{"id":443,"date":"2009-10-17T01:58:52","date_gmt":"2009-10-17T01:58:52","guid":{"rendered":"http:\/\/fcpolit.unr.edu.ar\/blogs\/redaccion1-arrabal\/2009\/10\/17\/no-ficcion\/"},"modified":"2009-10-17T01:58:52","modified_gmt":"2009-10-17T01:58:52","slug":"no-ficcion","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/redaccion1.fcpolit.unr.edu.ar\/comision-arrabal\/2009\/10\/17\/no-ficcion\/","title":{"rendered":"No Ficci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><strong>Adaptaci\u00f3n realizada por Sebasti\u00e1n Bonifacino y Anah\u00ed Lovato<\/strong><br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"clase%20nf.JPG\" src=\"http:\/\/www.bdp.org.ar\/facultad\/catedras\/comsoc\/redaccion1\/sanchez\/clase%20nf.JPG\" width=\"480\" height=\"180\" \/><br \/>\nComo ya hemos visto en textos anteriores, la narraci\u00f3n es <a href=\"http:\/\/www.bdp.org.ar\/facultad\/catedras\/comsoc\/redaccion1\/unidades\/2008\/04\/la_narracion_como_una_de_las_d.php\">una de las dos grandes tendencias para organizar el pensamiento<\/a>. A partir del momento en el que somos capaces de narrar lo que sucede, es que podemos comprender e interpretar el mundo o lo que hemos convenido en llamar \u201cla realidad\u201d.<\/p>\n<p><!--more--><br \/>\nLa realidad es una convenci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica entre subjetividades, es lo que podemos poner en com\u00fan acuerdo a partir de la palabra. En este sentido, la realidad es una construcci\u00f3n, los hechos existen porque son contados, y es la narraci\u00f3n la que nos permite acceder a ellos.<br \/>\nA partir de esta definici\u00f3n de realidad podemos observar, entonces, que ning\u00fan relato es neutral u objetivo, sino que contiene en si mismo una interpretaci\u00f3n personal del mundo. El mundo es plur\u00edvoco, implica una multiplicidad de sentidos, de posibles perspectivas, de entramados de hechos y discursos. Es a trav\u00e9s de la narraci\u00f3n como hacemos entrar ese mundo complejo en la linealidad del discurso.<br \/>\nCuando \u201cdecimos\u201d, tambi\u00e9n imaginamos y evocamos la realidad de la cual participamos. Para Albert Chill\u00f3n, por ejemplo, la dicci\u00f3n y la ficci\u00f3n son sin\u00f3nimos ya que, seg\u00fan el autor, todo acto de dicci\u00f3n constituye una ficci\u00f3n.<br \/>\nEn nuestra experiencia como lectores y hablantes, reconocemos algunos relatos como \u201creales\u201d y otros como \u201cficticios\u201d. En general, a un discurso period\u00edstico lo catalogamos como \u201cverdadero\u201d, mientras que a uno literario lo consideramos de car\u00e1cter ficcional.<br \/>\nSin embargo, tal escisi\u00f3n no puede sostenerse fehacientemente en la medida en que sabemos que las noticias no son los hechos en si mismos, sino un relato de los acontecimientos enmarcado por la subjetividad del periodista que reelabora las acciones y discursos que otros protagonizaron.<br \/>\nSabemos, adem\u00e1s, que las ficciones literarias no son reivindicaciones de lo absolutamente falso, sino que implican hechos imaginarios que acontecen en mundos posibles, coherentes dentro de la l\u00f3gica humana. En palabras de Juan Jos\u00e9 Saer, \u201cla ficci\u00f3n es un tratamiento espec\u00edfico del mundo, se sumerge en la masa fangosa de lo emp\u00edrico y lo imaginario\u201d.<br \/>\nPues bien, si como ya hemos dicho, todas <a href=\"http:\/\/www.bdp.org.ar\/facultad\/catedras\/comsoc\/redaccion1\/unidades\/2008\/07\/de_toda_diccion_considerada_co.php\">las dicciones son ficciones<\/a>, la cuesti\u00f3n ser\u00e1 reconocer cual es la cuota de ficci\u00f3n que cada relato incluye.<br \/>\nEn <em>\u201cLiteratura y Periodismo\u201d<\/em>, Chill\u00f3n propone la existencia de dos grandes modos narrativos:<br \/>\n\u2022\tuna <strong>narrativa de tenor facticio o ficci\u00f3n t\u00e1cita<\/strong>, que elabora y propone representaciones ver\u00eddicas de la vida social.<br \/>\n\u2022\tuna <strong>narrativa de tenor ficticio o ficci\u00f3n expl\u00edcita<\/strong>, que elabora y propone a los diversos p\u00fablicos representaciones veros\u00edmiles de la vida social de la \u00e9poca, en su diversidad y complejidad.<br \/>\nEntre las primeras encontramos:<br \/>\n\u2022\tLa enunciaci\u00f3n facticia de tenor documental: caracterizada por su veracidad y su alta verificabilidad.<br \/>\n\u2022\tLa enunciaci\u00f3n facticia de tenor testimonial caracterizada por su veracidad y su escasa verificabilidad.<br \/>\nPor \u00faltimo, nos encontramos con la enunciaci\u00f3n ficticia o ficci\u00f3n expl\u00edcita, caracter\u00edstica de los enunciados de vocaci\u00f3n fabuladora, en los que la dosis de ficci\u00f3n es expl\u00edcita e intencional y estar\u00eda presente en grados y maneras variables.La enunciaci\u00f3n ficticia exige un pacto de suspensi\u00f3n de la incredulidad. En este tipo de enunciados cabr\u00eda distinguir al menos tres tipos:<br \/>\n\u2022\tLa enunciaci\u00f3n ficticia de tenor realista, caracterizada por la b\u00fasqueda de una verdad esencial destilada por medio del cultivo de la verosimilitud referencial, esto es, por su car\u00e1cter representativo y mim\u00e9tico respecto de un mundo posible reconocible por el autor. Ejemplos: relatos, novela y cine realista.<br \/>\n\u2022\tLa enunciaci\u00f3n ficticia de tenor fabulador o mitopo\u00e9tico, caracterizada por la b\u00fasqueda de una verdad esencial por medio del cultivo de la verosimilitud autorreferencial. Es decir, no por su car\u00e1cter representativo respecto de un mundo posible concreto y reconocible, sino por su apelaci\u00f3n a otras realidades interiores, propias de la imaginaci\u00f3n, la fantas\u00eda, el sue\u00f1o. Ejemplos: mito, leyenda, relato, novela y cine fant\u00e1stico.<br \/>\n\u2022\tLa enunciaci\u00f3n ficticia de tenor falaz, caracterizada por la b\u00fasqueda de la mentira, el enga\u00f1o, la tergiversaci\u00f3n, el encubrimiento. Ejemplos: discurso pol\u00edtico.<br \/>\nDentro de lo que hemos denominado narrativas facticias podr\u00edamos ubicar a los discursos noticiosos mientras que, del lado de las narrativas ficticias, a los relatos literarios.<br \/>\nSin embargo, existen textos que se encuentran en el cruce entre \u201clo period\u00edstico\u201d y \u201clo literario\u201d a los cuales, a lo largo de la historia, se los ha denominado textos de \u201cno-ficci\u00f3n\u201d o \u201cnon-fiction\u201d, \u201cNuevo periodismo\u201d, \u201cperiodismo literario\u201d o, como propone Tom\u00e1s Eloy Mart\u00ednez, \u201c<a href=\"http:\/\/www.bdp.org.ar\/facultad\/catedras\/comsoc\/redaccion1\/unidades\/2008\/07\/ficciones_verdaderas_tomas_elo.php\">ficciones verdaderas<\/a>\u201d.<br \/>\nCuando hablamos de no-ficci\u00f3n nos referimos a textos que se caracterizan por la experimentaci\u00f3n con recursos literarios y  elementos period\u00edsticos.<br \/>\nEntre sus principales exponentes podemos mencionar a Rodolfo Walsh, Truman Capote, Norman Mailer, Tom Wolfe, Roberto Arlt y Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, escritores que innovaron e incluso revolucionaron las viejas formas period\u00edsticas destruyendo los l\u00edmites entre g\u00e9neros.<br \/>\nLa especificidad de estos textos es la hibridez, esto es, conservan del periodismo la idea de \u201crespetar el material real\u201d, las acciones y discursos relevados en la investigaci\u00f3n, pero ponen el acento en el modo de narrar, en la construcci\u00f3n est\u00e9tica del relato.<br \/>\nNo se ponen en duda los hechos sino la idea de que la superestructura de noticia sea el modo en que se deba narrarlos.<br \/>\nSeg\u00fan Ana Mar\u00eda Amar S\u00e1nchez los textos de no-ficci\u00f3n se pueden definir por dos imposibilidades:<br \/>\n1.\tla imposibilidad de mostrarse como una ficci\u00f3n pura en la medida en que los hechos narrados efectivamente ocurrieron y son comprobables.<br \/>\n2.\tla imposibilidad de mostrarse como un reflejo fiel de la realidad puesto que se reconoce que lo real nunca es \u201cdescribible tal cual es\u201d sino que la narraci\u00f3n siempre ficcionaliza la realidad. Se expone la idea de \u201cverdad\u201d como una construcci\u00f3n desde la perspectiva de alguien que enuncia.<br \/>\nA partir de estos textos los escritores adoptan una posici\u00f3n pol\u00edtica clara en relaci\u00f3n a las nociones convencionales de \u201cperiodismo\u201d y \u201cliteratura\u201d en tanto se disponen a romper las jerarqu\u00edas entre los g\u00e9neros literarios considerados \u201caltos\u201d y prestigiosos, y los g\u00e9neros period\u00edsticos \u201cpopulares\u201d y nunca bien ponderados.<br \/>\nAdem\u00e1s, realizan al periodismo una objeci\u00f3n muy fuerte, denunciando su pretensi\u00f3n de objetividad y demostrando que la verdad es siempre una parcialidad subjetiva: la verdad de los personajes, de los protagonistas.<br \/>\nEn este sentido, la no-ficci\u00f3n lleva a cabo una acci\u00f3n desmitificadora y desnuda el c\u00f3digo period\u00edstico porque se construye a partir de \u00e9l y pone en evidencia, muchas veces, que es la prensa objetiva la que \u201cfalsea\u201d o \u201chace ficci\u00f3n\u201d a trav\u00e9s de sus omisiones.<br \/>\nAsimismo, el nuevo periodismo o no-ficci\u00f3n cre\u00f3 una serie de procedimientos estil\u00edsticos que pueden reconocerse como caracter\u00edsticos de estos textos. Algunos de ellos son:<br \/>\na) <strong>Punto de vista en la tercera persona<\/strong>: el autor desaparece del texto para dejar hablar s\u00f3lo al protagonista, de tal forma que se presente al lector cada escena a trav\u00e9s de los ojos del personaje particular, para dar la sensaci\u00f3n de estar metido en su piel y experimentar lo mismo que \u00e9l. El texto se focaliza a partir de la conciencia de un personaje que, en algunos casos, puede ser el propio autor. Los personajes de los relatos de no-ficci\u00f3n suelen ser aquellas personas que en las noticias pasan desapercibidas y permanecen en el anonimato.<br \/>\nb) <strong>Construcci\u00f3n escena-por-escena<\/strong>: se reconstruye el escenario minuciosamente y se describen las acciones y los personajes. Los fragmentos de la historia se enfocan muy de cerca, por tanto, los relatos abundan en detalles que ayudan a introducir al lector en la historia y a construir visual y afectivamente las escenas.<br \/>\nc) <strong>Di\u00e1logo realista<\/strong>: se reproducen textualmente las palabras del personaje, con sus interjecciones, redundancias, entonaciones y modismos de lenguaje, con el fin de retratar mejor a los personajes. El escritor adopta el modo de hablar propio del mundo en que se mueven los personajes acerca de quienes se habla. Este procedimiento, al igual que el anterior, tambi\u00e9n colabora con la participaci\u00f3n activa del lector en la historia.<br \/>\nd) <strong>Descripci\u00f3n significativa<\/strong>: los textos se ocupan de caracterizar en detalle las formas en que los sujetos de la historia act\u00faan y se relacionan con su entorno, a partir de la descripci\u00f3n de gestos cotidianos, h\u00e1bitos, modales, costumbres, estilos de mobiliario, de vestir, de decoraci\u00f3n, estilos de viajar, de comer, de llevar la casa, modos de comportamiento frente a ni\u00f1os, criados, superiores, inferiores, iguales, adem\u00e1s de las diversas apariencias, miradas, pases, estilos de andar y otros detalles simb\u00f3licos que puedan existir en el interior de una escena, representativos del estatus de vida de las personas.<br \/>\ne) <strong>Caracterizaci\u00f3n compuesta<\/strong>: en algunos casos se utiliza un personaje ficticio como prototipo de una serie de personajes reales. Es un recurso \u00fatil cuando el autor quiere preservar la verdadera identidad de las personas involucradas en el art\u00edculo o reportaje, sobre todo, si \u00e9ste trata de asuntos delicados como ha sido el caso de textos acerca de la prostituci\u00f3n o la violencia.<br \/>\nf) <strong>Nuevo lenguaje period\u00edstico<\/strong>: El lenguaje period\u00edstico desiste de crear una apariencia de orden y seguridad para sumergirse en una percepci\u00f3n personal, emotiva y ca\u00f3tica del mundo.<br \/>\ng) <strong>Metaperiodismo<\/strong>: El nuevo periodismo habla con frecuencia de su propia elaboraci\u00f3n, con el fin de disipar las dudas acerca de la veracidad o credibilidad del art\u00edculo o reportaje, y con ello, tambi\u00e9n, sobre la honestidad del autor. Generalmente, es un periodismo en primera persona, en que el autor explica c\u00f3mo tuvo acceso al material presentado y refleja la propia percepci\u00f3n de los sucesos. Esto tiene que ver con la reivindicaci\u00f3n de la subjetividad como v\u00eda para llegar a la verdad de las cosas, la cual parte de la premisa de que no hay realidad \u00fanica sino tantas realidades como testigos tenga; por lo tanto, es importante saber a trav\u00e9s de qui\u00e9n la percibimos y las circunstancias en las que el autor las vivi\u00f3.<br \/>\nh)<strong> Im\u00e1genes<\/strong>: El nuevo periodismo utiliza la fuerza de la imagen, el impacto visual, para crear un acercamiento emocional, casi instintivo, m\u00e1s que intelectual, a un mundo cada vez m\u00e1s complejo. Las exclamaciones, las repeticiones interminables de palabras, el uso de t\u00e9rminos sin significado literal dentro de un contexto, los dibujos y caricaturas, propios o ajenos, apelan constantemente al mundo sensorial del lector.<br \/>\nLa mon\u00f3tona realidad cotidiana es vista con los ojos nuevos de un observador sin prejuicios que va descubriendo aspectos muchas veces absurdos, a veces incluso terror\u00edficos y, por supuesto, insospechados para un observador tradicional anclado en una perspectiva tan falsa como arcaica.<br \/>\nEste periodismo no pretende ser objetivo (\u00bfqu\u00e9 periodismo lo puede ser?): lleva en s\u00ed mismo el sello de su compromiso y su subjetividad y, sobre todo, va mucho m\u00e1s all\u00e1 de lo que los medios tradicionales informan.<br \/>\nEl nuevo periodismo buscaba traspasar los l\u00edmites convencionales del periodismo. Por primera vez, se pretend\u00eda mostrar en la prensa algo que hasta entonces s\u00f3lo se encontraba en las novelas o cuentos: la vida \u00edntima o emocional de los personajes.<br \/>\nEra un periodismo que se pod\u00eda leer igual que una novela; un art\u00edculo se pod\u00eda transformar en cuento f\u00e1cilmente, o un reportaje tener una dimensi\u00f3n est\u00e9tica y novelada. Se pod\u00eda recurrir a cualquier artificio literario. Pero, sobre todo, era un periodismo involucrado, inteligente, emotivo y personal. El nuevo periodismo se convirti\u00f3, tambi\u00e9n, en una actitud, una postura ante la labor del informador.<br \/>\nRetomando la <a href=\"http:\/\/www.bdp.org.ar\/facultad\/catedras\/comsoc\/redaccion1\/unidades\/2008\/07\/clasificacion_de_narrativas_fa.php\">clasificaci\u00f3n de narrativas propuesta por Albert Chill\u00f3n<\/a>, los textos de no-ficci\u00f3n se incluir\u00edan entre las narrativas facticias, en la medida en que son relatos veraces, sobre hechos reales, pero que no reniegan de su condici\u00f3n de narraciones.<br \/>\nAhora bien, si acordamos con <a href=\"http:\/\/www.bdp.org.ar\/facultad\/catedras\/comsoc\/redaccion1\/unidades\/2008\/07\/las_escrituras_facticias_y_su.php\">el autor <\/a>en que toda dicci\u00f3n es en s\u00ed misma una ficci\u00f3n, un \u201cempalabramiento\u201d del mundo, no podemos hablar de la existencia de un g\u00e9nero de \u201cno ficci\u00f3n\u201d sino m\u00e1s bien de ficciones t\u00e1citas o narrativas facticias, tan ficcionales como las mismas noticias, pero que reconocen que son interpretaciones subjetivas, parciales, y no por eso menos verdaderas.<\/p>\n<blockquote><p><strong>En definitiva, todo relato es de alg\u00fan modo ficcional, ya sea que sus referentes sean reales o imaginarios. Cada texto propone una realidad y una verdad, un sentido que depende de su construcci\u00f3n y de su selecci\u00f3n. La ficcionalidad es un efecto del modo de narrar. La subjetividad atraviesa todos los discursos<\/strong>.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adaptaci\u00f3n realizada por Sebasti\u00e1n Bonifacino y Anah\u00ed Lovato Como ya hemos visto en textos anteriores, la narraci\u00f3n es una de las dos grandes tendencias para organizar el pensamiento. 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