{"id":2392,"date":"2017-04-18T18:31:44","date_gmt":"2017-04-18T18:31:44","guid":{"rendered":"http:\/\/fcpolit.unr.edu.ar\/blogs\/redaccion1-arrabal\/?p=2392"},"modified":"2017-04-18T18:31:44","modified_gmt":"2017-04-18T18:31:44","slug":"el-camino-de-las-palabras-profundas-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-arrabal\/2017\/04\/18\/el-camino-de-las-palabras-profundas-2\/","title":{"rendered":"El camino de las palabras profundas"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.fcpolit.unr.edu.ar\/redaccion1-arrabal\/files\/2017\/04\/9788466369916.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-2393\" src=\"http:\/\/blogs.fcpolit.unr.edu.ar\/redaccion1-arrabal\/files\/2017\/04\/9788466369916.jpg\" alt=\"\" width=\"280\" height=\"425\" \/><\/a>Nada podr\u00e1 medir el poder que oculta una palabra. Contaremos sus letras, el tama\u00f1o que ocupa en un papel, los fonemas que articulamos con cada s\u00edlaba, su ritmo, tal vez averig\u00fcemos su edad; sin embargo, el espacio verdadero de las palabras, el que contiene su capacidad de seducci\u00f3n, se desarrolla en los lugares m\u00e1s espirituales, et\u00e9reos y livianos del ser humano. Las palabras arraigan en la inteligencia y crecen con ella, pero traen antes la semilla de una herencia cultural que trasciende al individuo. Viven, pues, tambi\u00e9n en los sentimientos, forman parte del alma y duermen en la memoria. Y a veces despiertan, y se muestran entonces con m\u00e1s vigor, porque surgen con la fuerza de los recuerdos descansados. Son las palabras los embriones de las ideas, el germen del pensamiento, la estructura de las razones, pero su contenido excede la definici\u00f3n oficial y simple de los diccionarios. En ellos se nos presentan exactas, milim\u00e9- tricas, cient\u00edficas\u2026 Y en esas relaciones fr\u00edas y alfab\u00e9ticas no est\u00e1 el interior de cada palabra, sino solamente su p\u00f3rtico.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Nada podr\u00e1 medir el espacio que ocupa una palabra en nuestra historia. Al adentrarnos en cada vocablo vemos un campo extenso en el que, sin saberlo, habremos de notar el olor del que se impregn\u00f3 en cuantas ocasiones fue pronunciado. Llevan algunas palabras su propio sambenito colgante, aquel escapulario que hac\u00eda vestir la Inquisici\u00f3n a los reconciliados mientras purgasen sus faltas*; y con \u00e9l nos llega el almagre peyorativo de muchos t\u00e9rminos, incluida esa misma expresi\u00f3n que el propio san Benito detestar\u00eda. Tienen otras palabras, por el contrario, un aroma radiante, y lo percibimos aun cuando designen realidades tristes, porque habr\u00e1n adquirido entonces la capacidad de perfumar cuanto tocan. Se les habr\u00e1n adherido todos los usos meliorativos que su historia les haya dado. Y con ellos har\u00e1n vivir a la poes\u00eda. El espacio de las palabras no se puede medir porque atesoran significados a menudo ocultos para el intelecto humano; sentidos que, sin embargo, quedan al alcance del conocimiento inconsciente. Una palabra posee dos valores: el primero es personal del individuo, va ligado a su propia vida; y el segundo se inserta en aqu\u00e9l pero alcanza a toda la colectividad. Y este segundo significado conquista un campo inmenso, donde caben muchas m\u00e1s sensaciones que aqu\u00e9llas extra\u00eddas de su preciso enunciado acad\u00e9mico. Nunca sus definiciones (sus reducciones) llegar\u00e1n a la precisi\u00f3n, puesto que por fuerza han de excluir la historia de cada vocablo y todas las voces que lo han extendido, el significado colectivo que condiciona la percepci\u00f3n personal de la palabra y la dirige.<\/p>\n<p>Hay algo en el lenguaje que se transmite con un mecanismo similar al gen\u00e9tico. Sabemos ya de los cromosomas internos que hacen crecer a las palabras, y conocemos esos genes que los fil\u00f3logos rastrean hasta llegar a aquel misterioso idioma indoeuropeo, origen de tantas lenguas y de origen desconocido a su vez. Las palabras se heredan unas a otras, y nosotros tambi\u00e9n heredamos las palabras y sus ideas, y eso pasa de una generaci\u00f3n a la siguiente con la facilidad que demuestra el aprendizaje del idioma materno. Lo llamamos as\u00ed, pero en \u00e9l influyen tambi\u00e9n con mano sabia los abuelos, que traspasan al ni\u00f1o el idioma y las palabras que ellos heredaron igualmente de los padres de sus padres, en un salto generacional que va de oca a oca, de siglo a siglo, aproximando los ancestros para convertirlos casi en coet\u00e1neos. Se forma as\u00ed un espacio de la palabra que atrae como un agujero negro todos los usos que se le hayan dado en la historia. Pero \u00e9stos quedan ocultos por la ra\u00edz que conocemos, y se esconden en nuestro subconsciente. Desde ese lugar mover\u00e1n los hilos del mensaje subliminal, para desarrollar de tal modo la seducci\u00f3n de las palabras.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Extra\u00eddo de \u201cLa seducci\u00f3n de las palabras\u201d, Edici\u00f3n Santillana, p\u00e1ginas 13, 14 y 15. Autor:\u00a0 Alex Grijelmo.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nada podr\u00e1 medir el poder que oculta una palabra. Contaremos sus letras, el tama\u00f1o que ocupa en un papel, los fonemas que articulamos con cada s\u00edlaba, su ritmo, tal vez averig\u00fcemos su edad; sin embargo, el espacio verdadero de las palabras, el que contiene su capacidad de seducci\u00f3n, se desarrolla en los lugares m\u00e1s espirituales, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38,40],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-arrabal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2392"}],"collection":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-arrabal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-arrabal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-arrabal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-arrabal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2392"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-arrabal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2392\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-arrabal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2392"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-arrabal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2392"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-arrabal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2392"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}