Por etapas o por burocracia de la vida y la universidad, a pocos pasos de graduarme, quizás sea este mi último saludo de bienvenida como ayudante alumno; a propósito, uno de los roles más bonitos y enriquecedores que cumplí hasta el momento.
Y por más breve que sea este mensaje, sentarme nuevamente ante una nueva hoja en blanco me produce las mismas sensaciones y me enfrenta a los mismos avatares que sentí y percibí, por vez primera, cuando alguna vez emprendí la tarea de escribir para alguien, respetando un motivo, una intención, un sentimiento y cierta finalidad.
Las bienvenidas de por sí, suelen ser un tanto empalagosas. Al menos para los que esquivamos un poco los ceremoniales y estamos dispuestos a comenzar ya. Sin embargo, por el rol que ocupo, por mi condición de “estudiante avanzado” y por el cariño y el respeto que siento por esta cátedra y por nuestra disciplina en general, tengo la obligación corazonal (que es mucho más que ética y moral) de repetirles algo a modo de consejo: Que no los confundan. La vida universitaria no se califica (nunca) por buena o mala y mucho menos por cuestión de títulos, sino por el valor y la utilidad que nosotros mismos les proporcionemos a esos saberes.
De qué se trata, entonces. Se trata de hacer vacilar todo y cada uno de los fundamentos; de ver con la propia vista, con el mirar, todos los ingredientes y las herramientas que recibiremos durante el recorrido. Puedo garantizar que tanto aquí como en las diferentes cátedras que constituyen nuestra licenciatura, intentaremos provocarles la reflexión, el análisis crítico y la creatividad. Y tendrán el tiempo y los espacios necesarios para poder hacerlo y ejercitarlo.
Dicho esto, una vez más, solo queda esperar ansioso y expectante el momento de comenzar a trabajar con todos ustedes. Tengo fe de que conformaremos un grupo de estudio comprometido y pensante. Que no se achicará ante los sobresaltos del aprendizaje. Un equipo que no estará atado a convenciones sino que buscará e indagará por sus propios medios, para crear y producir sus saberes y para reafirmar los que nos vienen.
Bienvenidos los que retoman un camino y los que emprenden uno nuevo. Como digo siempre, con mucho respeto, ¡bienvenidos a la cátedra más linda del mundo!
¡Ah! Casi lo olvido. Por último, un regalito a modo de ilustración de los trovadores cubanos Buena Fe
https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=ke5y8mfFeuw#!
Ramiro Palma Nigro
