por Sheila Alaniz Alarcón*
Las diferentes agrupaciones estudiantiles que conviven en nuestra facultad pueden no estar de acuerdo con muchas cosas, aunque al consultarles por la falta de participación política por parte de aquellos estudiantes que no están agrupados, sus discursos giran en torno a que no solo ocurre en la facultad sino que es un problema que involucra a toda la sociedad.
Sostienen que una de sus principales causas proviene de la última dictadura militar, la política de exterminio, la instalación de un modelo económico neoliberal, la desideologización, la crisis de subjetividad (conciencia de sí y para sí) y los 30.000 desaparecidos como algunas de las razones que causaron el desprestigio de la política. Eso sumado al modo en que se constituye la sociedad y cada uno a través del consumismo y no de la subjetividad.
La universidad, lugar de disputa política, sufre las consecuencias de este marco general, y de la instalación e implementación del “no te metás” y la falta de compromiso, entre otras.
También es bueno aclarar que la participación en la facultad no es nula, un ejemplo son las distintas agrupaciones estudiantiles como Santiago Pampillón, pero la contribución de los estudiantes es mayoritariamente por parte de aquellos que están agrupados.
Florencia, delegada de 2º año, estudiante de la licenciatura en Ciencia Política, elegida por sus compañeros y compañeras, reflexiona acerca de ésta problemática y pone como ejemplo distintas discusiones que se dan en su curso.
-¿Qué pensás acerca de la poca participación política por parte de los estudiantes no agrupados en nuestra facultad?
-Es preocupante el hecho de que la falta de interés acerca de los problemas que hay en nuestra facultad sea tan mayoritario, teniendo en cuenta de que la facultad es de Ciencia Política, lo que debería dar lugar a que la preocupación por parte de los estudiantes, al igual que la participación activa, sea mayor. Es una cuestión que implica mucho más que los conflictos que se dan en la facultad, como las condiciones de cursados, tampoco nos alarma que haya compañeros nuestros que abandonan la carrera, no nos detenemos siquiera a analizar la situación del porqué de su deserción. El no plantearnos el por qué de aquellos que abandonan, es un acto de naturalización, del cual, lejos de pensarlo como un inconveniente que se relaciona con la realidad que atraviesa nuestra sociedad, lo vemos como algo ajeno y lejano a nuestras preocupaciones e intereses.
¿Y porqué creés que no hay interés en participar?
-Este inconveniente se relaciona directamente con un problema cultural, instalado en el inconciente colectivo de las personas desde el último proceso militar que se fue agravando y fortaleciendo a través de la globalización y la desvalorización de nuestras costumbres y prácticas. Ésta actitud de pararnos frente a nuestra educación y a las cosas que ocurren en nuestra sociedad, sin intervenir, sin preguntarnos el porqué de ciertas cosas, la decisión de no querer saber por ejemplo de algunas cuestiones históricas que marcaron intensamente, como fue la dictadura, y provocaron un abismo entre la generación atravesada por éste proceso y ésta generación. Unos de sus objetivos cumplidos fue eliminar toda participación política, que llevó a que hoy aquellos que participan ,mayoritariamente, lo utilicen para conseguir beneficios personales como un trabajo, o un puesto, se rigen bajo intereses que persiguen beneficios individuales y no la búsqueda de logros y beneficios colectivos. Lo que evidencia que estamos sumergidos en una profunda individualización.
– ¿Creés que ante la convocatoria a participar de una asamblea, los estudiantes piensan “yo no me meto en la política” y tal vez, en una charla anterior, discutían temas políticos sin considerar que eran políticos?
-Es así. En una de las actividades que se realizaron en nuestra facultad, como la clase abierta en donde trabajadores de Paraná Metal, Sancor Atilra, docentes de Coad y Amsafe expusieron la situación que están atravesando, dando así cuenta de la situación del trabajador argentino en general, se hizo la invitación durante el dictado de una cátedra y solo un pequeño grupo fuimos los que salimos de cursar para presenciar ésta clase abierta, siendo que teníamos el permiso de la docente que apoyó esto diciendo que al ser una cátedra en donde se trataba la teoría no iba a decir nada que no estuviera en los textos. Nuestros compañeros objetaron que en pocos días tenían un parcial y necesitaban presenciar éste teórico pero que igualmente apoyaban y se solidarizaban con los trabajadores. Lo que a mí me llamó la atención y me preocupó es que una vez finalizado el dictado de ésta, la clase abierta continuaba y mis compañeros no asistieron. Esto da lugar a repensar la situación en que los estudiantes nos encontramos situados frente a nuestra realidad, en nuestra sociedad, y no solo los estudiantes sino también, docentes, no docentes trabajadores, todos. También es bueno aclarar que la participación en la facultad no es nula: un ejemplo son las distintas agrupaciones estudiantiles como Santiago Pampillón, pero la contribución de los estudiantes es mayoritariamente por parte de aquellos que están agrupados.
*Sheila Alaniz Alarcón es estudiante de la Licenciatura en Comunicación Social.