{"id":54,"date":"2006-10-13T18:24:06","date_gmt":"2006-10-13T18:24:06","guid":{"rendered":"http:\/\/fcpolit.unr.edu.ar\/blogs\/redaccion1-liberatore\/2006\/10\/13\/la-no-ficcion-en-el-limite-entre-el-periodismo-y-la-literatura\/"},"modified":"2006-10-13T18:24:06","modified_gmt":"2006-10-13T18:24:06","slug":"la-no-ficcion-en-el-limite-entre-el-periodismo-y-la-literatura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-liberatore\/2006\/10\/13\/la-no-ficcion-en-el-limite-entre-el-periodismo-y-la-literatura\/","title":{"rendered":"La no ficci\u00f3n: en el l\u00edmite entre el periodismo y la literatura"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.dialogica.com.ar\/unr\/redaccion1\/alaura\/archivos\/capotewalsh.php\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.dialogica.com.ar\/unr\/redaccion1\/alaura\/archivos\/capotewalsh-thumb.jpg\" width=\"234\" height=\"153\" border=\"0\" \/><\/a><br \/>\nEstimados Alumnos: a continuaci\u00f3n publicamos una producci\u00f3n sobre el <strong>Nuevo Periodismo<\/strong>, para reforzar los conceptos presentados en clase y para que tengan m\u00e1s herramientas a la hora de realizar la actividad sobre el tema.<br \/>\n\u00a1A leer y a trabajar!<\/p>\n<p><!--more--><br \/>\n<strong>Nuevo Periodismo: el constante cruce de la realidad y la ficci\u00f3n (*)<\/strong><br \/>\n<strong>Introducci\u00f3n<\/strong><br \/>\nEn los a\u00f1os sesenta surge en Estados Unidos el Nuevo Periodismo, tambi\u00e9n denominado g\u00e9nero de no ficci\u00f3n; considerado como una nueva tendencia en la forma de hacer periodismo que propon\u00eda traspasar los l\u00edmites del modelo objetivo de la prensa tradicional. Su surgimiento vino a poner en tela de juicio el ideal de transparencia y objetividad que prevalec\u00eda en la forma cl\u00e1sica de ejercer la profesi\u00f3n, donde la \u00e9tica period\u00edstica estaba m\u00e1s bien vinculada a la neutralidad de los mensajes, herederos de la concepci\u00f3n funcionalista de la comunicaci\u00f3n como mera transmisi\u00f3n de informaci\u00f3n.<br \/>\nEn estos a\u00f1os, los medios de comunicaci\u00f3n se vieron superados por su entorno social, en tanto se tornaron incapaces de transmitir con profundidad, conciencia y frescura acontecimientos tan desconcertantes como los asesinatos de John y Robert Kennedy, los paseos espaciales, la guerra de Vietnam, los disturbios raciales, la cultura underground o las nuevas voces de la juventud norteamericana. Por su parte, esta nueva tendencia no s\u00f3lo pretend\u00eda recuperar los viejos preceptos del periodismo: investigaci\u00f3n, denuncia, pluralidad de voces y compromiso \u00e9tico, sino que vio en su contexto social nuevas tem\u00e1ticas para abordar, donde los mismos acontecimientos parec\u00edan extra\u00eddos de una obra \u201cliteraria\u201d.<br \/>\nEl periodismo tradicional deb\u00eda ser un registro riguroso de la \u201crealidad objetiva\u201d, en cambio, en el Nuevo Periodismo \u201crealidad\u201d y \u201cficci\u00f3n\u201d se transforman, y los l\u00edmites se hacen difusos. De este modo, nace la novela de no ficci\u00f3n, de la mano de Truman Capote, en Estados Unidos, y de Rodolfo Walsh en Argentina. Sus obras tienen prop\u00f3sitos dis\u00edmiles, sin embargo, ambos autores se sirven de los recursos literarios para narrar sucesos reales, bas\u00e1ndose en investigaciones period\u00edsticas serias y elaboradas.<br \/>\nOtros representantes de esta corriente fueron los periodistas norteamericanos Tom Wolfe, Norman Mailer y Hunter Thompson, quienes bregaron por una calidad estil\u00edstica y narrativa que hab\u00eda sido dejada de lado por el periodismo tradicional, en pos del ideal de transparencia y sistematizaci\u00f3n de la informaci\u00f3n.<br \/>\n<strong>Nuevo Periodismo: formas y estilos<\/strong><br \/>\nUno de los principales rasgos que distingue al Nuevo Periodismo es la importancia que se le otorga a la forma de transmitir la noticia. Con el objetivo de captar la atenci\u00f3n del lector, se trata de involucrarlo en la recreaci\u00f3n del acontecimiento. En este sentido, Tom Wolfe cre\u00f3 una serie de procedimientos estil\u00edsticos vinculados al proceso narrativo, con el objetivo de enriquecer la trama de los relatos:<br \/>\na) <em>Punto de vista de la tercera persona:<\/em> en este recurso el narrador desaparece, dejando hablar al protagonista del texto, presentando al lector cada escena a trav\u00e9s de la mirada del personaje, mostrando sus particularidades y sensaciones.<br \/>\nb) <em>Construcci\u00f3n escena por escena:<\/em> se pretende realizar una reconstrucci\u00f3n del escenario de la historia, describiendo las acciones y caracterizando a los personajes.<br \/>\nc) <em>Di\u00e1logo realista:<\/em> en las citas textuales se incluyen modismos y jergas utilizados por el personaje en cuesti\u00f3n, con el fin de retratarlo de una manera m\u00e1s \u00edntima.<br \/>\nd) <em>Descripci\u00f3n significativa:<\/em> en este punto se contemplan aspectos vinculados al entorno m\u00e1s cercano al personaje: miradas, h\u00e1bitos, gestos, formas de vestir, comportamiento y modos de interacci\u00f3n: detalles simb\u00f3licos que permit\u00edan ilustrar el marco de cada escena.<br \/>\nAdem\u00e1s de las estrategias introducidas por Wolfe, pueden enumerarse otros recursos que fueron largamente utilizados dentro del Nuevo Periodismo:<br \/>\n&#8211; <em>Caracterizaci\u00f3n compuesta:<\/em> esta t\u00e9cnica propone la utilizaci\u00f3n de un personaje ficticio como prototipo de una serie de personajes reales. Fue un recurso severamente criticado por diluir expl\u00edcitamente la l\u00ednea entre periodismo y ficci\u00f3n, sin embargo, ha sido fruct\u00edfero en ciertos trabajos donde se pretend\u00eda preservar la identidad de las personas involucradas.<br \/>\n&#8211; <em>Nuevo lenguaje period\u00edstico:<\/em> este recurso hace uso de los dotes de cada periodista, quienes usan su propio lenguaje para dar un tinte personalista a sus art\u00edculos. Algunos autores prefieren adoptar la forma de hablar de los protagonistas.<br \/>\n&#8211; <em>Metaperiodismo: <\/em>esta es una tendencia que se exige a si misma dar pautas de su propia elaboraci\u00f3n, con el objetivo de demostrar la veracidad de sus art\u00edculos, describiendo detalladamente los procesos de la investigaci\u00f3n.<br \/>\n&#8211; <em>Im\u00e1genes:<\/em> la fuerza de la imagen es utilizada para lograr un mayor acercamiento emocional al lector. Las im\u00e1genes no se limitan a ser fotograf\u00edas indiciales; tambi\u00e9n se utilizan repeticiones de palabras, ilustraciones y caricaturas, con el objetivo de lograr un impacto visual, apelando al mundo sensorial del lector.<br \/>\nPodemos nombrar otros recursos utilizados por esta corriente, tales como la convenci\u00f3n dram\u00e1tica, que tiene como objetivo narrar los hechos en la forma en que hab\u00edan sucedido; los retratos y semblanzas, que inclu\u00edan el perfil psicol\u00f3gico y biogr\u00e1fico de los actores, y por \u00faltimo, el estilo indirecto libre, donde el autor se introduce en el personaje y habla a trav\u00e9s de \u00e9l, expresando la fluctuaci\u00f3n de un enunciador entre un punto de vista exterior y la adopci\u00f3n del punto de vista del personaje.<br \/>\n<strong>El sello de autor<\/strong><br \/>\nEl Nuevo Periodismo resalta el protagonismo de sus art\u00edfices. Proclama su presencia en las calles, bien cerca, y en lo posible, dentro del acontecimiento. No s\u00f3lo importa el haber estado all\u00ed, lo imprescindible es aquello que el periodista puede aportar con su propia visi\u00f3n del mundo. Desde esta corriente se reivindica a la subjetividad como v\u00eda para llegar a la verdad de los hechos, partiendo de la premisa de que no hay una sola realidad, sino tantas realidades como testigos, por lo tanto, es importante saber de qui\u00e9n la percibimos y c\u00f3mo el autor las vivi\u00f3.<br \/>\n<strong>Diferentes estilos, la misma base<\/strong><br \/>\nLos relatos de no ficci\u00f3n tienen la particularidad de basarse en materiales e investigaciones period\u00edsticas, cualquiera sea su registro. \u00c9stos materiales deben ser respetados. Sin embargo, en el modo de disponer de dicho material y su narraci\u00f3n pueden producirse transformaciones, por lo tanto, no se muestran como una repetici\u00f3n de lo real, sino que constituyen otra realidad regida por leyes propias. De esta manera, se narran sucesos reales, aplicando t\u00e9cnicas de la ficci\u00f3n. Esta narrativa da lugar a un juego ambiguo de lecturas: los relatos de no ficci\u00f3n pueden leerse como textos period\u00edsticos y como literarios.<br \/>\nAsimismo, los textos no ficcionales tienen como rasgo fundamental la b\u00fasqueda de la verdad de los hechos. La verdad que muestran es la verdad del autor, de aqu\u00ed la importancia de la relaci\u00f3n entre verdad y sujeto.<br \/>\nEsta corriente rechaza el concepto de verosimilitud como \u201cilusi\u00f3n de realidad\u201d, como intento de hacer creer que el texto es un reflejo fiel de lo real.<br \/>\n<strong>Pol\u00e9micas sobre el g\u00e9nero<\/strong><br \/>\nSi analizamos las caracter\u00edsticas de la no ficci\u00f3n dentro de los l\u00edmites que nos ofrece el concepto de g\u00e9nero, el cual nos provee un conjunto de normas para ordenar y clasificar a los textos, nos situamos en una tensi\u00f3n constante, puesto que este tipo de relato no s\u00f3lo irrumpe sobre ciertos preceptos cl\u00e1sicos del periodismo, sino que tambi\u00e9n cuestiona muchos postulados de la literatura.<br \/>\nHist\u00f3ricamente, la novela est\u00e1 asociada a la ficci\u00f3n, es decir, a la narraci\u00f3n de hechos imaginarios. En igual medida, la tradici\u00f3n period\u00edstica ha logrado imponer una estructura para la redacci\u00f3n de noticias, prescindiendo de recursos estil\u00edsticos vinculados a la literatura.<br \/>\nDe todos modos, los mecanismos para narrar hechos reales como ficticios son similares. Utilizamos los mismos recursos tanto cuando inventamos una historia como cuando damos cuenta de un hecho vivido: en ambas situaciones realizamos una construcci\u00f3n de la realidad, a trav\u00e9s del lenguaje.<br \/>\nTodas estas cuestiones parecen dejar de lado que tanto la noticia como la novela tienen un origen com\u00fan como discurso: la noticia es una narrativa natural que remite a acciones de personas y es presentada por un narrador como un suceso verdadero, vinculado a un mundo que resulta cercano a los interlocutores. Por cuestiones pragm\u00e1ticas, las noticia es un reordenamiento de una narrativa natural, porque responde a un acto de habla global \u2013informar- y estrat\u00e9gicamente utiliza un orden diferente, destacando el hecho noticiable por sobre la historia del suceso.<br \/>\nAna Mar\u00eda Amar S\u00e1nchez, en su libro \u201cEl Relato de los hechos\u201d, expresa las distintas vertientes de las discusiones en torno a la no ficci\u00f3n como g\u00e9nero. La autora sugiere hablar de un discurso narrativo no ficcional, t\u00e9rmino que evita las limitaciones de toda clasificaci\u00f3n e incluye a diversas clases de textos cercanos tanto al periodismo como a la ficci\u00f3n, siempre y cuando sean transformados narrativamente.<br \/>\nS\u00e1nchez afirma tambi\u00e9n que el g\u00e9nero de no ficci\u00f3n \u201cse juega en el cruce de dos imposibilidades: la de mostrarse como una ficci\u00f3n, puesto que los hechos ocurrieron y el lector lo sabe y, por otra parte, la imposibilidad de mostrarse como un espejo fiel de esos hechos. Desde esta perspectiva, lo real no puede describirse \u201ctal cual es\u201d porque el lenguaje realiza su propia construcci\u00f3n, imponiendo sus leyes: de alg\u00fan modo recorta, organiza y ficcionaliza.\u201d<br \/>\n<strong>Los principales exponentes<\/strong><br \/>\nLos narradores norteamericanos Capote y Wolfe son se\u00f1alados como los iniciadores del g\u00e9nero novela de no-ficci\u00f3n. Sin embargo, ocho a\u00f1os antes de que Capote escribiera \u201cA sangre fr\u00eda\u201d (1965), Rodolfo Walsh hab\u00eda publicado \u201cOperaci\u00f3n Masacre\u201d (1957). Fue <strong>Walsh<\/strong> quien pens\u00f3 en un cambio radical de las formas, en un nuevo modo de producir, construir y leer la literatura.<br \/>\n\u201cOperaci\u00f3n Masacre\u201d es el resultado de una ardua investigaci\u00f3n period\u00edstica que Rodolfo Walsh realiz\u00f3 junto a Enriqueta Mu\u00f1iz. La obra apareci\u00f3 en Buenos Aires en 1957 y es un claro ejemplo de novela de no-ficci\u00f3n. El 9 de junio de 1956 los generales Tanco y Valle se sublevaron contra el gobierno de facto de Aramburu que hab\u00eda destituido a Per\u00f3n en 1955. El levantamiento fue reprimido brutal e ilegalmente. En los basurales de Jos\u00e9 Le\u00f3n Su\u00e1rez, un grupo de civiles fueron masacrados incluso antes de que fuera dictada la ley marcial.<br \/>\nWalsh escucha la frase \u201chay un fusilado que vive\u201d y decide contactarse con \u00e9l: \u201cLivraga me cuenta su historia incre\u00edble; la creo en el acto. As\u00ed nace aquella investigaci\u00f3n, este libro\u201d, expone Walsh en el pr\u00f3logo de \u201cOperaci\u00f3n Masacre\u201d. Aqu\u00ed est\u00e1 presente una de las caracter\u00edsticas de la no-ficci\u00f3n: la b\u00fasqueda de la verdad de los hechos.<br \/>\nOperaci\u00f3n Masacre se divide en tres cap\u00edtulos: \u201cLas personas\u201d, \u201cLos hechos\u201d y \u201cLa evidencia\u201d. En cada uno de ellos se produce la fusi\u00f3n propia entre periodismo y literatura. En \u201cLas personas\u201d se pueden vislumbrar rasgos m\u00e1s t\u00edpicamente literarios. Walsh enumera a cada uno de los miembros de la masacre de Jos\u00e9 Le\u00f3n Su\u00e1rez; es una descripci\u00f3n significativa de sus cualidades f\u00edsicas, sus ocupaciones, sus rasgos caracter\u00edsticos, c\u00f3mo se vinculaban a los hechos, si sab\u00edan lo que estaba por ocurrir o no.<br \/>\nAl referirse a Juan Carlos Livraga, Walsh relata: \u201cFlaco, de estatura mediana, tiene rasgos regulares, ojos pardos-verdosos, cabello casta\u00f1o, bigote, le faltan unos d\u00edas para cumplir veinticuatro a\u00f1os. Tiene un temperamento reflexivo y hasta calculador. Pensar\u00e1 mucho las cosas y no dir\u00e1 nada que no le convenga\u201d. El lenguaje utilizado por el autor es tan preciso que hasta se puede reconstruir cu\u00e1les fueron los \u00faltimos di\u00e1logos con sus familiares y amigos.<br \/>\nEn \u201cLos hechos\u201d y \u201cLa evidencia\u201d, el escritor presenta cuestiones m\u00e1s f\u00e1cticas; como los horarios de los comunicados que se oyen en la radio y de las detenciones; la localizaci\u00f3n geogr\u00e1fica de cada una de la casas de los personajes; la ruta que lleva al basural, los telegramas, el expediente de Juan Carlos Livraga. Se podr\u00eda afirmar que aqu\u00ed est\u00e1 m\u00e1s presente el periodismo por la precisi\u00f3n de los datos brindados.<br \/>\n\u201cA las 0.32 en punto, Radio del Estado interrumpe la m\u00fasica y anuncia que se va a dar lectura a un comunicado de la Secretar\u00eda de Prensa de la Presidencia de la Naci\u00f3n. Art\u00edculo 1\u00ba &#8211; Decl\u00e1rese la vigencia de la ley marcial en todo el territorio de la Naci\u00f3n\u201d. \u201cEl decreto de la ley marcial se ha vuelto a propalar a las 0.45, 0.50, 1.15, 1.35\u201d. \u201cLa detenci\u00f3n de esos hombres se produjo a las 23 horas del 9 de junio, es decir una hora y media antes de promulgarse la ley marcial\u201d.<br \/>\nLa politizaci\u00f3n espec\u00edfica de estos relatos es el resultado de un trabajo que se ejerce sobre un material testimonial y genera una de las diferencias m\u00e1s importantes con el periodismo y el discurso hist\u00f3rico. Mientras que \u00e9stos se pretenden \u201cobjetivos\u201d, distanciados y tratan de borrar toda marca de la posici\u00f3n del sujeto, la no-ficci\u00f3n nunca oculta que, m\u00e1s all\u00e1 de la toma de partido expl\u00edcita en algunos casos, el montaje y la selecci\u00f3n de los testimonios, la narrativizaci\u00f3n a que son sometidos se\u00f1alan ya el abandono de todo intento de neutralidad.<br \/>\nEl discurso no-ficcional exige una lectura que ponga el acento simult\u00e1neamente en su condici\u00f3n de relato y de testimonio period\u00edstico. Cada una de las partes de \u201cOperaci\u00f3n Masacre\u201d confirma esta caracter\u00edstica del g\u00e9nero.<br \/>\nLa novela \u201cA sangre fr\u00eda\u201d de <strong>Truman Capote <\/strong>es la que inici\u00f3 el movimiento del Nuevo Periodismo en Estados Unidos. Este libro es sin duda uno de los mejores ejemplos del g\u00e9nero, es una historia din\u00e1mica y atrapante que cuenta el asesinato de una familia de Kansas perpetrado por dos convictos en libertad condicional.<br \/>\nEl 15 de noviembre de 1959, en un pueblito de Kansas, los cuatro miembros de la familia Clutter fueron salvajemente asesinados en su casa. Los cr\u00edmenes eran, aparentemente, inmotivados, y no se encontraron claves que permitieran identificar a los asesinos. Seis a\u00f1os m\u00e1s tarde, Dick Hickock y Perry Smith fueron declarados culpables y condenados a muerte.<br \/>\nTruman Capote vio el potencial narrativo del caso, y tras a\u00f1os de intensa documentaci\u00f3n, logr\u00f3 reunir un corpus de datos al que dio forma y volumen. En su investigaci\u00f3n, sigue paso a paso la vida del peque\u00f1o pueblo, esboza retratos de las v\u00edctimas de una muerte espantosa e insospechada, acompa\u00f1a a la polic\u00eda en las pesquisas que condujeron al esclarecimiento del caso, y, sobre todo, se concentra en los dos criminales hasta construir dos personajes perfectamente perfilados, a los que el lector llegar\u00e1 a conocer \u00edntimamente.<br \/>\nHaciendo uso de la categor\u00eda metaperiodismo, Capote expone los detalles de los procedimientos llevados a cabo en la investigaci\u00f3n. \u201cTodos los materiales de este libro que no derivan de mis propias observaciones han sido tomados de archivos oficiales o son resultado de entrevistas con personas directamente afectadas; entrevistas que con mucha frecuencia, abarcaron un per\u00edodo considerable de tiempo\u201d, expresa en el pr\u00f3logo del libro.<br \/>\nEn \u201cM\u00fasica para camaleones\u201d el autor da a conocer las inquietudes que lo movilizaron a la b\u00fasqueda de nuevas formas de escritura: \u201cDesde hac\u00eda muchos a\u00f1os, me sent\u00eda atra\u00eddo hacia el periodismo como una forma de arte en s\u00ed mismo, por dos razones: primero, porque me parec\u00eda que nada verdaderamente innovador se hab\u00eda producido en la prosa, o en la literatura en general, desde la d\u00e9cada de 1920, y segundo porque el periodismo como arte era casi terreno virgen, por la sencilla raz\u00f3n de que muy pocos escritores se dedicaban al periodismo y, cuando lo hac\u00edan, escrib\u00edan ensayos de viaje o autobiograf\u00edas\u201d.<br \/>\nSu objetivo era escribir una novela period\u00edstica que tuviera la verosimilitud de los hechos reales. Capote afirma que, desde el punto de vista t\u00e9cnico, la mayor dificultad que encontr\u00f3 al escribir A sangre fr\u00eda fue no participar. \u201cYo sent\u00eda que era esencial, para el tono aparente objetivo del libro, que el autor permaneciera ausente. En realidad, en todos mis reportajes, siempre intent\u00e9 mantenerme lo m\u00e1s invisible que fuera posible\u201d, comenta el autor.<br \/>\nA partir de \u201cA sangre fr\u00eda\u201d los integrantes del mundo literario empezaron a hablar de la no ficci\u00f3n como una forma literaria seria, el propio Capote previ\u00e9ndolo no calific\u00f3 su obra como period\u00edstica sino que afirm\u00f3 que hab\u00eda inventado un nuevo g\u00e9nero literario.<br \/>\n<strong>Tom Wolfe<\/strong> es otro de los referentes del Nuevo Periodismo. Su obra The Electric Kool-Aid Acid Test \u2013traducida al espa\u00f1ol como \u201cPonche de \u00e1cido lis\u00e9rgico\u201d- fue considerada junto con \u201cA sangre fr\u00eda\u201d como una nueva orientaci\u00f3n tanto para el periodismo de la \u00e9poca como para la literatura. El libro narra la historia del novelista Ken Kesey y un grupo de consumidores de LSD, quienes en 1964 remodelan un transporte escolar, le instalan un complejo equipo electr\u00f3nico, y salen de gira hacia Nueva York para luego volver a California. Kesey, en medio del viaje, tuvo que huir a M\u00e9xico a causa de unos cargos por tenencia de drogas, donde fue arrestado, y finalmente puesto en libertad unos meses despu\u00e9s. Toda la aventura fue filmada minuciosamente a lo largo del trayecto, hecho verdaderamente oportuno para Wolfe, quien tuvo la oportunidad de conocer a Kesey en aquella \u00e9poca. Wolfe se empe\u00f1\u00f3 en transmitir todos estos acontecimientos de la forma m\u00e1s inmediata y vital posible, desde el punto de vista de los protagonistas, correspondi\u00e9ndose con las cintas grabadas. Este relato se muestra imaginativo, psicod\u00e9lico, veloz y cr\u00edtico, y resulta imposible pasarlo por alto.<br \/>\nA\u00f1os m\u00e1s tarde, con un estilo m\u00e1s cercano a la novela social, public\u00f3 The Right Stuff (1979), un relato sobre los pilotos de pruebas espaciales y la mitolog\u00eda social creada en torno a ellos, obra que posteriormente ser\u00eda llevada al cine.<br \/>\nComo otros escritores de este periodismo innovador, Wolfe aspira a un principio organizativo que sujete la informaci\u00f3n sin que \u00e9sta pierda dinamismo y que aporte unidad narrativa al texto.<br \/>\n<strong>Norman Mailer<\/strong>, muy conocido por sus novelas de ficci\u00f3n, es otro de los escritores vinculados con esta corriente. Sus dos libros de no ficci\u00f3n novelada que m\u00e1s representativas resultan son \u201cLos Ej\u00e9rcitos de la Noche: Historia como una Novela, la Novela como Historia\u201d (The Armies of the Night: History as a Novel, The Novel as History) y \u201cLa canci\u00f3n del verdugo\u201d (The Executioner\u2019s Song), fueron premiadas y reconocidas mundialmente. La primera relata la marcha hacia el Pent\u00e1gono de un colectivo en contra de la guerra de Vietnam. Tiene como principio organizativo una parodia hacia lo \u00e9pico en donde un supuesto h\u00e9roe descalifica \u00e9l mismo su propia haza\u00f1a. Haciendo alusi\u00f3n al subt\u00edtulo, el texto hace referencia a la relaci\u00f3n entre lo novelado y lo period\u00edstico, partiendo de la premisa de que si el periodismo puede ser aut\u00e9ntico y subjetivo al mismo tiempo, la historia tambi\u00e9n.<br \/>\nLa segunda de estas obras tiene como protagonista a Gary Gilmore, condenado a muerte por asesinato. Esta historia se presenta a trav\u00e9s de una multiplicidad de voces, que se muestra a partir de la conciencia de las personas implicadas, entrevistas, documentos y cartas. El foco del relato es el romance entre el condenado y su novia.<br \/>\n<strong>Hunter Thompson<\/strong>, otro importante referente, no s\u00f3lo se vio influenciado por la contracultura norteamericana, sino que trat\u00f3 de inmiscuirse dentro de las distintas manifestaciones sociales de la \u00e9poca.<br \/>\nComo redactor jefe de la secci\u00f3n nacional de la prestigiosa revista &#8220;Rolling Stone&#8221; entre 1969 y 1974, registr\u00f3 los vaivenes pol\u00edticos en la era del rock (cubri\u00f3 las marchas contra Vietnam y la campa\u00f1a de Nixon del \u201872); explor\u00f3 con sorna la tradici\u00f3n y ech\u00f3 luz sobre la violencia en medio del pacifismo (infiltr\u00e1ndose en una banda de motoqueros pesados en 1967). Todo, con una voz y un estilo que metieron el periodismo en la historia de la literatura.<br \/>\nDe uno de los reportajes realizados acerca de la campa\u00f1a presidencial de 1972 nace su novela m\u00e1s celebrada: &#8220;Miedo y asco en Las Vegas&#8221;. En sus p\u00e1ginas el periodista, \u00e1lter ego del autor en todas sus novelas, se lanza con su descapotable a la conquista de Las Vegas. Las drogas m\u00e1s variadas suceden al alcohol en alternancia constante a lo largo de todo el recorrido.<br \/>\nEl relato se presenta como un verdadero trabajo de campo, que narra los peligrosos enfrentamientos con los empleados de casinos, camareros y polic\u00edas especializados en narc\u00f3ticos, y refleja un humor \u00e1cido y un clima de terror muy infrecuentes. Thompson define a su libro como \u201cla verdadera historia de un hombre que pas\u00f3 una temporada en el infierno&#8230; y vivi\u00f3 para contarlo\u201d.<br \/>\n<strong>Argentinos en el cruce del periodismo y la literatura<\/strong><br \/>\nAdem\u00e1s de Rodolfo Walsh, uno de los pioneros de la novela de no ficci\u00f3n, se puede vislumbrar a <strong>Roberto Artl <\/strong>como uno de los precursores en \u201cburlar\u201d los esquemas del periodismo cl\u00e1sico. Sus \u201cAguafuertes\u201d, publicadas durante m\u00e1s de una d\u00e9cada en el diario \u201cEl Mundo\u201d, a\u00fan hoy resultan inclasificables en cualquier g\u00e9nero convencional.<br \/>\nArlt era un intelectual preocupado por el uso del lenguaje popular en la literatura. Consideraba que este es el verdadero idioma de los pueblos. Por eso en sus aguafuertes utiliza un lenguaje coloquial, el mismo que usan sus lectores. \u00c9ste era peculiar, y registraba otras miradas no tenidas en cuenta por la cultura oficial. El conjunto de actitudes, costumbres, creencias y personajes populares le aportaron material para la construcci\u00f3n de un lenguaje, constituido de formas descriptivas y narrativas, que combinan el periodismo y la literatura, por sus discursos y dispositivos ret\u00f3ricos. Por ello, son textos dif\u00edciles de clasificar desde el punto de vista de los g\u00e9neros.<br \/>\nComo cronista, Arlt es una especie de int\u00e9rprete part\u00edcipe de los hechos. Las Aguafuertes se enuncian desde una perspectiva en la cual Arlt transita y eval\u00faa permanentemente desde una mirada cr\u00edtica, desacralizando los valores y convenciones de la cultura oficial.<br \/>\nEn las Aguafuertes existe un alto grado de subjetividad que se sostiene con el uso de la primera persona singular. Sus interpretaciones son formas de leer la ciudad desde otros puntos de vista, sus escritos representan una recorrida urbana por los rincones m\u00e1s rec\u00f3nditos, develando situaciones, personajes y costumbres que hacen a la esencia de la ciudad.<br \/>\nOtro argentinos que incursionaron en el cruce del periodismo y la literatura fueron Tom\u00e1s Eloy Mart\u00ednez, Osvaldo Soriano y, en sus comienzos, Miguel Bonasso. Estos autores han experimentado ambas profesiones, y esta conjunci\u00f3n ha enriquecido los campos literarios y period\u00edsticos.<br \/>\n<strong>La no ficci\u00f3n hoy<\/strong><br \/>\nEn la actualidad podemos mencionar las cr\u00f3nicas y los \u201capuntes del frente\u201d escritos por el periodista Gustavo Sierra como ejemplo del discurso no ficcional. Sierra trabaja para la secci\u00f3n \u201cEl Mundo\u201d del diario Clar\u00edn y fue el \u00fanico periodista argentino que cubri\u00f3 la guerra de Irak.<br \/>\nEn sus textos se puede ver c\u00f3mo en la actividad de un periodista se cuela inevitablemente la literatura, Sierra se sirve de recursos literarios para dar una imagen lo m\u00e1s cercana posible a la realidad, para enriquecer los datos objetivos. \u201cTres edificios convertidos de gris cemento en rojo fuego en menos de un minuto. Los colegas con m\u00e1s experiencia y varias guerras en sus hombros dec\u00edan que nunca hab\u00edan visto algo similar\u201d.<br \/>\nEl m\u00e9todo de Sierra es la combinaci\u00f3n de datos objetivos con interpretaciones subjetivas para dar espacio a la elucidaci\u00f3n y la reflexi\u00f3n. \u201cMil quinientas bombas, una verdadera pesadilla\u201d. Pero no es s\u00f3lo \u00e9l quien realiza esas interpretaciones, sino que tambi\u00e9n incluye en sus cr\u00f3nicas y \u201capuntes del frente\u201d los testimonios de las personas que estuvieron all\u00ed y vivieron los hechos en carne propia. \u201cLos periodistas tienen que saber que fue una masacre\u201d, dice con voz firme Hasam. \u201cMataron e hirieron a civiles sin ning\u00fan motivo. Ac\u00e1 no hay militares ni cuarteles. Vinieron a matar mujeres y chicos inocentes. Preg\u00fantele a Bush por qu\u00e9 hizo esto\u201d.<br \/>\nSi bien aqu\u00ed no hablamos de una novela, las cr\u00f3nicas de Sierra no dejan de ser atrapantes y conmovedoras como los textos de Capote y de Walsh, porque nos muestran algo que verdaderamente ocurri\u00f3, pero la manera de traernos esos hechos es a trav\u00e9s de t\u00e9cnicas literarias. Al igual que los autores de no-ficci\u00f3n, Sierra es un periodista que se convierte en actor social que participa de los hechos que narra y esto se evidencia en la presencia de un yo enunciador en sus textos.<br \/>\n\u201cEscribo la nota m\u00e1s triste de mi vida. Acabo de ver morir al gallego Couso. El c\u00e1mara de Telecinco de Madrid. Luch\u00f3 hasta el final. Sali\u00f3 de tres paros respiratorios. Pero al final se fue. Se fue con el ucraniano Taras Protsyuk y el jordano Tarek Ayub. Los tres murieron ayer cubriendo la guerra m\u00e1s sangrienta para los periodistas en toda la historia. Hubo adem\u00e1s tres colegas heridos. En veinte d\u00edas de conflicto, cayeron once reporteros\u201d.<br \/>\n<strong>En s\u00edntesis<\/strong>, el Nuevo Periodismo imprimi\u00f3 un sello personal al periodismo convencional, ubicando al periodista como un actor privilegiado en el escenario social, como narrador comprometido que no se limita a narrar sucesos sino que aporta su visi\u00f3n del mundo.<br \/>\nEl periodismo como actividad multidisciplinar tiene influencias provenientes de distintos \u00e1mbitos del saber, con la literatura comparte la lengua, los recursos ret\u00f3ricos y la obligaci\u00f3n de adaptarse a las necesidades de sus lectores.<br \/>\nComo dice Roland Barthes: \u201cEl escritor es un sacerdote asalariado, es el guardi\u00e1n, mitad respetable, mitad irrisorio del santuario de la gran Palabra, especie de bien nacional, mercanc\u00eda sagrada producida, ense\u00f1ada, consumida y exportada en el marco de una econom\u00eda sublime de los valores&#8221;.<br \/>\nEl denominado Nuevo Periodismo consigui\u00f3 informar subjetivamente los hechos reales, los periodistas coincidieron en un abierto rechazo a las t\u00e9cnicas, rutinas y formas dominantes de la prensa escrita tradicional, reconstruyendo espacios donde el qui\u00e9n, es tan importante como el qu\u00e9.<br \/>\n<strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><br \/>\n&#8211; Amar S\u00e1nchez, Ana Mar\u00eda. \u201cEl g\u00e9nero no ficci\u00f3n: un campo problem\u00e1tico\u201d, en El relato de los hechos. Rodolfo Walsh: testimonio y escritura, Beatriz Viterbo Editora, Rosario, Argentina. 1992<br \/>\n&#8211; Barthes R: Ensayos cr\u00edticos. Barcelona, Seix Barral, 1967. P\u00e1g: 177<br \/>\n&#8211; Capote, Truman. A Sangre Fr\u00eda. Editorial Sol 90, Barcelona, Espa\u00f1a. 2000<br \/>\n&#8211; Fern\u00e1ndez Chapou, Maricarmen. \u201cLas letras del Nuevo Periodismo. Una corriente que abreva la literatura como una actitud innovadora\u201d. En Revista mexicana de Comunicaci\u00f3n. http:\/\/www.mexicanadecomunicacion.com.mx<br \/>\n&#8211; Walsh, Rodolfo. Operaci\u00f3n Masacre. Editorial Sol 90, Barcelona, Espa\u00f1a. 2001<br \/>\n<em><strong>(*) Trabajo elaborado por Laura \u00c1valos, Eleonora Costa, Pamela Gaido y Emmanuel Rossi, ayudantes alumnos de las comisiones de Redacci\u00f3n I de la Prof. Ana Liberatore<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estimados Alumnos: a continuaci\u00f3n publicamos una producci\u00f3n sobre el Nuevo Periodismo, para reforzar los conceptos presentados en clase y para que tengan m\u00e1s herramientas a la hora de realizar la actividad sobre el tema. \u00a1A leer y a trabajar!<\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8,3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-liberatore\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54"}],"collection":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-liberatore\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-liberatore\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-liberatore\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-liberatore\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-liberatore\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-liberatore\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-liberatore\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-liberatore\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}