u00f3 hasta Rosario para encontrarse con una m\u00e9dica antropos\u00f3fica que respetaba sus ideales y creencias. Entonces con su pareja y su hija tomaron un remis con destino al consultorio privado de barrio Martin, donde se encontrar\u00edan con Carolina, su cu\u00f1ada, y la doctora que los atender\u00eda.<\/p>\n<p class=\"p3\">Esa fue la \u00faltima vez que pis\u00f3 su hogar. Ella no lo sab\u00eda, pero esa ma\u00f1ana del 28 de abril, cerraba la puerta como siempre, sin saber que pasar\u00edan meses hasta volver a abrirla.<\/p>\n<p class=\"p3\">Cuando en aquel chequeo m\u00e9dico se enter\u00f3 de que su beb\u00e9 ten\u00eda S\u00edndrome de Down y una cardiopat\u00eda cong\u00e9nita, su mundo se desmoron\u00f3 por completo. Ten\u00eda que ser internada de emergencia y apenas hab\u00eda alcanzado a agarrar una campera y una mochila, con las cosas b\u00e1sicas que un reci\u00e9n nacido podr\u00eda necesitar: \u00f3leos, pa\u00f1ales y una mudita de ropa. Sin poder entender mucho lo que estaba pasando, corrieron con su pareja, Max, y Carolina al Hospital Provincial, donde r\u00e1pido le hicieron un lugar. Ten\u00edan que apurarse. Estaba en riesgo su vida.<\/p>\n<p class=\"p3\">Su primera noche fue del todo desorbitante. Pasar de vivir en el medio de la naturaleza a una sala de Neo fue muy dif\u00edcil para ella.<\/p>\n<ul class=\"ul1\">\n<li class=\"li3\">Ten\u00e9s que acostumbrarte a los ruidos de la Neo. A que ten\u00e9s alrededor gente que no pertenece a tu entorno y a tu familia. Es traum\u00e1tico, porque hay que acostumbrarse a que tu beb\u00e9 est\u00e1 encerrado, separado de vos. \u2014 relata, y su voz comienza a agrietarse.<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"p3\">Un paralelismo ir\u00f3nico. Ahora deb\u00eda vivir en la residencia de madres de neo que ofrec\u00eda el Hospital, porque su beb\u00e9 necesitaba de su atenci\u00f3n las 24 horas. Y si bien ella sab\u00eda que ese era el camino, todo lo que conllevaba ese proceso era duro. Separarse de Inanna era duro.\u00a0 Despertar rodeada de mujeres desconocidas, en una habitaci\u00f3n desangelada, apenas habitable, manejando horarios inc\u00f3modos, parecer\u00edan algo terrible si no fuera por lo que le estaba pasando a su hija. Nadie quiere acostumbrarse a ver a un hijo lleno de cables, indefenso y adolorido. Ella tuvo que hacerlo. Tantas m\u00e1s tienen que hacerlo.<\/p>\n<p class=\"p3\">La sala de neo se compone de decenas de incubadoras que albergan a distintos beb\u00e9s, separadas en tres niveles: en primer lugar, las cunitas, donde est\u00e1n los que pr\u00f3ximamente recibir\u00e1n el alta. En segundo la terapia intermedia, y por \u00faltimo los de terapia intensiva.<\/p>\n<ul class=\"ul1\">\n<li class=\"li3\">Inanna siempre estuvo en terapia intermedia. Nos re\u00edamos porque cada vez nos tiraban m\u00e1s cerca de la puerta, pero segu\u00edamos all\u00ed\u2014 r\u00ede, aunque la sonrisa no le llega a los ojos.<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"p3\">El ambiente es bastante particular, no s\u00f3lo por las m\u00e1quinas sonando todo el tiempo, sino tambi\u00e9n por la fuerza emocional que hay que tener para entrar a una. Una fuerza que a veces, hasta los propios profesionales pierden.<\/p>\n<ul class=\"ul1\">\n<li class=\"li3\">Tuve la desgracia de ver dos muertes de neonatolog\u00eda, que vi correr a toda la sala, y llorar a todos. Es una cosa tremenda ver a los m\u00e9dicos y a los enfermeros llorar, no solo a las madres\u2014 relata mientras una l\u00e1grima le recorre el ment\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"p3\">\u2026<\/p>\n<p class=\"p3\">Lo que m\u00e1s le impact\u00f3 fue el golpe de realidad que vivi\u00f3 en la residencia, donde le toc\u00f3 ver directamente a los ojos a la desigualdad y a la pobreza. Aquellas mujeres, que en un principio eran desconocidas, con el tiempo se volvieron sus hermanas. Ni\u00f1as que dejaron de ser ni\u00f1as porque alguien ten\u00eda que criar a sus hijos, y si no lo hac\u00edan ellas no lo hac\u00eda nadie, como Jazm\u00edn de quince a\u00f1os, y Daniela de diecis\u00e9is. Chicas completamente solas que vinieron de muy lejos a tener sus partos en el hospital, porque en sus ciudades no pod\u00edan, como Guadalupe, de Misiones. Madres analfabetas a las que se les ten\u00eda que avisar a qu\u00e9 hora entrar a la Neo porque no pod\u00edan interpretar las agujas del reloj, como Silvia, mam\u00e1 de una peque\u00f1a de seis meses. Familias completas que no contaban con una casa a la cu\u00e1l volver.<\/p>\n<p class=\"p3\">Pero en el momento en el que pasaban por la puerta de la residencia, estaban seguras. Y de repente ya no se sent\u00edan tan solas, vulnerables, fr\u00e1giles, rotas. Se ten\u00edan a ellas mismas. Se entend\u00edan entre ellas mismas. Y pod\u00edan abrazarse, abrazar el dolor ajeno era abrazar el dolor propio, porque era el mismo dolor, y les ayudaba a sanar mutuamente.<\/p>\n<ul class=\"ul1\">\n<li class=\"li3\">El v\u00ednculo siempre fue excelente, porque necesitas contenci\u00f3n, y justo est\u00e1n pasando todas por situaciones similares. Siempre nos ayud\u00e1bamos unas a otras.<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"p3\">\u00a0Pasado el segundo mes Inanna, que para ese entonces med\u00eda menos que un antebrazo, creci\u00f3 un poquito m\u00e1s. A pesar de seguir estando muy delicada, fue trasladada a Pediatr\u00eda, donde la realidad de Soledad cambiar\u00eda por completo.<\/p>\n<p class=\"p3\">El pasaje para Inanna de Neo a Pediatr\u00eda signific\u00f3 m\u00e1s independencia y crecimiento. En cambio, para Soledad implic\u00f3 el abandono de\u00a0 un lugar propio, para abocarse a vivir en una sala del tama\u00f1o de un caj\u00f3n, donde su \u00fanico espacio era una silla de pl\u00e1stico en la que pod\u00eda sentarse si no ten\u00eda que amamantar a su beb\u00e9.<\/p>\n<p class=\"p3\">En una habitaci\u00f3n bastante peque\u00f1a, donde con suerte caben tres camas, instalaron a la beb\u00e9 y a su familia.\u00a0 En una de esas camas, donde podr\u00eda dormir perfectamente un adulto, los enfermeros improvisaron un nidito con s\u00e1banas y almohadones intentando imitar una incubadora, para que Inanna se pudiera sentir m\u00e1s contenida. Esa habitaci\u00f3n dos por dos se convirti\u00f3 en su casa. Una casa que no ten\u00eda nada parecido a una casa. Pero ahora lo era.<\/p>\n<p class=\"p3\">En lugar de desayunar pan horneado que cocinaba su marido en la cocina, le tocaba comer un bizcocho que la trabajadora social le regalaba, porque para ella no hab\u00eda. En lugar de caminar sobre el c\u00e9sped de su jard\u00edn con los pies descalzos, deambulaba por los pasillos g\u00e9lidos del abrumador hospital. En vez de poder calentar sus manos en la estufa del living, se ten\u00eda que conformar con el calor que emanaban las m\u00e1quinas prendidas al cuerpo de su hija.<\/p>\n<p class=\"p3\">\u2026<\/p>\n<p class=\"p3\">Tuc, tuc, tuc. Soledad no puede dormir, las teclas del control remoto no respetan d\u00edas ni horarios. Apenas logra acomodar su cuerpo en esa silla r\u00edgida, v\u00e9rtebra por v\u00e9rtebra, m\u00fasculo por m\u00fasculo para cerrar sus ojos, el paisaje sonoro de su habitaci\u00f3n logra despertarla. Comienza un desfile de todos los programas televisi\u00f3n que puede captar el cable, que parece que durar\u00e1 todo el d\u00eda. El partido, absolutamente todos los partidos, de absolutamente todos los equipos, de todas las lLigas. El noticiero local, nacional, internacional, de alcance global. Canciones infantiles, \u201cEl Patito Juan\u201d, \u201cLa vaca Lola\u201d, \u201cEl baile de los animales\u201d.<\/p>\n<p class=\"p3\">Tuc, tuc, tuc. Los canales cambian, y con ellos cambian sus emociones. A medida que van pasando va perdiendo un poquito m\u00e1s la paciencia. A medida que van pasando se replantea qu\u00e9 hace all\u00e1. Soledad quiere irse, pero no puede. Es ese su nuevo hogar.<\/p>\n<p class=\"p3\">\u2026<\/p>\n<p class=\"p3\">Es complicado mantener las esperanzas cuando todo parece desdibujarse. El pasar de vivir llena de vida, vegetaci\u00f3n y aire fresco, a un hospital atravesada por la enfermedad y el encierro, enloquece a la mente.<\/p>\n<ul class=\"ul1\">\n<li class=\"li3\">Me falta intimidad, libertad, que se apague el televisor\u2026 Falta aire, faltan mis plantas alrededor, falta el r\u00edo a dos cuadras \u2014 enumera Soledad mientras su pierna parece cobrar vida propia y se mueve de adelante a atr\u00e1s fren\u00e9ticamente.<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"p3\">Y si bien su situaci\u00f3n no cambi\u00f3, existieron personas que la hicieron ver un peque\u00f1o rayito de luz en medio de la tormenta. Y esas personas fueron otras mujeres.<\/p>\n<p class=\"p3\">\u2026<\/p>\n<p class=\"p3\">Todas las ma\u00f1anas se re\u00fanen en la mesa redonda para discutir la situaci\u00f3n de cada paciente.\u00a0 Ven de todo: desde ni\u00f1os atravesando gripes, hasta pacientes oncol\u00f3gicos. Desde internaciones que duran una semana, hasta otras que llevan a\u00f1os, como el caso de la ni\u00f1a de la habitaci\u00f3n n\u00famero uno, que pas\u00f3 sus primeros a\u00f1os de vida en el Hospital. Desde padres que se esmeran por encontrar a un nuevo santo al que rezar, hasta otros que le ruegan que cuide bien a su hijo. No importa en verdad la gravedad, duraci\u00f3n o motivo de la internaci\u00f3n, todos los casos valen lo mismo y requieren un arduo trabajo en equipo. No s\u00f3lo ponen el ojo en la enfermedad o diagn\u00f3stico que ese ni\u00f1o o ni\u00f1a, sino que prestan atenci\u00f3n en algo que nadie m\u00e1s se pone a observar: en c\u00f3mo es la vida de las madres que habitan el hospital al acompa\u00f1ar a sus hijos, convirti\u00e9ndose \u00e9ste en un intento de su nuevo hogar.<\/p>\n<p class=\"p3\">\u2014La internaci\u00f3n es en conjunto, o sea, es el ni\u00f1o junto con la mam\u00e1 o el pap\u00e1 o el familiar que est\u00e9 a cargo del paciente\u2014 defini\u00f3 Betiana Martinez, la enfermera que todos los d\u00edas arrastra sus pies habitaci\u00f3n por habitaci\u00f3n .<\/p>\n<p class=\"p3\">En el equipo de Internaci\u00f3n Pedi\u00e1trica del hospital que dirige la Dra. Teresita Ghio hay dos enfermeras por turno, una jefa y una subjefa de enfermer\u00eda, una instructora, dos coordinadoras de internaci\u00f3n, dos psic\u00f3logas, una profesora de teatro y t\u00edteres, una trabajadora social, y un jefe de servicio.<\/p>\n<p class=\"p3\">El trabajo no solo es pensado a trav\u00e9s de la medicina. Detr\u00e1s de cada paciente, hay otras profesionales que trabajan a la salud desde perspectivas m\u00e1s sociales, l\u00fadicas y emocionales.<\/p>\n<p class=\"p3\">Luc\u00eda Toledo, la trabajadora social, hace de todo: desde ayudar a una madre a terminar un tr\u00e1mite, hasta encontrarle un hogar si no cuenta con uno habitable, como fue el caso de la mam\u00e1 de la ni\u00f1a de la habitaci\u00f3n n\u00famero uno, que se le consigui\u00f3 una casa de material para vivir con su hija cuando se le dio de alta.<\/p>\n<ul class=\"ul1\">\n<li class=\"li3\">Pensar en el acompa\u00f1amiento de las infancias es armar un modelo de atenci\u00f3n que permite la escucha, la contenci\u00f3n, los tiempos de las infancias, que por ah\u00ed no son los mismos que los tiempos del adulto. Poder ver mucho m\u00e1s all\u00e1 de lo que es puramente la atenci\u00f3n de la salud, porque si pensamos en la salud integral tambi\u00e9n estamos hablando de eso\u2014 explica Luc\u00eda.<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"p3\">Las psic\u00f3logas, entre quienes est\u00e1 Evangelina Biani trabajan por la salud mental de las ni\u00f1as y los ni\u00f1os en internaci\u00f3n.\u00a0 Esto no es de una manera tradicional, sino a trav\u00e9s del juego.<\/p>\n<ul class=\"ul1\">\n<li class=\"li3\">Nos incluimos a partir de los dispositivos l\u00fadico-cl\u00ednicos y nos acercamos a todos los pacientes internados, y sus acompa\u00f1antes al ofrecer el juego, que es una de las actividades principales de un ni\u00f1o y que desde nuestro trabajo como psic\u00f3logos tambi\u00e9n es una herramienta que posibilita intervenir \u2014 describe Evangelina.<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"p3\">Adem\u00e1s, el Provincial cuenta con la Escuela Hospitalaria, un grupo de maestras que lleva todos los d\u00edas la escuela a la habitaci\u00f3n del ni\u00f1o. Esto es para que no pierda su escolaridad, pero tambi\u00e9n para trasladar su mente un rato de la enfermedad o diagn\u00f3stico que est\u00e9 transitando.<\/p>\n<ul class=\"ul1\">\n<li class=\"li3\">Trabajamos con los ni\u00f1os a pie de cama, as\u00ed ingresen por un s\u00f3lo d\u00eda o por mucho tiempo. El trabajo es tratar de sostener la trayectoria escolar de ese ni\u00f1o, esa ni\u00f1a, que enferma\u2014 dice Claudia, con la dulzura propia y caracter\u00edstica de una maestra. \u2014Nosotros decimos que es un trabajo de alto impacto, porque trabajar con un ni\u00f1o que uno ve que est\u00e1 atravesando una enfermedad, que hay d\u00edas que est\u00e1 mal, que le duele, es impactante.<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"p3\">Betiana va todas las ma\u00f1anas sala por sala a controlar a sus pacientes. Muchas veces se encuentra con la tarea de tener que ense\u00f1ar a los padres, a las madres, las tareas b\u00e1sicas del cuidado de sus hijos.<\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s3\">\u2014<\/span>Uno trata, la educa, le ense\u00f1a, le dice c\u00f3mo ba\u00f1arlo, todo el cuidado que tiene que tener, el cambio del pa\u00f1al\u2026 porque bueno, ese es el trabajo nuestro tambi\u00e9n \u2014 explica, intentando mantener la compostura, arm\u00e1ndose de a poco.<\/p>\n<p class=\"p3\">Soledad admira el trabajo que hacen todos los d\u00edas, y es algo que no puede parar de destacar.<\/p>\n<p class=\"p3\">\u2014 En Rosario hay una calidad m\u00e9dica y profesional impresionante, as\u00ed que yo estoy hiper agradecida\u2014 detalla.<\/p>\n<p class=\"p3\">\u2014 Lo m\u00e1s gratificante es cuando te dan las gracias. Cuando se van y vuelven. El agradecimiento es lo que m\u00e1s te conforta\u2014 expres\u00f3 Betiana, mientras sus retinas le brillaban.<\/p>\n<p class=\"p3\">\u2026<\/p>\n<p class=\"p3\">Soledad es cantante, compositora y pianista. La m\u00fasica siempre lo fue todo para ella. El arte y la ense\u00f1anza son su gran amor y motivaci\u00f3n desde que tiene memoria, y, sin embargo, los tuvo que abandonar al internar a su bebita. Lleg\u00f3 un punto en el que pens\u00f3 que nunca m\u00e1s iba a volver a sentir esa sensaci\u00f3n en el pecho de gratificaci\u00f3n que aparece al hacer lo que te apasiona. Sinti\u00f3 que nunca m\u00e1s iba a volver a ser una persona, que su \u00fanica etiqueta era la de \u201cmam\u00e1\u201d.<\/p>\n<p class=\"p3\">Si hubo algo que fue clave para que no bajara los brazos, fue el d\u00eda que hizo una presentaci\u00f3n de t\u00edteres con Bel\u00e9n, la profe de Teatro del Hospital, encargada de aquellas actividades que se proponen curar al ni\u00f1o desde otro lado: los <a href=\"https:\/\/docs.google.com\/document\/d\/18C_SEpVZdpETQW4VqvBLa0LZ1HUhKv5n\/edit#bookmark=id.147n2zr\"><span class=\"s4\">dispositivos l\u00fadico-cl\u00ednicos.<\/span><\/a><span class=\"s4\">\u00a0<\/span><\/p>\n<ul class=\"ul1\">\n<li class=\"li3\">Nosotros lo que hacemos es conocer esa situaci\u00f3n, conocer esa familia, ese ni\u00f1o o esa ni\u00f1a, y a partir de ah\u00ed desplegar estrategias de intervenci\u00f3n Integrales, con recursos art\u00edsticos, l\u00fadicos y propuestas\u2014 explica Bel\u00e9n, quien encontr\u00f3 la manera de conectar el arte y el cuidado de la salud, quien convirti\u00f3 a los pasillos del hospital en peque\u00f1os escenarios. \u2014 Desde estos recursos l\u00fadicos y art\u00edsticos, muchas veces tambi\u00e9n se trata de recuperar la alegr\u00eda, el disfrute que traen el juego. Intentamos alternar estas actividades de placer con sus tratamientos, para que puedan transitar de otro modo la internaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"p3\">Cuando Soledad se enter\u00f3 de que hab\u00eda otra artista en la sala, se emocion\u00f3.<\/p>\n<ul class=\"ul1\">\n<li class=\"li3\">\u00a1Casi me muero del amor! Yo amo los t\u00edteres. Entonces hicimos una presentaci\u00f3n en conjunto. \u00a0 Eso tambi\u00e9n me sirvi\u00f3 de contenci\u00f3n a m\u00ed, porque yo pude devolver una partecita de todo lo que siento que recib\u00ed, porque yo me fui a mi casa y no volv\u00ed desde que Inanna est\u00e1 internada.<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"p5\">Tambi\u00e9n me hace estar con mi pasado. Es como lo que\u00a0 soy, barra lo que\u00a0 era. Entonces te hace m\u00e1s llevadero el d\u00eda a d\u00eda, y es algo que tengo que agradecer. Es algo que yo devuelvo, pero en realidad tengo m\u00e1s motivos para agradecer. Y nunca se termina.<\/p>\n<p class=\"p3\">A pesar de ser un proceso dif\u00edcil, delicado, frustrante, y que por momentos pareciera que no terminar\u00e1, tiene sus momentos de alegr\u00eda, esos que le hacen sacar fuerzas de alg\u00fan lado y seguir luchando por la vida de su hija. Y, sobre todo, tiene sus momentos de aprendizaje.<\/p>\n<ul class=\"ul1\">\n<li class=\"li6\">Todo es aprendizaje, todo el tiempo. Yo aprendo de todos, aprendo de los ni\u00f1os que compartieron camita al lado de Inanna, aprendo de los padres, de todas las madres, de las enfermeras, de todos los m\u00e9dicos, de los guardias de seguridad&#8230; As\u00ed debe ser el ser humano, brindarse ayuda. Yo s\u00e9 que es una idea que suena inocente, pero cuando seamos as\u00ed de inocentes vamos a cambiar todo este l\u00edo en el que estamos metidos, y se va a escampar un poco la realidad.<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"p3\">\u2026<\/p>\n<p class=\"p3\">Como Bel\u00e9n, Evangelina, Betiana, Claudia y Luc\u00eda, hay miles de mujeres que todos los d\u00edas salen de su casa, y adem\u00e1s de ejercer su profesi\u00f3n, construyen un hogar para aquellas madres que salieron un d\u00eda de su casa sin saber que no volver\u00edan.<\/p>\n<p class=\"p3\">Como Soledad, hay quince madres que, al acompa\u00f1ar a sus hijos en el proceso de una internaci\u00f3n, abandonaron de alguna forma sus propias vidas, y convirtieron al Hospital Provincial en su hogar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Valentina Alberini All\u00ed, donde en un rinc\u00f3n hay paredes pintadas con los m\u00e1s alegres colores, y juguetes de todos los tipos, en otro ya no caben m\u00e1s tubos de ox\u00edgeno. Donde una madre se entera que dan de alta a su hijo, otra corre porque lo trasladan a terapia intensiva. 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