Sexta clase

Comenzamos la clase del lunes 5 de mayo con variadas lecturas. En la Comisión 1, Cecilia plaqueta_redaccionnoticiasOrtiz leyó un fragmento de “Ilusiones” de Richard Bach. Paula Messina trajo “Fiesta de disfraces” de Woody Allen y Omar Ortigüela nos acercó “Todos nosotros vivimos en la ciudad”, del libro “Los señores” de Jim Morrison.

En la Comisión 2, Leisa Beltramini leyó “Cuentos sin u” de Jorge Bucay; Florencia Lezcano trajo “¿Cuál es?” de la Madre Teresa de Calcuta; Florencia Manasseri nos acercó el final del cuento “La tela” del libro “Las hamacas  voladoras” de Miguel Briante y Cecil Avendaño leyó “Aceptar, sufir o decidir uno mismo” de Viktor Frankl (adjunto el texto al final de este post).

Luego repasamos los errores más comunes observados en la redacción de noticias y despejamos dudas sobre el lid y el cuerpo de titulares. Recomendamos la lectura del siguiente material:

Titulares de noticias

Más tarde, planteamos el Taller de Lectura 1 “Lid” que se resolvió en clase. Finalmente, retomamos el tema “actos de habla” para aclarar dudas sobre su manifestación en las cartas de lectores y planteamos el Trabajo Práctico N° 6 “Actos de habla en escenas de la vida cotidiana”

Para la próxima clase releer los siguientes textos:

Texto base 11 “Estrategias de producción semántica”

Texto fuente “Reordenamientos”

Texto base 12 “Estrategias para establecer la coherencia local”

 

¿Quien te hace sufrir? por Viktor Frankl, neurólogo y psiquiatra
¿Quién te lastima? ¿Quién te quita la tranquilidad? ¿Tu pareja o tu antiguo amor? ¿Tu pariente? ¿Tu jefe?…
Pero ¿sabes? No necesitas buscar nombres. La respuesta es que nadie te hace sufrir o te quita la paz. Nadie tiene la capacidad al menos que tú le permitas, le abras la puerta y le entregues el control de tu vida.
El ser humano sufre no por lo que le pasa, sino por lo que interpreta. Sufrimos por tratar de darle respuesta a preguntas que taladran nuestra mente como: ¿Por qué no me llama? ¿Por qué no me quiere?
No se sufre por la acción de la otra persona, sino por lo que sentimos, pensamos e interpretamos de lo que hizo, por consecuencia directa de haberle dado el control a alguien ajeno a nosotros.
Es como si nos estuviéramos haciendo vudú voluntario, clavándonos las agujas cada vez que un tercero hace o deja de hacer algo que nos incomoda. Sin embargo, las personas que nos “lastiman” siguen sus vidas como si nada hubiera pasado; algunas ni se llegan a enterar de todo el drama que vives en tu mente.
No podemos entregar el control de nuestra existencia, para que otros escriban nuestra historia. Talvez tampoco podamos controlar lo que pasa, pero sí decidir cómo reaccionar e interpretar aquello que nos sucede.
La siguiente vez que pienses que alguien te lastima, te hace sufrir o controla tu vida, recuerda: No es él, no es ella…ERES TÚ quien lo permite y está en tus manos volver a recuperar el control…y vivir una vida mejor!