{"id":293,"date":"2010-10-06T00:14:46","date_gmt":"2010-10-06T00:14:46","guid":{"rendered":"http:\/\/fcpolit.unr.edu.ar\/blogs\/redaccion1-reviglio\/2010\/10\/06\/tapa-y-contratapa\/"},"modified":"2010-10-06T00:14:46","modified_gmt":"2010-10-06T00:14:46","slug":"tapa-y-contratapa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/2010\/10\/06\/tapa-y-contratapa\/","title":{"rendered":"&quot;Tapa y contratapa&quot;"},"content":{"rendered":"<p>Cuento escrito por Facundo Grasso<\/p>\n<p><!--more--><br \/>\nLlov\u00eda como hac\u00eda mucho no lo hac\u00eda. El bar estaba lleno de gente esa tarde. Claro, en d\u00edas de lluvia todos buscan alg\u00fan refugio \u00bfqu\u00e9 mejor que un lugar c\u00e1lido y acogedor como un bar de barrio? As\u00ed pensaron muchos de los estudiantes que fueron a pasar un buen rato, a discutir y fumar. El tema de debate no era nada original, pero \u00bfde qu\u00e9 otra cosa pod\u00edan hablar un d\u00eda lluvioso de 1984, un grupo de estudiantes de izquierda? \u00bfDe qu\u00e9 pod\u00edan discutir y criticar quienes hab\u00edan perdido familiares y amigos durante la dictadura?<br \/>\nEntre griter\u00edos y discusiones, entre cigarrillos y caf\u00e9s; la puerta se abri\u00f3 Afuera, llov\u00eda como hac\u00eda mucho no lo hac\u00eda \u00bfqu\u00e9 mejor que un lugar c\u00e1lido y acogedor como un bar de barrio para pasar la tarde? As\u00ed tambi\u00e9n pens\u00f3 el viejo ex coronel que fue a pasar un buen rato, a pensar y a fumar. Sin embargo, cuando el coronel entr\u00f3, el griter\u00edo enmudeci\u00f3, el ruido de vasos se silenci\u00f3, y ning\u00fan par de ojos tuvieron otro objetivo que no sea el militar retirado, que a cara de perro avanzaba en busca de una silla; a\u00fan vest\u00eda sus ropajes de militar, con sus medallas y sus botas. Los estudiantes pod\u00edan ver en ese viejo la cara de quien hab\u00eda arruinado sus vidas, de quien hab\u00eda hundido el pa\u00eds, quien hab\u00eda matado impunemente a innumerables personas. Cada paso del viejo, retumbaba en los o\u00eddos de los muchachos, cada tintineo de sus medallas, pon\u00eda la piel de gallina de m\u00e1s de uno. Los recuerdos atacaban al grupo de estudiantes, hiriendo m\u00e1s que cien latigazos en la espalda.<br \/>\nEl viejo asesino se sent\u00f3 como si nada en una mesa alejada de la de los muchachos. Conciente de ser el centro de sus miradas. Luego de un rato de su llegada, se crey\u00f3 escuchar algo, un simple murmullo, alguien musitando duros reproches, pero aun todo resultaba inentendible; sin embargo,  paulatinamente fue m\u00e1s audible.<br \/>\n&#8230;Asesino&#8230;<br \/>\n&#8230;torturador&#8230;<br \/>\nLuego con m\u00e1s fuerza.<br \/>\n&#8230;desalmado&#8230;<br \/>\n&#8230;Monstruo&#8230;<br \/>\nCada vez m\u00e1s audibles, las palabras atacaban al viejo militar, reflejando todo el rencor que guardaban esos estudiantes, arrojando su enojo sobre ese homicida.<br \/>\n&#8230;Mataste a mi familia&#8230;<br \/>\n..\u00bfC\u00f3mo pod\u00e9s dormir tranquilo despu\u00e9s de matar a tanta gente?..<br \/>\n&#8230;Criminal&#8230;<br \/>\n&#8230;Inhumano&#8230;<br \/>\nLas palabras de odio ten\u00edan cada vez m\u00e1s fuerza, se impon\u00edan, buscaban aliviar tan s\u00f3lo un poco de ese dolor de tantos a\u00f1os, buscando al culpable.<br \/>\nEl viejo no emiti\u00f3 palabra, y soport\u00f3 los insultos. Pero cuando reaccion\u00f3, lo hizo de forma inesperada. Cualquiera habr\u00eda aguardado por un arma o un golpe violento, pero s\u00f3lo consiguieron de ese viejo asesino, una lagrima. Una peque\u00f1a gota de tristeza recorr\u00eda su mejilla, marcando un surco de agua en su cara para finalmente caer al suelo.<br \/>\nEsa imagen golpe\u00f3 fuertemente a los estudiantes, dej\u00e1ndolos en estado de shock. El viejo triste, ahora inofensivo, comenz\u00f3 a llorar. Cuando finalmente pudo hablar, su discurso fue, nuevamente, inesperado, comenz\u00f3 diciendo que amaba a su familia y que ten\u00eda un hijo como cualquiera de los estudiantes presentes. Continu\u00f3 mencionando que no le gustaba lo que hac\u00eda, que siempre sufri\u00f3 las cosas horribles con las que ten\u00eda que convivir. Mientras hablaba, lloraba m\u00e1s y m\u00e1s, y su aspecto cada vez se volv\u00eda m\u00e1s el de un viejo solitario y triste. Su discurso continu\u00f3,  sosteniendo que no pod\u00eda quitar de s\u00ed los fantasmas de los torturados, que lo visitaban d\u00eda y noche. A quienes arruin\u00f3 su vida para salvar a su familia. Tambi\u00e9n dijo que se neg\u00f3 a muchos trabajos y que, como represalia, sus compa\u00f1eros militares asesinaron a algunos familiares de \u00e9l, asegur\u00e1ndose una buena labor de su parte.<br \/>\nCada vez el viejo perd\u00eda m\u00e1s su presencia y hasta llegaba a dar l\u00e1stima. Del asesino militar que hab\u00eda entrado, s\u00f3lo quedaba un hombre miserable, llorando desconsolado como un ni\u00f1o.<br \/>\nLos estudiantes dejaron de insultarlo, incluso su enojo se hab\u00eda disipado al ver el estado deplorable en que se encontraba ese hombre \u00bfQui\u00e9n pod\u00eda pensar que un tirano de tal magnitud, se encontrar\u00eda tirado en el suelo, llorando y dando lastima de la forma que lo estaba haciendo?<br \/>\nEl lastimero ex militar, entre sollozos, mir\u00f3 a los estudiantes. Algunos aseguran haber visto arrepentimiento en su rostro, otros simplemente l\u00e1grimas de cocodrilo de alguien que no tiene nada m\u00e1s que perder. En el semblante del viejo, s\u00f3lo se ve\u00eda derrota y tristeza. Y cuando todos pensaron que su estado no pod\u00eda empeorar, el anciano se agarr\u00f3 el pecho, y mir\u00f3 su brazo izquierdo, y lentamente fue cerrando los ojos, desmoron\u00e1ndose, hasta quedar tendido en el suelo.<br \/>\nEl tirano asesino muri\u00f3, solo y triste, como un cachorro que pierde a su madre, en un estado lastimero y miserable. El genocida, miserable, muri\u00f3 en el sucio suelo de del bar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuento escrito por Facundo Grasso<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[35],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293"}],"collection":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}