Aquí va la continuación de las publicaciones del taller de lectura Nº2…
Taller de lectura Nº2
Comisión Nº8
Mariana Chau
10 de mayo de 2006
El Proceso de Reorganización Nacional iniciado en 1976 apuntó desde un comienzo a provocar un cambio básico en el funcionamiento de la economía argentina. Los males o extirpas era “la subversión”, los partidos políticos, los sindicatos y los empresarios industriales ineficientes. Bajo esta denominación se incluía a todo movimiento de protesta o simplemente de crítica.
El gobierno se encargó de hacer desaparecer todo lo que molestaba o sobraba para este proyecto, la guerrilla, la dirigencia sindical honesta, los militantes populares, la industria nacional, la discusión política, la educación, el pensamiento.
Uno de los ejemplos fue la quema de libros durante este período y las medidas que censuraban la: “… bibliografía de carácter disociador y aquellas que su contenido trasuntara ideologías extrañas al Ser Nacional Argentino, constituyéndose en fuente de alto adoctrinamiento marxista y subversivo.”
Hay muchos movimientos sociales que tratan de construir un país para todos, desde el repudio a los procedimientos del poder dirigente, a través del trabajo comunitario, asistiendo a una parte de la población relegada y enfrentando la lógica perversa de un sistema que produce pobreza, exclusión social y explotación infantil.
Uno de los tantos ejemplos de organizaciones sociales es el Movimiento Nacional de Chicos del Pueblo, el cual nació en 1987 y está coordinado por el sociólogo Alberto Morlaquetti, integrado a su ves por ex chicos de la calle, chicos en situación de riesgo, educadores y trabajadores de la niñez.
Uno de sus objetivos principales es la promoción de la autonomía laboral y el trabajo a partir de la solidaridad.
Se trata de evitar la explotación de millones de jóvenes en el marco de un país con un millón y medio de chicos de entre 5 y 14 años trabajando y más del setenta por ciento de los menores de 18 debajo de la línea de pobreza, que se desangra todos los días con cien niños que mueren por hambre de pan.
Es más que claro el incumplimiento de los derechos del niño proclamado por la ONU en 1959, presentes en la Constitución Nacional por los compromisos asumidos por Argentina.
Entre ellos, los derechos incumplidos comprenden el derecho a la educación, la protección social, el derecho de jugar y recrearse, protección especial, oportunidades y servicios guiados por el interés superior del niño.
Sabemos que detrás de cada chico en la calle, hay un padre desocupado. Sin trabajo para los padres no hay infancia con dignidad posible, y ser niño pobre la mayoría de las veces tiene un destino: prostitución, drogas, cárcel, donde no se hace más que castigar a las víctimas de un sistema que no hace más que padecer sus fallas.
Se me presentó el problema de que al elegir un tema tan amplio la información es mucha y variada, y hago un intento por tratar de unificarla.
-Comencé por un recorrido por internet y unos de los lugares que visité fue la página www.sitioIma.com.ar (Instituto para el Modelo Argentino), dentro de este sitio leí temas de actualidad que me mostraron el contexto en el que se desarrolla el tema que abordé y también los acontecimientos pasados que fueron moldeando esta realidad. Este sitio web me proveyó de notas periodísticas de Jose Di Lorenzo, Victor Santa María y Cesar Litvin.
-También una de mis fuentes fue un periódico mensual : Asociación Madres de Plaza de Mayo, del cual extraje la información del Movimiento Nacional de los Chicos del Pueblo.
-Mate amargo (revista mensual del programa radial mate amargo am1070), de la cual rescate una visión crítica de la última dictadura a cargo de Videla, Massera y Agosti y una artículo: “Portación de cara” por Omar Lopez el cual habla de la inseguridad y la pobreza y de cómo está amenazada constantemente el derecho a comer dignamente, poder calzarse, tener abrigo en invierno, mandar a los chicos a la escuela, para no ingresar en el infierno de los despojados y perseguidos.
Taller de Redacción 1.
Nombre: Gerardo Felchen.
Taller de lectura Nº2.
Fecha: 23/05/06
>La elección del tema siempre se direccionó hacia temas de contenidos sociales. Empecé bosquejando algunos temas de historia nacional, como el peronismo, las dictaduras militares, es decir temas en donde el pueblo sea motor de fenómenos o movimientos.
Después derivé a cuestiones sociales internacionales, hasta que llegué al pueblo francés, gracias a la lectura de la vida de Napoleón Bonaparte. Me pareció interesante la lucha en la revolución francesa. A esto se agregaron los movimientos del último marzo en contra del CPE (Contrato de Primer Empleo), e inmediatamente recordé el Mayo Francés que lo había estudiado muy por encima en Diseño.
Fue la relación de estos tres hechos a través del tiempo lo que me llevó a interesarme por esta sociedad, que aún siendo un país de Primer Mundo, conlleva en su interior conflictos y revueltas por la lucha de mejorar la realidad en cada momento de la historia.
El tema me había convencido desde un principio pero después de una primera aproximación al Mayo del 68 me sentí desilusionado al notar que no se había logrado ningún cambio, pero después de informarme sobre la serie efectos dominó que produjo esta revuelta volví a recaer en el tema
El fin de semana hice un recorrido por librerías y una biblioteca en Venado Tuerto y no encontré material sustancial sobre esta temática. Internet constituyó por ahora mi único material de análisis, de ahí obtuve tres noticias del diario Clarín, en las que se incluye una entrevista al filósofo y ex líder estudiantil del Mayo Francés Daniel Bensaid, que participó en las protestas de marzo del 2006.
>El texto que elegí se titula “Complejidad y ambigüedad” y es un artículo publicado en la revista Debats Nº 21, su autor es el sociólogo Edgar Morin que escribe también en el diario Le diplomatique.
Es atractivo el enfoque que hace el autor puesto que el formó parte de esta y otras revoluciones sesentistas. En el artículo muestra al mayo francés como un hecho sorpresivo, y que el clima en el que aconteció era de fiesta. Asimismo demuestra la esclerotización del gobierno de De Gaulle ante los acontecimientos. Después hace un recorrido sobre las distintas revoluciones del Siglo XX, y su decadencia en muchos casos. Y culmina indicando que en Mayo del ´68 ha habido genialidad y estupidez.
Edgar Morin es muy autocrítico con respecto a su postura ante estos hechos. Se define izquierdista por la necesidad de un gran cambio entre las relaciones humanas de las naciones, de las sociedades y en el seno de los grupos. Por otro lado se considera derechista por querer salvaguardar los valores de libertad, y por lo tanto, de democracia.
Este artículo no hizo más que ahondar mis conocimientos sobre esta conjunción de hechos ocurridos en Francia durante el gobierno gaullista, porque todavía no puedo tropezar concretamente con las consecuencias de estos sucesos.