{"id":3727,"date":"2024-10-31T10:00:35","date_gmt":"2024-10-31T13:00:35","guid":{"rendered":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/?p=3727"},"modified":"2024-10-31T10:00:53","modified_gmt":"2024-10-31T13:00:53","slug":"regalo-textual-la-septima-funcion-del-lenguaje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/2024\/10\/31\/regalo-textual-la-septima-funcion-del-lenguaje\/","title":{"rendered":"Regalo textual: La s\u00e9ptima funci\u00f3n del lenguaje"},"content":{"rendered":"<h2><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-3729\" src=\"http:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/10\/septima-funcion-lenguaje.jpg\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/10\/septima-funcion-lenguaje.jpg 225w, https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/10\/septima-funcion-lenguaje-150x150.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/>44<\/h2>\n<p>\u00ab\u00bfDe qu\u00e9 se trata?\u00bb<\/p>\n<p>El guardia de seguridad se parece a todos los guardias de seguridad del mundo, salvo en que lleva una bufanda de lana gruesa y es blanco, sin edad definida, piel gris\u00e1cea, colilla en la boca y una mirada, no ya de esas inexpresivas que te traspasan como si t\u00fa no estuvieras delante de \u00e9l, sino mal\u00e9vola y como procurando leer dentro de tu alma. Bayard sabe que no puede mostrarle su placa porque ha de mantener el inc\u00f3gnito para poder asistir a lo que est\u00e1 teniendo lugar detr\u00e1s de esa puerta, as\u00ed que se dispone a inventar una mentira piadosa, pero Simon, movido por una s\u00fabita inspiraci\u00f3n, se le adelanta y dice: \u00abElla sabe\u00bb.<\/p>\n<p>La madera rechina, la puerta se abre, el guardia de seguridad se aparta y, con un gesto ambiguo, los invita a entrar. Penetran en una cava abovedada que huele a piedra h\u00fameda, a sudor y a humo de cigarrillo. La sala est\u00e1 llena como en los conciertos, pero la gente no ha venido a escuchar a Boris Vian y las paredes no guardan memoria de los acordes de jazz que hicieron rebotar anta\u00f1o. En su lugar, por encima de la algarab\u00eda difusa de las conversaciones previas al espect\u00e1culo, una voz declama con tono de titiritero:<\/p>\n<p><em>\u00ab\u00a1Bienvenidos al Logos Club, queridos amigos, venid a argumentar, venid a deliberar, venid a celebrar y sancionar la belleza del Verbo! \u00a1Oh, verbo que arrebatas los corazones y ordenas el universo! \u00a1Venid a asistir al espect\u00e1culo de los litigantes que van a disputarse la supremac\u00eda oratoria para vuestro mayor deleite!\u00bb<\/em>.<\/p>\n<p>Bayard interroga a Simon con la mirada. Simon le sopla al o\u00eddo que ese no era el comienzo de la frase que hab\u00eda murmurado Barthes, pero s\u00ed las iniciales: \u00abLC\u00bb, es decir, \u00abLogos Club\u00bb. Bayard pone cara de estar impresionado. Simon se encoge de hombros modestamente. La voz contin\u00faa calentando la sala:<\/p>\n<p><em>\u00ab\u00a1Qu\u00e9 bonito es mi zeugma! \u00a1Qu\u00e9 bella mi as\u00edndeton! Pero hay que pagar un precio. Esta noche, encima, vais a conocer el precio del lenguaje. Pues tal es nuestra divisa, as\u00ed deber\u00eda ser la ley sobre la tierra: \u00a1Nadie habla impunemente! En el Logos Club tenemos pelos en la lengua, \u00bfa que s\u00ed, queridos m\u00edos?\u00bb<\/em>.<\/p>\n<p>Bayard aborda a un viejo con cabello blanco al que le faltan dos falanges de la mano derecha. Con un tono de voz lo menos profesional posible, pero tampoco tur\u00edstico, le pregunta: \u00ab\u00bfQu\u00e9 ocurre aqu\u00ed?\u00bb. El viejo lo mira sin hostilidad.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEs la primera vez? Entonces le aconsejo que se limite a observar. No se precipite en inscribirse. T\u00f3mese el tiempo que quiera para aprender. Escuche, aprenda, progrese.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfInscribirme?<\/p>\n<p>\u2014Siempre puede entablar un combate amistoso, claro est\u00e1, eso no compromete a nada, pero si nunca ha visto una sesi\u00f3n, m\u00e1s vale que se quede como espectador. La impresi\u00f3n que deje usted en su primer combate pondr\u00e1 las bases de su reputaci\u00f3n, y la reputaci\u00f3n es un elemento importante: es su <em>ethos<\/em>.<\/p>\n<p>Da una calada a su cigarrillo cogido entre los dedos mutilados mientras el maestro de ceremonias, invisible, oculto en alg\u00fan rinc\u00f3n sombr\u00edo bajo las b\u00f3vedas de piedra, contin\u00faa hasta desga\u00f1itarse: <em>\u00ab\u00a1Gloria al gran Prot\u00e1goras! \u00a1Gloria a Cicer\u00f3n! \u00a1Gloria al \u00c1guila de Meaux!\u00bb.<\/em> Bayard le pregunta a Simon qui\u00e9nes son esos nombres. Simon le dice que el \u00c1guila de Meaux es Bossuet. Bayard vuelve a tener ganas de abofetearlo.<\/p>\n<p><em>\u00ab\u00a1Masticad guijarros como Dem\u00f3stenes! \u00a1Viva Pericles! \u00a1Viva Churchill! \u00a1Viva De Gaulle! \u00a1Viva Jes\u00fas! \u00a1Viva Danton y Robespierre! \u00bfPor qu\u00e9 mataron a Jaur\u00e8s?\u00bb<\/em> Salvo a los dos primeros, Bayard los conoce a todos.<\/p>\n<p>Simon pregunta al viejo en qu\u00e9 consisten las reglas del juego. Este se las explica: todos los combates son duelos, se saca un tema, siempre a partir de una pregunta cerrada a la que se puede responder s\u00ed o no, o bien una cuesti\u00f3n del tipo \u00aba favor o en contra\u00bb, de modo que los dos adversarios puedan defender posiciones antag\u00f3nicas.<\/p>\n<p><em>\u00ab\u00a1Tertuliano, Agust\u00edn, Maximiliano con nosotros!\u00bb<\/em>, grita la voz.<\/p>\n<p>La primera parte de la velada est\u00e1 integrada por diversos combates amistosos. Los verdaderos combates vienen al final. Por lo general, siempre hay uno, a veces dos, tres es bastante raro pero puede ocurrir. En teor\u00eda, no hay un l\u00edmite para el n\u00famero de combates oficiales, ya que, por razones aparentemente evidentes que el viejo cree innecesario precisar, los voluntarios no abundan.<\/p>\n<p><em>\u00ab<\/em>\u00a1Disputatio in utramque partem! <em>\u00a1Que el debate comience! Y aqu\u00ed tenemos a dos espl\u00e9ndidos parladores, que van a enfrentarse sobre esta reconfortante pregunta: \u00bfes fascista Giscard?\u00bb<\/em><\/p>\n<p>Gritos y silbidos en la sala. <em>\u00ab\u00a1Que los dioses de la ant\u00edtesis os asistan!\u00bb<\/em>.<\/p>\n<p>Un hombre y una mujer ocupan su lugar en el estrado, cada uno detr\u00e1s de un atril, cara al p\u00fablico, y se ponen a tomar unas notas. El viejo les explica a Bayard y a Herzog lo que sucede: \u00abTienen cinco minutos para prepararse, luego hacen una presentaci\u00f3n en la que exponen su punto de vista y las grandes l\u00edneas de su argumentario, a continuaci\u00f3n entablan la disputa. La duraci\u00f3n del encuentro es variable y, como en el boxeo, los jueces pueden tocar la campana y dar por acabado el combate en cualquier momento. El que hable primero tiene una ventaja porque elige la posici\u00f3n que va a defender. El otro se ve obligado a adaptarse y a defender la posici\u00f3n contraria. En los combates amistosos en los que se enfrentan adversarios del mismo nivel, se saca a suertes qui\u00e9n ser\u00e1 el primero en comenzar. Pero en los combates homologados, que ponen frente a frente a adversarios de niveles diferentes, empieza el que tenga el grado menor. Como han podido ver ustedes, ya ha salido el tema de este de hoy, y es un encuentro de nivel 1. Los dos son <em>parladores<\/em>. Es el grado m\u00e1s bajo en la jerarqu\u00eda del Logos Club. Soldados rasos, en definitiva. Por encima est\u00e1n los <em>ret\u00f3ricos<\/em>, y luego los <em>oradores<\/em>, los <em>dial\u00e9cticos<\/em>, los <em>peripat\u00e9ticos<\/em>, los <em>tribunos<\/em> y, en lo m\u00e1s alto, los <em>sofistas<\/em>. Pero aqu\u00ed, raramente se pasa del nivel 3. Dicen que los sofistas apenas son una decena y que tienen nombres en clave. A partir del nivel 5 todo est\u00e1 muy compartimentado. Hay incluso quien dice que los sofistas no existen, que se ha inventado ese nivel 7 para dar a los miembros del club una especie de meta inaccesible para que fantaseen con una idea de perfecci\u00f3n inalcanzable. Yo personalmente estoy seguro de que existen. En mi opini\u00f3n, De Gaulle era uno de ellos. Tal vez fuera el gran Prot\u00e1goras reencarnado. Se dice que el presidente del Logos Club se hace llamar como \u00e9l. Yo soy un ret\u00f3rico, he sido orador durante un a\u00f1o, pero no aguant\u00e9\u00bb. Levanta su mano mutilada. \u00abY eso me cost\u00f3 caro\u00bb.<\/p>\n<p>La justa comienza, hay que guardar silencio, y Simon no puede preguntarle al viejo lo que se entiende por un \u00abcombate de verdad\u00bb. Observa al p\u00fablico: mayoritariamente masculino, representa a todas las edades y a todas las tipolog\u00edas. Si el club es elitista, la selecci\u00f3n no parece que se haga sobre criterios financieros.<\/p>\n<p>Resuena la voz bien timbrada del primer contrincante. Explica que, en Francia, el primer ministro es un fantoche; que el art\u00edculo 49-3 mutila al Parlamento, que no tiene ning\u00fan poder; que De Gaulle era un amable monarca en comparaci\u00f3n con un Giscard, que acapara todos los poderes, incluido el de la prensa; que Br\u00e9zhnev, Kim Il-sung, Honecker y Ceaucescu al menos tienen que rendir cuentas ante su Partido; que el presidente de Estados Unidos posee mucho menos poder que el nuestro y que si el presidente de M\u00e9xico no es reelegible, el nuestro s\u00ed.<\/p>\n<p>Enfrente, la contrincante es bastante joven. Responde que basta con leer los peri\u00f3dicos para comprobar que no estamos en una dictadura (incluso cuando <em>Le Monde<\/em> titula, como ha hecho esta misma semana, al hablar del gobierno, \u00abPor qu\u00e9 se ha fracasado en tantos aspectos\u00bb, no es esta la censura m\u00e1s severa que hemos conocido\u2026), y prueba de ello son los eructos de Marchais, Chirac, Mitterrand, etc\u00e9tera. Para ser una dictadura, la libertad de expresi\u00f3n se mantiene muy bien a flote. Y ya que se ha citado a De Gaulle, recordemos lo que se dec\u00eda de \u00e9l: De Gaulle, fascista. La V.\u00aa Rep\u00fablica, fascista. La Constituci\u00f3n, fascista. <em>El Golpe de Estado permanente<\/em>, etc\u00e9tera. He aqu\u00ed su perorata: \u00abDecir que Giscard es fascista es un insulto a la Historia; es escupir contra las v\u00edctimas de Mussolini y de Hitler. Id a preguntarles a los espa\u00f1oles lo que piensan de ello. \u00a1Id a preguntarle a Jorge Sempr\u00fan si Giscard es como Franco! \u00a1Deber\u00eda avergonzarse la ret\u00f3rica cuando traiciona a la memoria!\u00bb. Aplausos intensos. Despu\u00e9s de una breve deliberaci\u00f3n, los jueces declaran ganadora a la joven contrincante. Encantada, estrecha la mano de su adversario y se dobla con una peque\u00f1a reverencia ante el p\u00fablico.<\/p>\n<p>Las justas se suceden, los candidatos son m\u00e1s o menos afortunados, el p\u00fablico aplaude o abuchea, se silba, se grita, y por fin se llega al cl\u00edmax de la velada, a la \u00abjusta digital\u00bb.<\/p>\n<p>Tema: <em>Lo escrito contra lo oral<\/em>.<\/p>\n<p>El viejo se frota las manos: \u00ab\u00a1Ah! \u00a1Un metatema! El lenguaje que habla del lenguaje, no hay nada m\u00e1s bello. Lo adoro. Miren, el nivel est\u00e1 puesto en el cartel: es un joven ret\u00f3rico que desaf\u00eda a un orador para ocupar su plaza. Por tanto, le toca a \u00e9l empezar. Me pregunto qu\u00e9 punto de vista va a escoger. A menudo, una tesis es m\u00e1s dif\u00edcil que la otra, pero por eso mismo puede interesar optar por ella para impresionar al jurado y al p\u00fablico. Por el contrario, las posiciones m\u00e1s evidentes pueden ser menos rentables porque se corre el riesgo de no brillar en la argumentaci\u00f3n, enunciar banalidades y hacer que el discurso sea menos espectacular\u2026\u00bb.<\/p>\n<p>El viejo se calla, van a comenzar, todo el mundo escucha en un silencio febril, el aspirante a orador toma la palabra con decisi\u00f3n:<\/p>\n<p>\u00abLas religiones del Libro han forjado nuestras sociedades y hemos sacralizado los textos: Tablas de la Ley, diez mandamientos, rollos de la Tor\u00e1, Biblia, Cor\u00e1n, etc\u00e9tera. Hac\u00eda falta que todo eso se grabase para que fuese v\u00e1lido. Yo lo llamo fetichismo. Yo lo llamo superstici\u00f3n. Yo lo llamo dogmatismo.<\/p>\n<p>\u00bbNo soy yo quien afirma la superioridad de lo oral sino el que nos ha hecho tal como somos, oh, pensadores, oh, ret\u00f3ricos, el padre de la dial\u00e9ctica, el ancestro de todos nosotros, el hombre que, sin jam\u00e1s haber escrito un libro, sent\u00f3 las bases de todo el pensamiento occidental.<\/p>\n<p>\u00bb\u00a1Recordad! Estamos en Egipto, en Tebas, y el rey pregunta: \u00bfpara qu\u00e9 sirve la escritura? Y el dios le responde: es el \u00faltimo ant\u00eddoto contra la ignorancia. Y el rey replica: \u00a1al contrario!, ese arte causar\u00e1 el olvido en el alma de quienes lo aprendan porque dejar\u00e1n de ejercitar su memoria. La rememoraci\u00f3n no es la memoria y el libro solo es un recordatorio. No da el conocimiento, no da la comprensi\u00f3n, no da la maestr\u00eda.<\/p>\n<p>\u00bb\u00bfPor qu\u00e9 los estudiantes habr\u00edan de tener necesidad de profesores, si todo se aprendiera en los libros? \u00bfPor qu\u00e9 necesitan que se les explique lo que est\u00e1 escrito en los libros? \u00bfPor qu\u00e9 hay escuelas y no solo bibliotecas? Pues porque nunca bastar\u00e1 solo con lo escrito. Todo pensamiento est\u00e1 vivo a condici\u00f3n de que sea cambiante, si est\u00e1 coagulado est\u00e1 muerto. S\u00f3crates compara la escritura a la pintura: los seres que engendra la pintura se sostienen como si estuvieran vivos; pero si los interrogamos, permanecen quietos con una pose solemne y guardan silencio. Lo mismo sucede con los escritos. Podr\u00eda parecer que hablan, pero si los interrogamos, porque deseamos comprender lo que dicen, repetir\u00e1n siempre lo mismo, al pie de la letra.<\/p>\n<p>\u00bbEl lenguaje sirve para producir un mensaje, que no cobra sentido m\u00e1s que en la medida en que tiene un destinatario. En este momento en que os estoy hablando, sois la raz\u00f3n de ser de mi discurso. Solo los locos hablan en el desierto. Tomamos por loco a quien se habla a s\u00ed mismo. Pero un texto, \u00bfa qui\u00e9n habla? \u00a1A todo el mundo! Es decir, a nadie. Cuando ha sido definitivamente escrito, cada discurso pasa indistintamente al lado de quienes son expertos en \u00e9l como al lado de quienes lo desconocen todo al respecto, sin que se sepa realmente a qui\u00e9n debe o no debe ir dirigido. Un texto que no tiene destinatario concreto es una garant\u00eda de imprecisi\u00f3n, de frases vagas e impersonales. \u00bfC\u00f3mo es posible que un mensaje valga para todo el mundo? Incluso una carta es inferior a cualquier conversaci\u00f3n: est\u00e1 escrita en un contexto determinado y es recibida en otro contexto muy distinto. Adem\u00e1s, al mediar el tiempo, la situaci\u00f3n de su autor y la de su destinatario han cambiado. Queda, pues, obsoleta, iba dirigida a alguien que ya no existe, y su autor tampoco existe como tal, desaparecido en el pozo del tiempo en cuanto se le pone un sello al sobre.<\/p>\n<p>\u00bbPor tanto, es evidente: lo escrito es la muerte. El lugar de los textos est\u00e1 en los manuales escolares. La \u00fanica verdad reside en las metamorfosis del discurso, y solo lo oral es lo suficientemente reactivo como para rendir cuentas a velocidad real del devenir eterno del pensamiento en marcha. Lo oral es la vida: yo mismo lo estoy demostrando, lo estamos demostrando todos juntos hoy, al hablar y al escuchar, al debatir, al discutir, al contestar, al crear juntos el pensamiento vivo, al comunicar la palabra y la idea, animados por las fuerzas de la dial\u00e9ctica, vibrando con esta vibraci\u00f3n sonora que se llama la palabra y de la cual lo escrito no es, en resumidas cuentas, m\u00e1s que un p\u00e1lido s\u00edmbolo: lo que la partitura es a la m\u00fasica, nada m\u00e1s. Acabar\u00e9 con una \u00faltima cita de S\u00f3crates, porque hablo bajo su alta advocaci\u00f3n: \u201cTener cara de sabio no es lo mismo que ser sabio\u201d, justamente esto es lo que produce la escritura. Gracias por vuestra atenci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Aplausos cerrados. El viejo est\u00e1 encantado. \u00abJa, ja, ja. Se conoce bien a los cl\u00e1sicos, el chaval. Su apuesta es s\u00f3lida. \u00a1S\u00f3crates, un t\u00edo que jam\u00e1s ha escrito un libro, un valor seguro, entre nosotros! Es alguien as\u00ed como el Elvis de la ret\u00f3rica, ja, ja, ja. En fin, t\u00e1cticamente, ha ido a lo seguro, porque defender lo oral aqu\u00ed es legitimar la actividad del Club, evidentemente: \u00a1la puesta en abismo! Ahora le toca responder al otro. Tiene que encontrar tambi\u00e9n un argumento s\u00f3lido en el que apoyarse. Yo lo har\u00eda a lo Derrida: desmontar la triqui\u00f1uela del contexto, explicar que una conversaci\u00f3n no est\u00e1 m\u00e1s personalizada que un texto o que una carta, porque nadie, cuando habla, o cuando escucha, sabe nunca de verdad qui\u00e9n es \u00e9l y qui\u00e9n es su interlocutor. Nunca hay contexto, es un enga\u00f1abobos, el contexto no existe: \u00a1ese es el rumbo! En todo caso, este ser\u00eda mi eje de refutaci\u00f3n. Hay que demoler ese hermoso edificio y cuanto antes, caramba, basta con ser preciso: la superioridad de lo escrito, todo un tema a desarrollar, como pueden ver, es bastante t\u00e9cnico, s\u00ed, pero nada del otro mundo. \u00bfYo? S\u00ed, asist\u00ed a clases nocturnas en la Sorbona. Era cartero. \u00a1Ah! \u00a1Shss! \u00a1Venga, chaval, demu\u00e9stranos que te mereces el nivel que tienes!\u00bb<\/p>\n<p>Toda la sala chista para guardar silencio cuando el orador, un hombre de m\u00e1s edad que el anterior, encanecido, m\u00e1s pausado, menos brioso en su lenguaje corporal, toma la palabra. Mira al p\u00fablico, a su adversario, al jurado, y dice solo, alzando el \u00edndice:<\/p>\n<p>\u00abDe Plat\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Luego se calla un largo rato, el suficiente como para producir la incomodidad que siempre va emparejada al silencio duradero. Y cuando siente que el p\u00fablico empieza a preguntarse por qu\u00e9 consume de esa manera unos preciosos segundos de su turno de palabra, prosigue:<\/p>\n<p>\u00abMi honorable adversario ha atribuido su cita a S\u00f3crates, pero la habr\u00e9is corregido por vosotros mismos, supongo\u00bb.<\/p>\n<p>Todos en blanco.<\/p>\n<p>\u00ab\u00c9l quer\u00eda decir de Plat\u00f3n. Sin cuyos escritos hoy no tendr\u00edamos la menor idea ni de S\u00f3crates, ni de su pensamiento, ni de su magn\u00edfica apolog\u00eda de lo oral en <em>Fedro<\/em>, que mi honorable contrincante nos ha repetido casi en su totalidad\u00bb.<\/p>\n<p>Todos en blanco.<\/p>\n<p>\u00abGracias por vuestra atenci\u00f3n\u00bb. Y se sienta de nuevo.<\/p>\n<p>Toda la sala se vuelve hacia su adversario. Puede, si lo desea, tomar otra vez la palabra y entablar la disputa, pero, l\u00edvido, no dice nada. No necesita esperar el veredicto de los tres jueces para saber que ha perdido.<\/p>\n<p>Lentamente, valientemente, el joven se acerca y pone la palma de la mano encima de la mesa de los jueces. Toda la sala contiene el aliento. Los que fuman pegan caladas \u00e1vidas a sus cigarrillos. Cada cual cree o\u00edr el eco de su propia respiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>El hombre sentado en el medio levanta una tajadera y le corta el me\u00f1ique de un golpe seco.<\/p>\n<p>El joven no lanza un grito pero se dobla por la mitad. Enseguida acuden a cuidar de \u00e9l y a vendarlo en un silencio sepulcral. Recogen el dedo cortado como si nada, pero Simon no llega a ver si lo tiran o lo guardan en alguna parte para exponerlo en un frasquito con una etiqueta en la que pongan la fecha y el tema.<\/p>\n<p>La voz suena de nuevo: <em>\u00ab\u00a1Un tributo a los justadores!\u00bb<\/em>. El p\u00fablico salmodia: \u00abTributo a los justadores\u00bb.<\/p>\n<p>En el silencio de la cava, el viejo les explica en voz baja: \u00abPor lo general, cuando uno pierde, se deja pasar un poco de tiempo antes de que vuelva a probar suerte. Es un buen sistema, se evita as\u00ed a los competidores compulsivos\u00bb.<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo 44 de Binet, Laurent (2017) <em>La s\u00e9ptima funci\u00f3n del lenguaje<\/em>. Buenos Aires: Seix Barral. Pp. 164\/173<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-3728\" src=\"http:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/10\/Binet.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"201\" srcset=\"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/10\/Binet.jpg 200w, https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/10\/Binet-150x150.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>44 \u00ab\u00bfDe qu\u00e9 se trata?\u00bb El guardia de seguridad se parece a todos los guardias de seguridad del mundo, salvo en que lleva una bufanda de lana gruesa y es blanco, sin edad definida, piel gris\u00e1cea, colilla en la boca y una mirada, no ya de esas inexpresivas que te traspasan como si t\u00fa no [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":45,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55,29],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3727"}],"collection":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/45"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3727"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3727\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3730,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3727\/revisions\/3730"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3727"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3727"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3727"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}