{"id":73,"date":"2008-10-07T17:48:20","date_gmt":"2008-10-07T17:48:20","guid":{"rendered":"http:\/\/fcpolit.unr.edu.ar\/blogs\/redaccion1-mayol\/2008\/10\/07\/ficciones-historicas-iii\/"},"modified":"2008-10-07T17:48:20","modified_gmt":"2008-10-07T17:48:20","slug":"ficciones-historicas-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-mayol\/2008\/10\/07\/ficciones-historicas-iii\/","title":{"rendered":"Ficciones Hist\u00f3ricas III"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"nube50-50-naranja.bmp\" src=\"http:\/\/www.bdp.org.ar\/facultad\/catedras\/comsoc\/redaccion1\/mayol\/nube50-50-naranja.bmp\" width=\"94\" height=\"95\" align=\"left\" hspace=\"10\" \/><br \/>\n\u00daltima tanda de Ficciones Hist\u00f3ricas.<br \/>\nEspero que disfruten leyendo y comentando los trabajos de sus compa\u00f1eros.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<blockquote><p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"Refugio-large-50.jpg\" src=\"http:\/\/www.bdp.org.ar\/facultad\/catedras\/comsoc\/redaccion1\/mayol\/Refugio-large-50.jpg\" width=\"210\" height=\"101\" align=\"right\" hspace=\"10\" \/><br \/>\n<strong>Historia de una madre en tiempos de represi\u00f3n<\/strong> por <strong>Mariana Victoria Florez<\/strong><br \/>\nMam\u00e1 siempre dec\u00eda que estaba orgullosa de m\u00ed. No faltaba oportunidad para que ella alardeara sobre mis buenas notas en la facultad. \u00c9ramos una familia chiquita, de tres, pero unida; aunque en los \u00faltimos tiempos ya no lo \u00e9ramos tanto. Mi relaci\u00f3n con pap\u00e1 se fue deteriorando. Estuvimos meses casi sin hablarnos. Mis padres siempre discut\u00edan. No me animaba a espiar, por eso nunca pude terminar de entender realmente cu\u00e1l era la raz\u00f3n, que parec\u00eda ser siempre la misma. Puedo asegurar, sin embargo, que a veces hablaban de m\u00ed.<br \/>\nNo eran \u00e9pocas f\u00e1ciles. Corr\u00eda el 1979 y hab\u00eda un militar a la vuelta de cada esquina revisando documentos. Era cosa de todos los d\u00edas escuchar que se hab\u00edan llevado a alg\u00fan familiar, a un amigo o, con suerte, s\u00f3lo a un conocido.<br \/>\nMis padres comenzaron a pensar en el exilio. El m\u00e1s entusiasmado era Pap\u00e1, y aunque ella no estaba convencida, sab\u00eda que era lo mejor. Mam\u00e1 consigui\u00f3 los tres pasajes a Espa\u00f1a por intermedio de un primo lejano que alguna vez trabaj\u00f3 en Aerol\u00edneas. Eran la sorpresa para el cumplea\u00f1os de Pap\u00e1, aunque \u00e9l nunca lleg\u00f3 a saberlo. Se lo llevaron una semana antes.<br \/>\nA los cuatro meses de la tragedia, nos lleg\u00f3 la noticia de que hab\u00eda aparecido el cuerpo de pap\u00e1 flotando en el r\u00edo, y al menos pudimos hacerle un funeral digno. En los meses siguientes, las cosas no estuvieron tan mal. Casi todos los d\u00edas Mam\u00e1 me pasaba a buscar por la puerta de la facultad y volv\u00edamos caminando a casa. Nos acostumbramos a la vida de a dos, nos aferramos el uno al otro. Y as\u00ed, de a poco, fuimos volviendo a la vida normal.<br \/>\nCuando Mam\u00e1 parec\u00eda haber superado completamente la muerte de Pap\u00e1, esa aceptaci\u00f3n, no s\u00e9 c\u00f3mo, se transform\u00f3 en delirio. Volvi\u00f3 a cocinar para tres, se quedaba despierta esper\u00e1ndolo a que llegara de trabajar y, de vez en cuando, hasta la o\u00eda discutir. Intent\u00e9 hablar con ella y convencerla de que buscara ayuda, pero todo fue en vano.<br \/>\nPara ponerle fin al asunto, decid\u00ed llevarla al cementerio para demostrarle que su mente la estaba enga\u00f1ando. Nunca me gust\u00f3 ese lugar, hac\u00eda mucho tiempo que no lo visitaba, pero hab\u00eda que hacerlo. La llev\u00e9 un domingo, porque los domingos Pap\u00e1 pasaba la tarde en el bar con sus amigos jugando a las cartas. Luego de que ella crey\u00f3 despedirse de \u00e9l, nos fuimos. Compramos un gran ramo de claveles en la florer\u00eda m\u00e1s cercana al lugar y entramos. Primero nos dirigimos a la tumba de mi abuela, porque esa era la excusa que yo le hab\u00eda puesto para llevarla hasta all\u00ed, y se sent\u00f3 a su lado. Lo mejor era no molestarla, todo a su tiempo. Cuando se levant\u00f3, lo hizo sin mirar hacia atr\u00e1s y con un destino fijo. Antes de que pudiera percatarme, se precipit\u00f3 entre las l\u00e1pidas y se detuvo ante una que no ten\u00eda nada de especial, dej\u00f3 el \u00faltimo clavel frente a ella, se puso de pie suspirando, pas\u00f3 delante de m\u00ed y se alej\u00f3. Camin\u00e9 hacia aquel trozo de piedra y le\u00ed la inscripci\u00f3n. Con pena, levant\u00e9 luego la mirada hacia mi madre que segu\u00eda avanzando sin volver la mirada, seguramente recordando el d\u00eda en que los represores se llevaron a su \u00fanico hijo.<br \/>\nMam\u00e1 ya no me habla, no presume mis buenas notas, dej\u00f3 de poner tantos platos en la mesa, se junta con sus amigas todos los domingos a jugar al burako para ponerse al tanto de los chismes del barrio y ya no frecuenta las puertas de la facultad.<br \/>\nEn cuanto a m\u00ed, supongo que esta etapa de pocas palabras es porque le cuesta admitir que yo ten\u00eda raz\u00f3n, ten\u00eda que buscar ayuda. Espero que se le pase pronto, ya casi no cocina para m\u00ed y los domingos me deja en casa haciendo las tareas mientras ella sale con sus amigas, supongo que piensa que ya es tiempo de que me independice.<\/p><\/blockquote>\n<blockquote><p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"multi-50.jpg\" src=\"http:\/\/www.bdp.org.ar\/facultad\/catedras\/comsoc\/redaccion1\/mayol\/multi-50.jpg\" width=\"267\" height=\"200\" align=\"left\" hspace=\"10\" \/><br \/>\n<strong>Un buen futuro para el futuro<\/strong> por <strong>Anahi Martin<\/strong>.<br \/>\nEl paisaje sombr\u00edo en la Ciudad de Rosario era casi incre\u00edble. La flora y la fauna iban desapareciendo tan r\u00e1pido como en el invierno el d\u00eda. La b\u00fasqueda de sobrevivir para los ciudadanos era incesante, no importaba cual fuese el precio que tuvieran que pagar para conseguirlo. Estaban desesperados.<br \/>\nTodo ese sufrimiento se deb\u00eda a las malas decisiones que tomaron sus antepasados, al pensar primeramente en su bienestar, en necesidades superfluas como tener el celular de \u00faltima generaci\u00f3n, descuidar el medio ambiente contaminando los r\u00edos y lagos con residuos t\u00f3xicos y maltratando los espacios verdes que la cuna de la Bandera sol\u00eda tener; olvidaron que sus hijos y nietos tambi\u00e9n tendr\u00edan que seguir viviendo a\u00fan despu\u00e9s de sus muertes.<br \/>\nPero, entre todo ese tumulto de gente alterada, se encontraba un joven que solo se dedicaba a observarlos. Mientras las personas se peleaban por alimento y agua; mientras sus vecinas, Clara y Nataly, entraban en la casa de Don Francisco para robarle las \u00faltimas rodajas de pan que pose\u00eda; mientras los perros mor\u00edan en plena Peatonal C\u00f3rdoba de hambre, el joven delgado, de tez blanca y con un aspecto hippie s\u00f3lo se dedicaba a mirar.<br \/>\nCon las manos en los bolsillos, algo encorvado y con el \u00faltimo cigarrillo que le quedaba situado detr\u00e1s de la oreja izquierda, el hombre, comenz\u00f3 a caminar hacia el Monumento. A pocas cuadras de llegar a destino se escucha un grito:<br \/>\n&#8211; \u00a1Eh!, Tato.<br \/>\nEl muchacho gira la cabeza y logra identificar a su mejor amigo de la infancia Beto, corriendo tras \u00e9l para alcanzarlo.<br \/>\n&#8211; Hola Tatito, \u00bfc\u00f3mo estas? Hace tiempo que no se te ve por el barrio, \u00bfEn qu\u00e9 andas ahora vos?<br \/>\n&#8211; Todo bien negrito. Decid\u00ed mudarme para esta parte de la ciudad, es que all\u00e1 est\u00e1n mucho mejor que ac\u00e1.<br \/>\n&#8211; S\u00ed es verdad, all\u00e1 estamos un poco mejor, \u00bfentonces porqu\u00e9 te mudaste si las cosas ac\u00e1 est\u00e1n tremendas?<br \/>\nTato permaneci\u00f3 en silencio, mir\u00f3 el monumento destruido y camin\u00f3 hacia esa direcci\u00f3n.<br \/>\nBeto, lo tom\u00f3 del brazo fuertemente y lo detuvo.<br \/>\n&#8211; \u00bfPara? \u00bfQu\u00e9 haces? \u00bfAdonde vas?<br \/>\n&#8211; Ven\u00ed negrito, acompa\u00f1ame.<br \/>\nSu amigo asinti\u00f3 con la cabeza y partieron.<br \/>\nSubieron las escalinatas y decidieron parar junto a la llama Votiva<br \/>\n&#8211; \u00bfY?, \u00bfno me vas a contar porqu\u00e9 te mudaste?-dijo Beto<br \/>\n&#8211; Mir\u00e1 a tu alrededor, \u00bfno es obvio?<br \/>\n&#8211; Lo \u00fanico que veo es una masa de gente mat\u00e1ndose por comida. Ya s\u00e9 que all\u00e1 no estamos pasando un buen momento tampoco, pero ayud\u00e1ndonos entre todos estamos tratando de salir adelante.- Beto contest\u00f3 en un tono triste.<br \/>\n&#8211; \u00a1S\u00ed amigo!, es por eso mismo que estoy ac\u00e1.<br \/>\nAlberto un tanto confundido y desorientado, se qued\u00f3 mir\u00e1ndolo.<br \/>\n&#8211; Es f\u00e1cil, \u00bfno te das cuenta?<br \/>\n&#8211; De lo que me estoy dando cuenta es de que perdiste la cabeza- confes\u00f3 Alberto.<br \/>\n&#8211; No, estoy m\u00e1s cuerdo que nunca. Quiero quedarme a ayudar a esta gente.- dijo muy decidido.<br \/>\n&#8211; No, no, pero si vos estas loco enserio. Entr\u00e1 en raz\u00f3n hombre, volv\u00e9 al barrio y dejate de jugar al h\u00e9roe. Esta gente no tiene remedio. Ven\u00ed conmigo que ac\u00e1 te vas a morir de hambre o de un tiro de alg\u00fan demente  s\u00f3lo para robarte comida.<br \/>\n&#8211; Ves, con pensamientos retr\u00f3grados como esos estamos as\u00ed, mat\u00e1ndonos entre nosotros. Estamos en el 2074, y nuestros abuelos ten\u00edan pensado que a esta altura ya estar\u00edamos viviendo en el espacio\u2026pero se equivocaron, estamos viviendo en el mism\u00edsimo infierno- dijo entre l\u00e1grimas el joven hippie.<br \/>\n&#8211; Pero ese no es tu problema, trat\u00e1 primero de salvarte vos mismo.<br \/>\n&#8211; No es momento para ego\u00edsmos. Trato de implementar lo que ya est\u00e1 impuesto en el barrio:la ayuda mutua.<br \/>\nBeto, despu\u00e9s de conocer las razones de su amigo resolvi\u00f3 apoyarlo y juntos llevaron a cabo su plan.<br \/>\nCuentan que estos j\u00f3venes lograron salvar a mucha gente de la hambruna y la soledad. Tambi\u00e9n les ense\u00f1aron a cada uno de ellos a preservar los recursos naturales existentes, logrando as\u00ed que las generaciones futuras valoraran las peque\u00f1as cosas que les d\u00e1 la vida y que un buen trabajo s\u00f3lo se logra con la cooperaci\u00f3n de todos. <\/p><\/blockquote>\n<blockquote><p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"enriqueIVbnal-70.jpg\" src=\"http:\/\/www.bdp.org.ar\/facultad\/catedras\/comsoc\/redaccion1\/mayol\/enriqueIVbnal-70.jpg\" width=\"155\" height=\"187\" align=\"left\" hspace=\"10\" \/><br \/>\n<strong>\u00bfAmor, odio o poder?<\/strong> por <strong>Anal\u00eda Ortigoza<\/strong>.<br \/>\nEl tiempo pasaba y ya nada era igual para Enrique IV, su responsabilidad en la corona francesa se iba debilitando. El \u201cgran rey\u201d ya no pod\u00eda lidiar con todo: una mujer que no lo hacia feliz y una vida ligada a esfuerzos para mantener y defender su reinado.<br \/>\nHacia 1610, Enrique IV ya no contaba con su admirada tolerancia, su futuro en la corona comenzaba a desvanecerse. As\u00ed fue como este hombre amado y compasivo por su pueblo, empez\u00f3 a ser odiado y rechazado por todos los hombres que lo segu\u00edan.<br \/>\nEl rey, ya cansado de llevar esa vida, decidi\u00f3 dedicarse a lo que a \u00e9l realmente le gustaba: las fiestas y las mujeres. Por ello, su situaci\u00f3n matrimonial con su esposa Michelle De Tournemine caduc\u00f3, y meses despu\u00e9s, dio inicio a su separaci\u00f3n.<br \/>\nYa dejando de lado sus asuntos matrimoniales, en una fiesta mientras tomaba una copa de vino, Enrique IV fue sorprendido por una joven que lo invit\u00f3 al centro del sal\u00f3n a bailar. Inmediatamente el Rey, sin dudar, acept\u00f3 la invitaci\u00f3n.<br \/>\nLa joven, llamada Geraldine de Albret, hermana del Rey Carlos IX de Francia, vest\u00eda un brillante vestido azul que hac\u00eda contraste con el color de sus ojos. El presumido Rey no pod\u00eda contener su admiraci\u00f3n y se notaba encantado con la bella dama mientras bailaban juntos en el centro de la pista. En un momento, cuando el Rey not\u00f3 a Geraldine totalmente entregada a \u00e9l, decidi\u00f3 invitarla a pasar la noche juntos en la alcoba donde compart\u00eda la noche con sus amantes. Pero, no todo pod\u00eda ser bueno para el Rey esa noche: su ex mujer se encontraba en la fiesta, observ\u00e1ndolo en cada movimiento.<br \/>\nYa finalizando la fiesta, su mujer , Michelle, al no poder contener los celos e inquietud al ver al Rey junto a una dama joven y bella, mand\u00f3 a uno de sus empleados de confianza a atacarlo. R\u00e1pidamente, el empleado cumpli\u00f3 \u00f3rdenes y se dirigi\u00f3 hacia el centro de la pista donde se encontraba Enrique IV.<br \/>\nEn ese instante, disimuladamente, se acerc\u00f3 al centro del sal\u00f3n en busca de una dama para bailar pero, \u00e9ste no era su objetivo, sino que se tra\u00eda un plan tenebroso entre manos.<br \/>\nEn un ir y venir, mientras el Rey danzaba con Geraldine, el s\u00fabdito lo invit\u00f3 con una copa de vino, con ansias de venganza ya que \u00e9l tambi\u00e9n estaba interesado en matar al rey. Sin darse cuenta, el emperador tom\u00f3 la copa y sigui\u00f3 sumergido en la belleza de su amante quien se encontraba c\u00e1lidamente entre sus brazos.<br \/>\nSin embargo, esta locura de amor estaba llegando a su fin. Enrique IV se hallaba al borde de encontrar la muerte. Luego, se fue desvaneciendo en los brazos de su amada y cay\u00f3 rendido al suelo donde, un minuto despu\u00e9s, muri\u00f3.<br \/>\nSorprendidos y al no encontrar respuesta por lo sucedido, la ex mujer de Enrique IV no tuvo mejor idea que juzgar a la joven, quien fue reprimida por quienes participaban de la reuni\u00f3n al creer que fue ella quien program\u00f3 el asesinato del Rey.<br \/>\nDiscretamente, Michelle y sus empleados fueron retirados del sal\u00f3n, mientras el Rey continuaba en el piso.<br \/>\nCon total inocencia, la joven fue juzgada por los invitados. Pero, sin embargo, ella no hab\u00eda cometido ning\u00fan error, m\u00e1s que enamorarse de un hombre que en una noche, la conden\u00f3 a una sentencia imperdonable: la culpa de su muerte.<\/p><\/blockquote>\n<blockquote><p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"josefina-50.jpg\" src=\"http:\/\/www.bdp.org.ar\/facultad\/catedras\/comsoc\/redaccion1\/mayol\/josefina-50.jpg\" width=\"160\" height=\"160\" align=\"right\" hspace=\"10\" \/><br \/>\n<strong>Josefina<\/strong> por <strong>Agostina Paroni<\/strong>.<br \/>\nNada le hacia suponer a Pierre Dufou en 1801 que terminar\u00eda sus d\u00edas en la Corte de los Zares de Rusia. Corr\u00eda el mes de agosto de 1798, cuando ingres\u00f3 como cocinero en el palacio de Napole\u00f3n Bonaparte en los tiempos en que \u00e9ste hab\u00eda sido constituido C\u00f3nsul franc\u00e9s luego de un golpe de estado.<br \/>\nEn la inmensa cocina, este hombre se lucia preparando apetecibles manjares que cautivaban a la corte con sus exquisitos sabores y aromas; pero Pierre no solo era un experto en el arte culinario, tambi\u00e9n lo era en arte de la seducci\u00f3n. Due\u00f1o de una particular esbeltez y se\u00f1orial figura que despertaba la admiraci\u00f3n de cuanta mujer se le cruzara.<br \/>\nHasta la misma Josefina no pudo evitar caer rendida ante el encanto de su mirada, curiosa se acercaba ritualmente desde el acceso directo que se encontraba al final del pasillo con la parte de atr\u00e1s de la cocina.<br \/>\nEn un frio atardecer de enero, mientras organizaba un banquete que ofrecer\u00eda Napole\u00f3n a su hermano Jos\u00e9 y al General Bernardote, Pierre descubri\u00f3 a ella observ\u00e1ndolo. Sorprendido y at\u00f3nito se acerc\u00f3 a aquella mujer a la que \u00e9l cre\u00eda dif\u00edcil arrancarle una mirada.<br \/>\nDurante un tiempo los encuentros se prolongaban m\u00e1s y m\u00e1s, era muy com\u00fan ver a Josefina interesarse en las tareas del cocinero; se encontraban con agrado e intercambiaban largas conversaciones. Se sent\u00eda afortunada y dichosa de compartir esos momentos; hasta que ambos no pudieron resistirse y sus labios se rozaron por primera vez.<br \/>\nA menudo, Napole\u00f3n o\u00eda por las noche unos pasos furtivos que se acercaban hasta la puerta de la alcoba de su mujer y se alejaban minutos despu\u00e9s. Intrigado, ante la frialdad y lejan\u00eda de su esposa, comenz\u00f3 a adoptar un aire extra\u00f1amente nervioso e inquieto y falto de confianza, \u00e9l no dec\u00eda nada, observaba y husmeaba hasta que Desir\u00e9e le confirm\u00f3 su sospecha de que Josefina lo traicionaba.<br \/>\nConserv\u00f3 silenciosamente la terrible noticia, aunque atin\u00f3 a asesinarlos a ambos planeando diferentes estrategias, como lo hacia para ganar las batallas, pero estaba seguro que los franceses no sabr\u00edan perdonarle semejante arrebato de locura.<br \/>\nEste dictador de un extraordinario poder y personalidad, tom\u00f3 sus precauciones frente a lo ocurrido. Nunca se sinti\u00f3 avergonzado pero por momentos lo invad\u00eda el odio.<br \/>\nEn esos tiempos estaba muy ocupado y sumergido en los planes militares, en estrategias de combate y en relacionarse con algunos pa\u00edses asi\u00e1ticos; fue ah\u00ed cuando estrepitosamente eligi\u00f3 Rusia para distinguir a los Zares con espectaculares manjares y que\u00e9 mejor premio que enviar a su cocinero Dufou en un largo viaje sin regreso. De esa manera gozar\u00eda de la separaci\u00f3n definitiva de los amantes.<\/p><\/blockquote>\n<blockquote><p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"napoleon%20gordo_50.jpg\" src=\"http:\/\/www.bdp.org.ar\/facultad\/catedras\/comsoc\/redaccion1\/mayol\/napoleon%20gordo_50.jpg\" width=\"116\" height=\"159\" align=\"right\" hspace=\"10\" \/> <strong>Su chef privado<\/strong> por <strong>Sof\u00eda Ferrazini<\/strong><br \/>\nA pesar de haber nacido en Corcega, fue un franc\u00e9s en toda la expresi\u00f3n de la palabra. Al margen de su af\u00e1n por la gloria, la pol\u00edtica y el poder, sent\u00eda un profundo amor y respeto a la buena mesa, a la cultura de los buenos vinos y a los licores, muchos de ellos llevan su nombre. Napole\u00f3n Bonaparte tenia una gran amistad conVlad\u00edmir Kozlov, qui\u00e9n era su fiel amigo ruso que conservaba su titulo de nobleza de hacia muchos a\u00f1os. As\u00ed fue que emprendi\u00f3 su viaje a Rusia a visitarlo a su castillo y tomar con \u00e9l unos tragos de vodka. Su amigo le ofreci\u00f3 quedarse varios d\u00edas m\u00e1s, y le asignar\u00eda su propia habitaci\u00f3n y su chef personal para que pudiera pedir lo que desease comer en el momento que quisiese. Napole\u00f3n se sorprendi\u00f3 por la invitaci\u00f3n y acepto con todo gusto, le emocionaba la idea de tener su propio chef.<br \/>\nComo gran degustador de comidas ese viaje se dedic\u00f3 a comer y probar todas las comidas rusas. Su chef se llamaba Nikolay Petrov, hab\u00eda terminado sus estudios como chef de alta cocina en Siberia. Bonaparte ten\u00eda muy buen relaci\u00f3n con \u00e9l, se pasaban horas dialogando acerca de comidas, licores, tragos y postres. Su arte culinario fue capaz de controlar al emperador franc\u00e9s, y lo sedujo a probar las comidas m\u00e1s ex\u00f3ticas que exist\u00edan. Tambi\u00e9n prob\u00f3 los t\u00edpicos platos rusos como por ejemplo El Pelmeni que es un plato tradicional de los paises del este de Europa (principalmente Rusia) elaborado con carne enrollada sobre huevo duro, \u00f3 el Filete Strogonoff que se trata de carne de ternera cortada en dados con setas y cocida con abundante crema, entre otras.<br \/>\nTodas las ma\u00f1anas Napole\u00f3n despertaba y ten\u00eda un desayuno de gran tama\u00f1o que inclu\u00eda salchichas, huevo, pan. Luego para el almuerzo lo esperaba una comida bastante fuerte y para la cena no com\u00eda postre ni sopa. Nicolay nunca hab\u00eda tenido un comensal como el emperador de Francia, fan\u00e1tico del buen comer, as\u00ed fue que le ofreci\u00f3 ser su chef personal. A Napole\u00f3n le encant\u00f3 la idea, adem\u00e1s de haber aceptado que Nicolay sea su chef le ofreci\u00f3 si quer\u00eda acompa\u00f1arlo en todos sus viajes por el mundo. De esta manera Napole\u00f3n podr\u00eda comer lo que quisiese en cualquier lugar.<br \/>\nSu amigo Vladimir no estaba muy contento con la decisi\u00f3n de su empleado pero Napole\u00f3n se encarg\u00f3 que no quedara disgustado, por eso le propuso ir a comer las veces que quisiese a su castillo en Francia y as\u00ed seguir disfrutando las mejores comidas del chef Nicolay.<\/p><\/blockquote>\n<blockquote><p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"Abuela_Coca-El_Cuarto_De_La_Abuela-Frontal-50.jpg\" src=\"http:\/\/www.bdp.org.ar\/facultad\/catedras\/comsoc\/redaccion1\/mayol\/Abuela_Coca-El_Cuarto_De_La_Abuela-Frontal-50.jpg\" width=\"200\" height=\"200\" align=\"left\" hspace=\"10\" \/> <strong>Recuerdo de una vida sin fin<\/strong> por <strong>Mar\u00eda Emilia Piqu\u00e9<\/strong><br \/>\nY hoy nuevamente sola en mi cama con el pasado bien cerca y su mirada latente que me gu\u00eda y me ayuda a no caer.<br \/>\nEl a\u00f1o m\u00e1s esperado hab\u00eda llegado, ese a\u00f1o donde todo terminaba para darle a mi vida un cambio enorme, para definir mi futuro, para comenzar a crear mi destino sin la ayuda de nadie.<br \/>\nLas clases comenzaron otra vez, con los profesores nuevos y las materias aburridas, los compa\u00f1eros poco simp\u00e1ticos y mis amigas de siempre.<br \/>\nDesde el comienzo hab\u00eda empezado a buscar informaci\u00f3n sobre qu\u00e9 iba a hacer el a\u00f1o siguiente, qu\u00e9 iba a estudiar y en d\u00f3nde.<br \/>\nTodav\u00eda recuerdo su voz dici\u00e9ndome \u201cMir\u00e1, mir\u00e1 cuando est\u00e9s ah\u00ed en la tele, imaginate cuando est\u00e9s ah\u00ed y me saludes, imaginate cuando est\u00e9s cubriendo notas por todo el mundo, vos sos para eso, vos ten\u00e9s que hacer eso, vos ten\u00e9s que estudiar periodismo\u201d.<br \/>\nLos meses fueron pasando y por fin lleg\u00f3 el d\u00eda, me iba de viaje de egresados, finalmente nos \u00edbamos a Bariloche con todas las expectativas que eso acarrea, con toda la emoci\u00f3n y entusiasmo que el \u00faltimo viaje junto a mis amigos generaba.<br \/>\nPero jam\u00e1s me di cuenta que en ese momento  mi vida estaba a punto de cambiar para siempre que no era el a\u00f1o siguiente sino ese el que iba a dar vuelta mi vida, el que iba a desarmar y borrar piezas de mi rompecabezas que estaba perfectamente armado.<br \/>\nAl regresar de Bariloche con cara de preocupaci\u00f3n e impaciencia me esperaba mi mam\u00e1 que r\u00e1pidamente me hizo subir al auto porque ten\u00eda que ir a buscar los resultados de la tomograf\u00eda que d\u00edas atr\u00e1s le hab\u00edan hecho a mi abuela. Yo no entend\u00eda nada, \u00bfpara qu\u00e9 ese estudio?, no comprend\u00eda por qu\u00e9, ni qu\u00e9 le pasaba, ni absolutamente nada.<br \/>\nEsos d\u00edas fueron fugaces ya casi ni los recuerdo, creo que trataba de no ver lo que estaba pasando, mi abuela cada vez m\u00e1s flaca y con menos \u00e1nimo, con esos dolores de est\u00f3mago que nadie sabia por qu\u00e9 le atacaban.<br \/>\nHasta que por fin el medico nos dio la respuesta, C\u00e1ncer. S\u00ed, esa mancha que ocupaba gran parte del h\u00edgado era un tumor maligno que hacia varios a\u00f1os se hab\u00eda generado  dentro de ella, pero que reci\u00e9n en ese momento se lo hab\u00edan detectado.<br \/>\nComo un film ya conocido, como un camino ya recorrido se vinieron a m\u00ed miles de recuerdos, ya lo hab\u00edamos pasado unos a\u00f1os antes con mi abuelo y ahora otra vez esta enfermedad trataba de robarme a mi abuela.<br \/>\nOtra vez la misma locura de buscar diferentes m\u00e9dicos y diferentes lugares, diferentes diagn\u00f3sticos y pron\u00f3sticos, nuevamente la angustia, la incertidumbre, el llanto y el dolor.<br \/>\nSin embargo esta vez no tuvimos tiempo de reaccionar, ni de hacer nada la enfermedad ya estaba demasiado avanzada, mi abuela cada vez m\u00e1s desmejorada. \u00bfD\u00f3nde hab\u00eda quedado la mujer fuerte de siempre, la que nunca nada le hacia da\u00f1o, la que me ense\u00f1aba a darle batalla a los problemas, a enfrentar lo malo de la vida, la que nunca bajaba los brazos por nada?<br \/>\n\u00bfA d\u00f3nde iba mi vida? \u00bfPor qu\u00e9 en ese momento todo comenzaba a derrumbarse? \u00bfPor qu\u00e9?<br \/>\nLleg\u00f3 octubre con un sentimiento agridulce en su esencia, el calendario parec\u00eda no parar al igual que la enfermedad, ya no encontraba en ese cuerpo p\u00e1lido, cansado, deteriorado que no se levantaba  de una cama a mi abuela, todo parec\u00eda una mala broma, esperaba porque cre\u00eda que en cualquier momento me iba a despertar y todo iba a quedar como un mal sue\u00f1o, pero por desgracia era la realidad.<br \/>\nEl a\u00f1o ya llegaba a su fin, era hora de comenzar a volar, de buscar mi rumbo y as\u00ed fue. Los viajes a Rosario me acercaban a mi nueva vida, mientras que en San Pedro solo encontraba malos momentos.<br \/>\nLos d\u00edas planificando juntas mi vestido de egresada, mi carrera, mi futuro, no eran m\u00e1s que simples recuerdos que mi mente no se cansaba de llevar a mi presente.<br \/>\nTengo grabado en m\u00ed ese d\u00eda como si fuera ayer, el d\u00eda en que su hogar pas\u00f3 a ser la cl\u00ednica, mam\u00e1 llam\u00f3 al m\u00e9dico porque la abuela no soportaba los dolores de est\u00f3mago y \u00e9l dio el pron\u00f3stico m\u00e1s cruel, su vida estaba apag\u00e1ndose cada vez m\u00e1s r\u00e1pido y los d\u00edas que le quedaban ya eran pocos. Solo pod\u00edamos internarla para que pasara sus \u00faltimos d\u00edas lo m\u00e1s tranquila posible gracias al efecto de los calmantes.<br \/>\nRecuerdo visitarla y hacerle masajes en esa espalda que dejaba al descubierto su debilidad, esa piel marcada por los a\u00f1os, ese cuerpo que estaba muriendo, el olor en la habitaci\u00f3n era nauseabundo, el aire pesado, todo se hund\u00eda en el clima m\u00e1s desgastante de todos.<br \/>\nAs\u00ed los d\u00edas continuaban avanzando ya no pod\u00eda tolerar ni el agua que le daban, solo pod\u00eda mojarse los labios con un algod\u00f3n porque todo le hac\u00eda da\u00f1o,  todo le ca\u00eda mal. Recuerdo ese liquido marr\u00f3n oscuro que con frecuencia devolv\u00eda y  no la dejaba dormir tranquila.<br \/>\nTodav\u00eda suena en mi cabeza su voz pidiendo por favor m\u00e1s calmantes o algo para dejar de vomitar y poder dormir, para poder morir en paz.<br \/>\nLa tarde del 4 de noviembre me paraliz\u00f3, mam\u00e1 entre llantos y una voz entrecortada me dijo que a la abuela le iban a dar morfina, un calmante lo suficientemente fuerte para que dejara de sufrir, pero que la iba a dormir; me pidi\u00f3 que me despidiera de ella, que le dijera todo lo que la quer\u00eda porque esa iba a ser la \u00faltima vez que la viera despierta.<br \/>\nEse d\u00eda me di cuenta que mi vida iba a cambiar para siempre, que el d\u00eda, el momento y el lugar eran esos, nada volver\u00eda a ser igual porque la que me hab\u00eda inculcado el amor incondicional por los perros y por la cocina, la misma que me hab\u00eda prometido comprar un campo grande y llevar a los perritos de la perrera para que estuvieran felices, que  me ense\u00f1\u00f3 a amasar, a plantar una planta, a no tenerle miedo a las tormentas, la que me daba todos los gustos cuando mam\u00e1 no quer\u00eda, la \u00fanica que apost\u00f3 a m\u00ed y me regal\u00f3 mi preciada guitarra, se estaba yendo y nada pod\u00eda hacer m\u00e1s que abrazarla fuerte y decirle lo importante que hab\u00eda sido y que era en mi vida.<br \/>\nLa noticia me encontr\u00f3 en mi cama, sola, ese tel\u00e9fono que otra vez llevaba una mala noticia, la voz de mi prima, una l\u00e1grima inevitable,  un silencio enorme  y todo lo que viene despu\u00e9s.<br \/>\nY hoy nuevamente sola en mi cama con el pasado bien cerca y su mirada latente que me gu\u00eda y me ayuda a no dejarme caer, pienso en lo que juntas planificamos y que lo voy a lograr.<br \/>\nHoy con mi t\u00edtulo en la mano frente a esa c\u00e1mara su recuerdo brilla en mi coraz\u00f3n. <\/p><\/blockquote>\n<blockquote><p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"200px-Margot.jpg\" src=\"http:\/\/www.bdp.org.ar\/facultad\/catedras\/comsoc\/redaccion1\/mayol\/200px-Margot.jpg\" width=\"200\" height=\"267\" align=\"right\" hspace=\"10\" \/> <strong>Confidencias<\/strong> por <strong>Pia Garbarino<\/strong><br \/>\nSuger\u00ed que un trago no era suficiente para esa ocasi\u00f3n, era un momento especial y hab\u00eda que saber disfrutarlo: aunque contra su voluntad, Margarita de Valois hab\u00eda consumado casamiento con mi amado Enrique, y las influencias de poder aumentaban considerablemente al consolidarse como Enrique de Navarra, para poder as\u00ed llegar al trono de aquella antigua regi\u00f3n.<br \/>\nPor aquellos d\u00edas lo que m\u00e1s importaba era el poder; nada podr\u00eda satisfacer m\u00e1s a una condesa, en realidad, nada podr\u00eda satisfacerme m\u00e1s a m\u00ed. Una se sent\u00eda tan a gusto en lugares confortables como en esa habitaci\u00f3n, como esa noche, festejando los nuevos logros y sabiendo que lo mejor a\u00fan estaba por llegar.<br \/>\nEn realidad nada fue en vano, las \u00e9pocas de esplendor no las olvido y los planes los realiz\u00e1bamos de igual a igual. Si bien el asesinato lo decidi\u00f3 Enrique, no niego  la magnificencia que rebos\u00f3 en mi esp\u00edritu al escuchar la propuesta que hizo que mi disposici\u00f3n fuera absoluta.<br \/>\nNadie se hubiera negado a matar al mism\u00edsimo Francisco de Alen\u00e7on. Se hab\u00eda ganados muchos enemigos en esos tiempos por su actitud ante los s\u00fabditos.<br \/>\nEl plan se consum\u00f3 esa misma noche, en esa misma habitaci\u00f3n: Enrique, consider\u00f3 que al haberse casado con Margarita de Valois, ambos est\u00e1bamos preparados para dar el siguiente paso hacia el liderazgo total.<br \/>\nLa muerte de su hermano, el Rey Enrique III, era una muerte anunciada; y era un desperdicio que quien heredara el trono fuera Francisco de Alen\u00e7on y no mi Enrique.<br \/>\nTodo fue proyectado sistem\u00e1ticamente, el d\u00eda, los actores y la justificaci\u00f3n de su muerte. La tuberculosis era una enfermedad perfecta para evadir ciertas muertes, aun hoy lo es.<br \/>\nComo condesa de Romorantin, yo ten\u00eda grandes influencias para conseguir vasallos confiables que realizaran el trabajo. Sin embargo, no niego mi complicidad en el homicidio, pero no asumo la  responsabilidad del hecho. Mi persona estaba cegada por las promesas del Rey Enrique IV, quien prometi\u00e9ndome un futuro digno junto a \u00e9l, se aseguraba la c\u00f3mplice m\u00e1s fiel a su lado. Estas promesas hablaban de su posterior separaci\u00f3n con Margarita de Valois y estaban fundados en la falta de herederos al trono, quienes ser\u00edan nuestros mism\u00edsimos hijos. Pero para esto, era necesaria la coronaci\u00f3n de Enrique lo antes posible; una vez consumada, el divorcio y el nuevo casamiento ser\u00edan solo juegos de duques a comparaci\u00f3n de los sucesos anteriores.<br \/>\nCuando falleci\u00f3 Enrique III, fue la hora de actuar. D\u00edas antes de la coronaci\u00f3n de Francisco, mis vasallos ingresaron en su habitaci\u00f3n real y lo despojaron de su vida; la vida taciturna por la que era conocido el pr\u00edncipe, no dejaron dudas de las causas de su muerte, cuando el informe oficial declar\u00f3 que la tuberculosis hab\u00eda causado tama\u00f1a p\u00e9rdida.<br \/>\nLo sucedido despu\u00e9s no es de necesaria explicaci\u00f3n.<br \/>\nUna vez coronado rey, Enrique IV de Francia sigui\u00f3 con su matrimonio, mand\u00f3 a alejarme de su existencia neg\u00e1ndome  toda promesa hecha.<br \/>\n\u00c9sta es la historia oficial, \u00e9sta es la verdad suprema y por eso ruego a esta Corte haga justicia de lo sucedido, alivie mi condena, evite la condena de mi muerte  y responsabilice a su Majestad de los hechos que acabo de relatar. Su  vida no ser\u00e1 digna de vivirse, su se\u00f1or\u00eda, si en su conciencia perdura la culpabilidad de mi muerte.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00daltima tanda de Ficciones Hist\u00f3ricas. 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