{"id":2046,"date":"2022-03-30T12:46:53","date_gmt":"2022-03-30T12:46:53","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs-fcpolit.unr.edu.ar\/redaccion1-reviglio\/?p=2046"},"modified":"2022-03-30T12:46:53","modified_gmt":"2022-03-30T12:46:53","slug":"regalo-textual-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/2022\/03\/30\/regalo-textual-3\/","title":{"rendered":"Regalo textual 3"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/blogs.fcpolit.unr.edu.ar\/redaccion1-reviglio\/files\/2022\/03\/Leila-Guerriero.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.fcpolit.unr.edu.ar\/redaccion1-reviglio\/files\/2022\/03\/Leila-Guerriero-300x200.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2047\" \/><\/a><br \/>\nEn la clase del 29 de marzo compartimos dos textos breves de la periodista Leila Guerriero.<!--more--><\/p>\n<p><strong>Pavor<\/strong><br \/>\nSiempre preguntan lo mismo: si a uno, periodista, no le da miedo hacerse da\u00f1o escuchando las historias dolorosas de la gente. A m\u00ed no. Lo que me da pavor es la escritura, ese bicho inhumano. Sucede que a veces uno escribe algo, y ese algo se lo lleva todo; escribe, digamos, un texto que se comporta como un agujero negro que absorbe los recursos, las formas, y uno queda hueco como un edificio interrumpido. En apariencia, todo funciona correctamente. Pero nada funciona correctamente. Durante d\u00edas, quiz\u00e1s semanas, quiz\u00e1s meses, uno contempla, anestesiado y l\u00facido, la herrumbre hep\u00e1tica de frases que reptan sin despertar. Desde el umbral yermo de esa tierra inc\u00f3gnita, sin adentrarse en ella porque no se sabe c\u00f3mo, sin posibilidades de retroceder porque no se puede, uno observa a la escritura mutar y retorcerse como quien espera la desesperante evoluci\u00f3n de una enfermedad blanda. No se trata de no poder escribir, porque uno siempre escribe. Se trata de haber tra\u00eddo al mundo un cordero malsano de dios, maldito y bendito, que se cobr\u00f3 su precio y se lo llev\u00f3 todo. Yo escrib\u00ed hace poco un texto as\u00ed. No importa cu\u00e1l (es cosa m\u00eda). Y permanec\u00ed por un tiempo mirando esos r\u00edos petrificados de palabras, pregunt\u00e1ndome: \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 el agua, d\u00f3nde est\u00e1n los peces? Rogando que alguien me dijera: \u201cBasta\u201d. Rogando que alguien me dijera \u201cpar\u00e1\u201d. Queriendo ser otra cosa. Un vendedor de autos. Un alba\u00f1il. Un tenista. No alguien que escribe. Despu\u00e9s, de pronto, todo vuelve, y es como siempre fue y es, tambi\u00e9n, la perfecta otra cosa. Y, cuando todo vuelve, uno no se pregunta cu\u00e1ndo ser\u00e1 la pr\u00f3xima vez, el pr\u00f3ximo pavor, el pr\u00f3ximo desastre. Uno, simplemente, sigue. Es pat\u00e9tico, es doloroso, es humillante y es aterrador. Y, como pasa con todas las cosas que realmente importan, nunca nadie pregunta. Menos mal.<br \/>\nhttps:\/\/elpais.com\/elpais\/2016\/10\/11\/opinion\/1476206916_160757.html<\/p>\n<p><strong>Ego\u00edsta<\/strong><br \/>\nFue un d\u00eda tan bueno. Un d\u00eda como un trozo de tela bien planchado. Como un vidrio sin m\u00e1cula. Como una madera. Sin m\u00e1s planes que levantarse y vivir. Un d\u00eda sin secretos. Sin prisa por terminar nada porque no hab\u00eda nada que empezar: no hac\u00eda falta. Un d\u00eda sin ganancias ni p\u00e9rdidas, sin sucia ansiedad, sin impaciencia. Un d\u00eda como una casa donde todo est\u00e1 hecho. S\u00f3lido. Limpio. Recto. \u00bfQu\u00e9 fue? Todo estaba en orden. Todo estaba donde deb\u00eda estar. Nada puede hacerle da\u00f1o a un d\u00eda como ese, que llega desde el centro de la Tierra y se planta sobre la superficie como una caja perfecta, blanca, reluciente. \u00bfFue el sol, fue la temperatura, fue la luz, fueron las gatas que se corr\u00edan entre ellas, fue el paseo en auto, fue la m\u00fasica, fue la merienda con mermelada reci\u00e9n hecha, fue la caminata sin rumbo, fue esa pel\u00edcula inesperada en la televisi\u00f3n? Claro que no. Fue algo vil. Que vino del sitio del que provienen (toda) la felicidad y (toda) la desdicha. Fue que el d\u00eda anterior, despu\u00e9s de horas de maldita paciencia, de esclava paciencia, de espera lenta y dura, de estar quieta, de permanecer con la tozudez de un pescador clavando palabras trabajosamente en la pantalla de la computadora \u2014como peque\u00f1os cortes infectados, como cofres inconexos, como cosas muertas\u2014 sin que nada pasara, el viejo engranaje de toda la vida se puso en marcha y un peque\u00f1o vibri\u00f3n d\u00e9bil y movedizo brot\u00f3 dentro de m\u00ed y me abalanc\u00e9 sobre \u00e9l y lo hice rodar como una piedra modesta, de aqu\u00ed para all\u00e1, hasta que lo apret\u00e9 entre los dientes y, como quien lleva su presa al r\u00edo, lo ahogu\u00e9 en un nido de frases, y de ese \u00ednfimo cogollo de emoci\u00f3n sali\u00f3 algo, chorreante, que era lo que yo quer\u00eda. Fue eso, nada m\u00e1s. Unas cuantas palabras. Un p\u00e1rrafo. No otra cosa. Una felicidad ego\u00edsta, miserable y pasajera.<br \/>\nhttps:\/\/elpais.com\/elpais\/2017\/04\/11\/opinion\/1491907289_831420.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la clase del 29 de marzo compartimos dos textos breves de la periodista Leila Guerriero.<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9,29],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2046"}],"collection":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2046"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2046\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2046"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2046"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-reviglio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2046"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}