Por Sofía Espejo
Con el paso de la web 1.0 a la web 2.0, es decir, del paso de los consumidores a los “prosumidores” y de las jerarquías a las redes, surge un nuevo tipo de comunicación, de lenguaje que se va transformando según los dispositivos y los medios.
A partir del concepto de “narrativa transmediática”, introducido por Henry Jenkins, es posible pensar diferentes formas de nombrar las experiencias narrativas que se despliegan a través de varios medios o plataformas.
En las narrativas transmediáticas cada plataforma cuenta una parte diferente de un gran mundo narrativo. Existen varios conceptos similares: algunos prefieren hablar de “cross-media”, otros apuestan por “multimodalidad” y algunos sostienen que nos encontramos de frente a “narrativas multimedia”. Todas ellas se refieren a la narrativa que se expande a través de diferentes sistemas de significación (verbal, icónico, audiovisual) y medios (radio, tv, cine, redes, diarios, etc).
Una de las narrativas en las que es fácil identificar esta transformación es el género periodístico: la noticia. Como afirma Hernán Casciari en su cuento “La noticia no es el perro” , los patrones para identificar qué es noticia y qué no, ya no lo determina el contenido, sino los medios y los usuarios que deciden qué es y qué no. “La radio, la prensa, los telediarios del mundo miden la relevancia de sus noticias en millones de youtubes. (…) Hoy es noticia cualquier cosa que haga un perro. La noticia no es más el perro, es el número de imbéciles mirando el perro” .
Hoy podemos pensar en una mutación narrativa de la noticia que va de lo analógico a lo digital, del diario papel a la página web y de esta a las redes sociales. Como afirma Guillermo Franco en “Cómo escribir para la web” , la noticia en medios gráficos se estructuraba con la vieja pirámide invertida donde se narra tres veces el hecho. Primero en el título de seis palabras, enseguida en el lid, y finalmente en el cuerpo. Se anunciaba el hecho (título), se ampliaba con los datos esenciales (lid) y luego se desglosaban esos datos (cuerpo). La nueva pirámide que se utiliza en los medios digitales narra una sola vez, sin repetir, desde el título, que viene a ser el mismo lid, hasta el final del cuerpo. Título y lid pasan a ser uno solo, y el cuerpo agrega información.
Esta nueva forma exige palabras cortas, conocidas y precisas. Es una pauta para los textos de la red, que inevitablemente termina siendo pauta para todos los medios. Un estilo que nos exige escribir “fin” en vez de “propósito”, porque es más corto; “trabajo” en vez de rol, porque es más conocido, y “colibrí” en vez de “ave”, porque es más preciso (si efectivamente es un colibrí).
La frase debe ser corta, sin exceso de incisos ni de circunstancias. El ritmo de frase larga + frase corta + frase larga resulta ideal para conformar un párrafo eficaz e impactante. El núcleo de cada frase, el verbo, debe ser fuerte y directo, aclaró, y no débil y sinuoso, hizo la aclaración. Adverbios y adjetivos no pueden ser valorativos, sino descriptivos y exactos. Además, se debe extremar la mesura en figuras y juegos de palabras.
La escritura en Internet requiere más que ninguna otra la economía de palabras, lo que finalmente ha venido a convertirse en pauta de todo texto escrito. Locuciones como a la mayor brevedad posible o en el día inmediatamente anterior son ya piezas
Consejos básicos a considerar en el momento de escribir para la web
– PIRÁMIDE INVERTIDA (pirámide invertida volcada). Las palabras más importantes aparecen a la izquierda, las menos importantes aparecen a la derecha.
– COMENZAR POR LAS PALABRAS MÁS RELEVANTES: Usar palabras “Ganchos”. No necesariamente verbos. La voz pasiva, solo si es necesario.
– PUNTUACIÓN: Menos ideas en cada oración. Frases de 20 a 30 palabras. Alternar frases cortas con frases largas.
– USO DE “VERBOS FUERTES”. Presente o Pasado simple. No sólo en los títulos, también en la narración.
– EVITAR REPETIR INFORMACIÓN: Información distinta en cada elemento. Titular, Entrada (Lo que digas en la entrada no vuelvas a decirlo después… en Internet NADA debe repetirse) Vínculos (Si pusiste un hipervínculo en una palabra a un sitio web, no vuelvas a escribir la URL del sitio web).
Las redes sociales transformaron la forma en que nos comunicamos y, en particular, el campo del periodismo. No se puede ser periodista sin ser un usuario de Twitter. Aunque suene a un axioma muy fuerte, la realidad nos muestra que hoy en día las redes sirven no sólo como medio de comunicación sino como fuente de información.
Características de Twitter:
– Red de microblogging
– 140 caracteres
– Uso de hashtags (temas o tendencias)
– Reducción de artículos, conectores, frases verbales, uso de abreviaturas.
– La frase comienza por el hecho a destacar: sujeto o predicado
– Intertextualidad: Enlaces recortados que complementan la noticia
– Conversacional: Se dialoga en el texto mencionando a otros.
– Multimedialidad: Se agrega imagen o video
– Se privilegia el impacto, la ironía, el escándalo, por sobre lo informativo.
Podemos ver cómo una noticia que se publica en un medio digital, tiene su inmediata repercusión en Twitter, con otro tipo de lenguaje, de redacción, utilizando otros sistemas de significación como los enlaces a videos, fotos, notas; apelando a la intertextualidad y la conversación.
Sin embargo, como dijimos anteriormente, Twitter no es solo un medio para publicar sino una fuente de información. En este contexto, como explica Leticia Giaccaglia en su artículo “Fuentes de información y redes sociales” estamos acostumbrados a ver cómo el papel migra al ciberespacio en distintos áreas de la vida cotidiana: del correo postal, al correo electrónico, de la factura en papel a la factura electrónica, del diario impreso al periódico digital, y así podríamos citar muchos ejemplos. Pero nos interesa destacar aquí el fenómeno inverso: cuando los formatos digitales salen de las pantallas y caen bajo las rotativas.
Cada vez es más frecuente el uso del recurso de citar declaraciones hechas en Twitter y Facebook por figuras públicas. En este sentido, muchos periodistas afirmaron chequear los perfiles y cuentas de funcionarios y deportistas, a fin de incluir en las noticias, alguna declaración que no se ha obtenido al momento de cerrar una nota. Otro recurso recurrente, es el de recopilar declaraciones en las redes sociales y redactar un texto en base a ello.
A su vez, el “periodismo ciudadano” en redes, también es un fuente válida de información. Un ejemplo de esto es la historia que narró un escritor que presenció el linchamiento de un chico en el barrio de Palermo en Buenos Aires, y lo reflejó en Twitter y luego fue utilizado por los periodistas para reconstruir el hecho.
Esta estrategia podría explicarse como una forma de atraer a la versión papel, el ritmo de lectura fragmentada al que los usuarios de múltiples pantallas, están acostumbrándose. O bien, podría inferirse aquí, un interesante cambio en las rutinas de producción, a partir de observar que, es en las redes sociales donde las conversaciones están teniendo lugar y, si en términos de Austin “decir es hacer”, podríamos afirmar que desde Twitter también es posible construir el acontecimiento.