{"id":381,"date":"2011-09-28T18:53:03","date_gmt":"2011-09-28T18:53:03","guid":{"rendered":"http:\/\/fcpolit.unr.edu.ar\/blogs\/redaccion1-margarit\/2011\/09\/28\/tres-autores-tres-lugares-de-la-ciudad\/"},"modified":"2011-09-28T18:53:03","modified_gmt":"2011-09-28T18:53:03","slug":"tres-autores-tres-lugares-de-la-ciudad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-margarit\/2011\/09\/28\/tres-autores-tres-lugares-de-la-ciudad\/","title":{"rendered":"Tres autores, tres lugares de la ciudad"},"content":{"rendered":"<p>La idea es abordar estas breves lecturas para descubrir c\u00f3mo germina la narraci\u00f3n, c\u00f3mo puede abrirse el relato a la infinita imaginaci\u00f3n, c\u00f3mo aparece la ciudad en el relato y a la vez el relato inventa la ciudad.<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"PASAJEPAM1.jpg\" src=\"http:\/\/www.bdp.org.ar\/facultad\/catedras\/comsoc\/redaccion1\/margarit\/PASAJEPAM1.jpg\" width=\"240\" height=\"320\" \/><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<blockquote><p><strong><u>Pasaje Pam<\/u><\/strong><br \/>\npor <strong>Juan Martini<\/strong><br \/>\nSe baja del \u00f3mnibus en la esquina de las calles Laprida y C\u00f3rdoba. Compra un diario y camina por C\u00f3rdoba hasta Maip\u00fa. Su mirada indiferente recorre las fachadas: vidrieras atestadas de antig\u00fcedades en dos negocios atendidos por se\u00f1oras que distraen su excesivo tiempo libre con obras de caridad, la oficina de apuestas del Jockey Club, un local de bowling, una casa de discos, el edificio del Jockey Club  con sus puertas de metal y vidrio cerradas en la esquina de Maip\u00fa. La calle est\u00e1 llena de camionetas de reparto, de taxis y autos particulares embotellados en un tr\u00e1nsito desordenado., El ruido de las bocinas molesta a Vargas. Entra en un bar llamado &#8220;Rayito de sol&#8221; y pide su desayuno: caf\u00e9 con leche y cuatro medialunas. Despliega el diario y en una primera mirada se ocupa s\u00f3lo de los t\u00edtulos y las fotos y se detiene en las noticias policiales. Termina el desayuno r\u00e1pidamente y fuma dos cigarrillos negros. Dobla el diario y se encamina a su oficina.<br \/>\nEl Pasaje Pam es una oscura galer\u00eda con entradas por C\u00f3rdoba y Santa Fe. Los locales est\u00e1n ocupados por numerosas oficinas, dep\u00f3sitos, una galer\u00eda de arte y una cooperativa, inmobiliarias, agencias de turismo y publicitarias. Vargas recorre la galer\u00eda con paso lento. Saluda con la cabeza a media docena de hombres que se cruzan en su camino. Unos veinte metros antes de llegar a la calle Santa Fe, a la izquierda, hay unas escaleras de m\u00e1rmol blanco con los escalones gastados y filosos en los bordes. Vargas sube por ellas y luego sigue por un pasillo angosto lleno de puertas cerradas con los cristales pintados o cubiertos con cortinas o papeles. Al fondo del pasillo un cartelito de chapa pintado de azul con letras blancas dice: &#8220;Investigaciones El \u00c1guila&#8221;. \u00c9sa es su oficina.<\/p><\/blockquote>\n<blockquote><p>\n<strong><u>Tribunales<\/u><\/strong><br \/>\npor <strong>Marcelo Scalona<\/strong><br \/>\nHac\u00eda tiempo que la angustia me hac\u00eda imaginar que el tribunal<br \/>\nera un cementerio. Alucinaba de terror con que el<br \/>\nedificio era una trampa y que un d\u00eda fatal, todos los abogados recibir\u00edamos<br \/>\nnuestra \u00faltima sentencia muriendo adentro, atrapados,<br \/>\nentrampados, enga\u00f1ados o algo as\u00ed, sin poder salir del lugar, como<br \/>\nquien es soterrado.<br \/>\nCuando se est\u00e1 muerto espiritualmente lo otro da igual \u2014me<br \/>\ndec\u00eda\u2014 y es m\u00e1s una cuesti\u00f3n de curiosidad que de dolor. Entonces<br \/>\nme met\u00ed en la puerta giratoria de la entrada. A\u00fan conservaba<br \/>\nsu funci\u00f3n espec\u00edfica: separar en todo el que llega al palacio, lo<br \/>\nsensible y l\u00f3gico, ech\u00e1ndolo fuera, de lo mezquino y pr\u00e1ctico arroj\u00e1ndolo<br \/>\ndentro. Despu\u00e9s de pasar por la m\u00e1quina separadora ya<br \/>\nestaba en el gran sal\u00f3n de recepci\u00f3n, donde se destaca un balc\u00f3n<br \/>\nalto y amplio desde el que los letrados avizoran sus presas. El ancho<br \/>\nrecibidor es presidido por una imponente estatua de San Mart\u00edn.<br \/>\nComo todas las ma\u00f1anas lo salud\u00e9 inclinando levemente la<br \/>\ncabeza. Hac\u00eda siete a\u00f1os que hab\u00eda empezado a saludarlo. Al principio<br \/>\nen broma, despu\u00e9s en serio y despu\u00e9s como todo, porque ya<br \/>\nlo hac\u00eda desde antes.<\/p><\/blockquote>\n<blockquote><p><strong><u>Avenida Godoy<\/u><\/strong><br \/>\npor <strong>Eduardo D&#8217;Anna<\/strong><br \/>\n<strong>La entrada de Jes\u00fas en Rosario<\/strong><br \/>\nSe realiza por la<br \/>\nAvenida Godoy<br \/>\nen un carro de verdulero.<br \/>\nLos periodistas<br \/>\nse encuentran imposibilitados<br \/>\nde entender el hecho<br \/>\ncreen que esto s\u00f3lo pasa en Rosario<br \/>\ny no saben con qu\u00e9 empresa<br \/>\nquedar bien.<br \/>\nDe Villa Banana parten<br \/>\nlas exclamaciones m\u00e1s entusiastas.<br \/>\nAlgunos burgueses tocan<br \/>\nlas bocinas de sus autos<br \/>\nart\u00edsticamente.<br \/>\nNo puedo verlo bien<br \/>\nva adentro del carro<br \/>\ns\u00e9 que charla con varios tobas<br \/>\nque se han subido<br \/>\npero no tiene el pelo tan largo;<br \/>\nen un momento<br \/>\nveo que alza la mano<br \/>\ny abarca descriptivamente todo<br \/>\ncomo si dijera:<br \/>\n\u201ctodo esto es m\u00edo\u201d,<br \/>\n\u201cac\u00e1 todos me van a o\u00edr\u201d, o<br \/>\n\u201ctodo esto no existe\u201d.<br \/>\nMi amigo de los diez a\u00f1os<br \/>\nme pregunta si al pasar \u00e9l<br \/>\ndebe hacerse la se\u00f1al de la cruz<br \/>\ny si en caso contrario<br \/>\nse ir\u00e1 al infierno.<\/p><\/blockquote>\n<p>Much\u00edsimo m\u00e1s en <a href=\"http:\/\/www.rosarinosenred.org.ar\/cultura\/relatos\/rosario-ilustrada\">Rosario Ilustrada<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La idea es abordar estas breves lecturas para descubrir c\u00f3mo germina la narraci\u00f3n, c\u00f3mo puede abrirse el relato a la infinita imaginaci\u00f3n, c\u00f3mo aparece la ciudad en el relato y a la vez el relato inventa la ciudad.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-margarit\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/381"}],"collection":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-margarit\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-margarit\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-margarit\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-margarit\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=381"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-margarit\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/381\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-margarit\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=381"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-margarit\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=381"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-margarit\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=381"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}