Por Rocío Córdoba*
Elizabeth Martínez de Aguirre es directora de la escuela de Comunicación Social que pertenece a la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internaciones de la Universidad Nacional de Rosario. Es titular de la cátedra de Lenguajes y participó de las charlas que integran los cursillos de ingresos para informar a los alumnos acerca de la carrera y de los contenidos que la componen.
¿Por qué cree que la mayor cantidad de personas que abandonan la universidad están en primer año?
-Hay una estadística muy dura que se viene manteniendo a través de los años y que alcanza mas o menos un 40 %; son datos muy impresionantes y se calcula en relación a las inscripciones que se formalizan incluso antes de comenzar a cursar la carrera. Cuando termina el primer año se hace el calculo de retención y lamentablemente el número que da, es un número que para nosotros es bajo, nosotros aspiraríamos a que todos los que en algún momento tuvieron inquietud de cursar la carrera se quedaran y lo hicieran. La realidad no es así, la realidad es que habría que reconfirmar este dato, no lo hice este año, pero históricamente se cree que es un 40% que se desgrana en primer año. Yo creo que tiene que ver con distintas situaciones, es un fenómeno complejo cuyas causas también son complejas. Un aspecto de esto es que, de toda la gente que solicita inscribirse y lo hace por ventanilla, no toda esas personas llegan a iniciar la carrera. Mucha gente viene, se inscribe y después no viene mas, entonces ese es un número que habría que establecer para empezar a filtrar y ver cuáles son las realidades. Hay gente que empieza a venir y después se da cuenta que no es lo que a lo mejor esperaba o estaba buscando y cambia de idea. Después hay cuestiones sociales, personales, familiares individuales colectivas que hacen que también el desgranamiento se produzca. De alguna manera el cursillo de ingreso es una estrategía pensada para tratar de paliar esta situación de pérdida y de frustración, porque para nosotros significa una frustración que los alumnos lleguen y después se vayan. Por eso la idea del cursillo de ingreso es esa. No sé hasta qué punto tenemos éxito en ese sentido, creo que es algo que pasa en todo el sistema universitario, en el nuestro y en el nivel nacional. Debe tener que ver con situaciones complejas y con causas complejas que tendríamos que seguir pensando y viendo cómo resolver.
¿Cree que los cursillos de ingreso están hechos de una forma que los ingresantes se puedan ir conformes acerca de su contenido?
-Espero que sí, como directora de la carrera espero que sí. El armado del cursillo, la preparación, el desarrollo y la implementación del cursillo de ingreso están en manos del Centro de Comunicación y Educación que está a cargo de la profesora María Cristina Alberdi quien coordina toda la actividad. Hay materiales impresos, hay encuentros presenciales, hay actividades que las pueden buscar vía internet.
¿El contenido que tiene el cuadernillo de ingreso le parece que es correcto?
-Si, está conformado por el área de Epistemología y de Lenguajes que constituyen las dos grandes ramas de la carrera que articulan el plan de estudio. El plan de estudio está sostenido en esas dos áreas, las materias pertenecen a una o a otra, o tienen afinidad con alguna de las dos, por eso los contenidos del cuadernillo están distribuidos en esos dos ámbitos. Me parece que en ese sentido, mi evaluación es positiva, el material se sustenta, en principio estaría bien, salvo que los alumnos me dijeran lo contrario. En realidad es una cuestión voluntaria, es un gesto de invitación, de acercamiento, es algo que nosotros le proponemos a los alumnos como un gesto de contención y de bienvenida para explicarle de que se trata la carrera, cómo es el plan de estudio, cómo está articulado este, qué materias tienen, que áreas la constituyen, qué hay en cada área. Quienes mejor saben la respuesta del interrogante si está bien el contenido del cuadernillo de ingreso, son los alumnos.
*Rocío Córdoba es alumna de la licenciatura en Comunicación Social.