Por Victoria Arrabal (*)
De simple espectadora a participante activa
Antes de comenzar a trabajar con esta herramienta durante el año lectivo 2003, la cátedra de Redacción asistimos a una capacitación para aprender cómo funcionaba el weblog. La misma estuvo a cargo del Licenciado Fernando Irigaray quien nos explicó cómo funcionaba este sistema hasta el momento desconocido por nosotros. En principio tuve dificultad para comprender la lógica de esta forma de trabajo, sobre todo en cuanto a visualizar la materia de una forma no lineal y en cuanto a la utilización del hipertexto.
Ante el miedo y el desconocimiento, en un comienzo fui observadora “desde afuera”. Me gustaba ver la página y leer las notas que publicaban los otros docentes, incluso escribir algún comentario, pero no me animaba a publicar, creía que no estaba capacitada para hacerlo.
Una reunión de cátedra fue el principio del cambio ya que en la misma se hizo hincapié en las posibilidades que brindaba el weblog y en animarse a participar en forma más activa y así experimentar una nueva forma de trabajo con los alumnos.
Tenía un cuadernillo que nos había dado el Lic. Irigaray y algunos apuntes sobre los pasos a seguir. Empecé: primero seleccioné la nota, después entré al espacio “docentes” para publicar y seguí según lo indicado. Una vez finalizados los pasos, entré nuevamente a la página principal para ver mi primer nota publicada y oh sorpresa! No estaba! Desesperadamente, le escribí un mail a la Profesora Male Sánchez, Docente Adjunta de Redacción, que guardé:
From: “Victoria Arrabal”
To:
Sent: Sunday, May 11, 2003 11:54 AM
Subject: Tecnología 0
Male: Hoy me decidí a publicar en la página una nota bárbara que salió en La
Nación a Jose Saramago, pero descubrí que en materia tecnológica soy una
burra. No sólo no supe colocar negritas y subrayar, sino que no se qué pasó
con el texto, pero desapareció. Evidentemente, necesito una clase acelerada
para ponerme a tono. Me dio bronca no haber podido resolver el tema sola con
los apuntes de las clases de Fernando, pero se ve que no me quedaron claras
algunas cosas y tampoco las practiqué. Me gustaría que nos reunamos en algún
momento que tengas libre, así aprendo de una vez por todas. Gracias por la
paciencia. Un beso, Vicky
La Profesora Sanchez respondió:
Vicky Arrabal: En primer lugar, tu texto se ve perfectamente en la página.
En segundo lugar, por qué no te vas un rato al diablo!!!!!
Cómo podés decir todo eso? Dónde está mi ayudante alumna con talento pero
sobre todo con unos deseos inmensos de aprender todo lo que se le pusiera a
su paso? , dónde está la joven JTP que le hace decir a nuestra titular que
nos podemos morir tranquilas porque con vos la materia va a seguir con el
mismo empuje, vitalidad y nivel académico que el que le hemos tratado de
imprimir estas dos viejas locas?
Dejate de joder. Cómo vas a decir que sos burra; en lo tecnológico como en el
resto de las cosas de la vida se vive aprendiendo, y si lo hacemos mal, la
mayoría de las veces pasa eso, lo hacemos de nuevo hasta que sale bien. Si
te ponés en ese dial, pobres mis queridos Facundo y Agustín. Cada vez que te
equivoques en algo con respecto a ellos, y te aviso que vas a vivir
equivocándote, te vas a dar la cabeza contra la pared y a decirte: Burra,
Burra. Ah, te hace gracia la imagen.
Lo que tiene de bueno de tu reacción es que te mueve a pedirme que te dé una
mano, cuestión que yo no me animaba a ofrecer porque realmente no sabía qué
pensaban Uds. Por lo tanto, manos a la obra.
Va una pequeña guía sobre algunas cosas que tenés que hacer. Mauri me llamó
por teléfono hoy más o menos en el mismo momento en que vos trabajabas y,
como él es millonario tiene banda ancha y separado el contacto con Internet
del uso telefónico normal, me fue preguntando y haciendo las cosas a medida
que yo le decía. Fijate que salió bárbaro el texto, la foto, todo. Y eso que
yo no podía ver porque no tenía conexión.
La cuestión es que vimos que hay algunas cosas que Uds. no han hecho desde
la última vez que Fernando nos dio clase. Te digo primero esto, después te
explico lo de la foto.
1. entrá a la página principal.
2. andá a docentes, está en el lado derecho de la pantalla.
3. entrá con tu código
4. en la pantalla que tenés ahora encontrás: al lado izquierdo lo “cajones”
de Redacción 1 Principal, de las unidades y los tuyos de las comisiones.
¿Sí? Del lado derecho, arriba, tenés la carita de un hombre, cliqueá en ese
espacio y abrí la pestaña que te da la opción de cambiar de lengua, cliqueá
en spanish. Abajo dice aceptar o entrar o guardar, no recuerdo. Cliqueá y se
termina el proceso. Te va a volver a pedir el código, dale y entrá. Te
aparecerá la pantalla con la que inicamos este punto 4 ( los cajones a la
izquierda, la carita a la derecha) pero ahora en castellano.
5. cliqueá en Redacción Principal. Luego en nuevo post. Sale el formulario
para el posteo.
Vamos al tema foto. Buscá la foto que te interesa en los
diarios o en imagen de altavista o yahoo o donde corno quieras. Poné el
cursor sobre la foto, click con la parte derecha de tu mousse, ir a guardar
como, click y mandá a un archivo de tu disco rígido que tenés que tener para
las imágenes. Volvé al formulario de post. Cliqueá en Subir archivo. Aparece
una pantalla chiquita. Click en examinar, buscás la imagen que querés pegar
que está en el disco rígido de tu compu, aceptar, sale en la pestañita la
indicación de dónde está la imagen requerida, andá a subir en la parte baja
de la pantallita. Aparece otra pantallita. Marcá en la segunda opción donde
dice algo de html, no en la que vas a encontrar marcada. Luego en la pestaña
de la derecha. Saldrá una tercera pantallita: copiá lo que aparece, que es
el nombre de la imagen, hacelo con click en la parte derecha del mousse.
Cerra la pantallita o minimizala por si las brujas. Pegá en la parte
superior del cuerpo principal del post. Ahora tenés que agregar:
align= “right” o align=”left” y hspace=”10″ en el final . Ya está. Ahora sí
vamos al texto.
6. en la parte de arriba del cuerpo principal del post vas a ver una letras
B, i,.. Estas dos son las únicas que te permiten adornar un poco el texto.
Tenés que pintar la parte que querés resaltar con negrita y cliquear en la
B. Tenés que pintar la parte que querés que se pasa a bastardilla y cliquear
en i. El resto sabés hacerlo porque ya lo hiciste bien. Ahora tenés que
practicar y listo.
Intentá con todo esto, vamos a ver si sale algo. Tratá de ponerle una foto
al texto de Saramago, cualquier cosa, pegá el grito. Beso, Male.
Luego de leer el mail me di cuenta que había salteado algo: reconstruir el sitio para poder ver lo realizado.
El tema de la foto, era otro desafío. Elegí una pero al colocarla resultó ser de un tamaño demasiado grande, prácticamente ocupaba toda la página. En este caso el Lic. Irigaray solucionó el error y luego nos aclaró cuáles eran las medidas apropiadas. Después, la Titular de la Cátedra Lic. Ana María Margarit, nos envió por mail algunas direcciones de páginas con buenas fotos para seleccionar cuando tengamos que publicar algo.
La notas que elegí para publicar en el año fueron generalmente de los diarios, sobre temas de actualidad que estaban relacionados a los que íbamos dando en la materia. Por ejemplo: una entrevista a Cortázar en donde él hablaba sobre su comportamiento como lector. En ese momento estábamos dando la unidad 2, que precisamente se centra en las tareas y estrategias del lector para comprender un texto. Pero también notas para reflexionar sobre los hechos que nos rodean, por ejemplo las inundaciones de Santa Fe las elecciones presidenciales en nuestro país, la visita de Fidel Castro a la Argentina.
Algo muy importante y que celebramos fue tener un espacio propio para nuestra comisión, al que se accede desde la página principal. Allí tuve la posibilidad de publicar comunicaciones, textos para trabajos prácticos, consignas para realizar alguna actividad y responder a cuestionamientos de los alumnos y demás personas, publicados en la sección “comentarios”.
El avance de mi participación en este proyecto, se vio reflejado en los alumnos. Mientras yo más textos publicada, ellos más comentarios hacían y más visitaban la página para ver qué novedades había.
Además esta herramienta me permitió seguir conectada con los alumnos a pesar de no tener clases, por ejemplo por faltas por enfermedad o clases suspendidas por algún motivo.
Insultos, amenazas y reflexión
Si bien era algo que podía suceder, no supe qué hacer cuando aparecieron numerosos mensajes con insultos y amenazas publicados en la sección “Comentarios”
En un principio, decidí dejarlos publicados por dos razones: primero porque todavía no habíamos llegado a un acuerdo en la cátedra sobre qué hacer ante estos insultos y por otro lado, para ver si el resto de los alumnos reaccionaba en contra de los mismos.
En cuanto a lo primero, se generó un debate entre los docentes acerca de si era censura borrar estos mensajes o si como editores teníamos el derecho de decidir qué salía publicado y qué no en la página.
Finalmente, decidimos que lo mejor era borrar los insultos porque no aportaban nada a la finalidad pedagógica de esta herramienta. Además, algunos profesores pensaban que estos mensajes publicados, podían generar un efecto catarata y desvirtuar nuestro propósito.
En cuanto a la reacción de los alumnos, sólo una estudiante de las tres comisiones que tuve a cargo (100 alumnos aproximadamente) publicó un mensaje en donde instaba a sus compañeros a comportarse como adultos.
Entonces, al regreso de las vacaciones, la primer clase la utilicé sólo para debatir sobre este problema que se había presentado. Siendo estudiantes de comunicación social, qué mejor que debatir sobre cómo se comunican en un espacio público, por qué algunos eligen manifestarse en forma violenta y anónima y por qué el resto del grupo elige callarse.
Mi estrategia no fue plantearles: ¿por qué los alumnos agreden a la profesora? sino ¿por qué algunos agreden en forma anónima y el resto no dice nada en un espacio que es de todos y para el bien de todos?
De esta charla, surgieron reflexiones muy significativas. La mayoría se mostró sorprendido y muchos dijeron no haberse animado a publicar nada. Ahí me identifiqué con mi primera etapa de esta experiencia: no actuar por miedo. Otros apelaron al ser nacional: “Cuando chateas con gente de otros países y le decís que sos argentino, te discriminan, porque saben que insultamos, entonces nadie quiere chatear con los argentinos”, dijo un alumno. Otros atribuyeron esta actitud a la falta de madurez para darse cuenta que estaban en la Universidad y que ya no se trataba de bromas del secundario.
Finalmente, publiqué un post en nuestro espacio para que los que deseen escriban sus comentarios. Muchos lo hicieron con mensajes realmente sorprendentes y se generó un debate muy interesante sobre el respeto mutuo, la responsabilidad de nuestros actos y la participación.
Evidentemente, mi estrategia de amedrentar al culpable, había funcionado. El objetivo era que el que haya insultado comprenda que no sólo los docentes estábamos en contra de su actitud, sino también sus propios compañeros. Los mensajes violentos cesaron automáticamente luego de esa charla. Sentí que había enfrentado a un fantasma, pero que en cualquier momento podía volver a aparecer.
Taller de lectura autores rosarinos
Este proyecto, impulsado por las ayudantes alumnas Marcela Rosales y Gabriela Camiscia, se implementó como experiencia piloto en dos comisiones, una de las cuales tenía a cargo.
Consistió en trabajar en talleres de lectura exclusivamente con textos de autores de la ciudad de Rosario: Roberto Fontanarrosa, Reynaldo Sietecase, Gabriela Zinna, Beatriz Suarez y Osvaldo Aguirre. Los alumnos debían leer los escritos, realizar una actividad de acuerdo a los temas que se iban dando en la materia y luego, compartir las conclusiones en la clase.
Contar con la página agilizó en forma significativa la dinámica de esta experiencia. Los textos y consignas se publicaban durante la semana; luego en la clase presencial se despejaban dudas sobre la propuesta y los alumnos mostraban sus primeros borradores y la siguiente clase, se presentaban los textos definitivos, algunos de los cuales se leían en voz alta.
Fueron tan buenos los trabajos presentados que creímos merecían publicarse. Así es como empezamos a incluir en la página, bajo la categoría “Textos alumnos”, aquellos que evaluábamos como mejores, en cuanto a la comprensión de la consigna, redacción y creatividad. Estos aparecían en la página tal como lo hacían el resto de los textos, con foto, título, negritas.
La posibilidad de que los trabajos salgan publicados, generó un efecto motivador en los alumnos: se esmeraban para que sus textos sean seleccionados y aparezcan en la página. Incluso, el resto de la clase hacía comentarios sobre los escritos de sus compañeros que propiciaron interesantes debates.
A modo de conclusión
Los tres puntos anteriores delinean en forma general mi experiencia de trabajo con el weblog, pero qué les pasó a los alumnos?
Como realizo cada año al finalizar el ciclo lectivo, le propongo a los estudiantes que expongan sus pareceres en torno a la materia.
La mayoría coincidió en que fue muy positivo contar con la página por varias razones:
-el fácil acceso al material de estudio. Si bien algunos combinaron los textos publicados en el weblog con la copia papel o el CD que utilizamos años anteriores.
-el comprensible lenguaje de los textos y la guía que significaron los “textos base”
-la utilización de hipertextos que permiten relacionar los textos base con los fuentes, los complementarios, los trabajos prácticos y las actividades.
-la posibilidad de escribir comentarios o hacer consultas al docente a través de la página.
-la posibilidad de que los trabajos prácticos salgan publicados y poder compartirlos con el resto de la clase, con otras comisiones e incluso con cualquier persona que quiera leerlos.
-leer artículos de actualidad que los docentes publican, relacionarlos con los temas de la materia y poder reflexionar en torno a ellos.
-estar actualizados acerca de la marcha de la materia, a pesar de no haber asistido a clase.
De todos modos, también aparecieron algunas críticas en torno a esta herramienta:
-la desventaja de aquellos alumnos que no poseen la tecnología necesaria (computadora, internet)
-la dificultad para encontrar algunos textos debido a la superposición de unidades.
(*) Licenciada en Comunicación Social – Universidad Nacional de Rosario
Posgrado en Periodismo de Investigación – Círculo de la Prensa Rosario
Docente de Redacción I desde el año 1995
Actualmente trabaja en la Dirección de Comunicaciones de la UNR