{"id":4035,"date":"2026-05-23T11:48:53","date_gmt":"2026-05-23T14:48:53","guid":{"rendered":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/?p=4035"},"modified":"2026-05-23T11:48:53","modified_gmt":"2026-05-23T14:48:53","slug":"regalo-textual-n7-leyendas-de-guatemala-fragmento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/2026\/05\/23\/regalo-textual-n7-leyendas-de-guatemala-fragmento\/","title":{"rendered":"Regalo textual N\u00b07: Leyendas de Guatemala (fragmento)"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-4036\" src=\"http:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2026\/05\/Asturias.jpg\" alt=\"\" width=\"275\" height=\"183\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta semana, Luca trajo de regalo un fragmento del libro <em>Leyendas de Guatemala<\/em>, del premio Nobel guatemalteco Miguel Angel Asturias <!--more--><\/p>\n<p>Prosigamos con los monjes\u2026<\/p>\n<p>Entre los unos, sabios y fil\u00f3sofos, y los otros, artistas y locos, hab\u00eda uno a quien llamaban a secas el Monje, por su celo religioso y santo temor de Dios y porque se negaba a tomar parte en las discusiones de aqu\u00e9llos en los pasatiempos de \u00e9stos, juzg\u00e1ndoles a todos v\u00edctimas del demonio.<\/p>\n<p>El Monje viv\u00eda en oraci\u00f3n dulces y buenos d\u00edas, cuando acert\u00f3 a pasar, por la calle que circunda los muros del convento, un ni\u00f1o jugando con una pelotita de hule.<\/p>\n<p>Y sucedi\u00f3\u2026<\/p>\n<p>Y sucedi\u00f3, repito para tomar aliento, que por la peque\u00f1a y \u00fanica ventana de su celda, en uno de los rebotes, col\u00f3se la pelotita.<\/p>\n<p>El religioso, que le\u00eda la Anunciaci\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora en un libro de antes, vio entrar el cuerpecito extra\u00f1o, no sin turbarse, entrar y rebotar con agilidad midiendo piso y pared, pared y piso, hasta perder el impulso y rodar a sus pies, como un pajarito muerto. \u00a1Lo sobrenatural! Un escalofr\u00edo le cepill\u00f3 la espalda.<\/p>\n<p>El coraz\u00f3n le daba martillazos, como a la Virgen desustanciada en presencia del Arc\u00e1ngel. Poco, necesit\u00f3, sin embargo, para recobrarse y re\u00edr entre dientes de la pelotita. Sin cerrar el libro ni levantarse de su asiento, agach\u00f3se para tomarla del suelo y devolverla, y a devolverla iba cuando una alegr\u00eda inexplicable le hizo cambiar de pensamiento: su contacto le produjo gozos de santo, gozos de artista, gozos de ni\u00f1o\u2026<\/p>\n<p>Sorprendido, sin abrir bien sus ojillos de elefante, c\u00e1lidos y castos, la apret\u00f3 con toda la mano, como quien hace un cari\u00f1o, y la dej\u00f3 caer en seguida, como quien suelta una brasa; mas la pelotita, caprichosa y coqueta, dando un rebote en el piso, devolvi\u00f3se a sus manos tan \u00e1gil y tan presta que apenas si tuvo tiempo de tomarla en el aire y correr a ocultarse con ella en la esquina m\u00e1s oscura de la celda, como el que ha cometido un crimen.<\/p>\n<p>Poco a poco se apoderaba del santo hombre un deseo loco de saltar y saltar como la pelotita. Si su primer intento hab\u00eda sido devolverla, ahora no pensaba en semejante cosa, palpando con los dedos complacidos su redondez de fruto, recre\u00e1ndose en su blancura de armi\u00f1o, tentado de llev\u00e1rsela a los labios y estrecharla contra sus dientes manchados de tabaco; en el cielo de la boca le palpitaba un millar de estrellas\u2026<\/p>\n<p>\u2014\u00a1La Tierra debe ser esto en manos del Creador! \u2014pens\u00f3.<\/p>\n<p>No lo dijo porque en ese instante se le fue de las manos \u2014rebotadora inquietud\u2014, devolvi\u00e9ndose en el acto, con voluntad extra\u00f1a, tras un salto, como una inquietud.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfExtra\u00f1a o diab\u00f3lica?<\/p>\n<p>Frunc\u00eda las cejas \u2014brochas en las que la atenci\u00f3n riega dent\u00edfrico invisible\u2014 y, tras vanos temores, reconcili\u00e1base con la pelotita, digna de \u00e9l y de toda alma justa, por su af\u00e1n el\u00e1stico de levantarse al cielo.<\/p>\n<p>Y as\u00ed fue como en aquel convento, en tanto unos monjes cultivaban las Bellas Artes y otros las Ciencias y la Filosof\u00eda, el nuestro jugaba en los corredores con la pelotita.<\/p>\n<p>Nubes, cielo, tamarindos&#8230; Ni un alma en la pereza del camino. De vez en cuando, el paso celeroso de bandadas de pericas domingueras comi\u00e9ndose el silencio. El d\u00eda sal\u00eda de las narices de los bueyes, blanco, caliente, perfumado.<\/p>\n<p>A la puerta del templo esperaba el monje, despu\u00e9s de llamar a misa, la llegada de los feligreses jugando con la pelotita que hab\u00eda olvidado en la celda. \u00a1Tan liviana, tan \u00e1gil, tan blanca!, repet\u00edase mentalmente. Luego, de viva voz, y entonces el eco contestaba en la iglesia, saltando como un pensamiento:<\/p>\n<p>\u00a1Tan liviana, tan \u00e1gil, tan blanca!&#8230; Ser\u00eda una l\u00e1stima perderla. Esto le apenaba, arregl\u00e1ndoselas para afirmar que no la perder\u00eda, que nunca le ser\u00eda infiel, que con \u00e9l la enterrar\u00edan\u2026 Tan liviana, tan \u00e1gil, tan blanca&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Esta semana, Luca trajo de regalo un fragmento del libro Leyendas de Guatemala, del premio Nobel guatemalteco Miguel Angel Asturias<\/p>\n","protected":false},"author":45,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[58,29],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4035"}],"collection":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/45"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4035"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4035\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4037,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4035\/revisions\/4037"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4035"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4035"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4035"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}