{"id":277,"date":"2010-07-02T19:19:48","date_gmt":"2010-07-02T19:19:48","guid":{"rendered":"http:\/\/fcpolit.unr.edu.ar\/blogs\/redaccion1-reviglio\/2010\/07\/02\/como-se-cuenta-un-cuento\/"},"modified":"2010-07-02T19:19:48","modified_gmt":"2010-07-02T19:19:48","slug":"como-se-cuenta-un-cuento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/2010\/07\/02\/como-se-cuenta-un-cuento\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo se cuenta un cuento"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"va%20esta.jpg\" src=\"http:\/\/www.bdp.org.ar\/facultad\/catedras\/comsoc\/redaccion1\/reviglio\/va%20esta.jpg\" width=\"97\" height=\"119\" \/><br \/>\n\u00a1Hola a todos! Aqu\u00ed les dejo un fragmento que corresponde a la primera parte del libro de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez titulado &#8220;<u>C\u00f3mo se cuenta un cuento<\/u>&#8220;.<br \/>\nAdem\u00e1s de ser muy interesante y rico en contenido, es fundamental que lean este texto debido a que luego del receso haremos una actividad en relaci\u00f3n  a \u00e9l.<br \/>\n<u>\u00a1Que lo disfruten!<\/u><\/p>\n<p><!--more--><br \/>\nTaller de gui\u00f3n de<br \/>\n<u>GABRIEL GARC\u00cdA M\u00c1RQUEZ<\/u><br \/>\n<strong>&#8220;C\u00f3mo se cuenta un cuento&#8221;<\/strong><br \/>\nEditorial Sudamericana<br \/>\nINTRODUCCI\u00d3N<br \/>\nEL ENIGMA DEL PARAGUAS<br \/>\nGABO.- Voy a contarles c\u00f3mo empez\u00f3 todo. Un d\u00eda me llamaron de la televisi\u00f3n para pedirme trece historias de amor que se desarrollaran en Am\u00e9rica Latina. Como ten\u00eda un taller de gui\u00f3n que se desarrollaba en M\u00e9xico, me fui all\u00e1 y le dije a los talleristas: \u201cNecesitamos trece historias de amor de media hora cada una\u201d. Y al d\u00eda siguiente me llevaron catorce ideas. Era algo sorprendente, porque hab\u00edamos estado tratando  de escribir historias de una hora de duraci\u00f3n y no hab\u00edan salido. As\u00ed que llegu\u00e9 a la conclusi\u00f3n de que la media hora era el formato ideal. Llega como un flechazo. O resulta o no resulta.  Entonces decidimos hacer una serie con trece historias de amor, para empezar, y en el futuro seguir con otras series similares: una c\u00f3mica, otra de misterio, otra de horror\u2026 Y siempre trabajando en taller, es decir, que la idea, aunque sea de uno s\u00f3lo \u2013o de una sola, se entiende: de hecho casi todos nuestros talleristas son mujeres- , se desarrolle con la participaci\u00f3n de todos. Al final, uno s\u00f3lo la escribe: el mismo que la pens\u00f3 u otro miembro del taller. Porque est\u00e1 claro que las l\u00edneas generales de una historia pueden elaborarse colectivamente, pero a la hora de escribir el gui\u00f3n, uno solo tiene que encargarse de la tarea.<br \/>\nOfrecimos las trece historias a diversas televisoras y pronto descubrimos una cosa: que pagan muy mal. Nos dimos cuenta que en la televisi\u00f3n pagan muy mal el papel. Entonces decidimos crear una empresa productora para poder vender el producto terminado. Salimos a ofrecerlo  y nos dijeron que s\u00ed, siempre que mi nombre figurara en todos los cr\u00e9ditos. Eso, que puede parecer muy halagador, es lo m\u00e1s humillante que hay: significa que uno se est\u00e1 convirtiendo en mercanc\u00eda. Pero en fin, que le \u00edbamos a hacer; resolvimos de com\u00fan acuerdo realizar las trece historias d\u00e1ndole cr\u00e9dito a cada autor pero encabez\u00e1ndolas todas con un letrero que dijera: El taller de Garc\u00eda M\u00e1rquez\u2026 etc\u00e9tera. Y pusimos manos a la obra. El trabajo result\u00f3 tan divertido que ahora estamos pensando hacer mil medias-horas, una detr\u00e1s de otra, de trece en trece.<br \/>\nAs\u00ed que, en resumen, eso es lo que les propongo: que hagamos medias-horas y adem\u00e1s que destinemos a las Escuela Internacional de Cine y Televisi\u00f3n de San Antonio de los Ba\u00f1os todo el dinero que produzca su venta. Las historias las iremos desarrollando aqu\u00ed, en el Taller que imparto cada a\u00f1o en la Escuela, y las continuaremos en el taller de M\u00e9xico. Por cierto,  necesitamos m\u00e1s gente para ese taller. Sobre todo gente que haya pasado  por este taller, el taller de la Escuela: gente que no se asuste de nada, que ya est\u00e9 curada de espanto. Porque aqu\u00ed hay que opinar con absoluta franqueza; cuando algo no nos parece bien, hay que decirlo; tenemos que aprender a decirnos verdades cara a cara y a funcionar como si estuvi\u00e9ramos haciendo terapia de grupo.<br \/>\nLo que m\u00e1s me importa en este mundo es el proceso de la creaci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 clase  de misterio es \u00e9se que hace que el simple deseo de contar historias se convierta en una pasi\u00f3n, que un ser humano sea capaz de morir por ella, morir de hambre, fr\u00edo o lo que sea con tal de hacer una cosa que no se puede ver ni tocar, que al fin y al cabo, si bien se mira, no sirve para nada? Alguna vez cre\u00ed \u2013mejor dicho, tuve la ilusi\u00f3n de creer- que iba a descubrir  de pronto el misterio de la creaci\u00f3n, el momento preciso en que surge una idea. Pero cada vez me parece m\u00e1s dif\u00edcil que ocurra eso. Desde que comenc\u00e9 a impartir estos talleres he o\u00eddo innumerables  conclusiones tratando de ver si descubro el momento exacto en que surge la idea. Nada. No logro saber cu\u00e1ndo es. Pero entretanto, me hice un adicto del trabajo en taller. Se me convirti\u00f3 en un vicio, esto de inventar historias colectivamente\u2026<br \/>\nEl otro d\u00eda, hojeando una revista Life, encontr\u00e9 una foto enorme. Es una foto del entierro de Hiroh\u00edto. En aquella aparece la nueva emperatriz, la esposa de Akihito. Est\u00e1 lloviendo. Al fondo, fuera de foco, se ven los guardias con impermeables blancos, y m\u00e1s al fondo la multitud con paraguas, peri\u00f3dicos y trapos en la cabeza; y en el centro de la foto, en un segundo plano, la emperatriz sola, muy delgada, totalmente vestida de negro, con un velo negro y un paraguas negro. Vi aquella foto maravillosa y lo primero que se me vino al coraz\u00f3n fue que  all\u00ed hab\u00eda una historia. Una historia que,  por supuesto,  no es la de la muerte del emperador, la que est\u00e1 contando la foto, sino otra: una historia de media hora. Se me qued\u00f3 esa idea en la cabeza y ha seguido ah\u00ed, dando vueltas. Ya elimin\u00e9 el fondo, descart\u00e9 por completo los guardias vestidos de blanco, le gente\u2026 Por un momento me qued\u00e9 \u00fanicamente con la imagen de la emperatriz bajo la lluvia, pero muy pronto la descart\u00e9 tambi\u00e9n. Y entonces lo \u00fanico que me qued\u00f3 fue el paraguas. Estoy absolutamente convencido de que en ese paraguas hay una historia. Si nuestro taller tuviera una finalidad distinta de la que tiene, les propondr\u00eda que parti\u00e9ramos de ese paraguas para tratar de hacer un largometraje. Pero nuestro objetivo es hacer medias-horas.  Tengo la impresi\u00f3n de que no obstante nos vamos a encontrar en el camino con el paraguas. \u00a1Y conste que no estoy haciendo trampas!<br \/>\nUn momento. No me hab\u00eda dado cuenta de que ya tengo aqu\u00ed una media-hora. Es un  gui\u00f3n de Consuelo Garrido. Se me ocurre que si ley\u00e9ramos esta historia, nos resultar\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil saber lo que queremos hacer. Por lo pronto, es m\u00e1s f\u00e1cil leerlo que tratar de contarlo con nuestras propias palabras, lo que nunca ser\u00eda lo mismo. Cuando Consuelo present\u00f3 esta historia en el taller se llamaba Ladr\u00f3n de noche; ahora se llama Ladr\u00f3n de s\u00e1bado, su t\u00edtulo definitivo. A ver, \u00bfQui\u00e9n se brinda para leerlo?<br \/>\nLADR\u00d3N DE S\u00c1BADO<br \/>\nHugo, un ladr\u00f3n que s\u00f3lo roba los fines de semana, entra en una casa un s\u00e1bado por la noche. Ana, la due\u00f1a, una treinta\u00f1era guapa e insomne empedernida, lo descubre in fraganti. Amenazada con la pistola, la mujer le entrega todas las joyas y cosas de valor, y le pide que no se acerque a Pauli, su ni\u00f1a de tres a\u00f1os. Sin embargo, la ni\u00f1a lo ve, y \u00e9l la conquista con algunos trucos de magia. Hugo piensa: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 irse tan pronto si se est\u00e1 tan bien aqu\u00ed?\u201d Podr\u00eda quedarse todo el fin de semana y gozar plenamente de la situaci\u00f3n, pues el marido \u2013lo sabe porque los has espiado- no regresa hasta el domingo en la noche de su viaje de negocios. El ladr\u00f3n no lo piensa mucho, se pone los pantalones del se\u00f1or de la casa y le pide a Ana que cocine para \u00e9l, que saque el vino de la cava y que ponga algo de m\u00fasica para cenar, porque sin m\u00fasica no puede vivir.<br \/>\nAna, preocupada por Pauli, mientras prepara la cena se le ocurre algo para sacar al tipo de su casa. Pero no puede hacer gran cosa porque Hugo cort\u00f3  los cables del tel\u00e9fono, la casa est\u00e1 muy alejada, es de noche y nadie va a llegar. Ana decide poner una pastilla para dormir en la copa de vino de Hugo. Durante la cena, el ladr\u00f3n, que entre semana es velador de un banco, descubre que Ana es la conductora de su programa favorito de radio, el programa de m\u00fasica popular que oye todas las noches, sin falta. Hugo es su gran admirador y, mientras escuchan al  gran Benny cantando C\u00f3mo fue en un casete, hablan sobre m\u00fasica y m\u00fasicos. Ana se arrepiente de dormirlo pues Hugo se comporta tranquilamente  y no tiene intenciones de lastimarla ni violentarla, pero ya es tarde porque el somn\u00edfero ya est\u00e1 en la copa y el ladr\u00f3n la bebe toda muy  contento. Sin embargo, ha habido una equivocaci\u00f3n, y quien ha tomado la copa con la pastilla es ella. Ana se queda dormida en un dos por tres.<br \/>\nA la ma\u00f1ana siguiente Ana despierta completamente vestida y muy bien tapada con una cobija, en su rec\u00e1mara. En el jard\u00edn, Hugo y Pauli juegan, ya que han terminado de hacer el desayuno. Ana se sorprende de lo bien que se llevan. Adem\u00e1s, le encanta c\u00f3mo cocina ese ladr\u00f3n que, a fin de cuentas, es bastante atractivo. Ana empieza a sentir una extra\u00f1a felicidad.<br \/>\nEn esos momentos una amiga pasa para invitarla a correr. Hugo se pone nervioso pero Ana inventa que la ni\u00f1a est\u00e1 enferma y la despide de inmediato. As\u00ed los tres se quedan juntitos en casa a disfrutar del domingo. Hugo repara las ventanas y el tel\u00e9fono que descompuso la noche anterior, mientras silba. Ana se entera de que \u00e9l baila muy bien el danz\u00f3n, baile que a ella le encanta pero que nunca puede practicar con nadie. \u00c9l le propone que bailen una pieza y se acoplan de tal manera que bailan hasta ya entrada la tarde. Pauli los observa, aplaude y, finalmente, se queda dormida. Rendidos, terminan tirados en un sill\u00f3n de la sala.<br \/>\nPara entonces ya se les fue el santo al cielo, pues es hora de que el marido regrese. Aunque Ana se resiste, Hugo le devuelve casi todo lo que hab\u00eda robado, le da algunos consejos para que no se metan en su casa ladrones, y se despide de las dos mujeres con no poca tristeza. Ana lo mira alejarse. Hugo est\u00e1 por desaparecer   y ella lo llama a voces. Cuando regresa le dice, mir\u00e1ndole muy fijo a los ojos, que el pr\u00f3ximo fin de semana su esposo va a volver a salir de viaje. El ladr\u00f3n de s\u00e1bado se va feliz, bailando por las calles del barrio, mientras anochece.<br \/>\nPRIMERA PARTE<br \/>\nEL D\u00daO, EL TR\u00cdO Y EL ANTIFAZ<br \/>\nGABO.- Bueno, procedamos a destrozar Ladr\u00f3n de s\u00e1bado..<br \/>\nREYNALDO.- Hay un problema. Todos conocemos la historia, pero no todos leyeron el gui\u00f3n.<br \/>\nGABO.- Tendr\u00e1n que imagin\u00e1rselo.<br \/>\nMARCOS.- Est\u00e1 escrito por una mujer. Deja una sensaci\u00f3n indudablemente femenina.<br \/>\nGABO.- \u00bfTe habr\u00edas dado cuenta de eso si no lo hubi\u00e9ramos sabido previamente?<br \/>\nMARCOS.- S\u00ed.<br \/>\nGABO.- \u00bfPor la impresi\u00f3n en general o por alg\u00fan detalle concreto?<br \/>\nMARCOS.- Desde el principio sent\u00ed como una angustia. Eso est\u00e1 en las sensaciones de la mujer.<br \/>\nGABO.- A Consuelo le agradar\u00e1 saberlo. Porque es cierto, la historia est\u00e1 contada desde el punto de vista de una mujer. La protagonista es ella. Tal vez no sea la mejor de las historias que se han presentado aqu\u00ed, pero me parece que es la m\u00e1s ejemplar. Eso es m\u00e1s o menos lo que queremos hacer. Primero, es \u201ccomercial\u201d. Ya sabemos que gustar\u00e1 a la mayor\u00eda de los televidentes. De hecho, el empresario de la televisi\u00f3n ha decidido comprarla. Va a gustar y tiene calidad, una factura muy buena.<br \/>\nLa otra noche pasamos un susto. Una tallerista me llam\u00f3 por tel\u00e9fono a casa. \u201cPrende el canal 5 para que veas \u2013me dijo-. Est\u00e1n pasando completa la historia de Consuelo.\u201d Prendo el 5  y veo a un tipo ba\u00f1\u00e1ndose  en una ba\u00f1era, lleno de espuma\u2026 Y era una pel\u00edcula de Hitchcock, nada menos. S\u00e1bado a las 7:30. Se me vino el mundo abajo. \u201c\u00bfC\u00f3mo es posible? \u2013me dec\u00eda-. \u00bfQu\u00e9 pudo haberle pasado a Consuelo?  \u00bfC\u00f3mo pudieron hacer esta historia, igual a la de ella?\u201d. Pero era una falsa alarma.  A medida  que avanzaba la pel\u00edcula me di cuenta de que no ten\u00eda nada que ver. Siempre que uno pone la televisi\u00f3n para ver una pel\u00edcula, tiene la esperanza de que sea buena.  Pero entonces yo quer\u00eda que \u00e9sta fuera mala, que fuera la peor pel\u00edcula del mundo. Hasta que ca\u00ed en la cuenta de que era otra cosa.  No era un ladr\u00f3n el que se met\u00eda en la casa a robar, sino un fugitivo, un tipo fugado de la c\u00e1rcel que manten\u00eda a la protagonista bajo el terror  y al final ella, tratando de evitar que la matara, fing\u00eda obedecerlo\u2026 Cuando por \u00faltimo \u00e9l sale de la casa, la polic\u00eda lo est\u00e1 esperando afuera. El se enfrenta a la polic\u00eda y\u2026 \u00a1uf! \u00a1Que descanso! Nada que ver. Por lo pronto, quitamos la escena del ba\u00f1o. Me doli\u00f3. Es lindo que un tipo se ba\u00f1e. Pudimos haber conservado esa escena. Resulta muy dif\u00edcil encontrar una historia que de alg\u00fan modo no se parezca a muchas otras. Pero, en fin, quitamos la escena.<br \/>\nLa realidad me jug\u00f3 una mala pasada, como \u00e9sa, cuando estaba escribiendo El oto\u00f1o del patriarca.  Hab\u00eda imaginado un atentado que no se parec\u00eda a los habituales: aqu\u00ed le pon\u00edan al dictador una carga de dinamita en el ba\u00fal del carro. Pero resulta que la esposa del dictador toma el carro para ir de compras y en el camino el carro estalla y va a parar al techo del mercado. Me qued\u00e9 tranquilo con esa imagen del carro volando  por los aires porque, francamente, me pareci\u00f3 muy original. Y a los tres o cuatro meses, en Madrid le hacen a Carrero Blanco un atentado exactamente igual. Me dio rabia. Todo el mundo sab\u00eda que yo estaba escribiendo la novela en Barcelona por esa misma \u00e9poca; nadie iba a creer que aquello  se me hab\u00eda ocurrido a m\u00ed mucho antes. As\u00ed que tuve que inventar un atentado totalmente distinto: llevan al mercado unos perros carniceros, especialmente entrenados, y cuando llega la mujer del dictador los perros se abalanzan sobre ella y la despedazan. Despu\u00e9s me alegr\u00f3 que se me jodiera el atentado del carro. Todav\u00eda me sigue alegrando. El de los perros es m\u00e1s original y est\u00e1 m\u00e1s dentro del esp\u00edritu de la novela. Aunque uno no debiera preocuparse demasiado por eso; si una escena no funciona o se cae,  \u00bfqu\u00e9 le vamos a hacer?, hay que buscar otra. Lo curioso es que casi siempre se encuentra una mejor. Si uno se hubiera dado por satisfecho con la primera,  habr\u00eda salido perdiendo. El problema m\u00e1s serio se presenta cuando uno encuentra  de entrada la mejor. Entonces s\u00ed que no hay nada que hacer. Pero, \u00bfc\u00f3mo saberlo? Es como saber cu\u00e1ndo est\u00e1 lista la sopa. Nadie puede saberlo si no la prueba. Pero volviendo a las semejanzas, no debemos dejar que nos asusten, siempre que no se relacionen con aspectos esenciales de la historia. Porque lo cierto es que hay historias muy distintas y sin embargo tienen muchas cosas en com\u00fan.<br \/>\nHay que aprender a desechar. Un buen escritor no se conoce tanto por lo que publica como por lo que echa al cesto de la basura. Los dem\u00e1s no lo saben, pero uno s\u00ed sabe lo que echa a la basura, lo que va desechando y lo que va aprovechando.  Si desecha es que va por buen camino. Para escribir uno tiene que estar convencido de que es mejor que Cervantes; sino, uno acaba siendo peor de lo que en realidad es. Hay que apuntar alto y tratar de llegar lejos. Y hay que tratar de tener criterio, y por supuesto valor para tachar lo que haya que tachar y para o\u00edr opiniones y reflexionar seriamente sobre ellas.  Un paso m\u00e1s y ya estamos en condiciones de poner en duda y someter a prueba  incluso aquellas cosas que nos parecen buenas. Es m\u00e1s, aunque a todo el mundo le parezcan buenas, uno debe ser capaz de ponerlo en duda. No es f\u00e1cil. La primera reacci\u00f3n que uno tiene, cuando empieza a sospechar que debe romper algo, es defensiva: \u201c\u00bfC\u00f3mo voy a romper esto, si es lo que m\u00e1s me gusta?\u201d. Pero uno analiza y se da cuenta de que, efectivamente, no funciona dentro de la historia, est\u00e1 desajustando la estructura, contradice el car\u00e1cter del personaje, va por otro camino\u2026 Hay que romperlo. Y nos duele en el alma\u2026 el primer d\u00eda. Al d\u00eda siguiente duele menos; a los dos d\u00edas, un poco menos; a los tres, menos a\u00fan; y a los cuatro ya uno ni se acuerda. Pero mucho cuidado con andar guardando en lugar de romper, porque existe el peligro, si el material desechado est\u00e1 a mano, de que uno vuelva a sacarlo para ver si \u201ccabe\u201d en otro momento. Lo dif\u00edcil es enfrentarse s\u00f3lo a esta disyuntiva. Para nosotros, en el Taller, eso es lo que hace diferente el trabajo del guionista. La historia la elaboramos entre todos, pero el guionista est\u00e1 solo y \u00e9l solito tiene que escoger.<br \/>\nEl trabajo de guionista no s\u00f3lo exige ese nivel de perspicacia. Exige tambi\u00e9n una gran humildad. Uno sabe, como guionista, que est\u00e1 en una posici\u00f3n subalterna con respecto al director. Uno es el amanuense del director, o por lo menos alguien que lo est\u00e1 ayudando a pensar. La historia es de uno, s\u00ed, pero uno sabe que al fin y al cabo, cuando pase a la pantalla, ser\u00e1 del director. Yo nunca he visto en pantalla un solo fotograma que pueda llamar m\u00edo. No se cu\u00e1ntos guiones llevo hechos, unos buenos, otros malos, y al final lo que veo en pantalla nunca es lo que yo ten\u00eda en la cabeza.  Siempre imaginaba los encuadres totalmente distintos.  A veces me esmeraba indic\u00e1ndole al director, por medio de un dibujo, la forma en que yo ve\u00eda el encuadre o la puesta en escena. \u201cMira \u2013le dec\u00eda- la c\u00e1mara est\u00e1 aqu\u00ed; este personaje est\u00e1 en primer plano y este otro de espaldas, si la c\u00e1mara se mueve hacia aqu\u00ed, este otro personaje aparece al fondo\u2026\u201d  Iba a ver la pel\u00edcula y, en efecto, los encuadres eran totalmente distintos; el director hab\u00eda hecho la escena a su manera. Si uno quiere ser guionista y seguir siendo guionista, tiene que aceptar eso. Casi todos los guionistas sue\u00f1an con ser directores y a mi me parece bien, porque todo director debiera ser capaz  de escribir un gui\u00f3n. Lo ideal ser\u00eda que la versi\u00f3n final de un gui\u00f3n la escribieran juntos el director y el guionista.<br \/>\nY ya que estamos hablando del d\u00fao, hablemos tambi\u00e9n del tr\u00edo. Me refiero al productor. He insistido en que la Escuela trate de incluir en sus planes un curso de Producci\u00f3n Creativa. Suele creerse que el productor es el tipo que est\u00e1 ah\u00ed para evitar que el director se gaste la plata antes de tiempo. Craso error. Muchas veces uno se da cuenta de que determinada pel\u00edcula es mala porque fall\u00f3 el trabajo de producci\u00f3n. Hace poco supe de un productor que estaba feliz porque hab\u00eda obligado al director a someterse a un presupuesto r\u00edgido\u2026, y cuando vi la pel\u00edcula me di cuenta de lo que hab\u00eda logrado con eso. Empezando por los actores. En lugar de dos actores de primera, A y B, que hubieran sido los id\u00f3neos, el director hab\u00eda tenido que utilizar a C y D, dos actores m\u00e1s baratos\u2026 en todos los sentidos.  El resultado estaba a la vista. La falta de plata se notaba por dondequiera y, de hecho acab\u00f3 con la pel\u00edcula.  Lo barato sali\u00f3 caro, como siempre sucede. El productor debe saber que \u00e9l no es simplemente un empresario, un financista; su trabajo requiere imaginaci\u00f3n e iniciativa, una dosis de creatividad sin la cual la pel\u00edcula se resiente.<br \/>\nSi uno se empe\u00f1a en escribir un gui\u00f3n, no debe desanimarse por los obst\u00e1culos. Al destino del guionista hay que oponer el honor el guionista. Hay que tratar de escribir guiones \u00f3ptimos, aunque despu\u00e9s los directores hagan barbaridades con ellos. Y repito: para hacer un buen gui\u00f3n no queda m\u00e1s remedio que tachar y tirar muchos papeles al cesto de la basura.  Eso es lo que se llama tener sentido autocr\u00edtico, el shit-detector  de que habla Hemingway. El director con quien mejor trabajo es Ruy Guerra, porque no se siente cohibido conmigo; me dice francamente lo que tiene que decirme, y listo. Y viceversa. Yo le tengo un gran respeto como director y creador, pero eso no me impide hablarle francamente. Lo que no sirve, no sirve, y hay que tirarlo, venga de donde venga. El asunto es evitar que llegue a la pantalla.<br \/>\nLadr\u00f3n de s\u00e1bado me gusta porque, aunque no parece un gui\u00f3n muy original, lo es: no recuerdo haber le\u00eddo antes esa historia, ni haberla visto nunca. Uno se imagina lo que va a pasar pero no importa, porque est\u00e1 bien contada. Est\u00e1 contada en el tono que requiere la historia, otra cosa en la que  uno se equivoca mucho: tenemos la historia y creemos que ya todo est\u00e1 resuelto, pero de pronto empezamos a escribir y equivocamos el tono, o el estilo. Puede darse el caso de que lleguemos a un callej\u00f3n sin salida. Por suerte, todos llevamos dentro una especia de peque\u00f1o argentino que nos va diciendo lo que tenemos que hacer. Y digo por suerte porque hay muchos m\u00e9todos para escribir guiones pero la verdad es que ninguno sirve: cada historia trae consigo su propia t\u00e9cnica. Para el guionista lo importante es poder descubrirla.<br \/>\nA m\u00ed me parece que esta versi\u00f3n de ladr\u00f3n de s\u00e1bado es la \u00faltima, antes de que pase al director. El ladr\u00f3n est\u00e1 caracterizado de tal modo que yo soy partidario, inclusive, de que lleve el peque\u00f1o antifaz que usaban los ladrones de las tiras c\u00f3micas.<br \/>\nHACIA OTRAS OPCIONES<br \/>\nREYNALDO.- Hay mucho de c\u00f3mico en esa historia.<br \/>\nGABO.- La historia admitir\u00eda un recurso como \u00e9se.<br \/>\nREYNALDO.- El personaje se presenta como bueno desde el primer momento. Me resulta atractivo que lo crey\u00e9ramos como un ogro, capaz inclusive de matar, y que todo cambiara cuando entra la ni\u00f1a y empieza su relaci\u00f3n con ella\u2026 Es deliciosa la idea del Santa Claus, pero cuando el ladr\u00f3n le da a Pauli la palomita de porcelana, \u00bfc\u00f3mo ella no va a darse cuenta de que es un objeto de la casa?<br \/>\nGABO.- La idea original es la de un prestidigitador. \u00c9l saca un objeto que tra\u00eda oculto, no tiene nada que ver con la casa. Ahora, si se hizo evidente desde el principio que el era \u201cbueno\u201d fue porque no se quer\u00eda ocultar que se trataba de una comedia. Pero ahora que t\u00fa lo dices, nada impide que ese tono se marque despu\u00e9s; en la primera secuencia ver\u00edamos al personaje como una bestia y despu\u00e9s podr\u00eda ir abland\u00e1ndose. Consuelo quiso establecer desde el principio el tono de comedia y eso es importante. Uno no puede equivocarse nunca al insinuar el g\u00e9nero. El espectador tiene que saber de entrada si lo que est\u00e1 viendo es un drama o una comedia. El popurr\u00ed puede venir despu\u00e9s. Ahora bien, la dosis la pone el guionista. Yo creo que una de las virtudes de este gui\u00f3n es la sutileza con que establece el g\u00e9nero. El tono de comedia va imponi\u00e9ndose gradualmente. Yo me di cuenta en la escena del espejo. La mujer ve por el espejo que el tipo est\u00e1 muy bien formado. Despu\u00e9s el tipo se va. Quiz\u00e1s la pr\u00f3xima vez no se vaya, pero ahora s\u00ed: hace lo que todos supon\u00edamos que iba a hacer.<br \/>\nREYNALDO.- No me gusta lo del beso.<br \/>\nGABO.- Tampoco a m\u00ed. Antes me gustaba, pero ahora no. Es natural. A medida que la historia se va ajustando, los defectos se van haciendo m\u00e1s evidentes.<br \/>\nREYNALDO.- Vuelvo al tratamiento de los personajes.  Que todos los personajes digan siempre la verdad es algo que a m\u00ed me parece mentira. Ana, por ejemplo. Desde el primer momento dice que su marido llega el domingo por la noche; despu\u00e9s confiesa: \u201cno salimos nunca\u201d. \u00bfPor qu\u00e9 no desinforma? Deber\u00eda dar la informaci\u00f3n al rev\u00e9s, para que despu\u00e9s uno se diera cuenta de que ha estado mintiendo.  Ser\u00eda m\u00e1s interesante que el espectador fuera descubriendo por s\u00ed mismo las mentiras de la mujer.<br \/>\nGABO.- Cierto, pero me preocupa una cosa. El tiempo. Estamos hablando de media hora en pantalla. De veintisiete minutos, para ser exactos. Si nos detenemos en la caracterizaci\u00f3n de los personajes, corremos el riesgo de empezar como si estuvi\u00e9ramos haciendo un largometraje, solo para vernos obligados, despu\u00e9s, a precipitar los acontecimientos. Una historia de treinta minutos tiene sus propias leyes y hay que saber obedecerlas. A los novelistas les sucede a veces que se ponen a contar una historia de cuatrocientas p\u00e1ginas, seg\u00fan c\u00e1lculos previstos, y al segundo o tercer cap\u00edtulo empieza a agot\u00e1rseles  el material y no saben qu\u00e9 hacer\u2026 Eso es grav\u00edsimo. Se desequilibra totalmente la estructura (ya tendremos tiempo de hablar de la estructura) y as\u00ed no hay historia que valga. Lo mismo puede decirse de los dem\u00e1s elementos. Mientras no haya tono, de nada sirve la estructura; mientras no haya un estilo homog\u00e9neo, de nada sirve el tono; y mientras no haya inspiraci\u00f3n\u2026<br \/>\nREYNALDO.- \u00bfY si \u00e9l ya lo supiera todo? Ella dir\u00eda, refiri\u00e9ndose al marido: \u201cLlega ma\u00f1ana\u201d. Y el replicar\u00eda: \u201cEl domingo\u201d. Ella dir\u00eda: \u201cSalimos muy a menudo\u201d. Y \u00e9l: \u201c\u00bfJuntos? No salen nunca\u201d. Es decir, ya \u00e9l tiene toda la informaci\u00f3n. Es un profesional.<br \/>\nGABO.- Eso contribuir\u00eda a suscitar la admiraci\u00f3n en ella.<br \/>\nSOCORRO.- Yo no lo siento como un ladr\u00f3n profesional. Eso es lo que \u00e9l quisiera ser, o parecer, pero bien mirado no es m\u00e1s que un hijo de mam\u00e1.<br \/>\nGABO.- A m\u00ed lo que me falta es la descripci\u00f3n de Ana.<br \/>\nGLORIA.- Yo creo que la personalidad de Ana est\u00e1 dividida en dos partes: una antes de que se quede dormida y otra, cuando se levanta. Por la noche, antes de beberse la  copa de vino, no para de maquinar su defensa: llamar por tel\u00e9fono, coger un cuchillo; pero al otro d\u00eda\u2026<br \/>\nGABO.- Ya est\u00e1 derrotada. Y \u00e9l, por su parte, ya cocin\u00f3, ya se relaj\u00f3\u2026 A m\u00ed   lo que no acaba de gustarme es el cambio de copas. Es un recurso muy manido. Pero en fin, a las comedias se les perdona ciertos lugares comunes, porque no se toman en serio.<br \/>\nVICTORIA.- A m\u00ed Ana me parece la esposa de alguien con mucha plata. La idea de que sea una locutora de radio que tenga un programa muy popular, no me convence.<br \/>\nGABO.- Cuando uno tiene una historia entre manos, no puede dejarse arrastrar por ideas que la contradigan.  O defendemos nuestras historias, o cedemos a la tentaci\u00f3n de convertirlas en historias distintas.<br \/>\nVICTORIA.- Me gust\u00f3 mucho la escena de la amiga, cuando la invita a correr. Es t\u00edpico de una clase social, gente de plata. Por eso me la imagin\u00e9 as\u00ed, preocupada por ese tipo de cosas.<br \/>\nGABO.- Pero me temo que esa idea nos lleve directo al largometraje. Y no hay nada peor que una historia corta que se alarga.  Conste que no estoy defendiendo esta historia, pero me parece que debemos tratar de mejorarla, no de cambiarla. Eso no quiere decir que debe quedar tal cual. La edad de la ni\u00f1a, por ejemplo\u2026<br \/>\nSOCORRO.- La ni\u00f1a tiene tres a\u00f1os.<br \/>\nGABO.- Me parece que deber\u00eda tener m\u00e1s. Una ni\u00f1a de tres a\u00f1os es muy dif\u00edcil de manejar en escena, y sobre todo en una situaci\u00f3n como \u00e9sta.<br \/>\nSOCORRO.- El problema es que una ni\u00f1a mayor tendr\u00eda m\u00e1s conciencia de los nexos familiares y ser\u00eda muy dif\u00edcil inventarle un t\u00edo.<br \/>\nGABO.- Confieso que yo no se muy bien que significa tener tres a\u00f1os. Tengo un nieto que va para dos y la impresi\u00f3n de que el pr\u00f3ximo a\u00f1o no va a saber hablar todav\u00eda.<br \/>\nSOCORRO.- No, un ni\u00f1o de tres a\u00f1os se comunica muy bien con uno. Es bastante manejable.<br \/>\nGABO.- Aqu\u00ed el gui\u00f3n aclara que \u00e9l ve a Ana en el  \u201cquicio\u201d de la puerta. Un guionista tiene que ser m\u00e1s cuidadoso con el lenguaje. El quicio es el marco donde est\u00e1 ajustada la puerta. Ella no lo besa en el quicio: lo besa en el vano de la puerta. El dintel es arriba, el umbral abajo, el vano es el hueco y el quicio es la estructura donde est\u00e1 empotrada la puerta. Bien, todo lo que sabemos de ella es eso: que est\u00e1 en el vano de la puerta. Pero no sabemos qu\u00e9 edad tiene, si es blanca o negra, rubia o morena, simp\u00e1tica o pesada. Tampoco c\u00f3mo va vestida, si est\u00e1 en pijama o en bata de casa. Es una falla t\u00e9cnica del gui\u00f3n. El pobre encargado del casting se va a volver loco; y el que tenga que hacer el break-down, el desglose de producci\u00f3n, no va a saber qu\u00e9 vestuario necesita.<br \/>\nREYNALDO.- El gui\u00f3n tambi\u00e9n deber\u00eda aclarar que a ella la idea del somn\u00edfero se le ocurre cuando abre el botiqu\u00edn. Mejor dicho, cuando lo cierra. La cadena de acciones podr\u00eda ser la siguiente: ella va al ba\u00f1o, abre el botiqu\u00edn y cundo va a cerrarlo, vacila, lo abre por completo\u2026 y coge el somn\u00edfero.<br \/>\nGABO.- Insisto en que a m\u00ed el cambio de copas me sigue molestando, pero al parecer no hay remedio.<br \/>\nMARCOS.- \u00bfY si fuera \u00e9l quien cambia las copas? Ella se dar\u00eda cuenta y, al verse forzada a tomarla, fingir\u00eda un ataque de histeria y romper\u00eda su copa contra el suelo.<br \/>\nGLORIA.- Si hace eso, lo m\u00e1s probable es que \u00e9l le d\u00e9 la copa suya. Entonces ella tendr\u00eda que servirle otra. Pero se ver\u00eda obligada a volver al cuarto de ba\u00f1o, por lo del somn\u00edfero.<br \/>\nVICTORIA.- Si \u00e9l es un verdadero profesional, ante una situaci\u00f3n como esa le dir\u00eda: \u201cPrefiero tomar en tu copa\u201d.<br \/>\nGABO.- \u00bfY si ella no echara el somn\u00edfero en una copa sino en la botella, en todo el vino? Lo har\u00eda confiando en su propia resistencia, calculando que \u00e9l se dormir\u00eda pero ella no. O por lo menos, que \u00e9l se dormir\u00eda primero. Y en realidad sucede lo contrario: el que no se duerme es \u00e9l. Ser\u00e1 m\u00e1s arbitrario, pero tambi\u00e9n m\u00e1s creativo.<br \/>\nSOCORRO.- O ella busca un pretexto para no tener que beber\u2026<br \/>\nGABO.- Lo que est\u00e1 claro  es que hay alternativas. Pero debemos insistir, porque uno siente, a medida que va incorporando elementos, que los mismos todav\u00eda est\u00e1n \u201cfrescos\u201d, que no acaban de fraguar\u2026 Hay que dar otra mano, como cuando se da una mano de pintura y uno ve  que hace  falta otra para obtener el espesor adecuado. Si ella est\u00e1 acostumbrada a tomar somn\u00edferos, y le hacen efecto, jam\u00e1s se tomar\u00eda el vino\u2026<br \/>\nSOCORRO.- \u00bfY si ella supiera que a \u00e9l le gusta beber? \u00c9l podr\u00eda despachar su vino en un dos por tres mientras ella se limitar\u00eda a mojarse los labios\u2026<br \/>\nREYNALDO.- Me parece mejor que \u00e9l cambie las copas deliberadamente.<br \/>\nGABO.- \u00a1Lo tengo!  \u00c9l ya se tom\u00f3 su copa. No me pregunten c\u00f3mo.  Se levanta, y como la botella no est\u00e1 ah\u00ed, coge la copa de ella. Vamos a olvidarnos del somn\u00edfero. No sabemos cu\u00e1l de las copas tiene el somn\u00edfero y cu\u00e1l no. Ella ha tra\u00eddo las copas, ya servidas, y las ha puesto sobre la mesa. El somn\u00edfero est\u00e1 en una de ellas, no sabemos en cual\u2026<br \/>\nSOCORRO.- Ella podr\u00eda entrar con la bandeja y \u00e9l, cort\u00e9smente, salirle al encuentro: \u201cPerm\u00edtame\u201d. Y coge la bandeja. Ella no puede decirle \u201cno, deje, yo la llevo\u201d; tiene que ced\u00e9rsela. Y, al dar la vuelta, las copas quedan al rev\u00e9s. O al menos, ella ya no est\u00e1 segura de cu\u00e1l es la buena. Tampoco nosotros sabemos qui\u00e9n se ha tomado la copa del somn\u00edfero  hasta que haga \u00a1pum! y se desplome en el suelo.<br \/>\nGABO.- Eso me parece importante: que el espectador no sepa cu\u00e1l de las dos es la buena. \u00c9l toma un trago. Ella hace lo mismo, con mucha cautela. No siente nada raro. Vuelve a probar. Llega un momento en que ambos hay vaciado  sus copas. El somn\u00edfero a\u00fan no ha hecho efecto. El Espectador sabe que uno de los dos est\u00e1 a punto de quedarse dormido.  Pero ambos siguen conversando animadamente. \u00bfHabr\u00e1 un error de gui\u00f3n? \u00bfPor qu\u00e9 ninguno de los dos bosteza siquiera? Si, esta propuesta parece ser la mejor. Es la m\u00e1s creativa. Por cierto, estas palabras \u2013creativo, creativa- las vamos a o\u00edr mucho aqu\u00ed, en el taller. Las reservaremos para aquellas soluciones que no sean simplemente t\u00e9cnicas. A la t\u00e9cnica pertenecen algunos recursos \u2013por ejemplo, d\u00f3nde se sit\u00faa la c\u00e1mara, qu\u00e9 actor entra primero, cu\u00e1l sale despu\u00e9s\u2026- que nos ayudan a decir, de la mejor manera posible, lo que queremos decir. Pero las ideas fundamentales, las que hacen avanzar la historia, pertenecen al campo de la creaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Hola a todos! Aqu\u00ed les dejo un fragmento que corresponde a la primera parte del libro de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez titulado &#8220;C\u00f3mo se cuenta un cuento&#8220;. 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