Quería hacer un comentario sobre uno de los puntos que trabaja Marcela Rosales en el texto “Algunas reflexiones en la experiencia del uso del weblog en la enseñanza de Redacción 1” y que creo que junto con el interés y el tipo de vínculo que el docente establece con la página son claves: La idea de participación y su relación con otros tipos de participación más tradicionales como la participación en espacios públicos.
Debo ser sincera y aceptar que no había hecho esa relación, no había reflexionado sobre ello, pero apenas comencé a leer esta intervención de Marcela, sentí que allí había una clave importante. ¿Por qué los alumnos habrían de tener necesidad o deseo de expresar sus opiniones en la página si no traen consigo la práctica de hacerlo en otros espacios ya instituidos y más tradicionales?
Alguien podría suponer y tal vez atinandamente, que es más fácil en estos nuevos espacios porque el nivel de exposición es menor en tanto no aparece la situación de “poner el cuerpo” en presencia, concreto. Pero ponerle letra y palabra a la opinión -y palabra escrita, perdurable- es un modo de poner el cuerpo.
Algunos alumnos, en mi comisión, han utilizado nombres indescifrables para participar del espacio. En general, utilizaban estos nombres, distintos a los suyos, para expresar alguna disconformidad con la supuesta “obligatoriedad” de la participación en el weblog, o bien con dificultades en su uso que relacionaban con problemas de la herramienta. Podría pensarse que había allí una dificultad para poner si no el cuerpo, el nombre a esa opinión. Ponerle el nombre implica hacerse cargo, asumir responsabilidades, aceptar del desafío del debate a cara descubierta.
Recuerdo que en esa oportunidad, yo respondí en forma privada al alumno -a través de un correo electrónico- que me parecía interesante que pudiésemos continuar la discusión y que en realidad, si él no se daba a conocer yo no podía evaluar su intervención en tanto no sabía a quién correspondía. Nunca hubo una segunda respuesta y aunque tuve -tengo- alguna idea sobre la verdadera identidad del escritor, nunca lo supe con certeza.
Tal vez se trate de relacionar las claves que menciono en el inicio: en tanto el docente proponga, intervenga, se comprometa, se interese, los alumnos tendrán chances mucho mayores de apropiarse de la herramienta.