La ciudad como texto

Autora: Laura Oriato
Supervisión: Ana María Margarit
1. Fundamentación
El presente trabajo forma parte de mi proyecto de adscripción y se articula sobre dos ejes. El primero es el intento de leer a Rosario como un escritor y fomentar la redacción de textos que redescubran la ciudad. El segundo es el aprendizaje de la redacción de manera conjunta, a través de la escritura colaborativa de hipertextos. Para eso, será necesario caminar por la ciudad e interpretar sus signos, para encontrar en lo urbano las pistas que ayuden a delinear la identidad de sus habitantes. Ambos temas tienen que ver con trabajos desarrollados anteriormente en la cátedra.


2. Antecedentes
Experiencias anteriores de la ciudad como texto:
Hiperventanas modernas, por Ana María Margarit.
Lo cotidiano se vuelve mágico, por Anahí Lovato.
Rosario reordenada, por Cecilia Reviglio.
Cinco sentidos del periodista, por Marcela Rosales.
Experiencias anteriores sobre escritura colaborativa
Producción conjunta, por Sebastián Bonifacino, Juan Ignacio Dellepiane y Anahí Lovato.
Relatos grupales, por Fabiana Blanco, Juan Ignacio Dellepiane y Anahí Lovato.
Escritura colaborativa en wikis, por María Elena Sánchez.
Ponencia para las Jornadas Nacionales de Investigadores en Comunicación, San Luis 2009, por Anahí Lovato y Sebastián Bonifacino.
3. La ciudad como texto
3.1 Objetivos
Las lecturas motivadoras y las actividades sugeridas para este eje temático tienen como objetivo rescatar la esencia de Rosario a través de la lectura y la escritura del paseante, el flâneur (1) o el vagabundo de los espacios públicos. Tras este propósito, se les pedirá a los estudiantes que pongan el ojo en lo naturalizado y lo desnaturalicen, en lo que muchas veces dejan de percibir por obra de lo cotidiano, aquello que es costumbre y, sin embargo, es lo que constituye a los habitantes de una ciudad.
Este proyecto intenta descifrar los lugares de la ciudad y sus personajes por medio de descripciones y diálogos, en donde la combinación de lo cotidiano y lo mágico, el centro y sus alrededores, los espacios y sus costumbres den como resultado un texto.
Todos los elementos que conforman una ciudad serán leídos desde diversas perspectivas: el punto de vista particular de cada estudiante porque, como alguna vez afirmara Proust, “el único viaje verdadero no sería ir a nuevos paisajes, sino tener otros ojos, ver el universo con los ojos de otros, ver los cien universos que cada uno de ellos es”.
3.2 Categorías para leer la ciudad
Para poder llevar adelante esta empresa de leer y narrar a la ciudad-texto, primero será necesario acordar algunas categorías:
Identidad: entendida como la cristalización “de procesos políticos, históricos y culturales donde la gente y su hábitat son producidos y se producen mutuamente” (ENTEL, 1996: 21 en DUPLATT, 2006: S/N). Mario Margulis (2002) hace notar que la ciudad es productora de identidad. El autor encuentra en la urbe “un agente en el proceso de socialización, de incorporación de cultura, y cada individuo que nace y crece en ella se impregna, por canales sutiles, de los ritmos y cadencias, de los modos y modalidades, de los sistemas de reconocimiento y apreciación; aprende lenguajes y dialectos, gestos y signos que construyen la identidad del habitante y de cada miembro de las subculturas urbanas pertenecientes a los múltiples nichos culturales, sociales o espaciales que confluyen en la ciudad” (MARGULIS, 2002: S/N).
Adrián Duplatt, retomando a Margulis, afirma que “dentro de la identidad, el territorio es un elemento imprescindible de análisis, aunque no el único. En él se pueden hallar una retahíla de constituyentes simbólicos. La ciudad (el barrio, el país) es, entonces, plausible de estudio como ingrediente constructor de identidad” (DUPLATT, 2006: S/N).
Lugar: En LA INVENCIÓN DE LO COTIDIANO (1999), Michel De Certeau define a los lugares como “historias fragmentarias y replegadas, pasados robados a la legibilidad por el prójimo, tiempos amontonados que pueden desplegarse pero que están allí más bien como relatos a la espera y que permanecen en estado jeroglífico, en fin simbolizaciones enquistadas en el dolor o en el placer del cuerpo” (DE CERTEAU, op.cit.). Para Margulis (2002), “Todo habitante construye marcas simbólicas que definen su espacio personal, que sustraen una parte de la ciudad del anonimato, que la vuelven propia y familiar. Este proceso consiste en la transformación del territorio en lugar, que ocurre en el plano de la subjetividad con la depositación de identidad y de afecto sobre algunos espacios urbanos”.
Asimismo, en Duplatt (2006) los lugares son “portadores de signos y símbolos que son interpretados por quienes los observan. La idea que los habitantes tienen de la ciudad se nutre de las representaciones sociales elaboradas por los medios de comunicación y por sus propias experiencias cotidianas[…]las vivencias propias de la ciudad aportan datos que no pueden ser suplidos con la información de los medios de comunicación, pero estos, a su vez, no pueden ser olvidados a la hora de reconstruir el modo en que los individuos construyen modelos mentales de la realidad en los términos que postula Teun Van Dijk (1994)” (Ibíd.).
No lugar: “Si un lugar puede definirse como lugar de identidad, relacional e histórico, un espacio que no puede definirse ni como espacio de identidad ni como relacional ni como histórico, definirá un no lugar” (AUGÉ, 1993: 83). Según Augé, ni el lugar ni el no lugar existen bajo una forma pura, “son más bien polaridades falsas: el primero no queda nunca completamente borrado y el segundo no se cumple nunca totalmente: son palimpsestos donde se reinscribe sin cesar el juego intricado de la identidad y de la relación” (AUGÉ, 1993: 84).
Ciudad: En la nota preliminar del libro Las ciudades invisibles, Calvino pregunta ¿Qué es hoy la ciudad para nosotros? y líneas después logra esbozar una atinada respuesta:
“Las ciudades son un conjunto de muchas cosas: memorias, deseos, signos de un lenguaje; son lugares de trueque, como explican todos los libros de historia de la economía, pero estos trueques no lo son sólo de mercancías, son también trueques de palabras, de deseos, de recuerdos” (CALVINO, 2000: 15).
La ciudad como texto: Según Barthes (1990: 260 en MARGULIS, 2002), “la ciudad es un discurso, y este discurso es verdaderamente un lenguaje: la ciudad habla a sus habitantes”. Para Margulis (2002), la ciudad “no sólo funciona, también comunica (2) y desde este ángulo podemos leer e interpretar en ella las numerosas huellas que va dejando la acción prolongada de sus habitantes, las construcciones de sentido que va imprimiendo la dinámica social, que se manifiestan como una escritura colectiva (3) que es descifrable en sus edificaciones, en sus calles, en la circulación, en los comportamientos” (MARGULIS, 2002: S/N).
Siguiendo al mismo autor, se puede afirmar que la ciudad es un objeto humano que también da cuenta de la cultura, puesto que “como construcción social e histórica, va expresando los múltiples aspectos de la vida social y transmitiendo sus significaciones. No es un sistema de signos tan estudiado y manejable como el lenguaje, pero igualmente puede ser considerada expresión de la cultura y texto descifrable” (MARGULIS, 2002).
4. Hipertextos colaborativos
4.1 Objetivos
El presente proyecto también busca promover la práctica de la redacción colaborativa a través de la producción de hipertextos. Vale aclarar que la bibliografía encontrada sobre este tema continúa teniendo las mismas debilidades ya mencionadas en el artículo
“Escritura colaborativa en wiki” (4), puesto que el estado del arte de esta área temática “se ocupa más de la descripción de las herramientas virtuales que de los procesos comunicativos y colaborativos que desarrollan los usuarios”. Por estos motivos, nos apoyaremos en la bibliografía citada en un artículo que relata la experiencia de un proceso de co-autoría en línea realizado en la Universidad de Barcelona.
Bustos Sánchez -autor de la publicación citada- entiende a la escritura de la misma manera que se la estudia en Redacción 1, como un proceso comunicativo y cognitivo:
“la escritura cumple una doble función: la primera, comunicativa, transaccional o interpersonal (escribir para interactuar con otras personas o para comunicarnos); y, la segunda, representativa o ideacional (escribir para expresar conocimientos, ideas, sentimientos, representarnos o recrearnos los objetos de nuestro pensamiento)” (BUSTOS SÁNCHEZ, 2009: S/N).
A través de este plan de trabajo se pretende continuar con las experiencias de redacción conjunta realizadas con anterioridad en la cátedra, así como con el aprovechamiento de la red social de los estudiantes, entendida como un espacio propicio para la práctica de la redacción hipertextual. Además, se intentará incentivar en los estudiantes la observación y reflexión sobre las transformaciones que tienen lugar en los procesos de escritura que incorporan tecnologías.
Con respecto al desarrollo de la escritura colaborativa, Bustos Sánchez señala que estudios recientes demuestran que la co-autoría, a diferencia de las prácticas de revisión realizadas una vez que se finaliza un texto y que no consideran al proceso sino al producto, traerían consigo una serie de ventajas entre las que se pueden citar los siguientes aspectos:
“(i) se favorece el pensamiento reflexivo (sobre todo si los participantes ponen en marchan mecanismos para defender o explicar mejor sus ideas); (ii) los participantes pueden rebasar los niveles centrados en la ortografía o la gramática para abordar cuestiones relativas al discurso; por último, (iii) puede favorecer el conocimiento que los participantes desarrollan sobre el lenguaje (Keys, 1994; Storch, 2002; Storch, 2003 en BUSTOS SÁNCHEZ, 2009: S/N)”.
Al mismo tiempo, “el proceso de escritura grupal puede equipararse al proceso individual en términos de macro-estructura o de la estructura formal del texto narrativo. Segundo, ambas siguen, generalmente, tres fases que pueden intercalarse y que aparecen de manera recursiva: planificación, escritura y revisión (Hayes y Flower, 1986). Tercero, ambas tareas son de carácter abierto, es decir, no hay ni una definición única ni un procedimiento igual para completarla, el procedimiento está abierto para cambios en cualquier momento tanto en la dirección como en el foco” (BUSTOS SÁNCHEZ, 2009: S/N).
Sin embargo, a pesar de que ambas formas de escribir –individual y conjunta- poseen puntos en común, también tienen diferencias. Rada y Wang (1997 en SÁNCHEZ BUSTOS, op.cit), encuentran que las más notables son “los requerimientos de comunicación y coordinación que supone el trabajo de grupo”. Barile y Durso (2002 en SÁNCHEZ BUSTOS, op.cit) remarcan la importancia de “ofrecer a los grupos de trabajo los instrumentos más adecuados para que desarrollen los más eficientes estilos de comunicación”.
A los fines de este propósito, se sugiere el uso de los documentos de Google (5) , que son documentos digitales que pueden ser compartidos con quienes se desee hacerlo. Se considera que esta aplicación puede llegar a resultar adecuada para resolver las actividades porque al tener la misma interfaz que el procesador de textos Word resultará fácil de usar. Además, los gdoc´s permiten ver el historial de modificaciones que se hacen sobre el texto (en la opción File>See revision history), así como las intervenciones de los autores del documento y, al igual que Word, posibilita agregar comentarios en los márgenes del documento.
5. Planificación de actividades
Primer año de adscripción
Actividad 1 (individual)
Leé el texto Ciudades grises, de Angélica Gorodischer (Publicado en Revista Ñ el 23/12/2006) y mirá el video París (6), parte de una entrevista a Julio Cortázar.
Leé con atención en qué consiste cada uno de los cinco sentidos del periodista que menciona el cronista R. Kapuscinski: Estar, ver, oír, compartir, pensar.
Elegí un lugar de Rosario sobre el que quieras escribir. Puede ser el que más te agrade de la ciudad, así como el que menos lo haga. Lo importante es que el sitio te movilice de alguna forma.
Tomá como modelos el texto de Gorodischer y el video de Cortázar y poné en acción los cinco sentidos del periodista (7). Con tu propio estilo, redactá un texto narrativo sobre el lugar que elegiste describir.
Extensión máxima: una página.
Actividad 2 (individual)
Leé el texto El placer de vagabundear, en Aguafuertes porteñas, 1933 y “Puerto” (en Rosario ilustrada, 2004), por Roberto Arlt.
Da una vuelta a la manzana de tu casa, trabajo, facultad o de cualquier lugar de Rosario que frecuentes.
Puede llegar a parecerte que la ciudad está quieta, que en sus calles y veredas “no pasa nada”, sin embargo, después de haber leído los textos disparadores de Arlt ya sabemos que todo el tiempo ocurren cosas, solo hay que darse cuenta que están sucediendo y buscar la mejor manera de contarlas.
La ciudad, sus edificios, calles, actores –aun cuando no nos los crucemos- tienen algo para decirnos ¿Qué actos de habla lleva a cabo la manzana elegida? ¿Qué nos dice? ¿Acompaña? ¿Invade? ¿Desespera? ¿Irrita? ¿Alegra? ¿Expulsa? ¿Reclama? ¿Qué nos transmiten las veredas cuando gastamos nuestras suelas en ellas? ¿Qué se lee en los afiches que en sus paredes se despliegan? ¿Qué anuncian las obras en construcción? ¿Qué transmiten los sonidos y/o silencios? ¿Qué rol juegan los comercios, casas y otros lugares como clubes, escuelas y bares? Pensá en los mensajes que están ocultos detrás de los espacios, personas, animales que se cruzan al dar la vuelta a la manzana. Estos serán los signos que te ayuden a ilustrar la identidad de tu barrio.
Redactá una narración sobre ese recorrido que incluya: un primer párrafo que funcione como una puerta para entrar a leer (que convoque, que interpele al lector), la construcción de una escena; un diálogo y descripciones que retraten al lugar y a los personajes encontrados en el camino. Recuerden poner en funcionamiento los cinco sentidos mencionados por R. Kapuscinski.
Extensión máxima: una página y media.
Segundo año de adscripción
Actividad 3 (individual)
Seleccioná un comercio que consideres que es importante para la esencia de tu barrio.
Entrevistá a quienes trabajan en él y a quienes lo frecuentan.
Redactá una crónica que contenga: una breve historia del lugar, en la que puedas fundamentar la relevancia que tiene este sitio para el barrio (por qué hace a su identidad), descripciones ilustrativas de éste y de sus actores, diálogos, enunciados o experiencias de éstos, fotos y todo tipo de información que consideres relevante para retratar al espacio. Durante el proceso de redacción, pensá en los enlaces para aquellas palabras o partes del texto que serán necesarias explicar o ampliar con más información. Los links deben ser funcionales a la narración. Extensión máxima: 1 página y media.
Publicarlo en EnRedacción
Actividad 4: Híperpráctico (Para implementar durante el año 2012)
Agrúpense de a 3 o 4 estudiantes y elijan un lugar de la ciudad de Rosario. La elección de ese espacio debe estar justificada por los integrantes del grupo. Puede tratarse de un lugar en el que sucedieron hechos importantes para la historia del barrio, puede ser un sitio en el que sus propios habitués son interesantes y eso generó su propia mística, puede tratarse de un lugar que es importante afectivamente para los integrantes del grupo. Lo importante es que allí se desarrollen actividades dignas de ser narradas.
Prestar especial atención a los detalles del lugar, sacarle fotos, grabar sonidos y testimonios, tomar notas, ir en diferentes momentos del día o de la semana, hablar con los vecinos y la gente que pasa por ahí, los que lo frecuentan y los que no. Estar atentos a los diálogos de la calle, observar a los actores (sin invadirlos o incomodarlos, claro). Todos estos elementos luego tendrán que funcionar como insumos para describir el lugar y caracterizar a sus personajes.
Entre todos los integrantes del grupo, redacten un hipertexto narrativo del lugar elegido en un documento de Google (gdoc). El texto tendrá que dar cuenta de qué pasa ahí que no sucede en otra parte, qué merece ser contado, qué aparece como extraordinario entre tanta cotidianeidad, cómo es la arquitectura del lugar, su ambiente, la gente que lo frecuenta. También tendrá que incluir un mínimo de dos enlaces que funcionen como material explicativo o ampliador de la información.
Publicarlo en EnRedacción y archivarlo en la categoría Usina de palabras.
Actividad post scriptum para los estudiantes
De forma individual, redacten un texto metacognitivo que dé cuenta del proceso de redacción colaborativo: ¿Cómo desarrollaron los tres grandes procesos que establece el modelo de Hayes y Flower? ¿Qué cuestiones que no tuvieron en cuenta en esta ocasión, deberían implementar en una próxima experiencia? ¿Qué ventajas y desventajas pudieron encontrar al producir de esta manera?
Actividad post scriptum para los auxiliares
Los auxiliares de cada comisión podrían participar de esta actividad armando un hipertexto central que funcione como integrador de los hipertextos redactados por los estudiantes. Ese “súper hipertexto” tendrá que presentar los hipertextos de los estudiantes a través de un párrafo y un enlace que dirija a cada crónica. Ver ejemplo de Los Anillos de Saturno
Notas
1 “Se refiere al individuo que pasea o vagabundea por la ciudad, con espíritu abierto y perceptivo. Walter Benjamin utiliza la figura del flâneur, y tal vez lo sea él mismo al recorrer París, ciudad que busca captar y descifrar. También Baudelaire, estudiado por Benjamin, describía e interpretaba en una serie de crónicas (folletines publicados en periódicos de su época) la transformación que experimentó París en la época del Barón Haussmann” (MARGULIS, 2002: S/N).
2 “…disfrutamos de la arquitectura como acto de comunicación, sin excluir su funcionalidad”. (ECO, 1972: 325 en MARGULIS, 2002).
3 La cursiva es del autor.
4 Disponible en: http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/2009/09/escritura_colaborativa_en_wiki.php [Consulta: 30 de mayo de 2011]
5 http://www.google.com/google-d-s/intl/es/documents/
6 Insumo encontrado por la auxiliar Daniela Sánchez
7 http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/rosales/2010/09/cinco_sentidos.php
6. Bibliografía
Bibliografía sobre “La ciudad como texto”:
-Augé, M. (1993), LOS NO LUGARES. ESPACIOS DEL ANONIMATO. Ed. Gedisa, Barcelona.
-Calvino, I. (2000), LAS CIUDADES INVISIBLES, fragmento “Nota preliminar”, pp. 13-16.
-De Certeau, M. (1999), LA INVENCIÓN DE LO COTIDIANO. Universidad Iberoamericana, México.
-Duplatt, A.E. “El discurso de la ciudad”. Disponible en: http://www.arqhys.com/arquitectura/discurso-ciudad.html
[Consulta: 21 de junio de 2011]
—————- “El lenguaje de la ciudad”. Narrativas. Revista Patagónica de Periodismo y Comunicación. N° 9 Julio-Agosto de 2006. www.narrativas.com.ar Disponible en: http://www.arqhys.com/arquitectura/lenguaje-ciudad.html
[Consulta: 21 de junio de 2011]
-Margulis, M. “La ciudad y sus signos” (2002). Estudios sociológicos. Septiembre-diciembre, año/vol. XX, número 003. El Colegio de México, Distrito Federal, México. Disponible en: http://redalyc.uaemex.mx/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=59806001
[Consulta: 28 de junio de 2011]
Artículos sobre escritura colaborativa (en línea):
– “Escritura colaborativa en línea. Un estudio preliminar orientado al análisis del proceso de co-autoría” (2009), por Alfonso Bustos Sánchez. Disponible en: http://www.utpl.edu.ec/ried/images/pdfs/vol12N2/escrituracolaborativa.pdf
[Consulta: 27 de mayo de 2011]
– “Aprender y enseñar a escribir hipertextos”, por José Luis Orihuela. Disponible en: http://www.ecuaderno.com/hipertextos/
[Consulta: 09 de junio de 2011]
– “El valor de los enlaces en un texto”, por Anselmo Lucio. Disponible en: http://www.manualdeestilo.com/hipertexto/valor-de-enlaces-en-texto/
[Consulta: 12 de julio de 2011]
Libros
COBO ROMANÍ, C; PARDO KUKLINSKI, H. (2007) “Aprendizaje colaborativo. Nuevos modelos para usos educativos”. Capítulo 5.Planeta Web 2.0. Inteligencia colectiva o medios fast food. Grup de Recerca d’Interaccions Digitals – Universitat de Vic, Flacso México. Barcelona / México DF.
MARTÍN ALONSO, A. (Coord.) Convergencia Tecnológica: la producción de pedagogía high tech [monográfico en línea]. Revista Electrónica Teoría de la Educación: Educación y Cultura en la Sociedad de la Información. Vol. 10, nº 1. Universidad de Salamanca.
PISCITELLI, A. (2005) “Distribución de contenidos y escritura colaborativa”. Capítulo 5. Internet. La imprenta del siglo XXI. Gedisa, Barcelona.


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